¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

Suelo pélvico débil y tacones

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

¿Quieres conocer porqué si tienes un suelo pélvico débil no es recomendable que uses tacones? En el post de hoy vamos a contarte los efectos perjudiciales que el uso y, sobre todo, el abuso de los zapatos de tacón alto tiene sobre algunas partes de tu cuerpo y, en concreto, para tu suelo pélvico.

Suelo pélvico débil

Ya te hemos hablado en multitud de ocasiones de que la reeducación del suelo pélvico débil no se puede limitar a la realización de cientos de ejercicios de Kegel todos los días o usar unas bolas chinas.

Esta insistencia la basamos en dos motivos fundamentales.

En primer lugar, porque los músculos del suelo pélvico no trabajan de manera aislada, como tampoco lo hace ninguna otra parte de nuestro cuerpo, sino que lo hacen en un equilibrio dinámico, es decir, en movimiento, con el resto de músculos, huesos, ligamentos, etc. que se encuentran en su misma cadena o adyacentes a ellos.

Por ese motivo, de nada serviría fortalecer una pequeña pieza de ese amplio puzle de elementos si queremos que todo el conjunto trabaje en movimiento coordinado y de manera correcta.

En segundo lugar, porque las causas que originan una disfunción del suelo pélvico débil son múltiples, variadas y a veces no fáciles de identificar.

Debemos ser conscientes de que el suelo pélvico, en la mayoría de las veces, no es el problema sino más bien la víctima.

La consecuencia de una serie de malos hábitos o prácticas perjudiciales, a veces, acaban teniendo un resultado en forma de una incontinencia urinaria, una incontinencia anal, un prolapso o cualquier otra disfunción de nuestro suelo pélvico.

Podríamos decir sin dudar que el mayor enemigo de nuestro suelo pélvico es la ignorancia.

¿Suelo pélvico débil? ¡No uses tacones!

No saber localizarlo, no saber identificar los signos de alarma cuando algo no va bien, no conocer qué hábitos o prácticas lo están perjudicando, no saber darle un tratamiento adecuado cuando lo necesita y un largo etcétera son los verdaderos enemigos de nuestra salud pélvica, produciendo un suelo pélvico débil .

Recibimos muchos mensajes de mujeres que nos dicen que no saben por qué sufren incontinencia urinaria de esfuerzo o qué les ha llevado a ser diagnosticadas de un prolapso.

Mujeres jóvenes, que no han dado a luz, que no practican deportes de impacto y que no saben identificar el origen de su disfunción de suelo pélvico.

Problemas tan dispares como el estreñimiento, la práctica de ejercicios hiperpresivos o la somatización del estrés y la ansiedad pueden llegar a predisponernos para tener un suelo pélvico débil o en excesiva tensión.

El uso habitual de zapatos de tacón alto es potencialmente perjudicial para los músculos de nuestro suelo pélvico

Uno de esos motivos que quizás no imaginabas que tenía una repercusión tan grande en la salud de tu suelo pélvico es el uso y abuso de tacones.

Creo que nadie duda de que el uso de tacones no es la práctica más saludable para nuestros pies o nuestros tobillos, pero sus perjuicios van mucho más allá de nuestras extremidades inferiores y que pueden dañar gravemente nuestra salud si tenemos suelo pélvico débil.

El desequilibrio que provocan los tacones provoca que otras estructuras del cuerpo tengan que compensar y soportar un anormal reparto del peso para el que no están preparadas, provocando la aparición de lesiones y de con suelo pélvico débil .

La prensa y las revistas femeninas, tan preocupadas de ofrecernos información relevante, ya se han encargado de mostrarnos los juanetes de ciertas famosas a las que es habitual ver sobre altísimos tacones o las terapias a las que se someten para solucionar sus problemas de espalda.

Lesiones que provoca el uso de zapatos de tacón

Las lesiones que se producen con mayor frecuencia debidas al uso de zapatos de tacón son:

Juanetes o halux valgus

Consecuencia directa del uso de zapatos de tacón con horma estrecha, se trata de una deformidad del dedo gordo del pie cuya articulación va saliéndose hacia afuera hasta que llega a montarse sobre el segundo dedo.

Puede llegar a ser muy doloroso y el tratamiento para su corrección suele ser quirúrgico, aunque, a veces, ni siquiera así se llega a corregir totalmente.

Metatarsalgias

Se trata del dolor causado por el apoyo del pie al andar con tacones sobre la base de los metatarsos, la almohadilla anterior a los dedos de los pies, en lugar de repartir el peso sobre toda la planta del pie como sucedería al andar con zapato plano o descalzos.

Cuando la compresión de los dedos se alarga y repite en el tiempo, la metatarsalgia se puede cronificar afectando incluso al nervio interdigital, que se encuentra situado entre los dedos tercero y cuarto, provocando un dolor muy intenso que se denomina neuroma de Morton.

Dedos en martillo

Otra posible consecuencia del uso excesivo de zapatos de horma estrecha y tacón alto es la retracción de las falanges de los dedos haciendo que estos permanezcan doblados hacia abajo.

Uñas encarnadas

Cuando la uña crece clavándose en la piel del dedo hablamos de uña encarnada, una lesión bastante dolorosa provocada por el uso de zapatos inadecuados para el pie.

Esguinces de tobillo

Los esguinces de tobillo son una de las lesiones más frecuentes cuando se usan zapatos de tacón muy alto ya que se pierde el apoyo completo sobre la planta del pie y los músculos estabilizadores se debilitan.

Otros problemas derivados de la alteración del reparto de cargas y del patrón de la marcha que se pueden producir en el medio o largo plazo son:

Acortamiento de los gemelos

Consecuencia directa de andar con estos músculos contraídos es que, a la larga, se acorten tanto los gemelos como el resto de musculatura posterior de la pierna lo que puede acarrear, a su vez, otras molestias como por ejemplo en las rodillas o en el tendón de Aquiles.

Fascitis plantar

La fascitis plantar es un dolor muy agudo, como un pinchazo, que se produce en la planta del pie cerca del talón y se produce como consecuencia de la sobrecarga, la retracción del tendón de Aquiles y otras alteraciones muy típicas al usar zapatos de tacón.

Artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla se puede producir como consecuencia de una degeneración en su estructura debida a un mal reparto de las cargas de manera continuada en el tiempo.

Impacto de los tacones al suelo pélvico débil

Tal y como nuestra compañera Laura comentaba en su artículo sobre la relación que existe entre la postura y el suelo pélvico y yo misma te recordaba en este otro post sobre la relación entre el diafragma y nuestro suelo pélvico, debemos tener claro un concepto importantísimo y que afecta directamente a nuestra salud abdomino pélvica que se llama presión.

La gestión de la presión intraabdominal clave en la salud del suelo pélvico

Así mismo, como ya hemos explicado en otros posts, el core es el centro de gravedad y de transmisión de fuerzas y de energía de nuestro cuerpo, desde el que se inician y se sostienen todos los movimientos.

El core es una especie de cilindro situado en la parte baja de nuestro tronco, que nos rodea a modo de corset proporcionándonos estabilidad y que está formado por:

  • El suelo pélvico cerrándolo en la zona inferior.
  • El diafragma como cierre superior.
  • Los músculos abdominales profundos, transverso y oblicuos.
  • La zona lumbar, los multífidos situados junto a las vértebras, parte de los glúteos, etc.

Cuando estos elementos que componen el core se encuentran en forma y funcionan correctamente, las diferentes presiones que se generan en su interior al movernos, al inclinarnos, cuando el potentísimo músculo diafragma se contrae y baja con un estornudo o con la simple respiración, son gestionadas saludablemente y se reparten de manera inocua.

Imaginaos un neumático hinchado con una perfecta forma redonda.

Si por cualquier motivo una pequeña parte del neumático se debilita, la presión tenderá a salir por esa parte, abombándola y con el riesgo de que explote por ahí.

Cuando realizamos deportes hiperpresivos o de impacto, cargamos o empujamos peso con asiduidad o tosemos frecuentemente, lo que estamos provocando es la debilidad de una parte de nuestro core (normalmente el suelo pélvico, pues son músculos más pequeños y menos potentes) y eso se puede traducir en una hernia inguinal, una incontinencia urinaria o fecal o un prolapso.

Cómo compensar las posibles hiperpresiones intraabdominales

Básicamente tenemos tres posibles alternativas:

1 Evitar las hiperpresiones en la medida de lo posible

Si puedes dejar de practicar ese tipo de ejercicios que, a la larga, debilitará alguna parte de tu core, muy probablemente tu suelo pélvico, tales como los abdominales tradicionales o ciertos deportes de impacto, no lo dudes y deja de practicarlos o protege tu suelo pélvico de sus posibles perjuicios.

2 Mantener en forma el suelo pélvico y el core

Mantener saludables todos los elementos del core y suelo pélvico, es decir, unos músculos fuertes, tonificados y elásticos en su justa medida, que puedan soportar sin claudicar las presiones a las que se van a ver sometidos en el día a día y al realizar posibles actividades hiperpresivas.

3 Garantizar que las presiones se reparten saludablemente en la pelvis

Adoptar una postura correcta es la manera más eficaz de repartir las presiones intraabdominales mientras permanecemos sentados durante largas horas delante de un ordenador, por ejemplo.

La inclinación de la pelvis, diferente en el hombre y en la mujer, y la disposición de todos los elementos que forman el core está diseñada de tal manera que las presiones que le transfiere el resto del cuerpo se reparten, incidiendo sobre el llamado núcleo fibroso central del periné, y no provocan ningún daño.

¿Pero qué ocurre cuando esa disposición se ve alterada?

Lo mismo que ocurre cuando apretamos un globo por una de sus partes.

La presión tenderá a salir por la parte más débil o acabará debilitando aquélla que recibe la mayor presión.

Los tacones alteran la estática lumbo pélvica

Numerosos estudios, como este realizado por el Institut Universitaire de Réadaptation del Hôpital Bellevue en Francia, están confirmando el importante papel de la lordosis lumbar y la anteversión de la pelvis, que modifican la dirección de las fuerzas intraabdominales, y su incidencia directa en las tasas de incontinencia urinaria de esfuerzo y el prolapso.

Cuando la inclinación de la pelvis y de la columna vertebral no es la correcta, tal y como sucede cuando usamos tacones, que provocan una hiperlordosis, las presiones intraabdominales ya no recaen sobre la zona correcta, el núcleo fibroso del periné más hacia el sacro y el cóccix, sino que tienden a hacerlo sobre la más débil, la apertura vulvar.

Esto, a la larga, si no es compensado y corregido, provocará una debilidad de la musculatura del suelo pélvico y una disfunción.

Tal y como varios científicos biomecánicos norteamericanos llevan insistiendo los últimos años, el uso habitual de tacones altera notablemente la estática lumbo pélvica, el equilibrio dinámico y genera patrones de movimiento perjudiciales.

De especial interés nos parece este artículo del biomecánico Erik Dalton donde se explica de manera muy gráfica el efecto del uso de tacones sobre todo el cuerpo y especialmente los cambios que se producen en los tobillos, caderas, rodillas, columna vertebral y en la cabeza.

Las curvas lumbar y cervical se acentúan, el cuello se tensa, el centro de gravedad del cuerpo se adelanta, el peso del cuerpo ahora recae sobre la parte anterior del pie, el tendón de Aquiles de tensa y contrae, etc.

Pero, el principal cambio provocado por el uso de tacones que dejará indefenso a nuestro suelo pélvico frente a las presiones intraabdominales es la anteversión de la pelvis que ahora ya no podrá recoger de manera inocua esas fuerzas, sino que las desviará hacia otra parte más débil, tal y como hemos visto.

En definitiva, la pérdida de la inclinación neutra de la pelvis tanto hacia delante como ocurre con el uso de tacones, como hacia atrás, como ocurre cuando permanecemos sentados muchas horas, donde además tendemos a echar todo el peso del tórax sobre el abdomen, supone un alto riesgo de debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.

Como ves, nuestro cuerpo es un conjunto de elementos que trabajan en coordinación y donde todo está conectado en ese equilibrio dinámico que decíamos al principio.

Espero que te haya resultado útil este artículo y aunque no dejes de usar zapatos de tacón puntualmente, al menos, te haya convencido de que su uso habitual no es lo más saludable.

Si piensas que puedes ayudar a más mujeres con suelo pélvico débil con la lectura de este post, compártelo en las redes sociales.

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Источник: https://www.ensuelofirme.com/pelvico-debil-tacones-zapatos-lesiones/

¿Se pueden usar tacones durante el embarazo?

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

A las mujeres nos gusta estar siempre arregladas y vernos bien en cualquier ocasión. Pero durante el embarazo, no podemos usar ciertas cosas porque podrían causarnos molestias y perjudicarnos. Aún así queremos vernos coquetas y por eso nos preguntamos ¿se pueden usar tacones durante el embarazo?

Más de una vez debemos haber visto a una mujer embarazada con tacones. Inmediatamente muchos reaccionan con una expresión de confusión y perplejidad. Según los expertos, existen razones para que las mujeres prescindan de este tipo de calzado durante el embarazo.

¿Se pueden llevar tacones durante el embarazo?

Aunque existen muchas razones por las cuales las mujeres no deberían usar tacones en el embarazo, sí es posible CON MODERACIÓN.

Una de las razones más fuertes por las cuales no deberían usar este tipo de calzado, es por posibles caídas o torceduras. No es igual caminar con nuestro peso a tener un peso extra que puede hacernos perder el equilibrio.

Los tacones desplazan el centro de gravedad del cuerpo hacia el frente obligando a la espalda a aumentar la extensión, es decir, que se eche para atrás la espalda. Esto, sumado a nuestra barriguita, puede acrecentar los dolores de espalda y cuerpo.

Si para una mamá es muy sencillo mantener el equilibrio de su cuerpo y es prácticamente experta en llevar tacones, puede utilizarlos, pero realmente no es lo recomendado. De igual forma, siempre es importante consultar con su médico.

Tomar la decisión de tener un bebe es decidir tener tu corazón andando fuera de tu cuerpo para siempre.~ –Elizabeth Stone– ~

Razones para no usar tacones durante el embarazo

  • Podemos perder el equilibrio y caer. Como mencionamos anteriormente, puede ser peligroso y podemos tener graves consecuencias si nos caemos por los tacones. Aunque una mamá puede utilizar tacones si desea, es muy propensa a torcerse el tobillo o cualquier otro tipo de daño al caer.Recuerda que el eje de nuestro cuerpo cambia debido a que este se adapta a las nuevas condiciones físicas. Tendrás un peso extra y este tiende a inclinarse hacia adelante. ¿Te imaginas poder mantener el equilibrio con unos tacones alto? Es mejor evitar y esperar un tiempo sin utilizarlos. Por ti misma y por tu bebé.

Un nuevo bebé es como el comienzo de todas las cosas maravillosas; esperanzas, sueños y posibilidades.

–Anónimo–

  • El dolor de espalda puede mantenerse o crecer más. Muchas de nosotras tenemos dolores de espalda durante el embarazo, el usar este tipo de zapatos puede causar que este dolor aumente mucho más. Recuerda que forzamos aún más nuestra espalda al utilizarlos y esto hace que comience a doler o aumente el dolor.
  • Puede causarnos dolor en los pies. Algunas mujeres durante el embarazo sufren dolores e hinchazón en los pies, al usar tacones, estos dolores se pueden volver más fuertes e incomodarnos bastante.También durante el embarazo pueden aparecer varices en las piernas y en los tobillos a causa de cambios en la circulación sanguínea. Sumado a esto, debemos agregar el aumento de peso. Usar zapatos inadecuados solo puede causar que aumenten estas incomodidades.

Las estadísticas nos dicen:

Según una encuesta realizada por la Sociedad de Pedicuros y Podólogos del Reino Unido, esto se debe a usar zapatos inadecuados, principalmente por verse ”bien” y no perder el aspecto y la aceptación social. Muchas mujeres confiesan haber tenido dolencias e hinchazón en sus pies durante el embarazo cuando han usado tacones o calzado incómodo.

Los resultados de la encuesta fueron los siguientes:

66% de las mujeres utilizan sandalias bajas de playa  32% de las mujeres utilizan tacones altos y plataformas 53% de las mujeres utilizan zapatillas 30% de las mujeres utilizan botas Ugg (australianas planas)

Ten en cuenta que tanto el calzado excesivamente alto como el calzado excesivamente plano son perjudiciales para ti.

¿Cuál es el calzado idea para una embarazada?

Para evitar dolores, molestias, caídas y cualquier otro mal que pueda causarnos el calzado durante el embarazo, recomiendan utilizar zapatos altos y firmes, idealmente con una altura máxima de tres centímetros, debido a que a esa altura el peso corporal se desplaza un poco más arriba en el pie.

Otra de las recomendaciones:

  • Que los zapatos tengan una horma ancha, que estabilice el pie y te resulte cómodo. Al tener una horma ancha, tendrás una base de apoyo más grande para tu pie, lo que hará que las posibilidades de una caída sean mínimas.
  • Debes evitarse los tejidos sintéticos cuya elasticidad es más reducida. Son preferibles los tejidos naturales y semisintéticos.

Si tienes algún evento y te gustaría usar tacones puedes hacerlo, pero es importante que tu salud y la de tu bebé siempre estén primero. Lleva zapatillas bajas por si en algún momento del evento te cansas demasiado. No abuses de los tacones.

Recuerda que el embarazo sólo será por un período de tiempo. Luego ya podremos usar lo que queramos para vernos y sentirnos más coquetas y poderosas.

¿Y entonces qué hago con los tacones? Si los dejas sólo para las fotos, mejor.

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Источник: https://eresmama.com/se-pueden-usar-tacones-durante-embarazo/

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

Seguro que has oído muchas veces que, durante la gestación, no se deben usar zapatos de tacón muy alto. Pero ¿por qué se dice esto? Pues bien, se debe a que el uso abusivo o continuado de los zapatos altos puede causarte diversos problemas:

– Dolor de pies: algo que, por supuesto, no es exclusivo del embarazo, ya que pocas son las afortunadas que pueden pasarse todo el día con tacones altos y no acabar con ampollas, rozaduras, pies hinchados y doloridos… Por eso, es conveniente no abusar de los zapatos altos y comprarlos de la talla adecuada. Ten en cuenta, además, que durante estos meses es normal que los pies se hinchen un poco debido a la retención de líquidos, por lo que es posible que tus estupendos zapatos de tacón no te queden igual de bien.

– Caídas o esguinces: durante el embarazo, el aumento de peso y el crecimiento de la barriga hacen que el punto de equilibrio de la mujer se modifique, por eso las embarazadas suelen andar con la espalda hacia detrás, para compensar la tripa.

Además, el aumento de la hormona relaxina hace que los músculos y ligamentos se relajen y sean más flexibles, lo que te hace más propensa a caerte o torcerte un tobillo, sobre todo si vas con zapatos altos. Por eso, es conveniente andar con tacones solo si estás muy acostumbrada y andas bien con ellos.

Si no sueles usarlos, no empieces ahora.

– Dolor de espalda: los tacones desplazan el centro de gravedad del cuerpo hacia delante obligando a la espalda a aumentar la extensión para compensar y no caer, lo que también ocurre con el aumento de la tripa, por lo que ambos fenómenos unidos pueden aumentar dolores de espalda al sobrecargar los músculos de la zona, incluso lumbalgia o ciática.

– Más cansancio: durante el primer y el último trimestre de embarazo es normal que estés más cansada, sobre todo en las semanas previas al embarazo en las que el aumento del volumen de tu tripa y el resto de síntomas acumulados durante 9 meses hacen que te sientas agotada enseguida. Eso hará que te cueste más andar o que caminar mucho rato con tacones enseguida te pase factura y te sientas más cansada antes.

– Retención de líquidos: el aumento del volumen sanguíneo hasta en un 50% hace que la retención de líquidos en el embarazo sea habitual, sobre todo en el último trimestre causando edemas, hinchazón de piernas y pies, varices…  Y el uso de zapatos altos incrementa la posibilidad de sufrir todos estos problemas.

– Piernas cansadas y calambres: la peor circulación sanguínea de estos meses, el peso de la tripa y la retención de líquidos hacen que sea normal, al final del día, sentir las piernas cansadas y calambres. Si a eso le unes usar zapatos altos, la sensación será peor y más frecuente.

Por todo ello, no se aconseja llevar zapatos de tacón alto a menudo durante el embarazo, pero eso no significa que todo esto te vaya a pasar solo por ponértelos un día, o incluso por usarlos a menudo si estás acostumbrada. Si el hecho de llevar zapatos altos no te causa más dolor de pies, de espalda, calambres y demás molestias, puedes seguir usándolos, aunque ten cuidado con las caídas.
 

Otros consejos al usar zapatos altos embarazada

– Lo mejor es usar un calzado de tacón bajo, de unos 2 cm. Y, si tienes algún evento, de hasta 4 o 5 cm. Lo que no se aconseja son los taconazos de 10 cm. Pero, como decíamos, si te manejas bien con ellos, sabes andar sin tropezar y no te causan dolores, adelante.

– Para evitar agravar molestias típicas del embarazo como la ciática y la hinchazón de pies, se recomienda usar zapatos amplios y firmes, idealmente con tacones de tres centímetros para mejorar la postura corporal.

– Para evitar los calambres, los edemas, las varices y la hinchazón de pies y piernas, es recomendable que bebas mucha agua (unos 2 litros al día), hagas ejercicio de manera regular (natación, andar, pilates, yoga…) y, al llegar a casa, te tumbes un rato con las piernas elevadas para favorecer la circulación sanguínea. También puedes darte masajes en las piernas o introducir los pies en agua fría para aliviar el dolor y el cansancio.

– Procura dormir las horas suficientes y llevar una dieta sana para encontrarte mejor durante estos meses. Y, si vas a usar tacones, hazlo con cabeza y ten cuidado, por ejemplo, al andar por terrenos empedrados o subir y bajar escaleras. Recuerda que un esguince o una torcedura en el embarazo son más complicadas de tratar.

Subir de peso en el embarazo es una de las mayores preocupaciones que genera la gestación. Si el aumento de peso es el correcto, de unos 12 kilos en total, no debe suponer ningún problema.

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Tacones altos en el embarazo ¿Usarlos o no?

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

A muchas mujeres les encanta usar tacones, pero se les aconseja no usarlos durante el embarazo. La mayoría de los médicos también opinan que los tacones y el embarazo no van de la mano y sugieren que las mujeres los eviten durante la gestación debido a los riesgos asociados con su uso.

Las futuras madres que no estén seguras de si deberían o no evitar sus talones encontrarán útil este artículo. Aquí, hablaremos sobre los riesgos potenciales de usar tacones y también compartiremos algunos consejos para garantizar tu salud y la de tu bebé si deseas usar tu par favorito en una ocasión especial.

1. Calambres en la pantorrilla

El uso de tacones en el embarazo contrae los músculos de la pantorrilla y ejerce presión sobre ellos. Esto conduce a calambres en las pantorrillas, que pueden empeorar durante la gestación.

2. Dolor de espalda

Los tacones están destinados a alterar la postura y darles a las mujeres una espalda más redondeada y más definida. Esto sucede porque los tacones altos hacen que los músculos pélvicos se doblen hacia adelante.

Como habrás ganado algo de peso durante el embarazo, este cambio de postura ejercerá mucho estrés en tu espalda y te causará dolor. El embarazo también afloja los ligamentos de las piernas y la espalda baja.

Dado que los talones ejercen una gran presión sobre la espalda y la región de la pelvis, estos ligamentos no podrán soportarlos, lo que provocará mucho dolor en la espalda

3. Pérdida de equilibrio

El peso del embarazo, además de los cambios hormonales en el cuerpo, puede debilitar los tobillos, lo que puede disminuir tu capacidad de equilibrar tu cuerpo. Usar tacones altos puede afectar aún más tu equilibrio y hacerte más susceptible a tropezar y caer. Esto puede causarte lesiones innecesarias a ti e incluso a tu bebé en desarrollo

4. Pies hinchados

Debido al exceso de retención de líquido en el cuerpo, es posible que tus pies, tobillos e incluso tus piernas se hinchen bastante. Esto puede dificultar caminar o estar de pie durante mucho tiempo. Usar tacones en el embarazo solo puede agravar tu dolor, ya que hará que se acumulen más líquidos en tus pies.

Entonces, claramente, existen varios riesgos asociados con el uso de tacones en el embarazo. Pero, si deseas usar tu par favorito para una ocasión especial, puedes considerar los consejos de seguridad que se detallan a continuación.

¿Qué considerar si deseas usar tacones en el embarazo?

A pesar de los riesgos, si aún deseas usar tacones altos durante el embarazo, considera alguno de estos consejos:

  • Si lo deseas, puedes usar tacones en el primer trimestre. Sin embargo, evita usarlos más allá de ese período, ya que podría afectar tu salud y la de tu bebé. Esto se debe a que tu cuerpo sufre cambios hormonales y los músculos de los pies comienzan a estirarse. Incluso en el primer trimestre, usa solo tacones más cortos y resistentes que te permitan caminar cómodamente.
  • Adiós a los tacones de aguja o zapatos con tacones delgados y puntiagudos. Estos tacones no podrán brindarte ningún tipo de apoyo y afectarán tu equilibrio, más aún durante el embarazo. En cambio, puedes optar por tacones de bloque o cuñas que brindan un mejor soporte y equilibrio a tu cuerpo. Como aumentarás de peso durante el embarazo, tu centro de gravedad cambiará y caminar con los talones durante este tiempo puede afectar la forma en que caminas. Incluso puede hacer que tus articulaciones sean inestables y ejercer mucha presión sobre tus músculos.
  • Invierte en buenos zapatos. Los zapatos más baratos no son resistentes y los talones pueden romperse en cualquier momento, especialmente si tienen demasiado peso. Por lo tanto, puedes invertir en un buen par de tacones duraderos si deseas usarlos durante el embarazo.
  • No te pares ni pises los talones por mucho tiempo. Toma descansos e intenta sentarte tanto como sea posible. Estar parado durante largas horas también podría causar molestias y aumentar los riesgos de una caída. Puedes considerar llevar un par de zapatos cómodos para cambiarte.
  • Compra zapatos que te queden cómodos y no te sujeten los pies con demasiada fuerza. No uses tacones todos los días. Los zapatos son una mejor opción para el uso diario.

¿Qué hacer si presentas molestias post uso de tacones?

En caso de que sienta molestias mientras usas tacones, prueba algunos ejercicios de estiramiento para las pantorrillas y los tobillos. También puedes masajear suavemente tus pies para aliviar el dolor. No uses tacones por más de dos horas seguidas.

¿Existen afecciones médicas?

Si bien no existe una afección médica que evite que las mujeres embarazadas usen tacones, aun así no se recomienda debido a la incomodidad y el dolor que causa. Sin duda, pasarás por muchos cambios durante el embarazo, y tu cuerpo tendrá un peso extra que ya está ejerciendo presión sobre los pies y los músculos de los tobillos y las rodillas.

El uso de tacones solo empeorará todo esto, y es exactamente por eso que los médicos recomiendan que las mujeres embarazadas usen zapatos cómodos durante el embarazo. Además, por un par de tacones de moda no vale la pena arriesgar tu salud y el bienestar de tu bebé.

¿Qué puede pasar si usas tacones en el embarazo?

  • Podrías perder el equilibrio y caerte. Es un fenómeno físico: tienes una gran panza que por inercia se inclina hacia adelante. Usar tacones es un riesgo, ya que podrías irte al suelo con todo tu cuerpo sobre tu vientre.
  • Podrías torcerte el tobillo.

     Debido al peso extra, los músculos están más sensibles en el embarazo. Por otro lado, en esta etapa aumenta la relaxina, hormona que favorece el ablandamiento y estiramiento muscular, tan necesario para el trabajo de parto. Los tacones podrían generarte un esguince o torcedura muy incómoda para tu embarazo.

  • Podrían dolerte los pies. El embarazo de por sí causa hinchazón y dolores en los pies. No sería lo más apropiado agravar este problema con tus stilettos, por muy en onda que estén. Además, debido a los cambios en la circulación sanguínea, podrían aparecer várices en tus piernas.

 ¿Qué zapatos puedes usar?

  • El calzado ideal para una embarazada es uno que tenga un taco de unos 2 centímetros y que tenga la punta redondeada.
  • No es recomendable usar zapatos bajos o planos, ya que se requiere un soporte necesario para el arco del pie.
  • En caso de que tengas un evento, como un matrimonio, puedes usar un tacón de máximo 3 centímetros, pero no olvides cambiártelos en cuanto termine el evento.

Finalmente, lo que es recomendable es que dejes guardados tus tacones y evitar sacarlos de tu closet por estos 9 meses, porque podrían ocasionarte más de un inconveniente.

Temas: Pies hinchados, Ropa para embarazadas, tacones

Источник: https://www.facemama.com/embarazo/es-bueno-usar-tacones-altos-en-el-embarazo.html

Embarazo y niños
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