¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

Contents
  1. Preeclampsia: Qué es y cómo detectarla en tu embarazo
  2. ¿Síntomas de preeclampsia y eclampsia?
  3. Hinchazón de manos y pies
  4. Síntomas de alarma que siempre debes consultar
  5.  ¿Cómo se diagnostica la preeclampsia?
  6. Riesgos de la preeclampsia para embarazada y bebé
  7. Cuál es el tratamiento de la preeclampsia
  8. Guía práctica sobre la preeclampsia en el embarazo
  9. En qué consiste la preeclampsia
  10. Síntomas de la preeclampsia
  11. Causas que favorecen su aparición
  12. Diagnóstico de la preeclampsia
  13. Tratamiento de la preeclampsia
  14. Controles periódicos
  15. ¿Es necesario hacer una cesárea?
  16. Consejos de prevención de la preeclampsia
  17. Principales síntomas de la preeclampsia
  18. ¿Qué es la preeclampsia?
  19. ¿A quién afecta?
  20. ¿Qué tipos hay?
  21. ¿Cuál es su causa?
  22. ¿Qué síntomas produce la preeclampsia?
  23. ¿Existen factores de riesgo?
  24. ¿Qué complicaciones se derivan de la preeclampsia?
  25. ¿La preeclampsia se puede tratar?
  26. ¿La hipertensión en el embarazo es sinónimo de preeclampsia?
  27. American Pregnancy Association
  28. ¿Quién Está En Riesgo De La Preeclampsia?
  29. ¿Cuáles Son Los Síntomas De La Preeclampsia?
  30. ¿Cómo Puedo Saber Si Tengo Preeclampsia?
  31. ¿Cómo Se Trata La Preeclampsia?
  32. ¿Cómo Puede La Preeclampsia Afectar A La Madre?
  33. ¿Cómo Afecta A Mi Bebé La Preeclampsia?
  34. ¿Cómo Puedo Prevenir La Preeclampsia:
  35. ¿Qué es la preeclampsia en embarazadas?
  36. ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo detectar la preeclampsia?
  37. ¿Cuáles son las causas? ¿Y los factores de riesgo?
  38. Complicaciones de la preeclampsia
  39.  Diagnóstico y tratamiento

Preeclampsia: Qué es y cómo detectarla en tu embarazo

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

La preeclampsia puede hacer que la placenta no obtenga suficiente sangre de la madre.

Se produce un “cierre” de los vasos sanguíneos del útero que aportan al bebé oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento.

Esto significa que al feto no le llegan oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento .

Consecuencia: que el recién nacido tenga bajo peso o un crecimiento intrauterino retardado. 

La preeclampsia es una enfermedad que pueden tener algunas gestantes, pero no aparece en mujeres que no están embarazadas.

 Se caracteriza por tensión sanguínea elevada acompañada de cantidades altas de proteína en la orina (proteinuria) e hinchazón de manos, pies o cara.

 Esta dolencia aparece en la segunda mitad del embarazo, a partir de la semana 20 y aún no se sabe por qué algunas mujeres sufren esta enfermedad del embarazo (alrededor del 5% de las gestantes).

La preeclampsia puede hacer que la placenta no obtenga suficiente sangre de la madre.

Se produce un “cierre” de los vasos sanguíneos del útero que aportan al bebé oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento.

Esto significa que al feto no le llegan oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento .

Consecuencia: que el recién nacido tenga bajo peso o un crecimiento intrauterino retardado. 

La preeclampsia es una enfermedad que pueden tener algunas gestantes, pero no aparece en mujeres que no están embarazadas.

 Se caracteriza por tensión sanguínea elevada acompañada de cantidades altas de proteína en la orina (proteinuria) e hinchazón de manos, pies o cara.

 Esta dolencia aparece en la segunda mitad del embarazo, a partir de la semana 20 y aún no se sabe por qué algunas mujeres sufren esta enfermedad del embarazo (alrededor del 5% de las gestantes).

  • Eres una gestante primeriza (o primípara).
  • Tienes antecedentes de preeclampsia en tu familia y tu madre o hermanas han tenido preeclampsia en alguno de sus embarazos.
  • Estás en una franja de edad extrema: ​​​​eres una embarazada mayor de 40 años o, por el contrario, eres una adolescente. En los dos casos, existe más riesgo de sufrir preeclampsia.
  • Estás embarazada de gemelos o mellizos. Las gestaciones múltiples siempre suponen un riesgo de preeclampsia.
  • En caso de sufrir hipertensión arterial, tanto durante en el embarazo como antes del mismo forman parte del grupo de riesgo.
  • Si padeces problemas renales, se las considera también de riesgo.
  • Si has sufrido un episodio de preeclampsia en un embarazo previo, tienes entre un 10-30% de posibilidades de que se vuelva a repetir en el embarazo actual. Es importante mencionar, que cuanto más precoz se produjo la preeclampsia en su anterior embarazo, más riesgo de que se repita en el actual.

¿Síntomas de preeclampsia y eclampsia?

A la embarazada cada vez que visite a su ginecólogo o matrona le tomarán la tensión arterial.

Este valor indica la presión a la que circula la sangre por las arterias para llevar el oxígeno y nutrientes a todos los órganos del cuerpo. Lo normal es que sea menor de 120 mmHg la sistólica y 80 mmHg la diastólica.

Se suelen llamar alta o baja respectivamente. Cuando la alta es igual o mayor de 140 y la baja de 90, hay hipertensión arterial.

En cada visita al ginecólogo o la matrona, debe tomarse la tensión arterial. Un aumento de la tensión arterial puede ser una señal temprana de que una gestante puede desarrollar una preeclampsia, aunque no todas las hipertensiones significan que exista una preeclampsia.

Es decir, ante una tensión arterial elevada, el médico deberá controlar la tensión arterial durante varios días. Si esta hipertensión arterial persiste, deberá hacerse un análisis de orina para determinar niveles de proteínas que estarán elevadas en caso de preeclampsia. Pasamos revista a los principales síntomas de preeclampsia:

Hinchazón de manos y pies

No siempre aparece, pero es un signo que hay que vigilar.

Una hinchazón aislada no debe ser signo de alarma ya que puede ser normal durante el embarazo, obligando a la embarazada a quitarse los anillos o a ponerse zapatos de un número mayor.

Sin embargo, si la hinchazón aparece en la cara alrededor de los ojos o si se produce un aumento de 2 kilos en una semana, debe sospecharse que se trate de una preeclampsia.

Síntomas de alarma que siempre debes consultar

A veces la preeclampsia puede agravarse y aparecen síntomas de alarma:

  • Dolor fuerte de cabeza 
  • Hinchazón excesiva de manos, pies o cara
  • Visión doble, visión borrosa o visión de lucecitas
  • Sensación de somnolencia 
  • Vómitos o dolor en la parte alta del abdomen

 ¿Cómo se diagnostica la preeclampsia?

Cuando acudes a la consulta del ginecólogo o de la matrona, te tomarán la tensión arterial. De esta forma puede detectar si está alta o no. Además, la mujer embarazada debe presentar una o varias de las siguientes complicaciones:

  • Tener proteínas en la orina: se detectan en los análisis de orina que se realizan cada tres meses.
  • Un recuento bajo de plaquetas, que se miden en los análisis de sangre periódicos.
  • Función hepática deteriorada: también se detecta en los análisis de sangre.
  • Problemas renales, al margen de la proteinuria.
  • Tener líquido en los pulmones.
  • Dolor de cabeza y problemas de visión.

No obstante, la ciencia busca otros métodos de detección antes de que se produzca la preeclampsia.

Recientemente, un estudio publicado en la revista científica «The Lancet», realizado por el King’s College de Londres, en Reino Unido, descubrió que medir en la sangre materna la concentración del factor de crecimiento placentario permite diagnosticar esta enfermedad días antes.

Riesgos de la preeclampsia para embarazada y bebé

La preeclampsia puede hacer que la placenta no obtenga suficiente sangre de la madre, con lo que al feto no le llegan oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento. Esto puede ocasionar un recién nacido de bajo peso o un crecimiento intrauterino. retardado.

Cuál es el tratamiento de la preeclampsia

Dar a luz es el mejor tratamiento de la preeclampsia, ya que una vez que el bebé nace, los síntomas suelen remitir. Por tanto, si una embarazada tiene preeclampsia se debe intentar finalizar la gestación inmediatamente, bien mediante inducción del parto (en los casos leves), o bien mediante una cesárea (en los casos graves).

Muchas veces, no es posible adelantar el parto porque todavía la gestante está de pocas semanas de gestación y si  naciese el feto sería muy prematuro y tendría pocas posibilidades de supervivencia y múltiples complicaciones neonatales.

En estos casos, se deben tratar los síntomas de la preeclampsia hasta que el bebé alcance la madurez suficiente para sobrevivir fuera del útero materno. Este tratamiento consiste en administrar fármacos antihipertensivos y recomendar reposo relativo a la paciente.

En la dieta no debe restringirse la sal.

En algunos casos será necesario hospitalizar a la paciente para un mejor control de sus síntomas, sobre todo cuando el ambiente en el que vive no le garantice el reposo necesario para su mejoría. Cuando los síntomas se agraven, aunque la gestación sea de pocas semanas, se madurarán los pulmones del feto mediante corticoides y luego se realizará una cesárea.

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Источник: https://www.natalben.com/embarazo-riesgo/preeclampsia

Guía práctica sobre la preeclampsia en el embarazo

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

La preeclampsia es una enfermedad típica del embarazo, que puede aparecer después de la semana 20 de gestación y que acostumbra a desaparecer después del parto. Se trata de una enfermedad que provoca un incremento de la presión arterial y un aumento de proteínas en la orina.

Sin embargo, aunque pueda parecer un trastorno pasajero, debes darle la importancia que se merece ya que, si no se trata correctamente, puede tener consecuencias dramáticas, como la muerte del feto y de la madre.

Una de cada diez mujeres embarazadas la sufre. Pero ¿cómo darte cuenta de que la padeces? ¿Cuándo acudir al médico? ¿Se puede prevenir? Te ofrecemos un práctico manual sobre todo lo qué debes saber sobre la preeclampsia.

En qué consiste la preeclampsia

La preeclampsia puede presentarse después de la semana 20 de embarazo y se manifiesta con un aumento repentino de la presión sanguínea asociado a proteinuria, es decir, a una concentración anómala de proteínas en la orina.

En el pasado, entre los síntomas típicos de la enfermedad, se incluía también la hinchazón de las extremidades inferiores. Sin embargo, ya no se tiene en cuenta, porque a menudo se presenta también en los embarazos fisiológicos.

A veces, la preeclampsia se manifiesta enseguida en forma grave, otras veces, se presenta más leve, pero su evolución es imprevisible. Si no se tiene bajo control, puede tener consecuencias incluso muy graves: desprendimiento de la placenta, insuficiencia renal aguda, edema pulmonar, hemorragia cerebral y convulsiones.

En España, la incidencia de la preeclampsia es bastante baja.

En Estados Unidos, sin embargo, alcanza el 5%: a menudo se debe a la obesidad de la futura mamá y a la resistencia a la insulina y se presenta, sobre todo, en las últimas semanas de embarazo.

Aquí la obesidad no está tan difundida y la preeclampsia se asocia a menudo a una trombofilia de la madre, una patología congénita de los mecanismos de coagulación de la sangre.

Otros factores de riesgo son la hipertensión materna anterior al embarazo, enfermedades cardiovasculares y, a veces, precedentes en familia. La preeclampsia es más frecuente en los embarazos gemelares y en los primeros embarazos.

Síntomas de la preeclampsia

Normalmente, la enfermedad se diagnostica mediante el análisis de orina y el control de la presión arterial.

Sin embargo, suele provocar ciertos síntomas como malestar general, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y visión borrosa.

Independientemente de la severidad de la enfermedad, en la mayoría de los casos, aparece hinchazón en la zona de la cara, las manos y los tobillos.

Sin embargo, se puede padecer preeclampsia sin que se presente hinchazón.

(Te interesa: Tensión alta en el embarazo)

Causas que favorecen su aparición

De alguna manera, la preeclampsia es una enfermedad que supone un enigma para los médicos, ya que no se sabe con precisión cuáles son las causas que determinan su aparición.

Sin embargo, se han identificado los factores que favorecen su desarrollo.

  • Uno de ellos es la edad de la madre, si es inferior a los 20 años o superior a los 40.
  • El embarazo de gemelos, ser de raza negra, la herencia genética y el desarrollo de la preeclampsia en un embarazo anterior son otros de los factores que favorecen su aparición.
  • La diabetes, las enfermedades del riñón, el sobrepeso y la hipertensión también pueden influir en su desarrollo.

Diagnóstico de la preeclampsia

Se diagnostica una condición de preeclampsia cuando una mujer embarazada presenta una presión arterial igual o superior a 140/90 mm Hg, o una subida repentina de al menos 30 mm Hg de la presión mínima (diastólica) y de 15 mm Hd de la máxima (sistólica), acompañada de proteinuria (concentración superior a la media de proteínas en la orina).

Esta alteración indica un defecto del funcionamiento de los capilares de los riñones, que no consiguen retener las proteínas de la sangre y las expulsan en la orina.

Los ginecólogos aconsejan que cada futura mamá debería controlarse la presión y hacerse análisis de orina periódicamente, incluso en ausencia de malestar o molestias. Estos exámenes deben efectuarse aún más frecuentemente si se detectan algunos síntomas de una posible preeclampsia: dolor de estómago, dolor de cabeza fuerte y continuado, y trastornos de visión.

Tratamiento de la preeclampsia

El único sistema realmente eficaz para tratar la preeclampsia es dar a luz. Normalmente, después del parto, la enfermedad disminuye de forma progresiva y espontánea. Cuando se manifiesta precozmente, anticipar el parto comporta algunos riesgos para la salud del bebé, que todavía no ha completado su crecimiento.

En estos casos, el objetivo de los tratamientos es bloquear la progresión de la patología y tener bajo control las condiciones de la madre, para permitir al feto que alcance un nivel de desarrollo compatible con el nacimiento y la supervivencia.

Las prescripciones para la futura mamá que tiene preeclampsia son reposo absoluto, controles frecuentes y medicamentos anti-hipertensivos que no comporten riesgos para el bebé.

Si la situación empeora, la paciente debe ser hospitalizada para tener bajo control sus condiciones e intervenir con un parto inducido en caso de necesidad. Si su estado no mejorara después del nacimiento del bebé, es posible tratarla con medicamentos más agresivos.

En caso de hospitalización, es muy importante que la futura mamá esté en una estructura especializada, que tenga las herramientas necesarias para reallizar una cesárea de urgencia, la asistencia al recién nacido prematuro y una eventual reanimación de la madre.

(Te interesa: Cesárea: en qué casos está indicada)

Además de aumentar el riesgo de parto prematuro, la enfermedad altera el funcionamiento de la placenta y dificulta el paso de oxígeno y sustancias nutritivas de la mamá al bebé.

Esta condición puede comportar una deceleración del crecimiento del niño, que puede estar en bajo peso en el momento del nacimiento.

Esta posibilidad aumenta si la enfermedad se presenta en una época precoz.

(Te interesa: Síndrome de Hellp, una variante de la preeclampsia)

Controles periódicos

La mejor forma de controlar el riesgo de desarrollar preeclampsia es acudir de forma regular a realizarse controles de análisis de orina, para determinar el nivel de albúmina, y de medición de la presión arterial.

Generalmente, ambos controles permiten detectar la enfermedad a tiempo, minimizando así los riesgos para el bebé y la mamá.

En caso de padecerla, posiblemente será necesaria una hospitalización de la futura mamá para una mayor seguridad al contar con una supervisión médica.

¿Es necesario hacer una cesárea?

En caso de sufrir preeclampsia, si se produce un desprendimiento de la placenta o los médicos observan que existe un riesgo de sufrimiento del bebé, puede ser necesaria una cesárea, aunque falten varias semanas para la fecha del parto.

Serán los médicos los encargados de decidirlo, siempre pensando en la salud del bebé y de la mamá.

Vale la pena recordar que el riesgo de nacimiento prematuro padeciendo preeclampsia es mucho más bajo conforme avanza el embarazo.

Consejos de prevención de la preeclampsia

Si bien es cierto que todavía no se han identificado las causas de la preeclampsia con claridad, existen ciertas formas de prevención de la misma.

  • No subir de peso más de lo recomendado, siguiendo una dieta saludable, variada y equilibrada.
  • Hacer algo de ejercicio cada día para mejorar la circulación sanguínea.
  • Reducir drásticamente la ingesta de sal en las comidas.
  • Evitar el estrés, llevando una vida tranquila.

Eclampsia, trombofilia y gestosis: qué son

– Eclampsia: grave complicación del embarazo que se manifiesta con convulsiones y posibles daños cerebrales. La preeclampsia se llama así porque es la condición que precede la eclampsia.

– Trombofilia: tendencia a una excesiva coagulación de la sangre y a la formación de trombos. La trombofilia congénita es un factor de riesgo para la preeclampsia. 

– Gestosis: es el antiguo nombre de la preeclampsia. Hace unos años que este término ya no se usa en las publicaciones científicas, aunque algunos siguen usándolo impropiamente.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/salud/guia-practica-preeclampsia-embarazo

Principales síntomas de la preeclampsia

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, indica los puntos clave de la preeclampsia, una patología propia del embarazo, y cómo detectarla y actuar si se diagnostica.

¿Qué es la preeclampsia?

Es decir, es una afección propia del embarazo que aparece después de la semana 20 de gestación y que se caracteriza por una elevación de la tensión arterial de la madre como síntoma principal, acompañado de la liberación de proteínas que se pueden detectar en la orina.

La elevación de la tensión arterial se sitúa en niveles más altos de 140/90.

¿A quién afecta?

La preeclampsia es una complicación específica de embarazo y el postparto, y en la actualidad resulta relativamente frecuente, ya que afecta a entre el 8% al 12% de los embarazos.

¿Qué tipos hay?

En función de los valores de la tensión arterial y de la aparición de otros síntomas paralelos, la preeclampsia podrá ser:

  • Leve/moderada: mayor de 140/90.
  • Severa: mayor de 160/110.

Si no se controla o dectecta a tiempo, esta enfermedad puede tener consecuencias muy serias para la salud, tanto de la madre como del bebé, pudiendo incluso suponer la muerte de la madre por complicaciones derivadas de esta afección.

¿Cuál es su causa?

El mecanismo o causa específica que provoca la aparición de la preeclampsia no es del todo conocido.

La hipótesis más defendida hoy en día apunta a que se origina ya durante el principio del embarazo, en la inserción de la placenta en la pared del útero. Se cree que, en ese momento, ciertos problemas en el desarrollo vascular de los vasos sanguíneos de la placenta hacen que esta no cumpla una función óptima durante el embarazo.

El resultado es una placenta deficitaria en vascularización y que lleva una perfusión baja de sangre, causando una isquemia placentaria y generando también una serie de sustancias que se liberan en el torrente sanguíneo de la madre. Estas sustancias serían las responsables de la elevación de la tensión arterial y de las lesiones en los riñones que causan la liberación de proteínas en orina.

¿Qué síntomas produce la preeclampsia?

La aparición de los síntomas de la preeclampsia suele ir relacionada con su gravead, es decir, cuanto más síntomas aparezcan, más serio es el cuadro clínico de la enfermedad.

  • Hipertensión arterial.
  • Proteinuria (proteínas en orina).
  • Edema pronunciado: sobre todo en manos y cara, con un rápido empeoramiento en pocas horas.
  • Disminución del volumen de orina diario: menos de 600ml en 24h.
  • Dolor agudo en la boca del estómago.
  • Dolor de cabeza agudo: no se logra aliviar con analgésicos.
  • Visión borrosa o visualizar puntos de luz dentro del campo visual.
  • Convulsiones: cuando aparecen, se trata ya ante un cuadro de eclampsia, que requiere tratamiento urgente e inmediato.

En el bebé, debido a la disminución de la perfusión de sangre a través de la placenta, se puede observar los siguientes signos:

  • Crecimiento intrauterino bajo.
  • Hipoxia fetal.
  • Parto prematuro.
  • Mayor riesgo de desprendimiento de la placenta, que puede conllevar una muerte intrauterina.

¿Existen factores de riesgo?

Sabemos que existen ciertos factores que pueden incrementar el riesgo de desarrollar una preeclampsia:

  • Embarazos en mujeres de más de 40 años o menos de 18.
  • Historia familiar de preeclampsia.
  • Primer embarazo.
  • Diagnóstico de preeclampsia en un primer embarazo.
  • Obesidad.
  • Diabetes.
  • Embarazo mediante donación de óvulos.
  • Segundo embarazo con una pareja nueva (se contaría como primer embarazo).
  • Embarazo múltiple.

¿Qué complicaciones se derivan de la preeclampsia?

El síndrome de Hellp es la complicación más severa que puede conllevar un diagnóstico de a preeclampsia. Este síndrome se caracteriza por una afectación severa de funciones vitales de la madre, en cuanto a destrucción de glóbulos rojos y plaquetas en la sangre y afectación del hígado.

El síndrome de Hellp es una condición de extrema gravedad que requiere cuidados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y que se da uando cuando ya han aparecido convulsiones (eclampsia), durante el parto o incluso durante las primeras horas en el postparto.

¿La preeclampsia se puede tratar?

El tratamiento definitivo para la preeclampsia es que la placenta deje de estar adherida a la pared del útero, es decir, la inducción del parto cuando la edad gestacional así lo permita.

En caso de tener que terminar el embarazo de forma muy prematura por la gravedad de los síntomas, la cesárea programada debiera ser la la vía elegida.

Y en todo caso y siempre que sea posible, la preferencia es por el parto natural.

Ante un cuadro de preeclampsia, se trata de encontrar el punto preciso en el que esperar lo máximo y poder inducir el parto lo más cerca posible de la semana 40 de embarazo, siempre realizando el seguimiento pertinente a la evolución de los síntomas en la madre, para que la espera no suponga consecuencias graves salud para ella. En estos casos, la hospitalización durante las últimas semanas del embarazo puede estar indicada.

Para prevenir la aparición de crisis convulsivas cuando la tensión arterial es muy elevada y se acompaña de otros síntomas explicados anteriormente, el tratamiento suele ser la administración del sulfato de magnesio por vía intravenosa poco antes del parto.

¿La hipertensión en el embarazo es sinónimo de preeclampsia?

La hipertensión en el embarazo no siempre indica que se padece preeclampsia, ya que existen varios tipos de hipertensión durante el embarazo, y no todas suponen desarrollo de esta afección:

  • Hipertensión crónica: es una tensión elevada que la madre tenía ya antes del embarazo y que seguirá teniendo también tras dar a luz. Debe ser controlada durante el embarazo, pero normalmente no supone la aparición de otros síntomas relacionados con la preeclampsia.
  • Hipertensión gestacional: se produce cuando la tensión arterial se eleva durante el embarazo en mujeres que nunca la han tenido elevada antes, pero sin otros síntomas añadidos.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/preeclampsia/

American Pregnancy Association

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

La preeclampsia es una condición que ocurre solamente durante el embarazo. Algunos síntomas de preeclampsia pueden incluir la hipertensión arterial y proteína en la orina que ocurre después de la semana 20 del embarazo.

La preeclampsia es a menudo preludiado por la hipertensión gestacional. Mientras que la alta presión arterial durante el embarazo no indica necesariamente la preeclampsia, puede ser una señal de otro problema. La preeclampsia afecta por lo menos 8.

5% de los embarazos.

¿Quién Está En Riesgo De La Preeclampsia?

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar la Preeclampsia:

  • Una mamá primeriza
  • Experiencia previa con hipertensión gestacional o la preeclampsia
  • Mujeres cuyas hermanas y madres tenían preeclampsia
  • Mujeres con embarazo de múltiples
  • Mujeres menores de 20 años y mayores de 40 años
  • Mujeres que tenían alta presión arterial o enfermedad renal antes del embarazo
  • Mujeres que son obesas o que tienen un IMC de 30 o mayor

¿Cuáles Son Los Síntomas De La Preeclampsia?

La Preeclampsia Leve: hipertensión arterial, retención de líquidos y proteínas en la orina.

La Preeclampsia Severa: dolores de cabeza, visión borrosa, incapacidad para tolerar la luz brillante, fatiga, náuseas/vómitos, orinar en pequeñas cantidades, dolor en lado derecho de la parte superior del abdomen, falta de aliento, y tendencia a moretones fácilmente.
Póngase en contacto con su médico de inmediatamente si experimenta visión borrosa, dolores de cabeza, dolor abdominal y/u orinar con muy poca frecuencia.

¿Cómo Puedo Saber Si Tengo Preeclampsia?

En cada chequeo prenatal a su médico controlará su presión arterial, los niveles de orina, y puede ordenar exámenes de sangre que puede mostrar si usted tiene preeclampsia.

Su médico también puede realizar otras pruebas, que incluyen: un chequeo de las funciones renales y de la coagulación sanguínea; una ecografía para chequear el crecimiento de su bebé; y un ultrasonido Doppler para medir la eficiencia del flujo sanguíneo a la placenta.

¿Cómo Se Trata La Preeclampsia?

El tratamiento depende de qué tan cerca está a su fecha de parto.

Si usted está cerca de su fecha de parto, y el bebé está lo suficientemente desarrollado, el médico probablemente querrá provocar el parto tan pronto como sea posible.

Si usted tiene preeclampsia leve y su bebé no ha alcanzado pleno desarrollo, su médico probablemente le recomendará hacer lo siguiente:

  • Reposar, acostada sobre su lado izquierdo para despegar el peso del bebé de los vasos sanguíneos principales.
  • Aumentar los chequeos prenatales.
  • Consumir menos sal
  • Beber por lo menos 8 vasos de agua al día
  • Cambiar su dieta para incluir más proteínas

Si usted tiene preeclampsia grave, el médico puede intentar de tratarla con medicamentos para la presión arterial hasta que esté lo suficientemente avanzada en su embarazo para que pueda dar a luz sin riesgo, y possiblemente con el reposo en cama, cambios en la dieta y los suplementos.

¿Cómo Puede La Preeclampsia Afectar A La Madre?

Si la preeclampisa no se trata de forma rápida y correctamente, puede llevar a complicaciones serias para la madre como insuficiencia hepática o renal y futuros problemas cardiovasculares.
También puede conducir a las siguientes condiciones que puden ser mortales:

  • La eclampsia – Esta es una forma grave de la preeclampsia que lleva a las convulsiones en la madre.
  • Síndrome HELLP (hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y bajo conteo de plaquetas) – Esta es una condición que ocurre por lo general en una etapa avanzada del embarazo que afecta a la descomposición de los glóbulos rojos, cómo los coágulos de sangre, y la función hepática para el mujer embarazada.

¿Cómo Afecta A Mi Bebé La Preeclampsia?

La preeclampsia puede prevenir que la placenta obtenga suficiente sangre. Si la placenta no recibe suficiente sangre, su bebé recibe menos oxígeno y alimento. Esto puede resultar en un bajo peso al nacer. La mayoría de las mujeres todavía pueden dar a luz a un bebé sano si la preeclampsia se detecta a tiempo y se trata con cuidado prenatal regular.

¿Cómo Puedo Prevenir La Preeclampsia:

Actualmente, no hay manera segura de prevenir la preeclampsia. Algunos factores que contribuyen a la hipertensión arterial pueden ser controlados y otros no. Siga las instrucciones de su médico acerca de la dieta y el ejercicio.

  • Use poca o no sal en sus comidas
  • Beba de 6 á 8 vasos de agua al día
  • No coma muchos alimentos fritos o comida chatarra
  • Descanse
  • Haga ejercicio habitualmente
  • Elevar sus pies varias veces durante el día
  • Evite el consumo de alcohol
  • Evite las bebidas que contengan cafeína
  • Su médico puede sugerir que tome medicamentos prescritos y suplementos

Última actualización : 08/2015

Compilado usando las siguientes fuentes:
Mayo Clinic, https://www.mayoclinic.comMedscape; Hypertension and Pregnancy, https://www.emedicine.medscape.com

Preeclampsia Foundation, https://www.preeclampsia.org/

Источник: https://americanpregnancy.org/es/healthy-pregnancy/pregnancy-complications/preeclampsia-927/

¿Qué es la preeclampsia en embarazadas?

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

La preeclampsia es una complicación del embarazo que puede llegar causar problemas de salud graves en la mujer y el bebé, y que se caracteriza por un incremento de la presión arterial que puede ocurrir después de las 20 semanas de gestación, aunque también puede aparecer después del parto.

Se trata de un problema que afecta del 3 al 8% de embarazadas y que puede generar daños en diversos órganos del cuerpo, más frecuentemente en los riñones y en el hígado. 

«La mayoría de las mujeres con preeclampsia darán a luz bebés sanos y se recuperarán por completo. Sin embargo, algunas mujeres experimentarán complicaciones, varias de las cuales pueden ser potencialmente mortales para la madre y/o el bebé«, destacan desde Preeclampsia Foundation.

Al aumentar la presión arterial, el flujo sanguíneo disminuye en algunos órganos, afectando también a la placenta. En ese caso, se reduce también el oxigeno y los nutrientes necesarios que llegan al bebé para garantizar su correcto desarrollo y crecimiento.

¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo detectar la preeclampsia?

En muchos casos la preeclampsia puede ser asintomática y pasar desapercibida durante el embarazo ya que suele identificarse por un incremento de la presión arterial o mediante la evaluación de proteínas en la orina. En este sentido, la hipertensión puede desarrollarse de forma progresiva o aparecer repentinamente, por lo que los cuidados durante el embarazo son esenciales para detectar cualquier tipo de anomalía. 

Algunos de los signos o síntomas más frecuentes que se manifiestan y que pueden estar relacionados con esta enfermedad son los siguientes:

  • Hipertensión. 
  • Dolor de cabeza intenso y migrañas.
  • Dolor abdominal. 
  • Vómitos o nauseas después del primer trimestre de gestación. 
  • Aumento de peso. Esto es normal durante el embarazo, pero si se produce súbitamente se tiene que consultar al médico. 
  • Hinchazón en la cara o en los brazos. Es habitual que se produzca este problema durante el embarazo en los pies o en los tobillos, pero hay que consultar al médico si se producen en otras partes del cuerpo.
  • Elevada presencia de proteínas en la orina. 
  • Problemas renales como una menor producción de orina.
  • Alteración de la visión: pérdida, visión borrosa o sensibilidad a la luz, entre otros problemas.
  • Niveles de plaquetas en sangre bajos. 
  • Disnea o dificultad para respirar como consecuencia de un edema pulmonar.

Muchos de estos síntomas son comunes en el embarazo, pero hay que prestar especial atención, sobre todo si aparecen varios signos al mismo tiempo.

«Deben tenerse especialmente en cuenta algunos síntomas completamente anormales que exigen la inmediata consulta con el médico como pueden ser: taquicardia o pulso acelerado, confusión mental, ansiedad, disnea o dificultad respiratoria o dolor en el pecho», explican desde el portal Stop Preeclampsia. 

Estos signos de alerta pueden indicar un aumento repentino de la tensión arterial o de la presencia de líquido en los pulmones. Otras situaciones que pueden o no estar relacionadas con esta enfermedad y que requieren consulta médica durante el embarazo son el sangrado vaginal, el dolor de útero o la ausencia de movimientos del feto.

¿Cuáles son las causas? ¿Y los factores de riesgo?

La causa exacta de esta enfermedad continúa siendo desconocida, aunque la mayoría de expertos coinciden en que la placenta (órgano que se encarga de transportar el oxígeno y los nutrientes necesarios al feto) ocupa un papel fundamental en su desarrollo

Además de otros factores como «la respuesta inflamatoria de la gestante y el conjunto de hormonas y proteínas que se encuentran en el sistema circulatorio, cambios en los factores inmunológicos y las adaptaciones cardiovasculares que debe afrontar el organismo de la madre», añaden desde Stop Preeclampsia. 

En este sentido, algunos factores de riesgo que pueden hacer que aumente la incidencia en algunas mujeres son los siguientes

  • Hipertensión crónica.
  • Diabetes. 
  • Obesidad. 
  • Edad: las mujeres más jóvenes (en la adolescencia) o las mayores de 40 años tienen más riesgo. 
  • Antecedentes familiares.
  • Haber padecido esta enfermedad en otro embarazo. 
  • Embarazo múltiple.
  • Gestación con técnicas de reproducción asistida. 
  • Deficiencias nutricionales.
  • Afecciones previas como trastornos renales, trombóticos o lupus. 

Complicaciones de la preeclampsia

Como se comentaba anteriormente, aunque un gran porcentaje de mujeres padece esta enfermedad de forma leve, existen algunas complicaciones que pueden generar graves problemas de salud. 

Según Mayo Clinic,una de las consecuencias es la restricción del crecimiento fetal al afectar a las arterias encargadas de transportar la sangre a la placenta. «Si la placenta no recibe la cantidad suficiente de sangre, el bebé puede recibir un nivel inadecuado de sangre y oxígeno, y menos nutrientes». 

En otras ocasiones puede provocar un parto prematuro ya que la vida del bebé y de la madre pueden peligrar. Otra de las complicaciones es el desprendimiento de la placenta, «un trastorno que consiste en la separación de la placenta de la pared interior del útero antes del parto». 

La preeclampsia, dependiendo de su gravedad, puede dañar otros órganos como los riñones, el hígado, los pulmones, el corazón e incluso provocar una lesión cerebral. Además, «puede aumentar el riesgo de presentar enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos (cardiovasculares) en el futuro».

Otra de las complicaciones recogidas por Mayo Clinic es la eclampsia, esto es, una preeclampsia con convulsiones. En estos casos el adelanto del parto se vuelve necesario para reducir los riesgos en la salud maternal e infantil. 

Aunque no siempre ocurre, el síndrome HELLP se asocia a la preeclampsia y es una de las complicaciones más graves. Se producen fuertes alteraciones metabólicas y hematológicas que pueden afectar a la coagulación y dañar diversos sistemas y órganos. Se debe proceder a la inducción del parto.

 Diagnóstico y tratamiento

La detección precoz es clave para evitar posibles riesgos en la salud del bebé y de la madre. Durante el embarazo, los profesionales sanitarios realizarán un seguimiento a las futuras madres con pruebas de laboratorio (análisis de sangre y de orina) y mediante el control de la tensión arterial, para detectar cualquier subida repentina. 

Otras exploraciones para comprobar la salud del bebé y de la mujer es mediante ecografías y análisis de la cantidad de flujo sanguíneo que llega a la placenta, para ver que el oxígeno y los alimentos se transportan de forma correcta para su desarrollo. 

Para diagnosticar esta enfermedad, según Mayo Clinic, se tienen en cuenta signos de alerta como la hipertensión o la presencia de proteínas en la orina, la disminución de plaquetas en la sangre, problemas renales (que no tengan que ver con proteínas en la orina), la aparición de líquido en los pulmones (edema pulmonar), problemas hepáticos, trastornos de visión o el desarrollo de intensos dolores de cabeza.

Respecto al tratamiento, en algunos casos lo más efectivo para la preeclampsia es el parto. «Tienes mayor riesgo de sufrir convulsiones, desprendimiento placentario, derrames y sangrado grave hasta que se reduce la presión arterial. No obstante, si el embarazo no está lo suficientemente avanzado, el parto no será la mejor opción para el bebé», explican en Mayo Clinic.

En todo caso, el equipo médico será el encargado de pautar un tratamiento específico para cada paciente dependiendo de la gravedad de la enfermedad. Así, algunos tratamientos incluyen medicamentos para reducir la tensión arterial, corticosteroides o anticonvulsivos. 

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4294788/0/que-es-preeclampsia-embarazadas/

Embarazo y niños
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