¿Puede mi bebé ser vegetariano?

¿Es peligroso para un niño seguir una dieta vegana?

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

El pasado 10 de agosto una noticia con origen en el Parlamento Italiano se hacía un hueco en la prensa española y se viralizaba en las redes sociales.

La diputada Elvira Savino, del partido Forza Italia, presentaba un proyecto de ley para sancionar, incluso con penas de cárcel, a los padres veganos que introduzcan a sus hijos en su dieta.

Detrás de la medida estaban los casos de dos niños, de dos y un año de edad respectivamente, que habían sido ingresados graves en hospitales italianos en los últimos meses por, supuestamente, seguir una dieta vegana impuesta por sus padres. La polémica estaba servida. Y la desinformación y el alarmismo también.

Para el dietista-nutricionista Julio Basulto, sin conocer el caso clínico, se podría hablar de dos casos de mala información por parte de los padres, nada que tenga que ver con la dieta vegana en sí, lo que pone aún más de relieve, según Lucía Martínez, dietista-nutricionista del Centro de Nutrición Aleris y autora del blog Dime qué comes, la importancia de la figura del dietista-nutricionista, ausente en el Sistema Nacional de Salud. En ese sentido, Azahara Rupérez, bioquímica y autora del blog Nutrinenes, añade que la culpa no sería puramente de los progenitores, aunque estos sean los principales responsables de la salud de sus hijos, “sino que también debería recaer en los sistemas sanitarios de cada país”, que en su opinión deberían tomar cartas en el asunto y promover campañas de información y formación para sus sanitarios, “ya que este es un fenómeno que va en aumento, quieran o no”.

En España no hay datos sobre el número de personas vegetarianas, pero diversas fuentes lo sitúan entre el 1 y el 1,5 % de la población, lejos de los porcentajes de países como EE UU o Reino Unido. El conocimiento que existe en nuestro país sobre el vegetarianismo es, por tanto, minúsculo.

“En el mundo hay muchísimos niños vegetarianos y veganos”, reflexiona Lucía Martínez. «La diferencia es que en otros países se les da consejo de manera rutinaria y los padres tienen a quien recurrir, ya que su pediatra o médico, incluso su dietista-nutricionista, que sí existe en la sanidad pública, les puede asesorar.

En España o en Italia eso no pasa”.

Uno de los niños ingresados en Italia por la dieta supuestamente vegana seguida por sus padres apenas contaba 12 meses de vida, edad a la que Julio Basulto recuerda que el alimento fundamental de un bebé sigue siendo la leche materna o, en su defecto, la leche de fórmula. No en vano, muchas de las informaciones publicadas en medios españoles aludían a la baja calidad nutritiva de la leche de la madre. Para Julio Basulto, insinuar que la leche materna depende mucho en su composición de lo que coma la madre “es una falacia”.

Lucía Martínez recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la leche materna siga siendo la primera fuente de alimento para un bebé “incluso en madres desnutridas”, ya que es “muy difícil” que la leche materna se resienta a raíz de la alimentación de la madre.

Esta circunstancia solo se da en “casos muy poco habituales en mujeres sanas, aún menos si hablamos de mujeres del primer mundo con acceso a alimentos”.

Eso sí, la madre vegetariana o vegana no debe olvidar que es importante que se suplemente con la vitamina B12 y que debe hacer lo propio con el niño a partir de los seis meses, cuando comienza con la alimentación complementaria.

Un entorno perfecto para la proliferación de lo que Julio Basulto denomina como una legión de charlatanes que mezclan mucha medicina alternativa, mucha homeopatía, mucho reiki, mucha acupuntura y muchas plantas medicinales” y que, en palabras de Lucía Martínez, se aprovechan del vacío “para erigirse en gurús o coachs sin tener formación y dando un consejo equivocado”.

Un caldo de cultivo ideal, según Martínez, para que unos padres de un niño vegetariano o vegano “a los que su pediatra no les da respuesta y que no tienen a un nutricionista en el sistema público de salud acaben cayendo en manos equivocadas y siguiendo consejos equivocados para perjuicio de su hijo”.

El peligro es una dieta mal planificada

¿Puede entonces ser realmente peligroso para un niño seguir una dieta vegana? “Mal planificada sí”, asegura Julio Basulto, que en octubre saca al mercado editorial su último libro, Más vegetales, menos animales, escrito mano a mano con el Doctor en Historia Juanjo Cáceres. Luego matiza su respuesta: “Es peligrosa del mismo modo en que una dieta omnívora mal planificada puede serlo para la salud, pero una dieta vegana o vegetariana bien planificada es totalmente compatible con el estado de salud en cualquier etapa del ciclo vital”.

Para el nutricionista, no es tanto una cuestión de pensar en qué alimentos son sanadores, sino de procurar “no darle al niño alimentos superfluos, esos que se anuncian en televisión y que en su mayoría son ricos en grasas, en sal o en azúcares”. Para él, en el caso de un niño vegetariano o vegano “hay menos espacio para esas transgresiones dietéticas que hacemos tan a menudo la mayor parte de los occidentales”.

Lucía Martínez, por su parte, explica que una dieta bien planificada “debe tener las mismas bases para todos, sean vegetarianos, omnívoros o veganos”.

«Debe estar basada en frutas y verduras, si puede ser de temporada, en fuentes proteicas de calidad (“en el caso de los veganos legumbres y derivados, frutos secos, semillas y cereales integrales si se desea”) y, además, que tenga un buen aporte de grasas, algo que, en España y en el caso de los veganos, lo lógico es que venga del aceite de oliva virgen extra, los frutos secos o el aguacate”. Eso y suplementar la dieta, imprescindible, con Vitamina B12, que no está presente en los alimentos de procedencia vegetal y que de no ser suplementada puede poner en peligro la salud del niño.

Zinc, hierro, ácido fólico y otras supuestas deficiencias

Durante la presentación de su proyecto de ley, la parlamentaria italiana aludió a que una dieta vegana, además de en la citada Vitamina B12, provoca en los niños deficiencias de zinc, hierro, vitamina D, omega 3 y ácido fólico.

Para Basulto, hoy por hoy solo hay justificación clínica para suplementar una dieta vegana con vitamina B12 y con hierro.

En este último caso solo durante el primer año de vida y “por principio de precaución”, ya que la incidencia de la anemia ferropémica en niños vegetarianos o veganos es “en general bastante similar” a la del resto de niños.

Más tajante se muestra en este sentido Lucía Martínez, que añade que atribuir la deficiencia de hierro a una dieta vegetariana “cuando es una deficiencia prevalente en la población general es cuanto menos demagógico”.

¿Y el resto de carencias? “Es una especulación sin ningún tipo fundamento científico”, afirma el Julio Basulto, que pone como ejemplo el caso del ácido fólico, cuya carencia “es mucho menos prevalente” en vegetarianos que en omnívoros.

Opinión que corrobora la autora de “Vegetarianos con ciencia”, que afirma que señalar el déficit de ácido fólico como algo preocupante en población vegetariana “es no tener la más mínima idea ya no de alimentación vegetariana, sino de nutrición en general”.

Las opiniones de los dietistas-nutricionistas son refrendadas por muchas instituciones, entre ellas la American Dietetic Association, que afirma que una dieta vegetariana o vegana bien planificada es apropiada para todas las épocas de la vida, incluidos la infancia y el embarazo.

O la Agencia de Salut Pública de Catalunya, que en su guía “Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (0-3 años)”, asegura que la alimentación vegetariana y la vegana “bien planeadas y suplementadas cuando sea preciso, pueden satisfacer las necesidades de niños y adolescentes”.

Así que parece que tampoco son deficitarias las proteínas, un clásico cuando se habla de deficiencias de las dietas vegetariana o vegana. Para Julio Basulto esta deficiencia es “muy rara en occidente” en cualquier niño.

De hecho, como informa el propio nutricionista, la preocupación de la Sociedad Europea para la Gastroenterología, la Hepatología y la Nutrición Pediátricas (ESPGHAN) parece ir en un sentido totalmente opuesto: uno de los principales problemas en las dietas de los bebés y niños europeos es el exceso de proteínas, de grasas y de calorías.

“Si queremos alzar la voz sobre problemas de salud en niños derivados de la alimentación no son precisamente los vegetarianos el problema”, añade al respecto Lucía Martínez, quien asegura que habría “mucho que rascar” en tasas de obesidad y de diabetes en población infantil.

Aspecto, este último, en el que también incide Azahara Rupérez, cuya tesis doctoral versó sobre variaciones genéticas asociadas a la obesidad infantil: “Ojalá se pusiera el mismo interés en eliminar las conductas dietéticas incorrectas de la mayoría de la población, tanto en España como en el resto del mundo. Es bastante hipócrita criticar a los padres veganos que eligen esta opción dietética para sus hijos mientras nadie se escandaliza al ver a niños pequeños tomando refrescos, zumos, galletas y dulces todos los días, dentro y fuera de casa”.

Francisco Ojuelos, abogado especializado en derecho alimentario, califica el proyecto de ley presentado por la diputada italiana Elvira Savino como “una medida bastante chapucera” y, desde el punto de vista jurídico, “una aberración”.

Para el jurista, la evidencia científica señala hoy en día que una dieta vegana bien planificada y suplementada con vitamina B12 “es una opción adecuada e incluso recomendable desde el punto de vista de la salud”.

El propio punto de partida sería por tanto “contrario” a la legislación de un país como España, que en lo referente a salud pública, sanidad y seguridad alimentaria “parte de la base de que la actuación de los poderes públicos, incluido el legislativo en este caso, ha de estar en la dirección que el consenso científico señala”.

Para el abogado, con este tipo de legislación se estaría creando un delito de peligro, no de resultado, que castigaría a cualquier padre que proporcione a sus hijos una dieta vegana independientemente de si lo está haciendo bien o no: “Enjuiciar a unos padres por el simple hecho de introducir a sus hijos en una dieta vegana, dieta que en principio es absolutamente compatible con la salud, es una aberración. Es castigar por algo que no es merecedor de ello”, añade.

Ojuelos, por último, recuerda que en países como España, con el marco legal actual, ya existe una serie de mecanismos jurídicos, tanto a nivel administrativo como penal, que salvaguardarían la integridad del menor en este tipo de casos y que castigarían tanto el peligro como el hecho de provocar un resultado dañoso al niño.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2016/08/22/mamas_papas/1471873254_453836.html

¿Los bebés pueden ser vegetarianos o veganos?

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

Es hora de desterrar mitos y miedos atávicos: los requerimientos nutricionales de un bebé vegetariano o vegano se pueden cubrir perfectamente.

No es algo que diga yo porque me haya dado un aire esta mañana, la Academia de Nutrición y Dietética (AND) se ha manifestado al respecto: «Las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para los atletas».[1]

Sí, ya sé que la Academia de Nutrición y Dietética (AND) incluye la coletilla «dietas vegetarianas bien planificadas» y esto es algo que todo el mundo se esfuerza mucho en remarcar.

Por supuesto que la dieta de un bebé vegetariano o vegano tiene que estar bien planificada. Al igual que la de un niño que no es vegetariano o vegano.

Porque me da que esos niños que veo yo por las tardes en el parque comiendo panteras rosas con gusanitos de postre tampoco tienen su «dieta mediterránea» demasiado bien planificada.

Es importante distinguir una alimentación ovolactovegetariana de una alimentación vegana. La primera excluye carne y pescado pero incluye huevos y leche.

La segunda es más restrictiva porque además de carne y pescado, también descarta huevos y leche.

 Lo principal: una vez más, mantener la lactancia materna durante esta etapa como fuente principal de nutrientes es la mejor opción para evitar posibles carencias.

¿Hay algún tipo de dieta que no deba seguir un bebé?

La ADA apunta que otras modalidades de alimentación más restrictivas como la frugívora, crudívora o macrobiótica no son adecuadas para los bebés ya que pueden ser pobres nutricionalmente.

  • Proteínas: se pueden obtener a partir de fuentes vegetales como los cereales, las legumbres, los frutos secos o las semillas. La quinoa es un pseudocereal muy interesante y versátil (aunque caro). También puede ofrecerse a los bebés tofu, que se elabora coagulando la leche de soja, o seitán, preparado a partir de las proteínas de trigo. No olvidemos que los ovolactovegetarianos pueden obtener asimismo proteínas a partir del huevo o los lácteos.
  • Vitamina B12: la suplementación siempre es necesaria en bebés veganos y ovolactovegetarianos ya que esta vitamina solo se puede conseguir en cantidad suficiente a partir de alimentos de origen animal. Les recomiendo encarecidamente este post de la nutricionista Lucía Martínez con las preguntas más frecuentes sobre la vitamina B12. 
  • Vitamina D: los suplementos de vitamina D se emplean frecuentemente tanto en bebés vegetarianos como en no vegetarianos. Aunque esta vitamina se puede sintetizar también a partir del sol, la exposición directa no es aconsejable en edades tan tempranas. Más info sobre el drama de la vitamina D, aquí. 
  • Hierro: un truco para potenciar la absorción del hierro es acompañar los alimentos que lo contengan junto con otros que sean fuente de vitamina C. Aquí explico con detalle por qué la vitamina C ayuda a absorber el famoso hierro de las lentejas. Si el pediatra lo considera oportuno, pueden emplearse suplementos.

El consejo de la boticaria:

Consulta con un nutricionista. Si deseas que tu hijo siga una dieta vegetariana, mi consejo es que consultes con un nutricionista especializado ¡y actualizado! Las necesidades en esta etapa son diferentes a las de un adulto y siempre es conveniente contar con el asesoramiento de un profesional.

Pero como decíamos al principio, tampoco debes pensar que porque tu hijo no sea vegetariano, los menús salUdables se diseñan solos.

La dieta del nugget  (desayunar bollo, merendar batido con galletas y cenar un día nuggets y otro salchichas), está socialmente aceptada y no solo le sobran, sino que también le faltan muchos nutrientes. Menos miedos a los garbanzos y más a los nuggets. 

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Bibliografía:

[1] W.J. Craig y A.R. Mangels, «Position of the American Dietetic Association: Vegetarian Diets», Journal of the American Dietetic Association, 109 (7), 2009, pp. 1266-1282.

Источник: https://boticariagarcia.com/bebes-pueden-ser-vegetarianos-veganos

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

La Asociación Médica Británica defiende que una dieta vegetariana puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para el crecimiento infantil, siempre que ésta cumpla con los requisitos nutricionales de un bebé, que son elevados. Necesitará más proteínas, calcio, y muchos otros nutrientes que en cualquier otro momento de su vida.?

Indice

Por ello, tendrá que acostumbrarse a consumir cereales, legumbres, frutos secos y semillas, productos lácteos y derivados de la soja, frutas, verduras, etc. Ser vegetariano está de moda pero, ¿es perjudicial para los bebés?
 

Desarrollo de la alimentación de un niño vegetariano

Si quieres que tu hijo sea vegetariano, desearás que se acostumbre a comer sólo ciertos tipos de alimentos como cereales, legumbres, frutos secos, productos lácteos y derivados de la soja, frutas y verduras, etc.

Y por el contrario, querrás que nunca coma aquellos que impliquen la muerte de un animal: carnes y pescados, principalmente. Los primeros meses no implican ninguna dificultad, ya que tu bebé tomará lo mismo que cualquier otro: leche materna.

El problema viene a la hora del destete, ya que sin una dieta equilibrada, tu hijo podría presentar deficiencias nutricionales y de crecimiento.

Bebés de 4-5 meses

La leche materna o adaptada es todavía la fuente más importante de nutrición. Los alimentos sólidos aún no son necesarios, puesto que la leche todavía cubre todas las necesidades del bebé. Tan sólo una toma sólida por día debe bastar para la mayoría de los bebés en esta etapa. Los primeros alimentos a incluir son: verduras trituradas (como patatas, zanahorias o espinacas), frutas trituradas (como manzana, plátano o pera) y arroz infantil, harina de maíz, sagú o mijo.

Bebés de 5-6 meses

La leche continúa siendo el alimento más importante en la dieta del bebé, pero poco a poco hay que ir introduciendo el número de tomas de alimentos sólidos, de una a dos y después tres veces al día. Prueba con lentejas trituradas con un poco de aceite vegetal y una mayor variedad de frutas y verduras. Todavía es demasiado pronto para introducir el trigo, la avena, la leche, los frutos secos o los huevos.

Bebés de 6-8 meses

La mayoría de los bebés estarán comiendo sólidos tres veces por día. A partir de los seis meses pueden empezar a introducir cereales con gluten, como el trigo y la avena en forma de pan y papillas. Prueba a introducir el tofú, las cremas finas de frutos secos y las judías en puré. Los productos lácteos (leche de vaca, yogur y queso) no deben ser introducidos antes de los seis meses debido al riesgo de intolerancia.

Bebés de 8-12 meses

Tu bebé será gradualmente más capaz de aceptar alimentos con grumos. Los alimentos de la mesa familiar pueden darse mientras no contengan sal. Se pueden introducir guisantes y judías bien cocidas y trituradas alrededor de los 8 a 12 meses. Son difíciles de digerir y por ello pueden causar problemas si se introducen anteriormente. Evita las galletas dulces y los bizcochos. Intenta introducir trozos de manzana pelada, de zanahoria cruda o mendrugos de pan. Cuando tu bebé sea capaz de masticar trozos de fruta, los sandwiches y las tostadas pueden convertirse en alimentos cotidianos. A la edad de 12 meses tu hijo debería disfrutar ya de tres comidas diarias. Muchas empresas fabrican alimentos infantiles aptos para vegetarianos, pero es rápido y sencillo preparar tu propia comida para tu bebé.

Nutrientes para una dieta equilibrada

Para compensar la falta de carne y pescado en su dieta, debemos asegurarnos de que dispone de los nutrientes necesarios para cubrir los requisitos mínimos:

– Hierro: Los bebés nacen con su propia reserva de hierro pero ésta se agota a los seis meses.

Aunque el hierro se absorbe con menor facilidad de fuentes no animales, existen muchas fuentes vegetales excelentes.

Algunos alimentos ricos en hierro apropiados para los bebés después de los seis meses son: zumo de ciruelas, albaricoques triturados, melaza, lentejas refinadas, cereales, judías bien desmenuzadas y hortalizas verdes.

– Calcio: La leche materna o adaptada contiene todo el calcio que tu bebé necesita inicialmente. Buenas fuentes de calcio para las últimas etapas del destete son la leche de vaca y la leche de soja enriquecida, el queso, las hortalizas verdes, el pan integral, las judías, las lentejas, las almendras molidas, la pasta de sésamo (tahín) y el tofú.

– Proteínas: Los niños necesitan más proteínas que los adultos, debido a su rápido crecimiento. Durante los primeros meses, con la leche materna es suficiente. Pero una vez se deja de tomar ésta, y ya que la carne no le podrá aportar las proteínas necesarias, el bebé deberá incluir en su dieta judías, lentejas, cereales, frutos secos y leche de vaca.

– Energía: Los bebés entre los 6 y los 12 meses necesitan de 700 a 1.000 calorías por día, de modo que necesitan fuentes concentradas de energía. Asegúrate de que tu hijo toma alimentos energéticos concentrados como lentejas con aceite vegetal, aguacate, queso o cremas finas de frutos secos. El azúcar no es una buena fuente de energía para los bebés.

– Vitamina B12: La vitamina B12 es producida por microorganismos y se encuentra principalmente en alimentos de origen animal. Los bebés muy pequeños obtendrán toda la vitamina B12 que necesitan de la leche materna o adaptada.

Posteriormente, los vegetarianos deberían obtener suficiente cantidad por los productos lácteos y los huevos.

Los bebés veganos (aquellos que se abstienen por completo del uso de alimentos de origen animal) necesitarán vitamina B12 procedente de alimentos enriquecidos como algunas leches de soja, extracto de levadura bajo en sal o hamburguesas vegetales.

– Vitamina D: La vitamina D se encuentra en los productos lácteos, los huevos y alimentos enriquecidos como la margarina y algunos cereales para desayuno, y puede ser sintetizada por la acción de la luz solar sobre la piel. Se encuentra exclusivamente en alimentos de origen animal de modo que los bebés veganos puede que necesiten un suplemento de vitamina D.

 

Beneficios para el bebé vegetariano

Las Sociedades Vegetarianas de Inglaterra y Estados Unidos consideran que una dieta vegetariana proporciona sólo provecho a nuestro organismo. Los mayores beneficios de una dieta vegetariana se encuentran en la gran cantidad de frutas y verduras que toman estos niños.

Al no tomar más que este tipo de alimentos, tienen bajos niveles de colesterol y niveles adecuados de proteínas, vitaminas, minerales y calcio. Además, están expuestos a una cantidad menor de carcinógenos y mutágenos puesto que no consumen carne.

Existe una significativa correlación entre el consumo frecuente y duradero de alimentos de origen animal altos en grasa y colesterol y la incidencia de enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer, ataques apopléjicos y diabetes.

La dieta vegetariana, al evitar estos alimentos y proveer un mayor consumo de fitoquímicos y alimentos altos en fibra, protege de estas dolencias.   La mayoría de los vegetarianos no tienen problemas de sobrepeso, porque apenas ingieren grasas y colesterol.

Sin embargo, no debemos olvidar que el exceso de grasas también puede proceder de aceites vegetales, que deben consumirse de forma moderada. La carencia de fibra en la alimentación es otro de los problemas de las sociedades industrializadas, donde las dietas no suelen ser muy equilibradas.

La ausencia de fibra en las comidas produce estreñimiento, cáncer de colon, varicosis y problemas en el sistema circulatorio y cardiovascular. Los cereales, frutas con piel y verduras son muy ricos en fibra y, generalmente, los vegetarianos no suelen tener carencias de este elemento. Otro beneficio, éste en el plano económico, es que generalmente las frutas, vegetales, granos, legumbres y nueces cuestan menos que la carne y el pescado, con lo que la compra de una familia vegetariana suele ser bastante más barata que la de una familia que coma de todo.

Riesgos de una dieta vegetariana en bebés y niños

El uso de una dieta diferente puede acarrear complicaciones en la salud del bebé. Por eso, antes de dar a tu hijo una dieta vegetariana, es recomendable consultar con el pediatra y confirmar que el niño está sano y no presenta ninguna deficiencia nutricional.

El médico será quien mejor te aconseje qué alimentos necesita consumir para cubrir sus necesidades.

Algunas investigaciones sobre la salud y el desarrollo de los niños vegetarianos, alertan de que una dieta vegetariana muy estricta puede desarrollar deficiencia de hierro en la sangre, pudiendo provocar un retraso psicomotor.

La vitamina B12, conocida también como cobalamina, es esencial para la síntesis de la hemoglobina y la elaboración de células, así como para el buen estado del sistema nervioso. Es un producto propio del metabolismo del organismo y no es consumible desde vegetales, dado que no esta presente en ninguno de ellos.

Sí puede encontrarse en fuentes animales, dado que ya ha sido sintetizada, como el huevo, las carnes rojas, las vísceras… La dieta vegetariana estricta o vegana prohíbe incluso el consumo de huevo, por lo que los niños veganos necesitarán suplementos de esta vitamina para no desarrollar anemia, degeneración nerviosa o entumecimiento y hormigueo de extremidades.

Estos estudios concluyeran también que el exceso de fibra en este tipo de dieta puede disminuir el consumo de calorías, principalmente en los primeros años de vida del bebé y que la ausencia de vitamina D puede ocasionar raquitismo. No se quiere decir con eso que todos los niños vegetarianos acaben pasando por esa situación. Lo que se quiere prevenir es que la dieta sea aplicada sin ningún tipo de cuidado y de control.

TodoPapás ha desarrollado una calculadora de cantidad de leche para el bebé que arroja como resultado una recomendación de cuánta leche debería tomar un bebé según su edad. Se trata sólo de una recomendación ya que los últimos estudios científicos sugieren que los bebés se alimenten a demanda.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/alimentacion-bebe/puede-mi-bebe-ser-vegetariano-849

¿Puede un bebé ser vegano desde el primer día de vida o es peligroso?

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

Cada vez son más las familias vegetarianas o veganas que acuden a la consulta de nutricionistas para asesorarse sobre si es posible que el bebé que acaban de tener lleve también una alimentación vegetariana o incluso vegana (ya sabemos que el veganismo va más allá de la simple elección dietética, pues lleva implícito un carácter ético, y es por ello que muchas familias desean que sus hijos sigan su misma tendencia desde que nacen).

Ante esto surgen muchas dudas, sobre todo cuando acuden a preguntar al pediatra sobre ello, saliéndose a menudo de su competencia profesional.

Así que… ¡vamos a despejar esas dudas!

¿Puede un bebé ser vegetariano o vegano y no suponer un riesgo para su salud?

En efecto, sí. Una dieta vegetariana bien planificada es perfectamente saludable y nutricionalmente equilibrada para una bebé.

Esto no quiere decir que una dieta vegetaría “per sé” sea saludable, ya que podemos llevar una dieta vegetariana alimentándonos tan solo de arroz, pasta y alimentos procesados. Podemos ser vegetarianos y comer fatal, al igual que podemos ser omnívoros y comer bien o comer mal.

Pero si lo que nos preocupa es si existe la forma de que un bebé lleve una alimentación vegetariana, y que esta sea equilibrada y saludable, la respuesta es sí.

Postura oficial de la Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética) de los EE.UU.:

La postura de la Academia de Nutrición y Dietética es que las dietas vegetarianas, incluyendo las veganas, planificadas de manera adecuada, son saludables, nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades.

Estas dietas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez, la adolescencia, la edad adulta, así como para deportistas.

Las dietas basadas en alimentos de origen vegetal son más sostenibles para el medio ambiente que las dietas ricas en alimentos de origen animal porque utilizan menos recursos naturales y se asocian con un impacto ambiental mucho menor (Vegetarian Diets. J Acad Nutr Diet. 2016;116:1970-1980).

¿Qué debo darle de comer a mi bebé si quiero que lleve una alimentación vegetariana saludable?

En primer lugar, me gustaría aclarar que un niño vegetariano en sentido estricto es un niño que no ingiere huevos, lácteos, carne, pescado, marisco ni miel. En el caso de que el niño tomara leche o huevos ya no sería vegetariano estricto, sino lactovegetariano, ovovegetariano u ovolactovegetariano.

Una persona vegana tiene también un posicionamiento ético y de estilo de vida donde los productos de origen animal se evitan, no solo en la alimentación si no en cualquier ámbito, por ejemplo: se evitaría usar ropa de lana o medicamentos testados en animales. Aunque vulgarmente, y con frecuencia, se llama vegetariano a quien consume huevo y leche; y vegano a quien no consume tampoco estos alimentos.

La base

La base de la alimentación de un niño vegetariano debe ser la misma que la de un niño omnívoro, es decir: este deberá comer grandes cantidades de frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres y semillas.

Deberá evitar, al igual que los niños omnívoros, el consumo de alimentos superfluos. Es decir, aquellos ricos en grasas no saludables, azúcar y sal (bollería, aperitivos, zumos, refrescos…), que solo aportan calorías y no son beneficiosas para la salud.

Las grasas

Como fuente de grasa, utilizaremos principalmente el aceite de oliva y aquellas grasas saludables que nos aportan alimentos sanos.

Por ejemplo: los frutos secos, algunas semillas y el aguacate. Los bebés pueden tomar frutos secos y semillas desde que se inician en la alimentación complementaria, tan solo debemos dárselos triturados o en crema. Son una fuente de omega 3 imprescindible en las personas vegetarianas.

Las proteínas

Como fuente de proteínas debemos ofrecerle legumbres, semillas, cereales, frutos secos, seitán, tofu, tempeh, etc. Las proteínas de algunos de estos alimentos que no son completas, es decir: no contienen en una proporción adecuada todos los aminoácidos a la vez.

Esto lo solventaremos combinando dentro del mismo día alimentos que nos aporten proteínas que se complementen. Por ejemplo: podemos tomar cereales en el desayuno y legumbres en el almuerzo, y así estaremos tomando todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita para fabricar una proteína completa.

Cuando el bebé está recién iniciado en la alimentación complementaria, conviene ofrecerle esta combinación de proteína y cereal preferentemente dentro de la misma comida.

El calcio

¿Y si mi hijo no toma leche? ¿Debo darle un suplemento de calcio? La repuesta es no. En la naturaleza existen muchos alimentos ricos en calcio.

Pensar que si no tomamos leche vamos a tener un déficit de este nutriente es un error.

Existen alimentos que aportan mucha más cantidad de calcio que la leche y no solo por la cantidad que aportan, sino por la fracción de calcio que se absorbe.

Por ejemplo: una buena fuente de calcio son las almendras, la col rizada, el brócoli, el tofu, la col china, las semillas de sésamo o las bebidas de soja fortificadas. Así que, en principio, si les damos los alimentos adecuados podemos alcanzar perfectamente unos niveles de calcio óptimos.

El Omega 3

Otra duda muy frecuente es el omega 3. En principio, no es necesario suplementarlo.

Intentaremos ofrecer a nuestro bebé nueces, lino, chía, frutos secos, soja y otros alimentos que aportan nutrientes y reducen el consumo de aceites ricos en omega (aceites de semillas como el de girasol, maíz o soja, margarinas y otras grasas industriales). Ofreceremos siempre, como aceite de referencia, el aceite de oliva.

El yodo

A partir de los 12 meses de edad ya podemos cocinar con sal las comidas del bebé. Entonces debemos utilizar sal yodada, pero con moderación.En realidad, al final siempre cae algo en el plato del bebé que ha sido cocinado con sal, así que no está de más empezar a utilizar sal yodada en casa desde antes de que nuestro peque cumpla el año.

La Vitamina D

¿Y qué pasa con la vitamina D? Pues al igual que ocurre con los bebés omnívoros, se les recomendará en principio una suplementación con vitamina D, así como tomar el sol 5 -15 minutos al día. Esto será suficiente para que su organismo la sintetice.

El hierro

¿Si no toma carne ni pescado tendrá déficit de hierro? El hierro se encuentra presente en muchos alimentos vegetales. La diferencia con los alimentos de origen animal, es que el tipo de hierro que poseen es diferente (hierro no hemo, frente a hierro hemo).

Lo que debemos hacer para favorecer la absorción del mismo será dar los alimentos ricos en hierro junto con alimentos ricos en vitamina C (entre otras cosas). En este artículo encontraréis más recomendaciones que podéis llevar a cabo para favorecer la absorción del hierro.

Descubre cómo planificar el menú semanal de tu bebé en este Seminario Online que puedes ver ya mismo.

LA Vitamina B12

En principio, el único suplemento que siempre debe tomar una persona vegetariana, y por tanto nuestro bebé también, es la vitamina B12 (incluso en aquellos niños ovolactovegetarianos) ya que es imposible llegar a los niveles recomendados de B12 simplemente tomando leche y huevos.

Para cubrir la ingesta recomendada, deberíamos consumir diariamente tal cantidad de estos alimentos que sería imposible de cumplir, además de insano.

¿Cómo debo suplementar la B12 a mi bebé?

No es necesario suplementarla mientras que el bebé se alimente exclusivamente de leche materna y la madre (entendiendo que es vegetariana), se suplemente adecuadamente con B12. Tampoco si el bebé toma leche de fórmula enriquecida con B12.

En teoría, entre los 6 y los 12 meses muchos bebés no necesitarían suplemento si hacen al menos 4-5 tomas de pecho o toman unos 3 biberones de fórmula adaptada al día. Pero en la práctica, hay bebés que avanzan muy rápido con los sólidos y el consumo de leche desciende relativamente pronto.

Dado que en muchos casos es imposible saber si la ingesta de B12 está siendo adecuada, sobre todo cuando el bebé toma pecho y alimentación complementaria mediante BLW (donde es imposible calcular cantidades), lo más prudente es iniciar la suplementación desde los 6 meses, aunque siga amamantándose o tomando leche de fórmula. Esta medida es la más segura, ya que como siempre digo: es mejor prevenir que curar, ya que un déficit en niños puede acabar en síntomas irreversibles.

La forma de administración a utilizar a esta edad es en gotas, y las dosis recomendadas son las siguientes:

Exposición a Alérgenos

Otra duda que surge con frecuencia, que es una cuestión algo controvertida y que algunos padres desconocen, es que aunque queramos que nuestros hijos sean vegetarianos desde que nacen, es muy importante que al menos cuando introduzcamos la alimentación complementaria los expongamos en varias ocasiones al pescado, leche, huevos, carne y marisco para descartar alergias alimentarias.

Es importante de cara al futuro que sepamos si nuestro hijo tiene una alergia alimentaria para no llevarnos un susto el día menos pensado.

Así que papás y mamás vegetarianos o veganos: sí, vuestro hijo puede llevar vuestra misma opción dietética siempre y cuando os asesoréis bien por un profesional cualificado que os guíe y os aconseje, al menos al principio.

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Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/puede-un-bebe-ser-vegano-desde-el-primer-dia-de-vida-o-es-peligroso/

Por qué hay que apoyar a un niño que quiere ser vegetariano

¿Puede mi bebé ser vegetariano?

¿Cómo? ¿Vegetariano? ¿Tú lo has pensado?” El shock es la reacción más común de los padres, especialmente los que comen carne y pescado, cuando escuchan al niño o adolescente decirles que quiere ser vegetariano.

A algunos les cuesta tomar en serio una decisión que piensan infundada o fruto de un capricho momentáneo. Sin embargo, craso error.

O al menos así lo consideran las autoras de Felices sin comer perdices, una psiquiatra y una psicóloga especializadas en nutrición y hábitos de vida de niños y adolescentes.

“Hay que tomarles en serio y valorar su decisión. Así nos curamos en salud, porque si lo están haciendo por convicción y se les obliga a comer carne, lo pasarán muy mal”, explica Elena de la Serna, psicóloga en el Centro de Investigación Biomédica en la Red de Salud Mental (Cibersam).

De la Serna e Inmaculada Baeza, doctora en Medicina en el Servicio de Psiquiatría y Psicología Infanto-juvenil del Hospital Clínic de Barcelona, han escrito esta guía con el objetivo de tranquilizar a los padres: “Si una persona se plantea que su hijo sea vegetariano puede hacerlo sin miedo, durante la infancia o la adolescencia también. No es peligroso, las asociaciones médicas lo apoyan y su dieta puede ser igual o mejor que la de alguien omnívoro”, subraya Baeza.

La dieta pitagórica

El libro hace un repaso por la historia del vegetarianismo, presente desde la antigua Grecia, con Pitágoras como uno de sus primeros defensores, a Leonardo Da Vinci, que dijo “vendrá el tiempo en que los hombres considerarán la matanza de animales como consideran ahora la de los hombres”. Precisamente hasta que no se acuñó el término de dieta vegetariana, en 1842, se la conocía como “dieta pitagórica”. Más tarde, las autoras recuerdan que este tipo de dieta ha tenido ilustres representantes como Rousseau, Mary Shelley, Richard Wagner, Gaudí o Ghandi.

Han sido ilustres vegetarianos desde Pitágoras a Leonardo Da Vinci, Rousseau, Mary Shelley, Richard Wagner, Gaudí o Ghandi

Sin embargo, es ahora, desde finales del siglo XX, cuando la dieta vegetariana – y sus distintas variantes – están experimentando un gran crecimiento.

En Europa, el número de vegetarianos se ha duplicado en los últimos años, pues ha pasado del 2 al 5% tal como recoge el libro.

En España, el porcentaje es algo menor según la encuesta ENIDE de 2011, que calcula que está en torno al 1,5% de la población.

Este aumento de población arrastra a muchos adolescentes e incluso niños, cuyas razones son tanto éticas como ecológicas o económicas. Eso sí, entre ellas las expertas alertan de una que puede esconder otro problema, las razones de peso.

“Algunos estudios demuestran que adolescentes – especialmente chicas – utilizan el vegetarianismo como excusa para ocultar un trastorno alimentario. Pero creemos que es fácil detectarlo.

Porque aunque utilicen el sufrimiento animal como razón para dejar de comer carne o pescado, seguro que tendrán otro síntoma.

Habrá que fijarse en qué otros alimentos se autoprohíben sin que sea de origen animal, si se ven gordas o gordos aunque no lo estén o si quieren estudiar de pie. Si se tiene cualquier sospecha hay que acudir directamente al médico”, afirma De la Serna.

Si se apoya esta dieta, lo primordial es que esté “bien planificada”, como repiten en su libro las expertas. Esa planificación consiste en asegurar que los nutrientes esenciales se incluyen en la dieta. “Nosotras apostamos para los menores por una dieta ovolactovegetariana, donde está garantizado el aporte de todos los nutrientes sin necesidad de comer carne o pescado”, dice Baeza.

Proteínas y Omega 3

Dos nutrientes son los más importantes a juicio de Baeza: “El consumo de proteínas, que se puede garantizar a través de las legumbres y los cereales, y el omega 3, que ha de tomarse con frutos secos o aceite de lino”.

Entre las comidas “esenciales” que las autoras recomiendan, están la soja y sus derivados (como el tofu), lentejas, copos de avena, germen de trigo, semillas de sésamo, nueves, espinacas, orejones, huevos, leche y lácteos y levadura nutricional.

Las expertas abogan para los niños por una dieta ovolactovegetariana (excluye carne y pescado pero no sus derivados, como los huevos y lácteos).

«Con esta dieta bien planificada están garantizados todos los nutrientes, en otras como la vegana hay que tener mucho más cuidado y pensar en suplementos vitamínicos de B12, por ejemplo», incide Baeza, «de hecho creo que para unos padres omnívoros, es muy difícil planificar bien una dieta vegana para sus hijos. Ni siquiera para padres veganos es fácil hacerlo, algunos adultos veganos tienen carencias nutricionales», añade.

Si tienen dudas, estas expertas recomiendan a los padres que lleven a sus hijos antes de comenzar la dieta para chequear los niveles nutricionales de los niños y, si quieren «durante los dos primeros años hacer análisis anuales para quedarse tranquilos, aunque si el niño se encuentra bien no sería necesario».

Dieta y enfermedades

Según distintos estudios, los pacientes psiquiátricos tienen, en general, déficit nutricionales. «Existe una relación entre los malos hábitos alimenticios y los problemas psíquicos, pero es evidencial, no se ha demostrado una relación causal», apunta De la Serna, que no obstante incide en la relevancia de la dieta para la salud.

Lo que sí han demostrado distintos estudios es la protección de la dieta vegetariana para algunas enfermedades importantes como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer o la demencia.

En general, basados en un menor riesgo cardiovascular relacionado con el colesterol o la hipertensión, ya que estas dietas al ser más ricas en frutas y verduras y menos en grasas, con un consiguiente menor índice de masa corporal.

«Animamos a todos los padres a que acepten la petición de su hijo y no se preocupen por si resulta un deseo pasajero. Cuesta poco intentarlo y es muy fácil de cambiar», concluyen las autoras.

Источник: https://www.elindependiente.com/vida-sana/nutricion/2019/05/18/apoyar-nino-quiere-vegetariano/

Embarazo y niños
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