Qué comer durante el embarazo

Contents
  1. ¿Qué debo comer durante el embarazo?
  2. Los 24 alimentos más recomendados durante el embarazo pero que son beneficiosos siempre
  3. Qué no puede comer una embarazada: alimentos
  4. Qué no puede comer una embarazada: alimentos
  5. Qué no puede comer una embarazada: alimentos
  6. Los 24 alimentos más recomendados durante el embarazo pero que son beneficiosos siempre
  7. Alimentos que debes evitar Qué no puede comer una embarazada: alimentos Qué no puede comer una embarazada: alimentos La dieta que debemos seguir durante el embarazo debe ser saludable, equilibrada y contener productos de todos los grupos de alimentos: leche y derivados; hortalizas y verduras; legumbres secas y patatas; frutas; carnes; pescados y huevos; cereales, pastas y azúcar. No obstante, hay algunos alimentos que deberían no formar parte de ella, por lo menos, en grandes cantidades, por el bien del pequeño y el tuyo propio. (Te interesa: La alimentación saludable en el embarazo: 7 pautas importantes) ¿Cuáles son estos alimentos que están prohibidos en el embarazo y que pueden causar daños al feto? Antes de nada, debemos aclarar que no hay alimentos prohibidos en el embarazo, salvo que la mujer embarazada tenga alguna enfermedad. No obstante, sí que hay una lista de alimentos que no se deberían tomar crudos, y otros que tan solo deberían tomarse en pequeñas cantidades o evitarse por precaución. Pescado y marisco crudo y fresco Pescado y marisco crudo y fresco Uno de los alimentos prohibidos en el embarazo son el pescado o el marisco crudo y fresco. Por tanto, desafortunadamente, el sushi no es compatible con el embarazo.¿Por qué? Anisakis Anisakis Si el pescado no ha sido congelado previamente, puede contener anisakis. Se trata de un gusano nematodo que pasa su ciclo vital en el sistema digestivo de peces y mamíferos marinos que causa intoxicaciones alimentarias. Toxoplasmosis Toxoplasmosis Asimismo, comer pescado o marisco crudos puede causar otro peligro, que esla toxoplasmosis. Se trata de una enfermedad infecciosa que, pese a que es inofensiva, puede ser potencialmente peligrosa para el feto. Salmonelosis Salmonelosis La salmonelosis es otro de los principales peligrosde comer marisco en el embarazo. Es una enfermedad producida por la ingesta de alimentos con una bacteria llamada salmonela, causante de intoxicaciones alimentarias, especialmente por carnes o pescados crudos. Si se decide comer en algún momento pescado o marisco, hay que controlar que la cocción sea muy cuidadosa y altas temperaturas. Esto es así, especialmente en el caso de los mejillones, sepias,  pulpo, almejas o langostinos. Y es que, aunque estén deliciosos, pueden contener microorganismos o patógenos peligrosos. Carne poco hecha o curada Carne poco hecha o curada Al igual que el pescado y marisco, comer carne cruda o poco hecha en el embarazo aumenta el riesgo de sufrir toxoplasmosis, con el consecuente peligro para la salud del feto. ¿Cuáles son las razones? Toxoplasma gondii Toxoplasma gondii –El toxoplasma gondii es un parásito que se puede transmitir al ser humano a través de la ingesta de carne contaminada, ya sea carne de vacuno, ovino o cerdo. – No sucede lo mismo con la carne de pollo, que, al ser un ave, no transmite la enfermedad. – Sin embargo, la carne es un alimento importante para la mujer gestante, ya que, entre otros, tiene un alto contenido en hierro muy fácil de digerir y aporta proteínas de gran valor biológico. – Para evitar contraer toxoplasmosis a través de la carne,hay que ser también muy cuidadosos a la hora de cocinarla. – El toxoplasma gondii muere a partir de los 70 ºC, por lo que hay que procurar cocinarla bien hecha. – Si se quiere consumir carne poco hecha, se debe congelar de forma industrial, a una temperatura de entre 40-60 grados bajo cero. Es la única forma de acabar con el parásito, pues éste es capaz de resistir a la congelación en el frigorífico de casa. Qué pasa con los patés Qué pasa con los patés – Los patés que se comercializan a partir de hígado de oca o de pato, al ser aves, no tienen riesgo de transmitir la toxoplasmosis. – Lo mismo se puede decir del hígado de cerdo que, al estar previamente, cocinado, tampoco transmitiría la enfermedad. El caso de los embutidos El caso de los embutidos En cuanto al consumo de embutidos en el embarazo, hay que diferenciar entre las mujeres que han contraído el toxoplasma gondii y las que no lo han contraído antes del embarazo. – Las embarazadas que han dado negativo al toxo-test y que, por tanto, corren el riesgo de contraer una toxoplasmosis, deben evitar completamente el consumo de embutidos crudos, o curados, como jamón serrano, el chorizo, etc. – Sin embargo, sí que pueden tomar embutidos cocidos, como jamón de York, pechuga de pavo o mortadela. –Por su parte, las mujeres que han dado positivo al toxo-test pueden comer cualquier tipo de embutido, puesto que ya no corren riesgo de contagiarse de la enfermedad, teniendo en cuenta que su consumo debe ser moderado, debido a su elevado contenido en sal y grasa de origen animal. Quesos no pasteurizados Quesos no pasteurizados Precisamente, para evitar contagiarse de listeriosis,la mayoría de médicos aconsejan evitar el consumo de quesos no pasteurizados. – Especialmente, los quesos blandos, porque son los que tienen más posibilidades de estar elaborados con leche sin pasteurizar (leche cruda). – Además, tienen más cantidad de agua, que es un medio más proclive a la proliferación de bacterias. – Actualmente, los productos lácteos que podemos encontrar en cualquier supermercado suelen indicar si la leche utilizada en su elaboración está pasteurizada o no. – En el caso de no indicarlo, suele haber, en su lugar, un número de teléfono de atención al cliente, donde los consumidores pueden consultar este tipo de dudas. Queso parmesano Queso parmesano Si hablamos del queso parmesano, lo cierto es que existe cierta polémica acerca de si su consumo es saludable durante el embarazo. – El parmesano es un queso elaborado con leche sin pasteurizar (es decir, leche cruda). Pero, al mismo tiempo, es un queso curado, es decir, prácticamente sin agua o humedad, por lo que la presencia de bacterias es bastante remota. Aún así, hay que vigilar la posible presencia de moho en el queso, muy perjudicial para una mujer en estado de gestación. – Entonces, ¿por qué no prohiben comer parmesano durante el embarazo? El queso parmesano es muy nutritivo y saludable, de ahí que la mayoría de médicos no prohíban su consumo y recomienden simplemente un consumo moderado. – El parmesano es también muy rico en calcio, un elemento muy importante en el embarazo. Queso mozzarella Queso mozzarella Como hemos dicho,los quesos de pasta blanda, normalmente, los frescos o de gran untuosidad, suelen estar elaborados con leche cruda, en su fabricación tradicional.  – Sin embargo, la popularización de estos quesos y su consumo masivo, que ha promovido la elaboración industrial de estos productos, ha hecho que la mayoría de estos quesos se elaboren ya con leche pasteurizada. – El queso tipo mozzarella es un muy buen ejemplo. Si bien su elaboración tradicional empleaba la leche cruda de búfala, la industria y la internacionalización de este alimento tan popular han promovido el uso de leche pasteurizada en los productos comercializados en supermercados habitualmente. (Te interesa: Filetes de pollo con mozzarella) Queso fresco tipo «Burgos» Queso fresco tipo «Burgos» El caso del queso fresco tipo «Burgos» es otro claro ejemplo de elaboración artesanal con leche cruda, e industrial, con leche pasteurizada. Durante el embarazo, debes optar por los quesos frescos fabricados con leche pasteurizada, independientemente de que la leche sea de vaca o de cabra, las versiones más comercializadas. Queso tipo camembert Queso tipo camembert El queso tipo camembert, brie, azul… también conllevan riesgos si se consumen durante el embarazo. Además de que la leche usada para su elaboración puede ser cruda (lo que se indicará debidamente en la etiqueta), su corteza de moho (levaduras naturales) constituye un foco de riesgo durante la gestación, por lo que es preferible evitar este tipo de quesos extragrasos. Algunas verduras Algunas verduras Durante el embarazo, es conveniente prestar atención a la elección de algunas verduras. Por ejemplo, es mejor no exagerar con los nabos. Los nabos contienen un ácido que influye negativamente en la síntesis de algunos ácidos grasos, fundamentales para la formación del tejido nervioso y de la retina del pequeño. ¿Qué más tener en cuenta? Tomates Tomates Asimismo, hay que descartar el consumo de tomates verdes, que son ricos en una sustancia tóxica que desaparece con la maduración y que puede producir trastornos gastrointestinales. En consecuencia, hay que dar preferencia a los tomates maduros, recordando que el tomate puede provocar urticaria y que se debe consumir en una cantidad limitada. Patatas verdes Patatas verdes Tampoco se deben consumir patatas verdes. Y es que este alimento contiene una sustancia responsable de intoxicaciones, con síntomas como gastroenteritis y cefalea. Espinacas y acelgas Espinacas y acelgas Las espinacas y las acelgas contienen muchos nitratos. Se trata de sustancias potencialmente nocivas, tanto para los adultos como para los niños. Su consumo también debe ser moderado. Con las verduras sucede lo mismo que con el pescado y la carne. Si no se lavan cuidadosamente, corren el riesgo de contagiar la toxoplasmosis, con el consecuente peligro para la futura madre y el feto. Por ello, es fundamental lavar escrupulosamente la fruta y la verdura, incluso con productos desinfectantes específicos para este fin. Sal Sal Durante el embarazo, los expertos recomiendan también moderar el consumo de sal para evitar retenciones de líquidos. Y es que el sodio facilita la retención de líquidos y provoca un aumento del volumen sanguíneo que favorece el estado de hipertensión y dificulta el trabajo del corazón. – Además de reducir el consumo en sal, también hay que evitar la ingesta de aquellos alimentos que la contengan. Por tanto, no hay que exagerar con el consumo de conservasy hay que leer siempre las etiquetas de los alimentos procesados, ya que muchos aditivos contienen sodio, como el glutamato monosódico, el nitrato, el nitrito, el citrato o el sorbato de sodio. – Por la misma razón, hay quelimitar el consumo de quesos salados, tipo feto o algunos quesos de cabra y el uso de condimentos ricos en sodio, como las pastillas de caldo, la salsa de soja, el kétchup o la mostaza. También que evitar los tentempiés salados, como las patatas fritas o las palomitas de maíz. – Para sustituir la sal y que tus comidas tengan un sabor más intenso, puedes optar por las hierbas aromáticas. ¡Vía libre a especias como el orégano, el tomillo o el romero! Cafeína, teína y alcohol
  8. Qué no puede comer una embarazada: alimentos
  9. Qué no puede comer una embarazada: alimentos
  10. Pescado y marisco crudo y fresco
  11. Pescado y marisco crudo y fresco
  12. Anisakis
  13. Anisakis
  14. Toxoplasmosis
  15. Toxoplasmosis
  16. Salmonelosis
  17. Salmonelosis
  18. Carne poco hecha o curada
  19. Carne poco hecha o curada
  20. Toxoplasma gondii
  21. Toxoplasma gondii
  22. Qué pasa con los patés
  23. Qué pasa con los patés
  24. El caso de los embutidos
  25. El caso de los embutidos
  26. Quesos no pasteurizados
  27. Quesos no pasteurizados
  28. Queso parmesano
  29. Queso parmesano
  30. Queso mozzarella
  31. Queso mozzarella
  32. Queso fresco tipo «Burgos»
  33. Queso fresco tipo «Burgos»
  34. Queso tipo camembert
  35. Queso tipo camembert
  36. Algunas verduras
  37. Algunas verduras
  38. Tomates
  39. Tomates
  40. Patatas verdes
  41. Patatas verdes
  42. Espinacas y acelgas
  43. Espinacas y acelgas
  44. Sal
  45. Sal
  46. Cafeína, teína y alcohol

¿Qué debo comer durante el embarazo?

Qué comer durante el embarazo
Qué comer durante el embarazo

Los 24 alimentos más recomendados durante el embarazo pero que son beneficiosos siempre

Qué comer durante el embarazo

Qué no puede comer una embarazada: alimentos

Qué comer durante el embarazo

Qué no puede comer una embarazada: alimentos

Qué comer durante el embarazo

Qué no puede comer una embarazada: alimentos

Qué comer durante el embarazo

Los 24 alimentos más recomendados durante el embarazo pero que son beneficiosos siempre

Qué comer durante el embarazo

Alimentos que debes evitar

Qué no puede comer una embarazada: alimentos

Qué comer durante el embarazo

Qué no puede comer una embarazada: alimentos

Qué comer durante el embarazo

La dieta que debemos seguir durante el embarazo debe ser saludable, equilibrada y contener productos de todos los grupos de alimentos: leche y derivados; hortalizas y verduras; legumbres secas y patatas; frutas; carnes; pescados y huevos; cereales, pastas y azúcar.

No obstante, hay algunos alimentos que deberían no formar parte de ella, por lo menos, en grandes cantidades, por el bien del pequeño y el tuyo propio.

(Te interesa: La alimentación saludable en el embarazo: 7 pautas importantes)

¿Cuáles son estos alimentos que están prohibidos en el embarazo y que pueden causar daños al feto? Antes de nada, debemos aclarar que no hay alimentos prohibidos en el embarazo, salvo que la mujer embarazada tenga alguna enfermedad.

No obstante, sí que hay una lista de alimentos que no se deberían tomar crudos, y otros que tan solo deberían tomarse en pequeñas cantidades o evitarse por precaución.

Pescado y marisco crudo y fresco

Pescado y marisco crudo y fresco

Uno de los alimentos prohibidos en el embarazo son el pescado o el marisco crudo y fresco. Por tanto, desafortunadamente, el sushi no es compatible con el embarazo. ¿Por qué?

Anisakis

Anisakis

Si el pescado no ha sido congelado previamente, puede contener anisakis. Se trata de un gusano nematodo que pasa su ciclo vital en el sistema digestivo de peces y mamíferos marinos que causa intoxicaciones alimentarias.

Toxoplasmosis

Toxoplasmosis

Asimismo, comer pescado o marisco crudos puede causar otro peligro, que esla toxoplasmosis. Se trata de una enfermedad infecciosa que, pese a que es inofensiva, puede ser potencialmente peligrosa para el feto.

Salmonelosis

Salmonelosis

La salmonelosis es otro de los principales peligros de comer marisco en el embarazo. Es una enfermedad producida por la ingesta de alimentos con una bacteria llamada salmonela, causante de intoxicaciones alimentarias, especialmente por carnes o pescados crudos.

Si se decide comer en algún momento pescado o marisco, hay que controlar que la cocción sea muy cuidadosa y altas temperaturas. Esto es así, especialmente en el caso de los mejillones, sepias,  pulpo, almejas o langostinos. Y es que, aunque estén deliciosos, pueden contener microorganismos o patógenos peligrosos.

Carne poco hecha o curada

Carne poco hecha o curada

Al igual que el pescado y marisco, comer carne cruda o poco hecha en el embarazo aumenta el riesgo de sufrir toxoplasmosis, con el consecuente peligro para la salud del feto. ¿Cuáles son las razones?

Toxoplasma gondii

Toxoplasma gondii

El toxoplasma gondii es un parásito que se puede transmitir al ser humano a través de la ingesta de carne contaminada, ya sea carne de vacuno, ovino o cerdo.

No sucede lo mismo con la carne de pollo, que, al ser un ave, no transmite la enfermedad.

– Sin embargo, la carne es un alimento importante para la mujer gestante, ya que, entre otros, tiene un alto contenido en hierro muy fácil de digerir y aporta proteínas de gran valor biológico.

– Para evitar contraer toxoplasmosis a través de la carne, hay que ser también muy cuidadosos a la hora de cocinarla.

El toxoplasma gondii muere a partir de los 70 ºC, por lo que hay que procurar cocinarla bien hecha.

Si se quiere consumir carne poco hecha, se debe congelar de forma industrial, a una temperatura de entre 40-60 grados bajo cero. Es la única forma de acabar con el parásito, pues éste es capaz de resistir a la congelación en el frigorífico de casa.

Qué pasa con los patés

Qué pasa con los patés

– Los patés que se comercializan a partir de hígado de oca o de pato, al ser aves, no tienen riesgo de transmitir la toxoplasmosis.

– Lo mismo se puede decir del hígado de cerdo que, al estar previamente, cocinado, tampoco transmitiría la enfermedad.

El caso de los embutidos

El caso de los embutidos

En cuanto al consumo de embutidos en el embarazo, hay que diferenciar entre las mujeres que han contraído el toxoplasma gondii y las que no lo han contraído antes del embarazo.

– Las embarazadas que han dado negativo al toxo-test y que, por tanto, corren el riesgo de contraer una toxoplasmosis, deben evitar completamente el consumo de embutidos crudos, o curados, como jamón serrano, el chorizo, etc.

– Sin embargo, sí que pueden tomar embutidos cocidos, como jamón de York, pechuga de pavo o mortadela.

Por su parte, las mujeres que han dado positivo al toxo-test pueden comer cualquier tipo de embutido, puesto que ya no corren riesgo de contagiarse de la enfermedad, teniendo en cuenta que su consumo debe ser moderado, debido a su elevado contenido en sal y grasa de origen animal.

Quesos no pasteurizados

Quesos no pasteurizados

Precisamente, para evitar contagiarse de listeriosis, la mayoría de médicos aconsejan evitar el consumo de quesos no pasteurizados.

Especialmente, los quesos blandos, porque son los que tienen más posibilidades de estar elaborados con leche sin pasteurizar (leche cruda).

– Además, tienen más cantidad de agua, que es un medio más proclive a la proliferación de bacterias.

– Actualmente, los productos lácteos que podemos encontrar en cualquier supermercado suelen indicar si la leche utilizada en su elaboración está pasteurizada o no.

– En el caso de no indicarlo, suele haber, en su lugar, un número de teléfono de atención al cliente, donde los consumidores pueden consultar este tipo de dudas.

Queso parmesano

Queso parmesano

Si hablamos del queso parmesano, lo cierto es que existe cierta polémica acerca de si su consumo es saludable durante el embarazo.

– El parmesano es un queso elaborado con leche sin pasteurizar (es decir, leche cruda). Pero, al mismo tiempo, es un queso curado, es decir, prácticamente sin agua o humedad, por lo que la presencia de bacterias es bastante remota. Aún así, hay que vigilar la posible presencia de moho en el queso, muy perjudicial para una mujer en estado de gestación.

– Entonces, ¿por qué no prohiben comer parmesano durante el embarazo? El queso parmesano es muy nutritivo y saludable, de ahí que la mayoría de médicos no prohíban su consumo y recomienden simplemente un consumo moderado.

– El parmesano es también muy rico en calcio, un elemento muy importante en el embarazo.

Queso mozzarella

Queso mozzarella

Como hemos dicho, los quesos de pasta blanda, normalmente, los frescos o de gran untuosidad, suelen estar elaborados con leche cruda, en su fabricación tradicional. 

– Sin embargo, la popularización de estos quesos y su consumo masivo, que ha promovido la elaboración industrial de estos productos, ha hecho que la mayoría de estos quesos se elaboren ya con leche pasteurizada.

– El queso tipo mozzarella es un muy buen ejemplo. Si bien su elaboración tradicional empleaba la leche cruda de búfala, la industria y la internacionalización de este alimento tan popular han promovido el uso de leche pasteurizada en los productos comercializados en supermercados habitualmente.

(Te interesa: Filetes de pollo con mozzarella)

Queso fresco tipo «Burgos»

Queso fresco tipo «Burgos»

El caso del queso fresco tipo «Burgos» es otro claro ejemplo de elaboración artesanal con leche cruda, e industrial, con leche pasteurizada.

Durante el embarazo, debes optar por los quesos frescos fabricados con leche pasteurizada, independientemente de que la leche sea de vaca o de cabra, las versiones más comercializadas.

Queso tipo camembert

Queso tipo camembert

El queso tipo camembert, brie, azul… también conllevan riesgos si se consumen durante el embarazo.

Además de que la leche usada para su elaboración puede ser cruda (lo que se indicará debidamente en la etiqueta), su corteza de moho (levaduras naturales) constituye un foco de riesgo durante la gestación, por lo que es preferible evitar este tipo de quesos extragrasos.

Algunas verduras

Algunas verduras

Durante el embarazo, es conveniente prestar atención a la elección de algunas verduras. Por ejemplo, es mejor no exagerar con los nabos. Los nabos contienen un ácido que influye negativamente en la síntesis de algunos ácidos grasos, fundamentales para la formación del tejido nervioso y de la retina del pequeño. ¿Qué más tener en cuenta?

Tomates

Tomates

Asimismo, hay que descartar el consumo de tomates verdes, que son ricos en una sustancia tóxica que desaparece con la maduración y que puede producir trastornos gastrointestinales. En consecuencia, hay que dar preferencia a los tomates maduros, recordando que el tomate puede provocar urticaria y que se debe consumir en una cantidad limitada.

Patatas verdes

Patatas verdes

Tampoco se deben consumir patatas verdes. Y es que este alimento contiene una sustancia responsable de intoxicaciones, con síntomas como gastroenteritis y cefalea.

Espinacas y acelgas

Espinacas y acelgas

Las espinacas y las acelgas contienen muchos nitratos. Se trata de sustancias potencialmente nocivas, tanto para los adultos como para los niños. Su consumo también debe ser moderado.

Con las verduras sucede lo mismo que con el pescado y la carne. Si no se lavan cuidadosamente, corren el riesgo de contagiar la toxoplasmosis, con el consecuente peligro para la futura madre y el feto.

Por ello, es fundamental lavar escrupulosamente la fruta y la verdura, incluso con productos desinfectantes específicos para este fin.

Sal

Sal

Durante el embarazo, los expertos recomiendan también moderar el consumo de sal para evitar retenciones de líquidos. Y es que el sodio facilita la retención de líquidos y provoca un aumento del volumen sanguíneo que favorece el estado de hipertensión y dificulta el trabajo del corazón.

– Además de reducir el consumo en sal, también hay que evitar la ingesta de aquellos alimentos que la contengan. Por tanto, no hay que exagerar con el consumo de conservas y hay que leer siempre las etiquetas de los alimentos procesados, ya que muchos aditivos contienen sodio, como el glutamato monosódico, el nitrato, el nitrito, el citrato o el sorbato de sodio.

– Por la misma razón, hay quelimitar el consumo de quesos salados, tipo feto o algunos quesos de cabra y el uso de condimentos ricos en sodio, como las pastillas de caldo, la salsa de soja, el kétchup o la mostaza. También que evitar los tentempiés salados, como las patatas fritas o las palomitas de maíz.

– Para sustituir la sal y que tus comidas tengan un sabor más intenso, puedes optar por las hierbas aromáticas. ¡Vía libre a especias como el orégano, el tomillo o el romero!

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