¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

¿Qué puedo tomar estas fiestas si estoy dando el pecho?

¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

Personalmente adoro la Navidad y más desde que soy madre. Celebrar las fiestas navideñas con niños es muy especial y más si son las primeras desde que te convertiste en mamá. En mi caso ésta será la séptima, pero la primera en la que siento que la familia ya está completa.

 También es la séptima vez que me «enfrento» a las cenas y comidas navideñas como madre lactante. Si es tu primera navidad como madre, también es posible que sea la primera vez que te encuentras en esa tesitura. No te preocupes, puedes sobrevivir a las fiestas aunque estés dando el pecho.

En realidad prácticamente no existe ninguna limitación en la alimentación de las madres lactantes. Y la mayoría, se deben a causas secundarías, no al hecho de amamantar en sí.

Dar el pecho no es lo mismo que estar embarazada. Durante el embarazo sí hay ciertas restricciones a la hora de la comida. Básicamente porque lo que ingerimos pasa directamente al feto por vía placentaria.

En el caso de la lactancia, el traspaso es mínimo y la gran mayoría de lo que tomamos no afecta negativamente a nuestro bebé.

Obviamente el sabor de la leche materna variará en función de lo que hayamos tomado, pero ésto es algo positivo que ayuda al bebé a familiarizarse con los sabores de la dieta familiar.

¿Qué podemos comer si damos el pecho?

Solo hay un caso en el que debes tener especial cuidado con lo que comes o bebes durante la lactancia: si tu bebé tiene alguna alergia alimentaria. Si no es tu caso, los consejos de alimentación para una madre lactante son básicamente los mismos que para la población general:

¡Ojo con los excesos!

Las celebraciones de Navidad son muy dadas a los excesos. Por un día no pasa nada, pero recuerda que ni durante el embarazo ni durante la lactancia es necesario «comer por dos». Es cierto que durante la lactancia la ingesta calórica debe aumentar -se dice que en torno a 500 calorías- y que dar el pecho da mucha hambre, pero intenta controlarte si no quieres acabar con una indigestión.

Come de forma saludable

Intenta no desviarte demasiado de tus hábitos evitando calorías vacías y precocinados. Si aún así te resulta imposible, trata de compensar con las demás comidas del día.

Fuera culpas

Un día es un día. La mayoría de nosotras empezamos a cuidar (aun más) nuestra alimentación en el momento en que descubrimos que esperamos un hijo. Si es tu caso puede que te sientas mal si la descuidas durante las fiestas. No te martirices. La calidad de tu leche siempre será la ideal para las necesidades de tu bebé.

Ni una gota de alcohol

El alcohol es prácticamente la única limitación real con la que te vas a encontrar en estas fechas. ¿Puedo tomar alcohol si doy el pecho?

Personalmente no me gusta el sabor de las bebidas alcohólicas, así que para mí no supone un problema llevar más de 7 años sin probar una gota de alcohol. Beber alcohol no aporta ningún beneficio al cuerpo, por lo que lo ideal, tanto si amamantas como si no, es que no lo consumas. ¡y mucho menos si vas a conducir!

Por supuesto, durante el embarazo el alcohol está totalmente prohibido. Sin embargo, durante la lactancia no hay datos precisos acerca de qué cantidad de alcohol puede ser dañina para el bebé. Por este motivo la recomendación es evitar la ingesta de alcohol si das el pecho.

No obstante, algunas madres prefieren disfrutar de una copa en las fiestas por lo que deciden destetar, siendo «peor el remedio que la enfermedad».

En tal caso, y aunque el consumo de bebidas alcohólicas nunca es recomendable, podría ser mejor limitarse al brindis y distanciarlo lo máximo posible de la siguiente toma. Obviamente prima el sentido común.

Si estamos hablando de un bebé prematuro, muy pequeño o que está malito, mejor será dejar el brindis para otro año.

En cuanto a la teína y la cafeína, lo recomendable es no abusar. Es preferible tomar un descafeinado o un té sin teína, pero una taza tampoco afectará al bebé. Si te excedes, notarás que tu peque estará algo más irritable de lo habitual en las horas siguientes, aunque también podría deberse al cambio de rutina.

Respecto a los zumos y bebidas carbonatadas, muy saludables no son, pero no suponen un problema. El mito de que las bebidas con gas provocan gases al bebé es solo eso, un mito.

Como ves, ser madre lactante no supone un impedimento a la hora de disfrutar de las comidas y cenas navideñas. Otro tema será encontrar el vestido de lactancia perfecto para la ocasión.

Por supuesto, si tienes cualquier duda sobre lo que puedes o no tomar durante el periodo de lactancia, e-lactancia te puede ser muy útil.

¡Felices fiestas!

¿Compartes? No te cuesta nada y nos ayudas un montón

Источник: https://www.agendademama.com/que-comer-beber-lactancia-materna/

¿Qué no debo tomar esta Navidad si estoy dando el pecho?

¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

Este año las navidades van a ser raras… pero seguro que te reúnes, aunque sea con tus convivientes, alrededor de la mesa para disfrutar de un delicioso almuerzo o cena.

En cuanto a la lactancia en navidad, si estás dando el pecho quizás te preguntes qué puedes tomar, o qué no puedes tomar.

Así que aquí te reunimos y explicamos los más frecuentes, para que no tengas dudas.

Lactancia en Navidad: prohibido brindar con alcohol

Durante la lactancia se recomienda NO tomar alcohol. Sus efectos son diversos y nada indiferentes: puede causar retraso psicomotor, irritabilidad, sedación…

Y como no está claro a partir de cuánta cantidad se estima peligroso, mejor lo descartamos por completo ¿verdad? Porque, además de poner en riesgo la salud al bebé, también se compromete la salud de la mamá. Ya que el consumo de alcohol, incluso de forma moderada, puede ser perjudicial también para los adultos.

El alcohol presente en la leche materna es directamente proporcional al alcohol que haya en sangre, ya que la leche materna se fabrica a partir de la sangre de la madre.

Por eso no tiene sentido sacarnos la leche y desecharla, porque la leche que sigamos produciendo tendrá alcohol hasta que los niveles del mismo vayan bajando en nuestra sangre.

Así, para volver a amamantar tras haber consumido alcohol, lo único que debemos hacer es esperar.

El tiempo de espera va a depender del peso de la madre y de la cantidad de alcohol. En e-lactancia.org recomiendan esperar, como mínimo, dos horas y media por cada 10-12 gramos de alcohol consumido:

Tiempos orientativos a esperar para mujeres de unos 60 kg de peso: un vaso de vino: 2,5 horas, dos tercios de cerveza: 5 horas, tres copas de licor: 7,5 horas.

Las cervezas 0,0% de alcohol y sin alcohol sí están permitidas durante la lactancia. Y, ya que estamos en fechas navideñas, también vamos a mencionar al fruto del madroño. Por lo del villancico… Efectivamente, si están muy maduros pueden contener alcohol. Pero su consumo moderado es compatible con la lactancia. 

Tabaco, el enemigo de la mujer embarazada

Tampoco debería hacer falta recordar lo dañino que es el tabaco para cualquier persona… Pero no podía faltar en la lista.

Fumar puede disminuir la producción de leche y se ha observado un aumento de cotinina (nicotina), cadmio, mercurio y otros metales pesados en la leche de mujeres fumadoras.

También incrementa el riesgo de muerte súbita del lactante.

Aunque si no consigues dejar de fumar, este no debería ser un motivo para no amamantar. La lactancia materna protege al bebé de muchas enfermedades y esto prevalece por encima de las consecuencias negativas del tabaco.

Igualmente, las madres que amamantan y las embarazadas, deben evitar los espacios llenos de humo o en los que se haya fumado. Y por supuesto, jamás debemos exponer a los bebés, niños y niñas a este humo de tercera mano.

Cafeína, puede tomarse pero con moderación

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que se produce en las hojas y semillas de muchas plantas. También se fabrica y añade artificialmente a ciertos productos. En dosis altas puede provocar nerviosismo, irritabilidad y anemia en el lactante. Y empeora los síntomas del síndrome de Raynaud en el pezón de la madre.

Sin embargo, a diferencia de otras sustancias, para que la cafeína llegue al bebé de tal forma que produzca síntomas en este a través de la lactancia materna, la madre debe tomar mucha cantidad. Por lo que, a dosis moderadas, no debe hacer problema.

Encontramos la cafeína en alimentos tan habituales como los tés, los refrescos, el chocolate y, por supuesto, el café. Y aunque no hay pruebas suficientes para saber cuánta cantidad de cafeína es recomendable, que no cunda el pánico. Podéis seguir tomando ese café que os da la vida a primera hora de la mañana, solamente hay que tener cuidado con no abusar:

Por taza de café: 60-80 mg, de té negro: 20-30 mg, de té verde: 15 mg, de chocolate: 5-10 mg. Por litro: bebidas de soda-cola: 100-150 mg, bebidas energizantes: 300-800 mg. Contenido medio de cafeína (González 2015, Santos 2012)

De nuevo, tendremos en cuenta el peso de la madre y la edad del bebé. Si es un bebé prematuro o de pocas semanas, puede tardar más en eliminar la cafeína. Por lo tanto, si acabas de ser mamá y estás lactando esta navidad, no abuses de infusiones, café, chocolate… Mejor un consumo moderado.

¿Infusiones? No todas

A menudo se piensa que los productos naturales son inocuos, pero nada más lejos de la realidad. Por ejemplo, en los huesos del melocotón y la ciruela hay cianuro, y en altas dosis puede ser letal (pero ahora no vayáis a dejar de consumir estas frutas… que son totalmente seguras incluso consumiéndolas diariamente).

Lo que quiero decir es que no todo lo natural es garantía de saludable y apto para todos y todas. Y sobre todo durante el embarazo y la lactancia.

De nuevo, el riesgo va a estar en la cantidad que se consuma. Por ejemplo, los roibos y la yerba mate son seguros siempre y cuando se ingieran de manera moderada y ocasional.

Esta última también lleva cafeína y hay que tenerlo en cuenta. Igual que el guaraná, otra semilla con propiedades estimulantes. Normalmente se utiliza en bebidas energizantes, que además llevan muchísima azúcar.

Así que, mejor desterrarla de la dieta, amamantes o no.

Otras hierbas que sin embargo sí que pueden suponer un riesgo alto para la lactancia son el poleo menta, el eucalipto, la cola de caballo y el hinojo.

No se ha podido demostrar directamente la toxicidad a través de la leche materna, pero tampoco que sean totalmente seguras, así que lo más prudente es evitarlas.

Sin embargo su uso culinario, como condimento, sí está permitido.

La Kombucha puede contener alcohol

Mencionamos aparte de las infusiones a la Kombucha, porque es un producto que se consume con frecuencia en otros países, pero que hasta hace poco era una desconocida en España.

Se trata de un té negro o verde endulzado con miel o azúcar.

Se le atribuyen muchos beneficios por su acción probiótica, al estar fermentada por levaduras y bacterias (aunque no están realmente demostradas sus propiedades terapéuticas). También puede llevar alcohol.

En e-lactancia clasifican esta bebida como Riesgo Alto para la lactancia, ya que a pesar de que no se han encontrado datos específicos sobre su excreción en la leche materna, es potencialmente tóxica y totalmente prescindible.

Bebidas azucaradas, sin abusar

Aunque ya sabemos que el azúcar es perjudicial para el desarrollo y se asocia a numerosas enfermedades, no estaba demostrado que el consumo de bebidas azucaradas durante la lactancia también pudiera afectar al bebé. Pero un estudio reciente así lo afirma: no solamente las bebidas azucaradas, sino también los zumos naturales.

Las consecuencias, además de sobre la salud física del bebé, pueden afectar a la inteligencia. Especialmente durante los primeros meses de lactancia, en los que se estima que puede incluso llegar a afectar el desarrollo cognitivo de los peques, según refiere este único estudio. Es decir: resultan nocivos para su inteligencia.

La pediatra Gloria Colli, con la que podéis contar para preguntarle todas vuestras dudas de la crianza en la Tribu CSC, explicaba dicho estudio y el efecto de las bebidas azucaradas a través de la leche materna en esta otra entrada del blog de Criar con Sentido Común.

Incluso así, siempre será mejor y más saludable continuar con la lactancia materna, a pesar de que de vez en cuando se ingieran bebidas azucaradas.

Modera las algas esta Navidad

Las algas están cada vez más de moda, debido al aumento de la presencia de la comida asiática en nuestros platos. Así que, si estas navidades os decantáis por un menú estilo japonés, hay que tener en cuenta que el consumo de algas marinas puede tener cierto riesgo. Pero tranquilidad: generalmente son seguras, solo hay que tener cuidado con ciertos matices.

El PERO proviene de su alto contenido en yodo. Y es que, a pesar de que es cierto que puede estar indicada la suplementación de este mineral durante la lactancia, también puede ser perjudicial una sobreexposición. Por lo que hay que informarse bien del origen del alga que vayamos a consumir, y tomarla con moderación.

Evita los pescados grandes

Aunque el pescado es un alimento muy beneficioso y saludable, hay ciertos tipos que están prohibidos durante el embarazo, la lactancia y en niños y niñas menores de 10 años. Su gran tamaño les hace acumular grandes concentraciones de mercurio, pudiendo ser tóxico.

Estas especies son el tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera), pez espada o emperador, atún rojo y lucio.

Su consumo puede provocar una contaminación por este metal pesado y tener efectos graves sobre la salud.

Así que, si los adultos debemos tomarlos con moderación, durante la lactancia directamente se recomienda sustituir por otros pescados como salmón, sardinas, bonitos, merluza, dorada, lenguado…

Lactancia en Navidad: la PLV

La proteína de la leche de la vaca es perfectamente compatible con la lactancia materna, salvo en casos de alergia. Y he creído conveniente incluirla en las recomendaciones sobre qué se puede tomar esta navidad si estás dando el pecho porque, precisamente en estas fechas, se hace más complicado seguir correctamente la dieta exenta de PLV.

Hay un tipo de alergia alimentaria no mediada, que es más complicada de diagnosticar. Sobre todo si el bebé es alimentado con lactancia materna.

La reacción generalmente llega a través de la inflamación final del intestino, provocando deposiciones blandas (aunque ya son así las de los lactantes), pero además presentan moco e incluso sangre.

Suelen ser alergias transitorias, pero como la PLV pasa a través de la leche materna, hasta que se supera, la madre debe hacer una dieta exenta total de esta sustancia.

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No es nada fácil, y todavía menos en reuniones con familiares que no entienden por qué no comes de todo «con lo fácil que sería darle un biberón».

Y porque tienes que estar mirando los ingredientes de todo lo que hay sobre la mesa. Ya que la proteína de la leche de vaca no se encuentra solamente en los lácteos.

Por ejemplo: los fiambres, las salchichas, los embutidos, algunas margarinas, etc. contienen también PLV.

Afortunadamente la leche se encuentra encuentra dentro de los alérgenos de declaración obligatoria, por lo que cualquier componente de la misma debe ser declarado en los ingredientes de forma resaltada y en negrita.

Hasta hace unos años debíamos mirar todos los ingredientes y asegurarnos de que no contenían ninguno de estos componentes: Albúminas, lactoalbúmina; Globulina, lactoglobulina; Caseína, caseinatos (H4511, H4512, H4513); Grasa de manteca; Suero, suero en polvo; Solidificante; Saborizante artificial; Colorante de caramelo; Saborizante de caramelo; Saborizante natural; Suero sin lactosa; y Proteínas de suero e hidrolizado proteico; pero actualmente no es necesario.

Sin embargo, la declaración de trazas o contaminación cruzada no es obligatorio declararla, por lo que hay fabricantes que sí lo hacen y otros que no. Así que debemos tenerlo en cuenta a la hora de realizar la compra o consumir alimentos.

Aunque la alergia a la proteína de la leche de vaca es la más frecuente, puede pasar igual con cualquier otro alimento, y los más habituales son el huevo, la soja y el pescado.

Y si visto todo esto así por escrito te han parecido muchas restricciones, ¡piensa en toooodo lo que SÍ puedes comer! Que en realidad son la mayoría de las cosas, incluyendo esos mitos tan extendidos sobre la lactancia materna que hablan de no comer cebolla, ajo, legumbres, algarrobo, rábano, cítricos, brócoli, coliflor, picante, coles… En realidad, puedes tomarlos todos y disfrutarlos con tranquilidad.

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Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/lactancia-en-navidad/

¿Puedo tomar café o infusiones durante la lactancia materna?

¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

A lo largo del embarazo y la lactancia, el organismo de la madre sufre múltiples cambios fisiológicos, y los nutrientes que llegan al feto, y después al recién nacido, lo hacen a través de la placenta, y posteriormente a través de la leche materna, por lo que la madre debe tener especial cuidado en estos periodos para no transmitir sustancias que resulten nocivas al organismo del feto y del recién nacido en formación y en crecimiento.

Hay algunas diferencias entre los alimentos recomendados y desaconsejados durante el embarazo y la lactancia, y hoy nos vamos a centrar específicamente en la lactancia materna, y vamos a repasar las recomendaciones acerca del consumo de café e infusiones durante la misma, ya que genera muchas dudas a la nueva mamá.

¿Puedo consumir café dando el pecho?

  • El café puede consumirse durante la lactancia, pero con moderación, debido a la cafeína que contiene. 
  • Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante.
  • También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede.
  • Debemos tener en cuenta que el tiempo medio de eliminación de la cafeína, de pocas horas en adultos, puede llegar a los 3-4 días en recién nacidos.
  • Además, el consumo de medio litro o más de café al día se ha relacionado con anemia y déficit de hierro en madre y lactante y con el fenómeno de Raynaud del pezón en la madre lactante.

¿Y puedo tomar té dando lactancia? 

Como sabemos, el también contiene cafeína, la recomendación es similar: se puede consumir, pero con moderación. Este es un cálculo aproximado del contenido medio de cafeína por taza: 

  • De café: 60-80 mg 
  • De té: 20-30 mg
  • De té verde: 15 mg
  • De chocolate: 5-10 mg

A pesar de que el té contiene menos cantidad de cafeína que el café, es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo moderado, ya que se ha descrito contaminación frecuente del té por plomo, cadmio, aluminio, manganeso y contaminantes bromados (PBDE).

Consejos antes de tomar infusiones

Al ser tan variadas las posibilidades de consumo y existir tantas diferencias entre sus propiedades y efectos, debemos tomar ciertas precauciones en su consumo, y para ello aquí os damos unas recomendaciones muy claras y útiles.

Infusiones beneficiosas si das el pecho

Hay infusiones cuyo consumo durante la lactancia, si se realiza de forma moderada, no presenta riesgo para la misma, por lo que son las que solemos recomendar los profesionales  en este periodo, también por sus propiedades beneficiosas:

  •  manzanilla: digestiva, antiinflamatoria y sedante leve
  •  tila: antitusígeno, tranquilizante suave
  • tomillo: antitusígeno y expectorante
  • menta: dispepsia, flatulencia
  • melisa: digestiva, sedante leve
  • jengibre: digestivo, antiemético y antiinflamatorio

Infusiones no recomendadas en tu lactancia

  • Las que no se recomiendan durante la lactancia: Poleo-menta (por el poleo, la menta se puede tomar, como hemos visto anteriormente), hinojo y anís.
  • Debemos asegurarnos de que provienen de una fuente fiable y leer el etiquetado.
  • Existe la creencia que algunas plantas pueden actuar como galactogogos, es decir, que aumentan la producción de leche materna, pero esto no se ha podido demostrar científicamente. El mejor estímulo para aumentar y mantener la producción adecuada de leche materna es la lactancia a demanda frecuente y realizada con una técnica adecuada.

Debemos desterrar la idea generalizada de que todo lo natural es inocuo.

Debemos tener presente que la mayoría de los medicamentos provienen de extractos de plantas, y también multitud de venenos.

Los efectos perjudiciales de una infusión, van a depender, además del tipo de planta que utilicemos en su preparación, de la cantidad consumida,  y de la concentración de la misma. Por ello, siempre es recomendable la moderación.

Источник: https://www.natalben.com/el-embarazo-y-tus-dudas/lactancia-materna-cafe-infusiones-tomar

Así debes comer estas Navidades si estás dando el pecho al bebé

¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

Antes de que nos demos cuenta las Navidades se nos echan encima y pasar la Navidad embarazada puede ser complicado. Pero si estás disfrutando de la magia de la lactancia imaginamos que tendrás preguntas sobre todas las cenas, compromisos y eventos que se acercan.

¿Puedo llevar una dieta normal durante la etapa de la lactancia materna? ¿Hay alimentos que debería fomentar en mi dieta o algunos que es mejor evitar? Para resolver todas tus dudas, y que puedas disfrutar sin miedo de todas las cenas y almuerzos que están por venir te damos unas claves sobre cómo debes comer estas Navidades si estás dando el pecho al bebé.

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Qué comer y beber estas Navidades durante la etapa de la lactancia materna

Sigue leyendo y toma nota de todos los alimentos que debes incluir en tu dieta durante el periodo de la lactancia y descubre qué es mejor que comas tras el parto.

1. Incrementa la cantidad de Vitamina C

Ni que decir tiene que el invierno es la época de las gripes y los resfriados. Si tuviste la mala suerte de padecer alguno de estos durante el embarazo, entonces ya sabes lo duro que es pasar por ello sin poder tomar apenas nada de medicación. Ahora imagínate lo mismo pero, además, teniendo que hacerte cargo de tu bebé.

Es cierto que, durante la lactancia puedes tomar Paracetamol pero, por un lado no es bueno abusar, y por otro, sabemos que el Paracetamol por si sólo muchas veces no es muy eficaz combatiendo los desagradables síntomas de la gripe.

Para evitar esta situación tan poco deseada, asegúrate de añadir a tu dieta navideña mucha vitamina C. Desayuna un buen zumo de naranja natural, y acostúmbrate a merendar uno o dos kiwis.

Si te cuestionas qué comer en Navidad si estás dando el pecho, debes saber que si en las recetas navideñas está presente el ajo (es rara la receta española en la que no lo está) no le hagas ascos y come alguno: entre sus múltiples beneficios es históricamente conocido por combatir las infecciones y esto también te vendrá genial. Ya no se trata simplemente de saber qué se puede comer y qué no cuando se está amanantando, si no de incrementar la ingesta de las vitaminas que son más productivas para el desarrollo del bebé y para tu recuperación posparto.

2. ¿Es seguro ingerir alcohol?

Otros de los grandes presentes en la época navideña es el alcohol. Ya sea para brindar en cada una de nuestras cenas y comidas con un buen vino o brindar con champán por el Nuevo Año, las botellas de alcohol van a circular ante tus ojos de una manera o de otra.

Si quieres saber qué comer y beber en Navidad durante la etapa de la lactancia materna, ya sabes que durante el embarazo el alcohol está totalmente prohibido pero durante la lactancia la cosa no es tan tajante. Puedes tomar una copita de vino o un par de sorbos de champán durante la cena. La clave de esto es la moderación y el sentido común.

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Además, ten en cuenta que, entre cenas y almuerzos de trabajo, familia y amigos, ese “sorbito” puede convertirse en mucho alcohol concentrado en pocos días. Valora qué cantidad estás tomando en cada compromiso navideño y pásate al agua si ves que ésta se está saliendo de la moderación.

3. Ojo con las infusiones

Es muy común que en estas fechas te apetezca disfrutar de la sobremesa y de alguna infusión para ayudarte a hacer la digestión. Sin embargo, debes tener mucho cuidado con ellas. Aunque son naturales hay muchas que pueden hacer daño a tu bebé. La infusión de jengibre, por ejemplo, está contraindicada porque causará malestar gástrico a tu pequeño.

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Como recomendación te diríamos que tomes una manzanilla. Es una infusión segura, que te ayudará a hacer la digestión y además también tiene propiedades relajantes.

4. ¿Hay alimentos que no puedo tomar?

En general, no hay alimentos realmente prohibidos durante la lactancia. Las posibles restricciones no son tan duras como durante el embarazo, pero si debes aplicar el sentido común a la hora de alimentarte, sobre todo en estas fechas que están por comenzar y que son conocidas por hacernos coger algún kilo de más.

Te recomendamos que tomes con moderación los siguientes alimentos: cafeína y teína. Estos dos elementos pueden pasar al bebé a través de la leche.

No pasará nada porque tomes un café, pero sí te recomendamos que, mientras dure tu lactancia, te pases al descafeinado.

Además te aconsejamos que durante la lactancia no abuses del azúcar o de los alimentos y refrescos que tienen un alto contenido de azúcar.

5. Presta especial atención si tu bebé es alérgico

Ante cualquier evento, cena o comida es preferible que preguntes al cocinero o al anfitrión de la cada y asegurarte de que el plato en cuestión no lleva ningún alimento que pueda provocar una reacción alérgica en el pequeño. Y ante la duda siempre es mejor que te cambien el plato.

Ante cualquier duda sobre qué debes comer estas navidades si estás dando el pecho al bebé habla con el pediatra o con el especialista para que haga hincapié en aquellos alimentos que son más beneficiosos en esta etapa.

Al final, lo único que necesitas para disfrutar de tus Navidades y de la magia de dar el pecho a tu bebé es un poco de sentido común y moderación, y si encima son las primeras que disfrutas con tu peque, serán muy especiales.

Come sano y rico ¡y a disfrutar de las fiestas!

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Vivo el mundo de la maternidad como si fuera mi profesión. Publicista de formación y escritora de vocación, la llegada al mundo de mi primera sobrina cambió mi día a día por completo. Ahora escribo para ofrecer los mejores consejos y recomendaciones para mamás primerizas.

Tras estudiar la carrera de Publicidad y RRPP por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia en 2010 y del Máster en Comunicación y Branding Digital del CEU en 2011 comencé mi andadura en el mundo digital. Actualmente tengo una dilatada experiencia como redactora en temas de maternidad, el cuidado del bebé y sobre el embarazo.

Источник: https://elembarazo.net/asi-debes-comer-estas-navidades-si-estas-dando-el-pecho-al-bebe.html

¿Puedo tomar una copa de vino en Navidad?- Responde Carlos González, pediatra

¿Qué se puede comer y beber en Navidades si estás dando el pecho?

A ver, creo que estamos totalmente de acuerdo en que el alcohol es malo, siempre, para todo el mundo, y en que nadie debería consumir jamás alcohol.

Ahora bien, una vez proclamado el anatema genérico contra las bebidas alcohólicas, cabe hacerse tres preguntas:

1.- ¿Hay algún motivo para hacer especial hincapié en la abstinencia para las embarazadas y madres lactantes? ¿Deberían las embarazadas y madres lactantes beber menos alcohol que otras mujeres, porque al daño a la madre 
se añade el daño al hijo?

En el caso de las embarazadas, la respuesta es un rotundo SI. El alcohol durante el embarazo es particularmente peligroso para el feto, no hay ningún nivel de ingesta que se considere seguro, y el consejo inequívocó siempre ha 
de ser que la embarazada no beba nada de alcohol.

En el caso de las madres lactantes, la respuesta es un “UN POCO”. Según algunos estudios, si la madre consume cada día más de dos unidades de alcohol (“dos copas”), puede haber efectos perjudiciales sobre el desarrollo del bebé. Otros estudios no encuentran ese efecto.

Dado lo bajos que son los niveles de alcohol en la leche, parece poco probable que los posibles efectos, caso de haberlos, se deban realmente al alcohol en la leche. Algún autor decía que podía tratarse de una asociación estadística debida al consumo de alcohol durante el embarazo.

Como el alcohol es muy peligroso 
en el embarazo, y se sabe desde hace tiempo, y a las embarazadas alguien se lo habrá dicho, es probable que, al preguntarles para hacer el estudio, nieguen haber tomado alcohol durante el embarazo.

Pero, ¿es creíble que una 
mujer que toma cada día más de dos copas, haya conseguido estar nueve meses sin probar ni gota? Puede que el niño ya nazca afectado por el alcohol, pero como la madre niega haber consumido durante el embarazo, el efecto se 
atribuya erróneamente a la lactancia.

En conclusión, creo que a las  madres lactantes hay que recomendarles, como a todo el mundo, que no beban; y hay que insistir, más que con otras personas, que en todo caso no pasen de dos copas al día.

2.- Si una madre bebe de forma habitual más de esas dos copas al día, ¿habría que recomendarle que no dé pecho a su hijo? Creo que la respuesta es un casi rotundo NO. Los efectos perjudiciales del alcohol durante la lactancia son pequeños y no están inequivocamente demostrados.

Los efectos de la lactancia artificial pueden ser graves y están bien demostrados. Por mucho que la madre beba, el biberón es más peligroso. Bueno, tal vez haya algún caso concreto, no sé, madre todo el día borracha, bebé prematuro, en que se pudiera discutir si la leche materna sigue siendo mejor que la leche artificial. Por eso he dicho “casi”.

Pero incluso en esos casos, ¿puede una madre completamente alcoholizada cuidar eficazmente a su hijo, comprar suficiente leche artificial, preparar correctamente los biberones? Creo que el mayor peligro de una madre alcohólica no es el alcohol en la leche.

Por supuesto, ante una madre que consume dos o más copas al día, debemos insistir para que reduzca y debemos ofrecer ayuda profesional para lograrlo, pero no debemos, salvo tal vez excepciones muy excepcionales, decirle que no dé el pecho.

3.- ¿Deberían las madres esperar, después de la ingestión de alcohol, un cierto número de horas antes de dar el pecho, para eliminar completamente el alcohol de la leche? Otro rotundo NO. Conozco ese nomograma canadiense que tan de moda se ha puesto.

Pero lo que no demuestran sus autores, ni ningún otro, es que haya que esperar hasta que el nivel de alcohol en la sangre se haya reducido a cero.

Creo que es suficiente, incluso para la madre de un recién nacido que se pasa con el alcohol con cierta frecuencia, esperar simplemente hasta que la madre se sienta despejada y no esté visiblemente ebria (en ese momento, el nivel de alcohol en sangre sería inferior a 0,15 o 0,10 g por dl, 0,01 g por litro).

Y en niños de varios meses de edad cuyas madres sólo se han pasado con el alcohol de forma muy esporádica, digamos en nochevieja, creo que ni siquiera habría que esperar tanto.

Es decir, no me asusta lo más mínimo que un bebé tome cada varios meses 50 o 100 ml de leche materna con una concentración de alcohol de 0,2 o 0,3 g por dl, lo que ya es 
estar (la madre) como una cuba pero para el niño es una cantidad ridícula.

 
Creo que en un caso así, el peligro de que a la madre se le caiga el niño de los brazos es mayor que el peligro del alcohol en su leche. Creo que ese consejo de esperar hasta que el nivel de alcohol ha bajado a cero no sólo es innecesario, sino muy peligroso. Porque a la que te has pasado un poco, parece que tienes que esperar seis, ocho, doce horas para dar el pecho. O más. Y, durante ese tiempo, ¿que se hace con el niño? ¿Está en ayunas? ¿Le dan un biberón de leche artificial? Ambas opciones me parecen más peligrosas que un poco de alcohol en la leche.

Insisto, a cualquier persona hay que recomendarle que no beba alcohol, y a una madre (y a un padre) hay que recordarle además que tiene que dar ejemplo a su hijo, y que podrían  suceder desafortunados accidentes si el alcohol disminuye su capacidad para cuidar al bebé, y que por todo ello, que por favor no se pasen. Pero, si se han pasado… pues a lo hecho, pecho. Y, como en otros muchos aspectos, sería muy desafortunado que nuestra insistencia en que no beba lleve a alguna madre a optar por destetar a su hijo, “y así puedo beber tranquila”. El pecho sigue siendo mejor, incluso con alcohol.

Feliz año

En resumen…

El alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener.

A medida que crecen —pese a que hay que continuar siendo precavidas, en especial por nuestra salud— si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.

Porque además, no es lo mismo un bebé de dos meses que se alimenta exclusivamente de lactancia materna, que un bebé de dos años que ya toma otros alimentos.

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Источник: https://blog.lactapp.es/lact-puedo-tomar-una-copa-vino-navidad-responde-carlos-gonzalez-pediatra/

Embarazo y niños
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