¿Qué significan los garabatos de los niños?

¿Qué significan los garabatos de los niños?

¿Qué significan los garabatos de los niños?

Considerados para muchos durante siglos como una expresión amorfa de la realidad, los primeros garabatos que los niños pintan son en realidad una manifestación de su inteligencia, de su desarrollo, de la imagen de su Yo interior…

Indice

“Pocas actividades evolutivas pueden mostrar mejor la naturaleza humana que el crecimiento de los niños pequeños en el arte visual”. Elliot W. Eisner (profesor de Arte en la Universidad de Stanford)

¿Los dibujos de los niños son arte?

Algunos importantes psicólogos de la primera mitad del siglo XX que se interesaron por el dibujo de los niños lo hicieron desde el punto de vista semiótico y trataron de demostrar que el dibujo infantil es, como el lenguaje hablado o escrito, un lenguaje proposicional más.

En consecuencia estos estudios iniciaron sus investigaciones a partir de los 5-6 años, cuando el niño se encuentra ya en plena etapa figurativa, relegando al olvido las primeras etapas que consideraron transitorias y amorfas y en las que, para ellos, el niño no hace otra cosa que transgredir las normas de esos lenguajes proposicionales.

Así pensaba, por ejemplo, Vigotsky, quien en su libro La imaginación y el arte en la infancia (1930) escribía: “Si dejamos aparte el periodo de los palotes, garabatos y expresión amorfa de elementos aislados, y empezamos directamente por la etapa en que el niño empieza a dibujar en el pleno sentido de la palabra…”. O M.

Montessori en 1918: “Esos horribles pintorrejeos no son sino monstruosas expresiones del desorden intelectual, solo demuestran que el ojo de esos niños carece de educación, la mano es inerte y la mente insensible por igual a lo hermoso y a lo feo, ciega ante lo verdadero así como ante lo falso (…) no revelan el alma sino los errores del alma”.

Sin embargo, Antonio Machón, reputado galerista y profesor, no está de acuerdo con estas tesis.

Para él, el desdén por estas primeras manifestaciones gráficas infantiles supone, nada menos, que la desatención y el olvido de las dos primeras formas de conocimiento del niño: la sensorio-motriz y la simbólica que, como en el resto de las actividades comportamentales, se ponen de manifiesto en el dibujo en los dos primeros periodos del desarrollo gráfico: el Garabateo y el de la Forma, que tienen lugar en los primeros 4 años de vida y que se dan en los individuos de todas las culturales. Sin embargo, las formas siguientes de dibujo, las que corresponden al dibujo figurativo al que prestaron atención estos estudiosos, forman ya parte de los llamados sistemas simbólicos rotacionales y de los conocimientos ligados a marcos culturales específicos; es un dibujo menos libre, sujeto a las imposiciones de los padres y educadores (por ejemplo, la típica casita con chimenea que todos los niños pintan aunque no hayan visto una así en su vida). Para dar a conocer estas ideas, Machón ha escrito el libro Los dibujos de los niños, resultado de muchos años de observación directa y de amplios estudios de campo, estudios que le han permitido reunir más de 30.000 dibujos de niños de 1 a 10 años con los que ha realizado amplios informes estadísticos. “Ver dibujar a un niño pequeño es para mí una experiencia apasionante. Pues así como en el arte adulto son los productos de sus creaciones, es decir, las obras, las que a través de su contemplación satisfacen nuestras necesidades espirituales, estimulan nuestra imaginación y nos proporcionan nuevas claves de placer y conocimiento, en el caso de los niños, más aún que sus pinturas y dibujos, es el propio niño en acción lo que nos fascina; su actitud ante la hoja blanca, el interés, el rigor y la seriedad que pone de manifiesto en su proceso creador. Ver dibujar a un niño es ver su pensamiento en acción, asistir al nacimiento de su inteligencia y de su personalidad. Ver cómo a lo largo de dos años de garabateo surge ese orden gráfico y espacial, conquista que le lleva a descubrir, a los 3 años, los valores formales de sus trazados, condición sine qua non para que tenga lugar el inicio de la simbolización gráfica, la manifestación más genuina de la inteligencia. La hoja blanca representa el mundo que lo envuelve y sus trazados sobre ella, su dibujo, la imagen del Yo reflejada en ese medio. La forma cerrada circular, el círculo, conquista fundamental de todo este proceso, se convierte en la forma primordial del dibujo infantil que viene a alumbrar, desde el plano de la experiencia gráfica, la oscuridad de la conciencia personal. Mientras que el niño, por su propia naturaleza, se ve empujado a la búsqueda de su identidad y a su ajuste con la realidad que le rodea, el adulto se esfuerza por escapar de ella, por justificar y dar una explicación a ese “destino ciego”, el problema último de su existencia.

El niño no es, en absoluto, un artista, lo que no quiere decir que sus creaciones estén desprovistas de expresividad y belleza. El niño es, ante todo, un niño”.

El periodo de la Informa (garabateo o el imperio de la acción de 1 a 3 años)

En esta primera etapa, por medio de la acción y el movimiento, el niño experimenta de forma natural y espontánea con los trazados y con el espacio gráfico, llevándole a descubrir pronto su naturaleza formal, su función expresiva y su sentido representativo.

Pero los garabatos de los niños, al contrario que el gesto gráfico del adulto, que viene mediatizado siempre por los aprendizajes o por la conciencia creadora, brotan del interior de la misma manera que nace el agua del manantial. El garabateo es un lenguaje espontáneo y universal. El niño garabatea para sí mismo y su actividad gráfica constituye un obsesivo y fructífero monólogo.

No se rige por las pautas imitativas del mundo adulto, sino por leyes interiores que marca su propio desarrollo; leyes universales que dan lugar a trazados semejantes en el dibujo de todos los niños de un mismo estado evolutivo, con independencia del lugar, la raza y el medio social.

Los primeros trazos aparentemente no tienen sentido, y el niño parece no darse cuenta de que podría hacer con ellos lo que quisiera. Los trazos varían en longitud y dirección, a menudo el niño mira hacia otro lado mientras hace estos trazos y continúa garabateando.

En esta etapa los garabatos no son intentos de reproducir el medio visual circundante, éstos tienen como base el desarrollo físico y psicológico y no la intención de representar algo. Mediante estos garabatos explora su Yo. El hecho de trazar líneas les resulta a los niños sumamente agradable, disfrutan del movimiento y de la actividad kinestésica que les representan sus garabatos.

Algunos padres tratan de encontrar en estos garabatos algo reconocible, o bien dibujan alguna cosa para que el niño lo copie, pero, mientras un niño se encuentra en la etapa del garabateo descontrolado, trazar un dibujo de algo real es inconcebible. El intentar que el niño copie o guiar su dibujo es algo que puede ser perjudicial para su desarrollo.

De igual manera es fundamental interesarse por lo que hace el niño, debe sentir que es un camino correcto de comunicación con los adultos y con otros niños. Les gusta rellenar la hoja con sus líneas y trazados. Sus movimientos, violentos, torpes y entrecortados darán lugar a trazados que no presentan síntoma alguno de continuidad ni orden y rebasarán los límites de la hoja.

Alrededor de los 2 años, estos garabatos se harán coordinados, es decir, adquieren ritmo y armonía; es un logro de orden funcional neuromotor. Los movimientos en esta edad van a presentar una mayor flexibilidad y coordinación entre sí al aparecer en los trazados una ordenación cíclica, espacial y temporal inédita. Hacen garabatos circulares, bucles, garabatos de golpeteo (puntos, comas y plumeados) cuyo sonido les divierte…

Y a medida que se acercan a los 3 años, comienzan a realizar garabatos controlados, cuando el niño descubre que hay vinculación entre sus movimientos y los trazos que ejecuta en el papel. Es un paso muy importante, pues el niño descubre el control visual sobre los trazos que ejecuta, y representa una experiencia vital para él.

En esta etapa los niños se dedican al garabateo con mayor entusiasmo, debido a que coordinan entre su desarrollo visual y motor, lo que lo estimula e induce a variar sus movimientos en forma horizontal.

Aparecen nuevos trazados: óvalos imperfectos, círculos, trazados helicoidales, lazos, líneas errantes, espirales, quebradas, ondas, etc.

El periodo de la Forma (La representación graficosimbólica de 3 a 4 años

En esta etapa el niño comienza a dar nombre a sus garabatos («Esta es mi mamá», «Este soy yo corriendo», etc.), aunque en el dibujo no se pueda reconocer a nadie. Esto indica que el pensamiento del niño ha cambiado, pues conecta los movimientos realizados para el dibujo con el mundo circundante.

Esta etapa tiene lugar alrededor de los tres años y medio. Los dibujos no han cambiado mucho desde los primeros garabatos, pero ahora los realiza con alguna idea sobre el dibujo que realizará.

Sigue disfrutando del movimiento físico y si le dan un nuevo instrumento para dibujar, pasará un tiempo considerable para ver cómo es en todos sus aspectos, tal y como lo haría un adulto.

La cantidad de tiempo que un niño le dedicará al dibujo, en esta etapa, aumentará y los garabatos serán mucho más diferenciados. Los trazos pueden estar bien distribuidos por toda la página y a veces estarán acompañados por un una descripción verbal de lo que está haciendo.

Esta conversación muchas veces no va dirigida a nadie en particular, sino que será una suerte de comunicación con el propio yo. En algunas ocasiones, el niño anuncia lo que va a hacer, en otras el dibujo es el resultado de las primeras exploraciones en el papel.

Aparecen nuevas formas cerradas -como el cuadrado, el rectángulo, el triángulo- y abiertas. También comienza a envolver las figuras con otras. La acción de envolver y el efecto consiguiente de contener representan, junto a los de cierre y clausura, la primera de las acciones gráfico espaciales realizadas por el niño.

El periodo de la Esquematización (Comienzos de la representación figurativa de 4 a 7 años)

El tránsito a esta etapa tiene lugar por la confluencia de un conjunto de factores procedentes de los tres ámbitos en los que tiene lugar el desarrollo gráfico infantil: el desarrollo cognitivo y perceptivo (ha ido descubriendo los primeros parentescos preceptuales entre sus dibujos y los seres y objetos, descubriendo, de este modo, la función icónica de las imágenes); el desarrollo gráfico-formal y las importantes conquistas del niño en el campo del dibujo; y la situación interactiva del niño con el adulto, sobre todo, en lo que respecta a la escolarización. Los movimientos circulares y longitudinales evolucionan hacia formas reconocibles, y estos intentos de representación provienen directamente de las etapas del garabateo. Generalmente el primer símbolo logrado es un hombre. La figura humana se dibuja típicamente con un círculo por cabeza y dos líneas verticales que representan las piernas. Estas representaciones «cabeza-pies» son comunes en los niños de 4 a 5 años. No debe llamar la atención que la primera representación sea una persona, ya que la importancia de las personas en los dibujos de los niños es bien evidente a lo largo de toda la infancia. La representación de un personaje «cabezón» o «renacuajo» se torna más elaborada con la adición de los brazos que salen a ambos lados de las piernas, con el agregado de un redondel entre ambas piernas que representa el vientre, y en algunas ocasiones, con la inclusión del cuerpo. El dibujo del niño entre los 4 y los 5 años se orienta, fundamentalmente, hacia la búsqueda de la figuración a través de sus preesquemas. Junto a estas imágenes, empiezan a aparecer otras nuevas procedentes de los modelos que sus profesores o familiares le ofrecen: estereotipos que son aprendidos y codificados de inmediato por el niño. La mayoría de niños de esta edad pintan principalmente los siguientes temas: personas, casas, soles, árboles, nubes, coches, flores y elementos naturales polimorfos. ¿Por qué? Básicamente por cuatro motivos: porque son fáciles de realizar, porque forman parte de los modelos estandarizados que les enseñan los adultos, porque uno de los principales intereses de los niños a esta edad es la representación del espacio y la caracterización o localización del medio ambiente, y porque las más recurrentes (la casa, el sol y el árbol), están relacionadas directamente con la representación de la figura humana, auténtica obsesión del niño. De hecho, es común ver estos tres temas representados con características humanas: piernas, manos, sonrisas, ojos, etc. En cuanto a sexos, las niñas pintan más flores y los niños más coches.

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Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/psicologia-infantil/que-significan-los-garabatos-de-los-ninos-1415

Las fases del garabato en los niños: así aprenden a dibujar

¿Qué significan los garabatos de los niños?

Aproximadamente entre los 12 y los 18 meses los pequeños empiezan a interesarse por los lápices, las ceras y los rotuladores. Ya pueden cogerlos con sus manitas y les encanta pintarlo todo a su paso, aunque no sea sobre las superficies que deseemos, como el sofá o las paredes.

No es una travesura, el niño no es todavía consciente de que eso es incorrecto. Simplemente se han despertado en él o en ella sus habilidades artísticas que son muy importantes para su desarrollo y para su aprendizaje futuro.

Debemos enseñarles que se pinta en las hojas y no en las paredes y comprarles las pinturas adecuadas, como rotuladores súper lavables, lápices gruesos que puedan agarrar mejor con sus manitas y ceras anchas sin envoltorio.

Los primeros garabatos son trazos descontrolados, impulsivos. Para hacerlos elbebé mueve todo el brazo desde el hombro, más tarde aprenderá a hacerlo desde el codo y luego controlará la muñeca y los dedos.

Pero, ¿por qué el garabateo, lo que para nosotros son puros rayajos, es tan importante para ellos? Pues porque además de desarrollar la creatividad del pequeño, le ayudan a expresar lo que siente, a fomentar su autonomía, y, principalmente, porque es la previa a la habilidad de escribir.

Los primeros garabatos son muy importantes para el desarrollo del niño. A través de ellos pueden expresarse, ayudan a fomentar la imaginación, la creatividad y son un ensayo para la escritura.

Las fases del garabato

Aunque parezcan ser irrelevantes, esos trazos son su primera expresión gráfica, así que lo mejor que podemos hacer los padres es estimularles para que pinten a sus anchas (si es en las hojas, mejor), festejarles sus creaciones y colocar los dibujos en un sitio visible de la casa.

Este período del dibujo infantil en el que el niño hace sus primeros garabatos y que sucede aproximadamente entre los dos y los cuatro años, se divide en tres fases: los garabatos descontrolados, los garabatos controlados y los garabatos con nombre. Veremos cuáles son las características de cada uno.

Los garabatos descontrolados

De momento, es una mera descarga motora, una etapa de familiarización en la que la elección de los materiales y los colores no tiene aún una importancia significativa. Con el desarrollo del niño y una mayor comprensión del mundo que le rodea, los garabatos irán tomando poco a poco forma y contenido.

La primera etapa del garabateo está marcada por los garabatos descontrolados o desordenados. Son trazos sin ningún orden ni sentido. Varían en longitud y en dirección, incluso mientras los realiza el niño puede mirar hacia otro lado. No hay una coordinación cerebro-ojo-mano.

El pequeño sujeta el lápiz como mejor le viene; con toda la mano, desde la punta, con dos dedos, e incluso a veces del revés, pero generalmente ejerciendo mucha presión sobre el papel.

Todavía no tiene control un control visual sobre su mano y realiza los trazos moviendo el brazo desde el hombro, y a veces moviendo todo su cuerpo.

Poco a poco aprenderá a hacer el movimiento desde el codo y luego desde la muñeca y los dedos. Es frecuente que se salga del papel.

El niño no tiene intención de representar en el papel (o en el soporte que sea) nada que haya visto.

El garabato en esta fase no tiene una función representativa sino que está basada en el desarrollo físico y psicológico. Hacen trazos incontrolados simplemente porque les produce placer.

Les resulta agradable hacer garabatos porque disfrutan del movimiento que realizan al hacerlos.

En la etapa de garabateo descontrolado hay que proporcionarle al niño los materiales adecuados (ceras, folios, lápices de colores, etc.) porque lo mismo que dibuja en un folio puede hacerlo en un mueble, en una pared o sobre una mesa.

Los garabatos controlados

A medida que va realizando trazos, el dibujo se va perfeccionando. Lo que antes eran rayas desordenadas hechas sin ningún control, empiezan a tomar forma.

El niño descubre que hay cierta relación entre los movimientos que realiza y los trazos que quedan plasmados en el papel, comienza la relación de lo kinestésico (capacidad de usar todo el cuerpo para expresar ideas y sentimientos) con los pensamientos.

Descubre el control visual sobre los trazos que ejecuta, por tanto son ahora garabatos controlados.

En esta etapa los trazos suelen ser más largos, y aunque aún toman una dirección impredecible, los realizan con entusiasmo y se esmeran por llenar toda la hoja. Aparecen reiteraciones de trazos circulares, líneas cortadas, puntos, etc. con centros de intersección.

Al placer de realizar movimientos que le resultan agradables se suma ahora la satisfacción de que empieza a dirigir su mano. En esta etapa de garabatos controlados, que abarca hasta aproximadamente los tres años de edad, se inicia la verdadera integración visual y motriz, la cual se completa al llegar a las primeras etapas de la adolescencia.

A diferencia de la etapa anterior, ahora sí hay una intención representativa. Intenta reproducir un pensamiento o algo que ha visto, aunque un adulto no puede reconocer lo que ha representado. A veces anuncia lo que va a dibujar y otras cambia de idea sobre la marcha.

Los garabatos con nombre

Ya cuenta con un mayor dominio motor y es capaz de representar lo que ve, aunque a veces sus trazos no se parezcan en nada al objeto que quiere representar. Los trazos circulares y longitudinales evolucionan hacia formas más reconocibles. El niño da nombre a sus garabatos.

Asume que los garabatos son una forma de expresión y que a través de sus dibujos genera una reacción en los adultos. Por tanto, es importante animarle, sin cuestionar o intentar corregir su dibujo.

Tiende a centrar el dibujo ocupando distintas partes de la hoja y empieza a elegir los colores con intención.

El niño se concentra en representar las formas, le dedica mayor tiempo a ellas, aunque suelen combinar formas reconocibles con otras incomprensibles.

Al acabar las fases del garabato, alrededor de los tres años, comienza la etapa del dibujo preesquemático que tiene lugar entre los cuatro y los siete años de edad, en la que parecen representaciones comprensibles por el adulto. Generalmente, lo primero que logran dibujar es una figura humana con forma de “renacuajo” (un círculo para la cabeza y dos líneas verticales para las piernas).

Explicando las tres fases del garabato hemos hecho un interesante viaje por la primeras etapas del dibujo infantil. Los garabatos son la primera expresión gráfica del ser humano, por tanto, debemos estimular a nuestro hijos, animarles y facilitarles que se expresen a sus anchas.

Fotos | iStockphoto y Seo2 | Por Puro Amor Al Rap

En Bebés y más | 27 videotutoriales con trucos y consejos para que los niños aprendan a dibujar de manera sencilla

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/fases-garabato-ninos-asi-aprenden-a-dibujar

▷ ¿Qué significan los garabatos? ⋆ Rincón de la Psicología

¿Qué significan los garabatos de los niños?

Si te quedas en algún sitio, aburrido y con un lápiz a mano, es probable que termines haciendo garabatos. Si alguien te preguntara qué significan, lo más probable es que te quedes atónito y no sepas responder. Todos pensamos que los garabatos son solo una forma de pasar el tiempo, sin ningún significado. En realidad no es así.

Los garabatos mejoran la memoria, pero no son simples figuras sin sentido. Esas líneas pueden expresar tu estado de ánimo y tus preocupaciones.

De hecho, la rabia, las alegrías y las angustias muchas veces suelen expresarse a través de los garabatos, señales del inconsciente que pueden ser perfectamente legibles para los grafólogos en función de la presión, velocidad, fuerza o forma que adquieren.

Los garabatos son una expresión directa del inconsciente

Básicamente los garabatos están relacionados con la posibilidad disociativa de nuestra mente: por una parte estamos hablando por teléfono, escuchando una conferencia, en una reunión o intentando resolver un problema de forma consciente; por otra parte el inconsciente se expresa a través de esa peculiar forma escrita. Por eso, los grafólogos y psicólogos han encontrado algunas generalidades en estos trazos:

Cuando existe un predominio de rectas, ya formen o no figuras geométricas pueden indicar energía y dureza. También pueden denotar a una persona en la que predomina la actividad mental, la lógica, el autocontrol y la resolución.

Cuando predominan los zigzags de líneas suaves, puede significa un acercamiento romántico y femenino a las cosas, pero si el patrón está formado por líneas más rectas, indican características masculinas más agresivas. Este tipo de garabato también puede revelar un pensamiento enérgico y un deseo de seguir adelante a pesar de todo.

Cuando hay predominio de cuadrados nos indica que la persona está buscando seguridad; que intenta apegarse a lo conocido o convencional y tiene su agresividad muy controlada.

Los cuadros, cubos y cajas suelen representar un intento por mantener el control a toda costa ya que se trata de una persona muy analítica y eficiente que puede lidiar con situaciones difíciles sin armar mucho alboroto.

¿Qué significa dibujar triángulos? Cuando en los garabatos persisten los triángulos, estos indican resistencia y agresividad. Hay un predominio de la razón y de lo intelectual aunque también pueden apuntar hacia una personalidad intransigente y rígida. En otros casos pueden interpretarse como ambición y deseos de triunfar.

Por otra parte, cuando existe un predominio de cruces si estas se presentan con los brazos iguales pueden señalar la búsqueda de equilibrio; mientras que la cruz cristiana puede simbolizar lo divino del sufrimiento.

Sin embargo, el predominio de curvas induce a pensar en personas que se dejan llevar por los aspectos emocionales, son sentimentales, afectivas, cordiales; quieren agradar y se relacionan con suavidad y simpatía.

Pero hay que tener cuidado para no confundir las curvas con el predominio de espirales.

Éstas sugieren una persona que suele dar vueltas y vueltas antes de iniciar una acción, que opta por los preámbulos al hablar y desea acaparar la atención de los demás.

Quizás aparece un poco de narcisismo y egocentrismo así como una tendencia a las obsesiones, a dar vueltas sobre una misma idea fija objeto de preocupación. También sugieren desesperanza o la existencia de problemas complejos.

Por otra parte, la predominancia de círculos representa la búsqueda del propio sentido, del sí mismo. Mientras que los círculos concéntricos expresan que la persona está angustiada por sus propios problemas o pensamientos, de los cuales le cuesta salir por su excesiva prudencia. Pero… si los círculos son rellenos en su interior suelen indicar un espíritu libre.

¿Qué significan los garabatos más complejos?

– Caras. Garabatear rostros suele ser una expresión directa del estado de ánimo o el carácter. Cuando se dibuja una cara bonita, puede significar que eres una persona que ve lo bueno en los demás. Si se trata de una cara extraña o fea puede indicar que no confías en los otros. Cuando se trata de caras cómicas, demuestran un deseo de ser el centro de atención.

– Tablero de ajedrez. Es uno de los garabatos que más suelen hacer las personas propensas a los cambios de humor bruscos. También pueden ser una expresión directa de una preocupación, el hecho de que estés sopesando diferentes opciones ante una situación difícil.

– Flores. Cuando los pétalos tienen un aspecto suave y redondeado alrededor de un centro circular, suele sugerir a una persona amable y centrada en la familia.

Cuando los pétalos son puntiagudos, pueden reflejar un buen corazón protegido por una defensa espinosa.

Si los garabatos están compuestos por muchas flores de aspecto alegre, es probable que revelen a una persona sociable pero si las flores están mustias, pueden indicar agobio y preocupación.

– Mariposas. Este garabato suele indicar que no deseas ser atado por nada, que no quieres afrontar determinadas tareas difíciles o que te preocupa no solucionar algunos problemas.

– Escaleras. Dibujar escaleras suele ser un símbolo de ambición y la voluntad de trabajar metódicamente para escalar en la vida. No obstante, lo más usual es que revelen la preocupación por tener que enfrentar una tarea importante a largo plazo. También pueden representar una búsqueda espiritual o el deseo de ser más feliz o más relajado.

– Flechas. Una persona determinada, con un objetivo específico en mente, dibujará flechas,  una expresión del inconsciente de apuntar a su objetivo. Si la flecha es aguda y angular, el objetivo probablemente sea algo importante, tal vez una persona a la que debes confrontar o un trabajo que quieres solicitar.

– Barcos y aviones. Estos garabatos suelen indicar el deseo de escapar de una situación o persona.

– Estrellas. A menudo las estrellas son la expresión de una persona ambiciosa, aunque también pueden reflejar optimismo. La estrella fugaz puede ser la señal de un objetivo importante en la mira. Dibujar estrellas uniformes puede indicar una persona con un buen enfoque mental, y las estrellas asimétricas una personalidad enérgica.

– Casa. Este garabato refleja la necesidad de seguridad. Un dibujo ordenado sugiere una vida hogareña segura y agradable pero un boceto más desordenado, sobre todo si no tiene ventanas, puede reflejar descontento con la vida hogareña. Una casa que se ve sola en la cima de una colina puede sugerir que te sientes solo y aislado.

– Telaraña. Este tipo de garabato puede simbolizar la sensación de sentirse atrapado o el deseo de atraer a alguien a una relación o una situación particular.

– Nombres o iniciales. Garabatear tu nombre o iniciales puede reflejar que disfrutas siendo el centro de atención. Sin embargo, los adolescentes a menudo garabatean solo su primer nombre o la inicial de su nombre, lo que suele indicar un deseo de separarse de la familia y emprender su propia vida.

– Patrones complejos. Los garabatos de patrones intrincados suelen indicar personalidades obsesivas, que no abandonan sus ambiciones. También suele revelar una introversión extrema.

De la presión del trazo al lugar en la página: Todo cuenta para comprender el significado de los garabatos

Si además el garabato está demasiado ennegrecido y excesivamente presionado puede indicar ansiedad elevada, unida a la agresividad y angustia; aunque también puede ser una expresión de estados depresivos circunstanciales producidos por algún hecho puntual.

Si el garabato es lento, sin presión ni energía, traduce pasividad, baja atención y concentración. Generalmente son un indicador de tendencias depresivas. En cambio, si es enérgico y rápido, muestran un carácter vital, emprendedor, luchador, que también puede indicar un poco de precipitación e impaciencia.

Por su parte, si los garabatos se encuentran en el centro de la página sugieren necesidad de atención o el intento de la persona de ganarse un espacio personal.

La porción superior de la página es la favorita para aquellos que tienen una autoconfianza adecuada mientras que la zona derecha, cercana al margen, es utilizada por aquellos que necesitan comunicar urgentemente un mensaje.

Los garabatos a la izquierda simbolizan sentimientos nostálgicos o alguna tendencia depresiva.

También es curioso que en el diseño de los garabatos están presentes las diferencias de género. Los hombres tienden a dibujar figuras geométricas mientras que las mujeres diseñan caras o figuras humanas.

No obstante, hay que recordar que estas ideas son simples lineamientos generales.

Fuentes:

(2009, Marzo) Doodling interpretation. En: Target Woman.

Andrade, J. (2009) What does doodling do? Applied Cognitive Psychology, 24(1): 100-106.

Juan, S. (2006) Why do we doodle? En: The Register. 

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Источник: https://rinconpsicologia.com/que-significan-los-garabatos/

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