Qué hacer con un bebé recién vacunado

¿Qué debemos tener en cuenta después de que le pongan las vacunas?

Qué hacer con un bebé recién vacunado

Uno de los actos médicos más importantes que se llevan a cabo en la consulta del pediatra es la vacunación del bebé. Tal y como dice la OMS, las vacunas salvan vidas, son un derecho fundamental, aunque por desgracia no accesible para todos, y son rentables porque son seguras, eficaces y poco costosas.

En la revisión de los dos meses es cuando los bebés reciben sus primeras vacunas, normalmente la vacuna hexavalente y la de la meningitis C, y se hace a esa edad porque lo ideal sería hacerlo nada más nacer el bebé, pero entonces serían inútiles porque el bebé no haría las defensas necesarias como consecuencia a la vacuna.

Una vez puestas las vacunas muchos padres desconocen qué tienen que tener en cuenta después. Por eso hoy vamos a tratar de dar respuesta a esa inquietud respondiendo a la pregunta: ¿Qué debemos tener en cuenta después de que le pongan las vacunas?

¿Debe comer diferente o en otros horarios después de las vacunas?

Las vacunas introducen en el bebé una o varias moléculas que estimulan la reacción del sistema inmunológico para que aprenda a defenderse de ellas por si un día llega el virus o la bacteria de verdad.

Aunque es algo más intenso que en la vida diaria, no deja de ser algo que al bebé ya le sucede todos los días, cuando del exterior le llegan partículas y microorganismos que respira o chupa (cuando toca cosas o coge y se las mete en la boca), ya que está continuamente expuesto a nuevas moléculas.

Con esto quiero decir que en realidad, aunque las vacunas tienen más efectos secundarios que la mayoría de cosas que pueden llegarle a entrar en el día a día (a menos que le contagien algún virus), no hay que modificar en nada su dieta ni los horarios de alimentación. Simplemente, seguir dándole lo que tome (leche materna o artificial) a demanda, como de costumbre.

¿Qué efectos secundarios pueden provocar las vacunas?

Entre el 15 y el 20% de los niños vacunados pueden sufrir un aumento de la temperatura corporal, que puede llegar a quedarse en febrícula, puede ser fiebre y, en el 2% de estos niños, puede llegar a pasar de 39ºC.

En caso de que haya fiebre (temperatura superior a 37,5ºC en axila) se recomienda darle al niño algún antitérmico, normalmente paracetamol, ya que el ibuprofeno no está indicado hasta que son más mayores.

Para saber cuánto paracetamol le corresponde a tu bebé según el peso, puedes leer esta entrada en que explicamos cómo calcularlo.

A este respecto, hay pediatras que recomiendan dar paracetamol como preventivo, es decir, tras la vacunación, dar una toma de paracetamol por la tarde, haya o no síntomas. A priori, no es una medida recomendada, puesto que se ha visto que haciéndolo podría disminuir la respuesta inmune a las vacunas, siendo mejor darlo cuando ya haya síntomas de fiebre (si es que llegan).

Si el bebé no llega a tener fiebre, pero sí algunas décimas, se recomienda llevar a cabo medidas físicas que le ayuden a estar más cómodo, como tenerlo en casa con poca ropa, o seguir alguno (o varios) de los cuatro remedios caseros para bajar la fiebre que os comentamos hace un tiempo.

La fiebre puede llegar en diferentes momentos, según sea la vacuna administrada.

En el caso de las de dos meses, que no son de virus vivos atenuados, la fiebre puede llegar hacia las 6-7 horas desde que se le pone la vacuna al bebé y puede durar entre 24 y 48 horas.

En el caso de vacunas con virus vivos atenuados, como la triple vírica de los 12 meses, la fiebre llega entre los 5 y 10 días, generalmente, tiende a durar lo mismo en el tiempo (uno o dos días) y ésta puede ser algo más elevada.

Otros síntomas habituales son la irritabilidad y el dolor local e hinchazón en la zona del pinchazo. En el primer caso se recomienda atender al niño, cogerle, darle mucho cariño y tratar de hacer lo habitual cuando el bebé llora (alimentarle, pasearle, mecerle, cantarle, etc.). En el segundo caso, puede aplicarse frío local para rebajar la hinchazón.

En principio son síntomas normales que no requieren de visita al pediatra, a menos que la fiebre sea muy elevada (llegue a 40ºC) o se produzca alguna reacción no habitual, tanto para descartar que está relacionada con la vacuna (por si el niño está enfermo por otra cosa y pudiera necesitar algún tratamiento) como para, si lo está, tratar de remediar los síntomas y hacer la declaración de reacción adversa a la vacuna, que debe llegar a instancias superiores.

¿Una vez vacunado ya está protegido de esas enfermedades?

Una de las dudas de algunos padres es si una vez el bebé ya ha sido vacunado está protegido de todas las enfermedades por las que ha sido vacunado. La respuesta es un simple y poco aclaratorio «más o menos» o un «depende».

Las vacunas no son infalibles y aun cuando un bebé está vacunado de todas las dosis de una vacuna cabe la posibilidad de que coja esa enfermedad igualmente.

Esto depende de su sistema inmune, de la cantidad de dosis de una vacuna que lleva (a los dos meses se le ponen 7 vacunas, pero las 7 deben volver a repetirse más adelante para que el bebé coja más defensas hacia esos mismos 7 virus) y depende también de la cobertura vacunal.

Esto de la cobertura vacunal es la manera de dar nombre al porcentaje de población que está vacunada de lo mismo. Normalmente, por ser los que más se contagian y los que más contagian, hablamos de cobertura vacunal en niños. Cuanto más elevada es, mejor.

Si una vacuna tiene una cobertura vacunal del 90% o más (un 10% o menos de los niños no llevan la vacuna) el riesgo que corren tanto los vacunados como los no vacunados es muy bajo.

Hay tantos niños vacunados, es decir, protegidos, que es muy difícil que un niño coja uno de los virus de los que se ha vacunado y, en caso de contagiarse, es muy difícil que lo transmita, porque se encontrará con que la mayoría de niños de su alrededor también están vacunados.

En cambio, si ese hipotético niño viviera allí donde la cobertura vacunal es de un 50%, por decir una cifra, el riesgo de contagio es mucho mayor y todos los niños, tanto vacunados como no vacunados estarían en riesgo. Y de los vacunados, los que llevaran pocas dosis, como los de 2 meses de edad, que solo llevan una, tendrían más riesgo que aquellos que ya llevan varias de la misma vacuna.

Foto | Thinkstock
En Bebés y más | Manual de vacunas de la Asociación Española de Pediatría en línea, ¿Quién necesita un movimiento antivacunas con el Ministerio de Sanidad que tenemos?, La OMS lanza una aplicación para recordarte las vacunas de tus hijos

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/que-debemos-tener-en-cuenta-despues-de-que-le-pongan-las-vacunas

Atención médica y su hijo de 1 a 3 meses

Qué hacer con un bebé recién vacunado

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Durante los primeros meses de vida de su bebé, es posible que usted tenga muchas preguntas sobre la salud del pequeño. La mayoría de los médicos dispone de números de teléfono para atender a sus pacientes, que pueden utilizar para hacer preguntas sobre cuestiones cotidianas. Por lo tanto, no dude en llamar si tiene dudas, por pequeñas que puedan parecer.

Por supuesto, si sospecha que su hijo podría estar enfermo, no espere a esas horas: llame de inmediato. Como ocurre con los recién nacidos, las enfermedades en esta etapa evolutiva requieren de una atención médica inmediata.

La frecuencia con que el médico vea a su hijo durante esta etapa dependerá de las necesidades de su bebé y de su familia, pero la mayoría de los lactantes acuden a revisiones médicas cuando tienen alrededor de 1 mes y de nuevo a los 2 meses.

Los médicos ven a menudo a los bebés de esta edad para evaluar su crecimiento, desarrollo y alimentación, entre otras cosas. Estas visitas regulares también permiten que el médico haga un seguimiento de cualquier problema detectado en revisiones previas y son una oportunidad para que usted haga preguntas al médico sobre la salud y la conducta de su bebé.

Qué ocurre en la visita

Durante estos meses iniciales, el médico evaluará el desarrollo y el crecimiento de su pequeño. Las partes más habituales de una revisión o chequeo médico son las siguientes:

  • la estatura, el peso y el perímetro craneal de su bebé se representarán en la gráfica de crecimiento de su hijo.
  • una exploración física, donde se prestará una atención especial a cualquier problema detectado previamente
  • se evaluará el desarrollo del bebé (por ejemplo, su grado de control de la cabeza, sus gorjeos y su sonrisa)
  • preguntas sobre cómo está llevando usted el cuidado de su bebé
  • consejos sobre cómo alimentarlo y otros aspectos relacionados con la nutrición
  • qué esperar en los meses que se avecinan, incluyendo comentarios sobre precauciones de seguridad
  • administración de vacunas en algunas de las visitas

Formule al médico cualquier pregunta que pueda tener y anote las respuestas y las instrucciones específicas que él le dé. Una vez en casa, actualice el registro de datos médicos de su hijo, con información sobre su crecimiento y sobre cualquier problema o enfermedad que pueda padecer.

Las vacunas que le pondrán a su bebé

Con 1-2 meses, a su bebé le deberían poner la segunda dosis de la vacuna contra la hepatitis B (VHB).

Cuando tenga 2 meses, a su bebé le deberían poner las siguientes vacunas:

Los bebés con alto riesgo de desarrollar una enfermedad meningocócica, que puede llevar a una meningitis bacteriana y a otras complicaciones graves, es posible que reciban la vacuna antimeningocócica. (En el caso de que no le pongan la vacuna antimeningocócica, esta se suele administrar cuando el niño tiene 11-12 años.)

Las vacunas protegen contra enfermedades graves que se pueden contraer durante la etapa infantil. Las vacunas, como cualquier otro medicamento, pueden provocar reacciones (generalmente de tipo leve), como fiebre e irritabilidad. Asegúrese de hablar con el médico de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de las vacunas e infórmese sobre cuándo debería llamar a su consulta.

Cuándo llamar al médico

Algunos problemas médicos frecuentes que pueden ocurrir a esta edad y que pueden requerir atención médica son los siguientes:

  • diarreas y vómitos, que pueden obedecer a una infección y que pueden exponer al bebé a la deshidratación.
  • infecciones de oído. Un bebé con una infección de oído puede estar irritable, y puede tener o no tener fiebre.
  • erupciones, que son frecuentes en los lactantes. Algunas de ellas pueden parecer que no molestan al bebé, pero hay afecciones cutáneas, como el eccema, que pueden causar sequedad y picazón. El médico de su hijo le puede recomendar lociones, cremas y jabones.
  • infecciones respiratorias de las vías altas (como el resfriado o el catarro común), que pueden afectar tanto a los lactantes como al resto de la gente. Puesto que un bebé no se sabe sonar la nariz, usted deberá extraer a su bebé las mucosidades, absorbiéndolas con una perita de goma. No dé ningún medicamento a su bebé sin contar con el visto bueno de su médico. Llame a la consulta del pediatra de inmediato si su bebé tiene dificultades para respirar, se niega a comer, tiene una temperatura rectal superior a 100,4 °F (38 °C), o está excesivamente inquieto o excesivamente somnoliento.

De nuevo, no dude en ponerse en contacto con el médico de su hijo sobre cualquier preocupación que tenga relacionada con la salud o la conducta de su bebé.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/med13m-esp.html

Embarazo y niños
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