¿Qué hacer con un bebé con diarrea?

Diarrea en bebés: cómo identificarla, principales causas y tratamiento

¿Qué hacer con un bebé con diarrea?

Se dice que un bebé presenta diarrea cuando realiza 3 o más evacuaciones líquidas al día, siendo importante tomar en cuenta, además del número de evacuaciones, otros aspectos de las heces como el olor y el color y si presenta otros síntomas asociados, ya que es normal que las heces del bebé con menos de 6 meses tengan una consistencia pastosa, dificultando saber si presenta o no diarrea. 

Cuando la diarrea no se trata adecuadamente, puede causar deshidratación muy rápidamente por la pérdida de líquidos y de electrolitos, así como un déficit de nutrientes por la disminución del apetito y la reducción en la absorción de los mismos a nivel intestinal, siendo importante identificarla y acudir al médico para que indique el tratamiento más adecuado. Por lo general, la diarrea en bebés y niños suele ser causada por infecciones virales, sin embargo, también puede ser de origen bacteriano o parasitario.

La diarrea infantil ocurre cuando el niño tiene más de 3 o más evacuaciones líquidas durante el día. Además de esto, otras características que se deben tomar en cuenta son:

  • Evacuaciones más líquidas de lo normal;
  • Color diferente de lo habitual;
  • Olor más intenso, principalmente cuando es causada por una gastroenteritis;
  • El pañal normalmente no puede sostener las heces, haciendo con que las heces se salgan y manchen la ropa del bebé;
  • La caca puede salir como un chorro de fuerte intensidad.

Además de esto, el bebé puede estar más irritado de lo normal, podría rechazar la comida o mamar poco y podría presentar otros síntomas como fiebre y/o vómitos. 

Es normal que la caca del bebé con menos de 6 meses tenga una consistencia pastosa, siendo muy diferente a las de un adulto, y por lo general cuando el bebé evacua las heces suelen localizarse en una zona específica del pañal, en caso de una diarrea esto no ocurre, y la caca suele esparcirse por todos genitales y salirse del pañal. 

Principales causas

La principal causa de diarrea en bebés son las virosis, que suelen estar acompañadas de otros síntomas como vómitos, fiebre y pérdida del apetito que suelen durar algunos días.

La gastroenteritis causada por un rotavirus es la virosis más común en bebés con menos de 1 año, y la característica más representativa en estos casos es la presencia de evacuaciones líquidas con olor a huevo podrido.

Algunos bebés también se presentan diarrea cuando los dientes están naciendo,  debido a que suelen llevarse objetos del piso o las manos sucias a la boca, aumentando la probabilidad de contagiarse con alguna bacteria o virus. Además de esto, algunos niños pueden tener diarrea si sufren de alergias alimentarias, intolerancia a la lactosa o problemas intestinales. 

Otra causa de diarrea es la infección por bacterias, la cual generalmente se acompaña de vómitos horas después de haber ingerido algún alimento contaminado, siendo las bacterias más comunes la Escherichia Coli, Salmonella, Campylobacter o Shigella. Además de esto, y con menos frecuencia, las infecciones parasitarias como la giardiasis, por ejemplo, también pueden causar diarrea.

1. Medicamentos 

Si la diarrea es de origen viral, por lo general no necesita tratamiento, ya que suele desaparecer por sí sola al cabo de unos días, sin embargo, el pediatra podría indicar el uso de Paracetamol en forma de jarabe para aliviar la fiebre y el malestar. En el caso de diarreas causadas por bacterias, el médico podría recetar el uso de antibióticos, y en el caso de las diarreas causadas por una infección parasitaria,podría indicar el uso de medicamentos antiparasitarios. 

Además de esto, el pediatra por lo general suele indicar el uso de probióticos, los cuales ayudan a normalizar la flora bacteriana y mejorar la salud del intestino, algunos ejemplos son el Liolactil, Lacteol Cron y Zir Fos.

En algunos casos puede surgir una irritación en los glúteos, debido al contacto de las heces con la piel, en estas situaciones el uso de una pomada para las rozaduras, como el beducen o el bepanthen, podría ayudar a mejorar la piel. Además de esto, es importante evitar el uso de toallas húmedas, siendo preferible lavar al bebé con un poco de agua tibia y jabón, manteniéndolo siempre limpio para que pueda recuperarse más rápido.

El uso de medicamentos antidiarréicos como la Loperamida está contraindicado, debiendo ser ingerido sólo si el pediatra lo indica, ya que este tipo de medicamentos pueden empeorar la situación porque impiden el movimiento activo intestinal, dificultando la eliminación del virus o de las bacterias del organismo.

2. Rehidratación Oral

La cantidad de sales de rehidratación oral o de suero casero que se le debe ofrecer al bebé a lo largo del día cada vez que evacúe o cuando desee tomarlo dependerá de la edad, por lo que:

  1. Bebés de 0 a 3 meses: se debe administrar entre 50 a 100 mL por cada evacuación diarreica;
  2. Bebés de 3 a 6 meses: se debe administrar entre 100 a 150 mL por cada evacuación diarreica y;
  3. Bebés mayores a 6 meses: se debe administrar entre 150 a 200 mL por cada evacuación diarreica.

Una vez abierto o preparado el suero oral debe mantenerse en el frigorífico durante un máximo de 24 horas, en caso de que no sea utilizado debe descartarse. Además de esto, en los bebés que ya iniciaron la alimentación, se les puede ofrecer agua, agua de coco o jugos naturales. 

Es muy importante que los padres estén atentos a los signos de deshidratación como: ojos hundidos, llanto sin lágrimas, piel seca, irritabilidad o apatía, labios secos y agrietados y disminución de la cantidad de orina. En presencia de estos síntomas se debe acudir de inmediato al hospital, ya que esto puede complicar la enfermedad. Conozca cómo identificar los síntomas de deshidratación.

Vea cómo preparar el suero casero en el vídeo a continuación:

3. Alimentación del bebé 

La alimentación del bebé con diarrea dependerá si todavía se encuentra en la fase de lactación o si ya inició la alimentación complementaria. 

  • Bebé en lactancia materna exclusiva: esta debe continuarse a pesar de la diarrea, ya que la leche materna reune los requerimientos de energía, macro y micronutrientes en forma óptima. Además, el hecho de que la leche materna se da con más frecuencia y en menor cantidad favorece la absorción completa de los nutrientes de la leche. 
  • Bebé que toma fórmula infantil: se le debe continuar dando a una dilución normal, no se justifica el uso de fórmulas sin lactosa; solamente si la diarrea es causada por una intolerancia a este componente. 
  • Bebé con alimentación complementaria: los padres deben ofrecerle comidas ligeras y en pequeñas porciones varias veces al día. Los alimentos deben ser cocidos y de fácil digestión como papillas de arroz o maizena; pan blanco; arroz o puré de verduras y hortalizas como la papa, zanahoria, batata o camote, plátano verde y calabaza; frutas como banana verde o manzana, pera, guayaba o durazno sin la cáscara; pollo o pavo cocido y desmenuzado; gelatina, yogur y compotas. 

No se le debe ofrecer alimentos ricos en fibras como cereales, frutas con cáscara, chocolates, refrescos, leche de vaca, quesos, salsas y frituras, debido a que estos alimentos estimulan el intestino y pueden empeorar la diarrea. 

4. Tratamiento natural

Preparar un té de manzanilla y ofrecerle varios sorbos al niño durante el día ayuda a mantenerlo hidratado, mejorar la digestión y la diarrea, debido a que posee propiedades calmantes, antiespasmódicas, antiinflamatorias y antibacterianas.

Otro remedio casero puede ser preparar agua de arroz, pudiendo ser utilizada para preparar el biberón o para darle de beber durante el día. Vea cómo preparar el agua de arroz.

Cuándo acudir al médico 

Los padres deben llevar al bebé al pediatra si están presentes los siguientes síntomas:

  • Si tiene 3 meses o menos;
  • Si presenta otros síntomas como vómitos y/o fiebre por encima de 38 ºC;
  • Si no quiere comer, está irritado o no presenta energía;
  • Posee signos y síntomas de deshidratación como boca seca, o no ha orinado en 3 o más horas;
  • Si la diarrea es muy intensa y no hay señales de mejoría en 3 días;
  • Si observa que hay diarrea con pus o sangre.

Es común que las virosis causen vómito, diarrea y fiebre, pero en algunos casos estos síntomas también pueden surgir cuando el bebé ingiere algún alimento por primera vez. Sea cual sea la causa, se debe acudir al médico para evitar la deshidratación y el déficit de nutrientes. 

Источник: https://www.tuasaude.com/es/diarrea-en-ninos/

¿Qué hacer en caso de que tu bebé tenga diarrea?

¿Qué hacer con un bebé con diarrea?

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Según la ONG Intermón Oxfam, alrededor de 40 niños mueren cada hora en el mundo debido a la diarrea .

Si, la diarrea es un problema de salud frecuente que debe ser atendido a tiempo, especialmente cuando se presenta en niños.

¿Qué es la diarrea?

En la diarrea se altera la consistencia de las heces y la frecuencia de las evacuaciones. También puede aparecer con moco y sangre. Los bebés tienen una dieta líquida y un estómago muy pequeño, por lo que sus deposiciones son frecuentes y, generalmente, pastosas.

A medida que transcurre el tiempo, se suelen ir regulando los hábitos intestinales del bebé y sabrás qué esperar y qué no. Es preciso estar atenta a cualquier cambio en la consistencia y frecuencia de las evacuaciones, sobre todo si viene acompañado de malestar, fiebre, pérdida del apetito, vómitos o irritabilidad.

Uno de los mayores peligros de la diarrea es la deshidratación por su potencial para causar convulsiones y, en casos severos, la muerte.

Causas

Las causas más frecuentes de la diarrea aguda (la que dura menos de dos semanas), suelen ser:

  • Alergias alimentarias
  • Toma de antibióticos del bebé o de la madre que amamanta
  • Gastroenteritis
  • Intoxicación

Si la diarrea es crónica (dura más de dos semanas), podría deberse a:

  • Intolerancia a la lactosa
  • Consumo excesivo de algún alimento
  • Celiaquía
  • Parasitosis

Otras causas pueden ser los cambios en la dieta del bebé o la madre que amamanta o la erupción de los dientes porque el niño tiende a llevarse las manos a la boca con mayor frecuencia.

¿Qué hacer?

Lo primero de todo es no esperar para actuar ya que se corre el riego de que el bebé se deshidrate y, por tanto, pierda peso y minerales.

A continuación, vamos a ver qué podemos hacer.

Observa cuidadosamente a tu bebé

Esto te permitirá notar los cambios en su conducta y sus deposiciones. Pon especial atención a la frecuencia y la consistencia de las mismas o si notas algún olor especialmente fétido que no sea usual.

Si es posible, lleva un registro del número de evacuaciones y sus características. Si vas a consultar al pediatra, ésta información resultará muy útil.

Evita bañarlo en la bañera

Si tu bebé es pequeño y aún lo bañas en la bañera, podrías prescindir de ésta mientras se recupera de la diarrea. Podría tener algún escape de heces durante el baño y volver a contaminarse por el contacto de éstas con el agua.

Prueba a bañarlo en el lavabo por unos días, después podrás retomar la rutina con su bañera o bañera cambiador, lo que tengas.

Alimentación

Ofrece alimentos a tu bebé con frecuencia para reponer los líquidos perdidos, especialmente si todavía se alimenta exclusivamente de leche materna. Si tu bebé toma leche de fórmula, deberías considerar la opción de ofrecerle, temporalmente, alguna leche de origen vegetal que resulte menos irritante hasta que se restablezca.

Para los bebés más grandes que ya han iniciado la alimentación sólida, puedes ofrecer un poco de puré de plátano o de manzana, sin azúcar ni edulcorantes. Lo importante es suministrar pequeñas cantidades con frecuencia.

Temperatura

Vigila su temperatura. Algunas infecciones con parásitos pueden producir fiebre. Utiliza un termómetro y lleva un registro de las mediciones a lo largo del día.

Lavado de manos

El lavado frecuente de manos es una excelente práctica higiénica a la que debes prestar especial atención si tu bebé tiene diarrea, sobre todo, después de cada cambio de pañal.

Mantén limpias las manos del bebé y pide a quienes te visiten que se laven las manos antes de tocarle.

Cambios de pañal con más frecuencia

Para prevenir complicaciones por la dermatitis del pañal, cambia a tu bebé con frecuencia y lava sus genitales. El roce frecuente con las toallitas húmedas podría irritar su piel.

Consultar al pediatra

Las diarreas pueden ser habituales y, por lo general, no duran más de unas 48 horas. Pasado ese período de tiempo y en caso de que el bebé no mejore y se vea muy decaído, debes consultar al pediatra.

Otras señales de alarma incluyen:

  • Moco, sangre o pus en las heces
  • Piel seca y ojos hundidos
  • Llanto persistente e irritabilidad o llanto sin lágrimas
  • Vómito

Tu pediatra evaluará a tu bebé y te indicará los medicamentos y la solución de rehidratación oral en caso de que sea necesario. No le des medicamentos para la diarrea a tu bebé antes de que lo vea el pediatra, se alteraría el cuadro y será más difícil que pueda hacer un diagnóstico preciso.

También debes evitar dar infusiones o tés a tu bebé que pueden ser beneficiosos para los adultos, pero tóxicos para él porque su sistema gastrointestinal e inmunológico aún están en desarrollo.

Источник: https://www.todomaternidad.eu/baneras-cambiador/diarrea-en-bebes/

En caso de diarrea olvide la dieta blanda de toda la vida

¿Qué hacer con un bebé con diarrea?

Estos días corre por mi ciudad, e imagino que por varias ciudades de España, un virus que está provocando gastroenteritis en gran cantidad de adultos y niños, dejándoles fuera de órbita durante unos días.

Muchas madres llevan a sus hijos al médico porque llevan dos días con diarreas y la mayoría de pediatras y médicos se quedan sorprendidos porque la gastroenteritis es la típica enfermedad que toda persona ha sufrido alguna vez y cuyo tratamiento todos conocemos: ayuno y dieta astringente (o dieta blanda), es decir, «no sé para qué vienen… que hagan la dieta y ya está… se cura solo».

La realidad es que el tratamiento ni siquiera es ese, porque varios estudios científicos concluyen, con respecto al tratamiento de una gastroenteritis, que no hay razón para cambiar el tipo de alimentación. Dicho de otro modo: en caso de diarrea, olvide la dieta blanda de toda la vida, porque no hace falta pasar hambre ni comer diferente.

Qué es una gastroenteritis

Antes de entrar a hablar de la dieta, puede ser interesante saber qué es realmente una gastroenteritis.

La ESPGHAN (European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition) junto con la ESPID (European Society for Paediatric Infectious Diseases), definen la GEA como una reducción en la consistencia de las evacuaciones (líquidas o semilíquidas) y/o un incremento en la frecuencia de las mismas (por lo general 3 o más de 3 en 24h), pudiendo acompañarse de fiebre o vómito. La duración suele ser menor de 7 días y nunca mayor de 14 días.

Esta definición no serviría en el caso de bebés lactantes, puesto que todos, o la mayoría, hacen caca varias veces al día (más de 3, sin duda) y la consistencia es prácticamente líquida, siendo evidentemente algo normal.

Tratamiento inicial

Según se recoge en una fantástica (y extensa) guía para profesionales, dedicada a conocer cuál es el la mejor manera de abordar una gastroenteritis aguda (GEA), el tratamiento ideal es empezar a dar suero de rehidratación oral tan pronto como aparezcan las diarreas, y antes de las 6 horas volver a la alimentación habitual. Al parecer, esto hace que se reduzcan complicaciones asociadas y número de visitas al médico y a urgencias.

Para ello se le da al niño de 60 a 120 ml de suero oral, poco a poco, con un vasito o una cuchara. El biberón está desaconsejado porque puede estimular las náuseas y presentar un mayor número de vómitos.

¿Y la dieta astringente para las diarreas?

Como hemos dicho, es habitual que el médico, ante una diarrea, nos diga que tenemos que hacer dieta astringente a nuestro hijo: arroz hervido, manzana cocida, jamón dulce, tostadas e incluso hay quien dice que el ayuno va fenomenal.

La realidad, según dicen los estudios científicos, es que una gastroenteritis no debería considerarse una contraindicación para seguir con la misma alimentación de siempre.

Digamos que en el momento en que se le ha dado al niño suero oral y cuando tiene ganas de comer algo, debemos darle comida regular (esta recomendación tiene un nivel evidencia científica I, A, que es la más alta, la más fiable).

Los niños con GEA pueden llegar a perder entre 100 y 200 gramos por cada día que pasan con el virus. La razón es triple: se pierden líquidos, el intestino deja de absorber nutrientes de manera adecuada y se reduce el apetito.

Los estudios comentados vienen a concluir que la alimentación temprana ayuda a reducir la duración de la diarrea mostrando además una mejoría en la ganancia de peso, sin que ello produzca una mayor cantidad de deposiciones.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la ESPGHAN recomiendan, por lo tanto, en niños con GEA no deshidratados, seguir con la alimentación habitual. En caso de que un niño esté deshidratado, hidratar con suero oral y, cuando se acabe la hidratación, reiniciar la alimentación tan pronto como sea posible.

Pero es que yo tengo un bebé alimentado sólo con lactancia materna

En más de una ocasión he oído a madres que dan el pecho volviendo de urgencias con tratamientos para la diarrea (normalmente suero oral) y con recomendaciones de dejar de dar el pecho e incluso con indicación de dar biberones de leche sin lactosa.

De igual modo que no hay que cambiar la alimentación a un niño que come, no hay que cambiársela a un niño que toma leche materna.

Los estudios realizados al respecto (los podéis ver todos en la guía sobre el manejo de la GEA que he mencionado antes) muestran una reducción significativa de la prevalencia de diarrea cuando la lactancia materna es exclusiva hasta los 6 meses de edad.

Además se observa una reducción del volumen, del número de evacuaciones y de la duración de la diarrea cuando los niños son alimentados con leche materna.

Pero es que yo tengo un bebé alimentado sólo con leche de fórmula

A la hora de tratar a los bebés alimentados sólo con leche de fórmula suele ser habitual recomendar a los padres seguir igual, pero diluyendo un poco más el polvo, es decir, añadiendo un poco más de agua por cacito de leche.

En los estudios realizados al respecto se muestra un fracaso terapéutico (el tratamiento no es válido) del 16% para los niños que recibieron leche no diluida frente al 12% de los niños que recibieron leche diluida.

Esto quiere decir que se recomienda diluir la leche, pues como tratamiento funciona mejor.

Sin embargo, cuando se analizaron los datos con niños sin deshidratación grave (los que acaban de empezar a tener diarrea o los que llevan unos días pero van aceptando bien comida y no se están deshidratando), no se observaron diferencias significativas entre el uso de leche diluida y leche no diluida. Analizaron también la ganancia de peso con ambos tipos de alimentación y vieron que los que tomaban leche no diluida, lógicamente, recuperaban mejor el peso.

Tras todos estos datos la recomendación es que si un niño no está deshidratado o si la deshidratación es leve no se debe recomendar la leche artificial diluida.

¿Y la leche de soja y leche sin lactosa?

Se ha estudiado también el uso de leches sin lactosa, que se están utilizando mucho últimamente, y se ha observado que la tasa de fracaso terapéutico en el grupo de niños que toman leche sin lactosa es del 12%, mientras que el fracaso en los niños alimentados con fórmulas con lactosa es del 22%.

Esta diferencia es mayor si se estudian sólo a niños con diarrea grave, al ser el fracaso terapéutico de un 38% para fórmulas con lactosa y de un 16% en los que toman leche sin lactosa.

Sin embargo, cuando se analizan sólo a niños sin deshidratación o en casos con diarrea no grave las diferencias no son significativas.

Con respecto a la duración de la diarrea, la administración de fórmulas con lactosa parece asociarse a una mayor duración de la enfermedad, con diferencias de hasta un día más padeciendo diarreas.

Con respecto a las fórmulas derivadas de la soja, no hay estudios suficientes que avalen su utilización de manera rutinaria en niños con GEA. Los únicos estudios que existen hasta la fecha no muestran diferencias en cuanto a la duración de diarrea, duración de hospitalización o fracasos terapéuticos.

Volviendo al tema de la dieta para los niños

Ya hemos comentado que ante una GEA no hay por qué realizar una dieta astringente o dieta blanda. Ante esto, muchos padres se preguntarán qué dieta hacer entonces. Pues bien, la dieta dependerá simplemente de las preferencias alimentarias del niño, de sus patrones dietéticos y, sobretodo, de sus ganas de comer.

Es probable que el niño rechace algunos alimentos que consume habitualmente y que pida, en cambio, algunos que simplemente le apetecen en ese momento. Es probable también que coma bastante menos de lo que suele comer cuando está sano. Todo es normal, porque la dieta para la diarrea es la que hace un niño: comer poco y seleccionado.

A medida que su cuerpo vaya aceptando más alimentos irá pidiendo más comida.

Concluyendo

Si se trata de un bebé que toma leche materna, todo debe seguir igual.

Si se trata de un bebé que toma leche artificial, se puede seguir igual o se puede sustituir temporalmente por una fórmula sin lactosa (si mis hijos tomaran LA yo lo haría).

Si se trata de un niño que ya come de todo la recomendación es seguir igual, ofreciendo la misma comida, quizás más cocida o triturada, para que la digiera mejor, y ofreciendo suero de rehidratación oral.

También se pueden dar probióticos, pues algunos han demostrado ser efectivos a la hora de disminuir los días de duración de los episodios diarreicos. La dieta astringente no se recomienda, a menos que al niño le guste, porque puede hacer que coma menos de lo necesario y pierda más peso del previsto. Dicho de otro modo: no hace falta, es mejor que coma lo que le apetezca.

Fotos | OakleyOriginals, Various brennemans, pfly en FlickrEn Bebés y más | Cómo actuar ante la diarrea aguda, Diarrea: el peligro de la deshidratación, La mejor alimentación si hay gastroenteritis

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/en-caso-de-diarrea-olvide-la-dieta-blanda-de-toda-la-vida

La diarrea en bebés y niños ¿Es una enfermedad infantil grave?

¿Qué hacer con un bebé con diarrea?

La diarrea en bebés o niños es una enfermedad infantil que consiste en eliminar deposiciones más blandas y más frecuentes de lo habitual.

Muchos bebés que toman el pecho expulsan heces blandas o semilíquidas cada vez que comen. Esto es normal.

La mayoría de las veces es corriente defecar después de las comidas, debido a un mecanismo reflejo del intestino (cuando empieza a moverse el esófago al tragar, la “onda peristáltica” se propaga a todo el intestino y se mueve el vientre). Por tanto, se considera diarrea si el bebé o niño hace caca más veces de las que come.

Además, puede acompañarse de otros síntomas como fiebre,vómitos, ruidos intestinales o dolor. En estos casos también se utiliza la palabra gastroenteritis.

Se dice diarrea aguda, cuando dura unos pocos días. Llamamos diarrea prolongada a la que dura más de 3 semanas. Y si dura más de 3 meses, se dice que es una diarrea crónica. El aspecto, color y olor de las heces no tienen demasiada importancia y dan pocas pistas acerca de la causa, pero a veces podemos encontrar:

  • Heces con restos de alimentos: casi enteros como guisantes, zanahoria o lentejas. Esto es normal.
  • Moco: puede estar causado por un resfriado o por inflamación intestinal.
  • Hebras de sangre: son frecuentes en el caso de diarrea por rotavirus. Los padres suelen alarmarse. Convendrá descartar una invaginación y, quizás, analizar las heces mediante un cultivo.

¿Por qué se produce la diarrea en bebés y niños?

En los bebés, las causas más frecuentes son:

  • El biberón está mal preparado: Quizá muy espeso (lo adecuado es poner una medida de leche infantil en polvo por cada 30 c.c. de agua).
  • El agua con que se preparó el biberón estaba contaminada: No es frecuente si se utiliza agua de la red pública o embotellada. (Hay más riesgo con aguas de pozo).
  • El bebé ha tomado algún alimento que no le ha sentado bien: Quizá, porque aún era pequeño para tomarlo. Por ejemplo, cuando se quiere dar papillas o puré demasiado pronto o alguien sugirió que se le diera miel al bebé porque estaba estreñido.
  • Hay varios tipos de virus que suelen causar diarrea a los bebés. Dos de los más conocidos son los Rotavirus y los Adenovirus. Pueden producir epidemias de diarreas en invierno y primavera, porque se transmiten igual que los resfriados.
  • Algunas bacterias también pueden causar diarrea como la Salmonella, la Shigella, el Campylobacter o la Yersinia, entre otras. Por lo general, causarán más fiebre.
  • A veces, la diarrea puede ser un síntoma que acompañe a las infecciones de orina.
  • Muchos antibióticos pueden producir diarrea.
  • Algunos fármacos , llamados “procinéticos”, que se utilizan para tratar el reflujo gastro esofágico pueden producir diarrea, aunque suele ser leve.

¿Es una enfermedad infantil grave?

Por lo general, las diarreas no son enfermedades graves, al menos en los países en que se disfruta de buen nivel de bienestar y adecuada higiene ambiental.

El mayor peligro de una diarrea es la deshidratación. Además, es frecuente que el bebé pierda peso, aunque lo recuperará en pocos días.

Para evitar la deshidratación se debe ofrecer al bebé abundante líquido, en pequeñas cantidades para que no lo vomite.

Puede ser agua simplemente, o mejor, las soluciones de rehidratación que recomiendan los expertos (de venta en farmacias).

No se recomienda dar a los bebés con diarrea:

  • Infusiones (té o manzanilla)
  • Zumos de frutas (ni natural ni comercial). Hay quien cree que el zumo de manzana puede ser astringente, pero por su alto contenido en azúcares (sorbitol), su efecto es el contrario.
  • Refrescos o soluciones caseras (limonada).

A continuación, si el niño no vomita, es importante empezar a darle alimentos.

La dieta dependerá de la edad del bebé o niño y de su alimentación habitual.

Ejemplos:

  1. Bebé que toma solamente el pecho: Puede y debe seguir tomándolo sin limitación de horario. La madre debe procurar beber más agua, estar relajada y dispuesta para dar al bebé de mamar a menudo. 
  2.  Bebé que se alimenta con biberones exclusivamente: Se puede utilizar la misma fórmula infantil. Quizá, un poco más diluida el primer día. Se recomienda que los biberones sean de menor volumen, aunque tenga que tomar más veces. Entre las tomas, ofrecer agua o soluciones de rehidratación.
  3. Bebé que ya toma otros alimentos además del pecho o el biberón: En general, mayores de 6 meses)

La dieta puede ser como sigue:

  • Biberones: Deben ser de fórmula infantil, en menor cantidad.
  • Cereales: Puede tomarlos con su leche habitual, en el biberón o en papilla. Pueden ser de 1, 2,3 o 5 cereales . Lo más clásico es la crema de arroz. No usar los que llevan miel.
  • Frutas: El bebé podrá tomar plátano y/o manzana rallada.
  • Puré o potito: Este preparado es preferible que contenga pollo, ternera o con arroz y/o zanahoria y/o patata (el pescado blanco no se recomienda antes de los 10 meses).
  • Otros alimentos bien tolerados: Productos como el yogurt natural, jamón de York, pan, tapioca o galletas. Los padres deben asegurarse de que el bebé toma suficiente agua o solución de rehidratación.

En caso de que el bebé no mejorase en 2 días, es recomendable consultar al pediatra.

Quizá, considere conveniente hacer un análisis de las heces (coprocultivo) para conocer el germen o el virus que causa la diarrea, pero el resultado tarda alrededor de una semana y no es fundamental para el tratamiento.

Si el bebé es pequeño, y además tiene fiebre y vómitos, conviene asegurarse de que la causa no es una infección urinaria.

Si observan que el culito se encuentra excesivamente irritado puede indicar que el bebé ha desarrollado una intolerancia a la lactosa.

En ese caso, pueden utilizar para los biberones y papillas una fórmula infantil sin lactosa que se prepara del mismo modo que la leche infantil habitual (un cacito raso por cada 30 c.c. de agua).

En la actualidad, se sabe que no es necesario dar ningún tipo de medicación.

 La mayoría de las diarreas evolucionan bien sin fármacos, y algunos de ellos pueden tener efectos secundarios o contraindicaciones.

No obstante, si el bebé tiene fiebre, se pueden usar los antitérmicos habituales como el paracetamol, o la aspirina.

No siempre es necesario hacer un coprocultivo.

La mayoría de las veces, el bebé mejora mucho antes de que llegue el resultado del cultivo de las heces.

Se suele hacer en caso de que el bebé tenga fiebre, o la diarrea se prolongue, especialmente por si se la puede transmitir a otras personas de la familia.

Otros tipos de análisis de heces (digestión de principios inmediatos o presencia de parásitos) se reserva para las diarreas de evolución prolongada o crónica.

Источник: https://www.elbebe.com/salud/diarrea-infantil-tratamiento-bebes-y-ninos

Embarazo y niños
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