Qué pasa si el bebé no se encaja

Qué pasa si el bebé no se encaja

Qué pasa si el bebé no se encaja

En mujeres primíparas, el bebé suele encajarse entre las semanas 34 y 36 del embarazo, aunque algunos lo hacen horas antes del parto o cuando empieza este. Si no se encaja ni es capaz de descender por el canal del parto, será necesario practicar una cesárea.

Índice

¿Cuándo se encaja el bebé?

El bebé se encaja cuando su cabeza se coloca en la zona pélvica, preparándose para nacer.

Este movimiento, llamado también aligeramiento por el descanso que da a la madre al descender el bebé de su posición habitual, suele ocurrir entre la semana 34 y la 36 en las mamás primerizas, aunque hay bebés que no se encajan hasta el parto.

El grado de colocación y encajamiento del bebé se mide en quintas partes y, cuando solo dos quintas partes del bebé están por encima del hueso pélvico, se dice que el bebé ya está encajado.

En ese momento es normal sentirse más ligera y cómoda y con mayor facilidad para respirar ya que el bebé deja de presionar el diafragma y los pulmones. El problema es que muchas veces, al estar tan encajado durante semanas, es normal sentir dolor y molestias en la pelvis, incluso dificultad para andar y más ganas de orinar. La tripa puede verse más baja o pequeña.

El encajamiento del bebé depende de la forma de la pelvis de la madre, del tamaño del bebé, de la movilidad de la mujer, de si es primípara, etc. En mujeres que ya han tenido otros embarazos, las paredes del útero suelen estar más distendidas y el bebé tiene más espacio para moverse, por lo que el encajamiento suele suceder justo horas antes del parto.

Ten en cuenta que el hecho de que se encaje antes o después no implica que el parto esté más o menos cerca.

¿Cuáles son los síntomas de que el bebé se ha encajado?

El principal síntoma del encajamiento del bebé es que notas una mayor presión en la zona pélvica. Puedes notar molestias a la hora de caminar, incluso puedes notar algunos calambres leves.

Como el bebé está en una zona más baja, deja de ejercer tanta presión en los pulmones y empieza a ejercerlo en la vejiga, por eso puedes notar más ganas de orinar. Ten en cuenta que no todo van a ser inconvenientes.

Lo bueno del encajamiento del bebé es que vas a empezar a respirar mejor y sentirte más aliviada, ya que el útero no aprieta tanto la zona del diafragma y las costillas.

Además, tu tripa se verá mucho más baja que antes.

¿Qué hacer para ayudar a que se encaje?

Hay muchos ejercicios y posturas que puedes adoptar para ayudar a que el bebé se encaje en la pelvis:

1- La natación ayuda al bebé a descender y te permite relajarte y preparar tus músculos para el parto.

2- Caminar también ayuda ya que el balanceo pélvico que se produce al andar ayuda a que el bebé se encaje.

3- Con una pelota de pilates puedes hacer diversos ejercicios de balanceo de la pelvis. Por ejemplo, siéntate sobre ella y haz círculos moviendo tus caderas. También puedes balancearte hacia delante y hacia detrás sentada sobre la pelota.

4- Haz sentadillas. Si no puedes hacerlo sin ayuda, pon una silla delante y agárrate a ella para subir y bajar o, directamente, siéntate y levántate de la silla.

5- Bailar también ayuda a que el bebé descienda y se encaje en la pelvis.

6- Cuando estés sentada, en el sofá o en una silla, procura que tu pelvis se incline hacia delante. Si estás mucho tiempo con ella hacia detrás, es normal que el bebé se sitúe en posición posterior en lugar de anterior.

7- Procura que tus rodillas estén siempre más bajas que tus caderas. Esto ayuda a conseguir la «posición fetal óptima» y anima a tu bebé a colocarse bien.

8- Colócate a cuatro patas en casa. Ponte en esta posición y camina así siempre que puedas ya que esta postura favorece que el bebé se encaje de manera correcta. Puedes colocarte en esta postura dos veces al día unos 10 minutos

¿Y si no se encaja?

Si no se ha encajado cuando llegue el parto no te preocupes ya que, siempre que esté en posición cefálica, lo normal es que las contracciones lo ayuden a encajarse a lo largo del proceso de dilatación.

Si está bien colocado, es raro que no se encaje.

Pero si esto pasara y el bebé no fuera capaz de colocarse adecuadamente para salir por el canal de parto, no habría más remedio que recurrir a una cesárea para sacarlo. 

Dilatación

Definición:

Se llama fase de dilatación a la primera fase del parto, desde que comienzan las contracciones hasta que se llega a la dilatación completa del cuello del útero, unos 10 cm.

Esta fase nunca dura lo mismo, depende de cada mujer y sobre todo, si se trata del primer parto o no. En las primíparas suele durar más. La fase de dilatación suele durar unas 8 horas en primíparas y unas 5 horas en multíparas, aunque esto no es una regla que siempre se cumpla, en ocasiones puede durar mucho más o menos.

Síntomas:

El síntoma más característico de esta fase son las contracciones, movimientos dolorosos del cuello del útero para que este se borre y dilate hasta lograr que el bebé puede salir por el canal vaginal.

Son dolorosas y constantes, se hacen cada vez más fuertes y regulares hasta que finaliza el proceso.

Tratamiento:

No es necesario ningún tratamiento, es un proceso normal en el parto. Lo que sí se puede hacer es aliviar el dolor de las contracciones con anestesia epidural, masajes, yoga, técnicas de relajación, etc.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/que-pasa-si-el-bebe-no-se-encaja-8504

Presentación podálica. Cuando el bebé no se quiere dar la vuelta

Qué pasa si el bebé no se encaja

Si el bebé aún no se ha dado la vuelta en la semana 36, esto no significa necesariamente que se tenga que hacer una cesárea o que vaya a nacer de nalgas. Existen varias formas de animarlo a que se gire.

Un método es la «versión cefálica externa» en el hospital, para la que los médicos intentan, controlándolo en todo momento con una ecografía, subir al máximo el culito de la pelvis de la mamá y, al mismo tiempo y con extremo cuidado, mover la cabecita hacia atrás de manera que de una voltereta hacia atrás. Con esto se corre el riesgo de comprimir el cordón umbilical o de que se desprenda la placenta.

En ambos casos se deberá practicar de inmediato una cesárea.

El índice de éxito es de aprox. un 50%, la probabilidad es mejor en el caso de mujeres que ya hayan tenido un parto natural. Si el bebé no tiene suficiente espacio para darse la vuelta, lo que puede ocurrir debido a anomalías en el útero, no se dispone de suficiente líquido amniótico, o la posición de la placenta es un inconveniente, los médicos experimentados recomendarán no hacerlo.

Asimismo existen métodos alternativos como:

Puente indio

Consiste en que la madre se coloca en el suelo con las piernas y la pelvis en alto durante unos minutos cada día para estimular que el bebé se de la vuelta. Una obstetra experimentada puede dar instrucciones más exactas puesto que este método también tiene sus riesgos.

Moxibustión

En la medicina china se conoce una técnica de acupuntura en caliente (moxibustión), con la que se estimula el movimiento del bebé hasta que finalmente se da la vuelta. Para tal fin, se calienta un punto concreto en el dedo pequeño (Zhiyin) del pie con un bastón de artemisa encendido.

Bastón

El bastón está a una distancia prudente de la piel para no provocar quemaduras. El punto de acupuntura está comunicado con el útero materno, por lo que su estimulación se transmite al mismo y, con ello, al bebé. Los masajes de reflexología podal siguen un principio similar para animar al niño a darse la vuelta.

Timbres y linternas

En algunos países centroeuropeos hay obstetras que recomiendan utilizar timbres y linternas. El sonido del timbre en el área vaginal tiene como objetivo despertar la curiosidad del bebé y alentarlo a girar en esta dirección.

La futura mamá mueve una linterna encendida desde la cabeza del feto hacia abajo, el movimiento de la luz también pretende despertar su curiosidad.

Ninguno de estos métodos tiene el éxito garantizado. Sin embargo, muchas embarazadas deciden tratar de colocar al bebé en una posición adecuada antes de tener que elegir entre una cesárea y un parto de nalgas.

Posibles causas y frecuencia

Los médicos dan por sentado que la tendencia a la presentación podálica es hereditaria. Si uno de los dos padres nació en esta posición, es probable que el bebé también tienda a la misma.

Si la futura madre tiene extremadamente poco o mucho líquido amniótico (oligohidramnios o polihidramnios), puede ser un motivo por el que el bebé no gira. Junto con la presentación podálica, se detecta con frecuencia una posición impropia de la placenta, malformaciones uterinas y miomas en el útero, los partos múltiples y prematuros también se consideran factores de riesgo.

Parto espontáneo en lugar de cesárea

Si no se esperan complicaciones en el parto y no existe ningún peligro evidente para el bebé, algunas clínicas ofrecen practicar un parto normal en este caso.

El proceso es un tanto distinto puesto que la cabeza es la parte más dura y más grande de todo el cuerpo. Dilata el canal del parto, de manera que el resto del cuerpo puede salir más fácilmente. Esto también hace que la mujer libere la hormona que fomenta las contracciones.

En el parto en esta posición el bebé está sentado con los talones en el culito o con el culito en la pelvis. Con ayuda de una ecografía y tocando, se puede determinar la posición exacta del bebé, si está en posición transversal o en otra posición extraña no se puede esperar al parto espontáneo.

Primero salen las partes del cuerpo más pequeñas y blandas, por lo que para la cabeza es más complicado. Una incisión perineal puede facilitar la salida, los médicos pueden ayudar también con las manos o con unas pinzas especiales.

Es preciso liberar rápidamente la cabeza puesto que el cordón umbilical pasa por ella hasta la placenta y se puede comprimir, lo que supondría una falta de oxígeno para el bebé y el peligro de asfixiarse.

Dado que este tipo de parto es agotador para la madre, los médicos suelen ser más generosos con la anestesia para facilitar la relajación de músculos y tejidos.

Buscar el hospital adecuado

Si tu bebé viene de nalgas, busca un hospital o una clínica que esté especializada en este tipo de partos. Seguro que la obstetra de tu confianza te puede aconsejar.

Allí te informarán sobre los posibles riesgos y te darán todos los detalles.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/embarazo/nacimiento/presentacion-podalica-cuando-el-bebe-no-se-quiere-dar-la-vuelta.html

Embarazo y niños
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