¿Qué son los bebés arcoíris?

Qué es un bebé arcoiris y cómo anunciar su llegada

¿Qué son los bebés arcoíris?

¿Has oído hablar de los bebés arcoíris? Son bebés que devuelven la ilusión, la esperanza y la alegría a los padres. Y es que, cuando un embarazo termina en aborto espontáneo, es un golpe muy duro para los padres.

Sin embargo, cuando el siguiente embarazo llega a buen término y nace un bebé sano, es un momento lleno de luz, es un bebé arcoíris.

Te contamos más sobre los bebés arcoíris y cómo puedes anunciar a tus seres queridos su llegada.

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Qué es un bebé arcoíris 

Los bebés que nacen después de la pérdida de un embarazo o un aborto espontáneo se conocen como bebés arcoíris. Y es que, es el arcoíris simboliza la luz tras la oscuridad, los colores en un día gris, la belleza que hay tras la tristeza. Los arcoírisrepresentan la esperanza y la renovación, especialmente para los padres que han perdido a un bebé pero ahora esperan un bebé sano. 

Se llaman así, bebés arcoiris porque en la Biblia, Dios presenta a Noé con un arcoíris después del diluvio como una promesa de renacimiento. Un bebé arcoíris encarna ambas metáforas: esperanza y curación después del dolor y la pérdida, y un camino para los padres que buscan consuelo y empatía a través de las redes sociales, blogs y foros comunitarios.

El embarazo que no pudo ser siempre pesará sobre el ánimo de los padres, provocará gran tristeza y abatimiento. Pero, la llegada de un bebé arcoíris supone un nuevo comienzo, una esperanza e ilusiones renovadas tras la pérdida.

El movimiento del bebé arcoíris es una forma de conectar a través de las redes sociales con otros padres que han pasado por lo mismo y realmente entienden por lo que tú estás pasando.

¿Cómo apoyar a una mujer embarazada durante su embarazo arcoíris?

Miles de mujeres viven cada año la experiencia de un aborto espontáneo en el mundo De hecho, una cuarta parte de embarazos terminan en aborto espontáneo. Perder un embarazo es una vivencia devastadora para muchas mujeres, más aun cuanto más adelantado está el embarazo. Esta experiencia puede provocar tristeza, angustia, sensación de culpabilidad e incluso depresión en muchas mujeres.

Los desafíos emocionales tras la muerte fetal intrauterina son grandes, por lo tanto, es fundamental que las mamás busquen ayuda y consuelo, bien profesional, o entre sus seres queridos.

Las personas de tu entorno pueden ayudarte a emprender este nuevo viaje hacia la maternidad. Puedes contactar con grupos de madres que han tenido una pérdida anterior, así como comentar con tu médico tu experiencia pasada y exponer tus miedos y ansiedades. 

Con el apoyo y el amor de su familia y amigos, a una madre le resultará más sencillo vivir este nuevo embarazo y dar a luz a un bebé arcoíris.

Ideas creativas de anunciar la llegada de un bebé arcoíris

Hay muy distintas formas de anunciar un nuevo bebé. Si eres una futura mamá de un bebé arcoíris, quizás quieras ser cautelosa y no comentarlo hasta bien adentrado el embarazo.

Después de todo, es posible que compartieras la noticia del bebé que perdiste y después hubieras de explicar la triste noticia. Por ello, hay mamás y papás que prefieren comunicar solo la noticia a sus seres queridos y no difundirla en redes sociales.

Sea cual sea tu elección, te proponemos varias formas de comunicar la llegada de tu bebé arcoíris:

– Puedes imprimir tarjetas para enviar por correo o email a tus amigos y familiares.

– Puedes pintar una huella de una pequeña manita en tu vientre usando los colores del arcoíris.

– Dibuja un arcoíris en tu ventana, en una pizarra, un lienzo, etc. y envíalo a tus familiares.

– Dibuja un arcoíris en una camiseta blanca, hazte una foto y envíala a tus seres queridos.

– Utiliza un editor fotográfico para hacer una foto de tu familia y sombrearla con los colores del arcoíris.

– Envía un bonito texto como: «después de la tormenta, siempre luce el sol»; o «cuando sale el arcoíris, la tristeza desaparece de la Tierra».

La experiencia de llevar a casa a tu bebé arcoíris

Las emociones que puede experimentar al traer a casa un bebé arcoíris pueden ser abrumadoras. Quizás no puedas dejar de sentir un poco de tristeza, pero también te inundará la alegría y la felicidad. Es posible que vivas emociones encontradas.

Y es que, no podrás evitar recordar que la ropita que usa ahora tu bebé, la compraste en tu anterior embarazo, así como la cuna y otros enseres. Incluso, hay mamás que se sienten culpables al sentir amor por su nuevo bebé, ya que pueden pensar que están traicionando al bebé que perdieron. 

Puedes incluso sentirse sobreprotectora hacia tu nuevo bebé, impidiendo que los demás lo tomen en brazos o le toquen.

 Sin embargo, aunque te lleve un tiempo lidiar con todas esas emociones, miedos, inseguridades, etc.

, el apoyo familiar, la terapia si es necesaria y los grupos de apoyo, pueden ayudarte a superar esta fase para poder vivir intensamente la alegría de tener a tu bebé arcoíris entre tus brazos. 

Источник: https://www.conmishijos.com/bebes/que-es-un-bebe-arcoiris-y-como-anunciar-su-llegada/

Niños arco iris: ¿cómo reconocerlos?

¿Qué son los bebés arcoíris?

Cada persona es un mundo. Todos los pequeños son especiales a su propia manera y no es necesario encasillarlos ni etiquetarlos. Sin embargo, en ocasiones, saber que nuestro hijo tiene ciertas cualidades puede ayudarnos a comprenderlo y ser una mejor guía para él. Por eso, hoy hablaremos de una categoría de infantes muy especiales: los niños arco iris.

Niños arco iris: la calma tras la tormenta

Una de las cualidades más particulares de estos niños es que nacen después de que la familia haya sufrido la pérdida de un hijo anterior. Bien sea por muerte gestacional o perinatal.

La pérdida de un embarazo o un bebé con poco tiempo es una situación más frecuente de lo que cabría pensar, y también más dolorosa. Los padres deben enfrentarse a un duro trance que suele ir acompañado de la incomprensión de aquellos que no han atravesado una situación similar.

Cada persona y cada familia realiza su duelo lo mejor que puede y en el periodo de tiempo que, personalmente, necesita. Es común, en ocasiones, necesitar de acompañamiento psicológico para integrar la pérdida en nuestra historia.

Sin embargo, tras este duelo, los niños arco iris llegan como un regalo divino, trayendo consigo la esperanza y la renovación. En ningún caso nacen para sustituir al hijo anterior, pero sí son niños que suelen llenar de alegría y armonía sus familias.

¿Cómo reconocer a los niños arco iris?

Esta categoría de niños tan especiales, que comenzaron a llegar al mundo a partir del año 2000, cuentan con las cualidades necesarias para enseñarnos a ser un poquito mejores cada día.

Todo corazón

Los niños arco iris son la encarnación de la bondad y la compasión. Son seres generosos, amorosos, cariñosos, tiernos y sensibles. Abrazan y cuidan espontáneamente a quienes perciben que lo necesitan. Además, no son combativos ni agresivos, nunca promoverán el conflicto ni querrán participar de él.

Son niños sensibles y espirituales, con la capacidad de leer y comprender los sentimientos de los demás, y de moverse con facilidad en esta esfera.

Maestros de la gestión emocional

Estos pequeños tienen la capacidad de abandonar rápidamente las emociones negativas y transformarlas. Son capaces de recuperarse y superar fácilmente las situaciones adversas; no se quedan estancados en la negatividad.

Por lo mismo, son niños con una gran facilidad para perdonar. De una u otra manera saben innatamente que todos somos humanos y estamos aquí para aprender, por ello no se aferran al enojo y pasan rápidamente a otra cosa.

Creativos y obstinados

Los niños arco iris tienen una enorme capacidad de aprendizaje. Es probable que desde pequeños comiencen a destacar por encima del resto de niños en cualquier tipo de habilidad (idiomas, deportes, música).

Además, son muy creativos y sienten un gran entusiasmo por aprender. Cuando tienen un interés concreto, fluyen fácilmente con el mismo, comprendiendo y aprendiendo a la primera. Esto, sumado a su gran determinación, hará que no paren hasta lograr su meta.

Pura energía

Los niños arco iris son activos, valientes y poseen una gran fuerza interna. Son realmente enérgicos, nunca paran y apenas necesitan dormir. Esto puede traer de cabeza a sus padres, que pueden, incluso, llegar a pensar en algún problema psicológico como la hiperactividad. Pero, al contrario, simplemente son niños animados y enérgicos, sin miedo a nada.

Familias armoniosas

Estos pequeños suelen nacer en el seno de familias pacíficas y funcionales. Núcleos familiares libres de conflictos y provistos de amor. Nacen en contextos capaces de acompañar y potenciar sus virtudes, y dispuestos a nutrirse de las enseñanzas que ese pequeño corazón puro comparte cada día.

¿Cómo actuar si mi hijo es un niño arco iris?

Lo principal será que disfrutes del privilegio de ser su padre. Los progenitores de estos niños suelen reportar tener una muy buena relación con ellos, los consideran una verdadera alegría y unos pequeños maestros espirituales.

Estos niños llenan sus familias de felicidad, armonía y positivismo. Sin embargo, a cambio, necesitarán unos padres capaces de guiarlos y potenciar sus habilidades.

Como padre deberás comprender su gran sensibilidad y tendrás que ayudarlo a comprenderla él mismo. Tendrás que acompañarlo cuando en ocasiones sienta que no encaja en este mundo. Pero, sobre todo, has de recordarle que se ame, que se acepte y se exprese tal como es, y que nunca olvide su gran valía.

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Источник: https://eresmama.com/ninos-arco-iris-como-reconocerlos/

Lo que supone la llegada a casa de un «Bebé Arcoíris»

¿Qué son los bebés arcoíris?

Los «Bebés Arcoíris» son aquellos que nacen tras la pérdida de un hijo anterior, bien por un aborto durante el embarazo, o una muerte poco tiempo después del parto.

Estos niños, explica Sabina del Río, psicóloga especialista en maternidad y directora del centro Calma, «vienen a simbolizar que, tras el terror y la oscuridad que deja una tormenta, viene algo bonito con luz y color.

Su existencia va íntimamente ligada a la lluvia. No hay arcoíris sin que previamente no haya habido lluvia».

Cuando esto sucede, es importante que no se niegue la existencia del hijo anterior perdido, advierte Del Río: «Aunque no haya llegado a nacer, para unos padres siempre será su hijo.

Que forme parte de la historia familiar, incluso que pueda figurar en el libro de familia y en el Registro Civil.

Es un hijo que sí existió para los padres y que debe tener su identidad, nombre y lugar en la familia».

La cuestión del nombre

Hace años, recuerda la experta de Calma, «cuando había mucha más mortalidad infantil, era costumbre que las mujeres se quedaran embarazadas al poco tiempo de fallecer sus hijos. Se las instaba a no hablar de ello, olvidarlo e incluso que si el nuevo hijo coincidía en el sexo, se le pusiera el mismo nombre».

Embarazarse al poco y llamarle igual que el hermano muerto, corrobora Diana Sánchez, también psicóloga perinatal, autora del libro «Adiós bebé» y fundadora de la Asociación Española de Psicologia Perinatal, «era muy frecuente en la época de nuestros abuelos y abuelas y, aunque yo cada vez lo veo menos en consulta, es importante hacérselo entender a las parejas.

Es más, es la clave: el nuevo bebé no viene a sustituir al anterior. Es un nuevo bebé, con una nueva vida, y una historia que viene ya marcada por la pérdida en su familia de un bebé anterior.

Ponerle el mismo nombre puede ser confuso para todo el mundo, y puede indicar este deseo de sustitución que deberíamos insistir que no puede ser el objetivo del nuevo nacimiento».

Por otro lado, en el aspecto psicológico, apunta Sánchez, «y aunque aquí entramos en el ámbito de lo no explícito, la carga emocional que damos a un bebé, poniéndole el nombre de su hermano fallecido se puede entender que no es algo agradable, ni fácil de asimilar, cuando una vez que sea más mayor entienda lo que hay ocurrido».

Dejar pasar un tiempo antes del nuevo embarazo

En la actualidad, y aunque a veces sigue pasando, reconoce Del Río, todo esto ha cambiado mucho. «Hoy en día sabemos lo desaconsejable que era esta práctica, tanto para los padres como para el siguiente hermano. De hecho, hay otro aspecto en el que incidir, y es el tiempo que hay que dejar pasar antes del nuevo embarazo.

Ahora -prosigue esta terapeuta-, los profesionales de la salud mental insistimos en la necesidad de que estas mujeres esperen al menos seis meses antes de volver a quedarse embarazadas.

Con menos de cinco meses entre ambas situaciones se incrementa notablemente el riesgo de hacer un duelo patológico, con el consiguiente aumento de probabilidad de dificultades psicológicas en el embarazo y el posparto».

En todo caso, concreta Sánchez, «dependerá de cada persona, de sus recursos para afrontarlo, de su apoyo social, de la salud física y psicológica de la madre… Aunque en otros duelos se dice que el tiempo es aproximadamente de un año.

Yo diría que en este caso podría ser un tiempo razonable, pero repito que debe ser adaptado en cada caso. En un duelo patológico, por ejemplo, puede ser más tiempo el recomendado.

En contra de lo que aconsejan algunos familiares y amigos, cuánto antes mejor no, cuando sea apropiado para la madre, sí».

Elaborar el duelo, necesario

El dolor por la pérdida de un hijo, advierte Sabina del Río, «no puede ni negarse, ni aplazarse, es algo por lo que lamentablemente hay que pasar».

El objetivo de que el siguiente embarazo se espacie, explica, «es que el nuevo hijo pueda venir lo más libre posible, sin cargas ni expectativas que cumplir por el hecho de venir tras un «bebé estrella».

Que el nuevo hijo tenga su identidad por sí mismo, no que su existencia solo venga ligada a la muerte de su hermano, y se convierta así en un «hijo de reemplazo o de sustitución»».

Si se respeta el tiempo necesario para que los padres elaboren el duelo, asegura Del Río, «podrán desear un nuevo hijo por sí mismo, no para «rellenar el vacío» dejado por su hermano».

La realidad es que, en función de las circunstancias de la muerte del bebé, el siguiente embarazo puede venir lleno de miedos y temores a que vuelva a suceder.

Se da el caso, apunta la directora de Calma, «de que muchas mujeres en esta situación no quieren/pueden vincularse con el nuevo bebé por temor a que se vuelva a repetir la situación y pasan el embarazo bloqueadas sin poder conectar con su hijo». Si esto se detecta, esta experta recomienda consultar con un especialista en psicología perinatal.

«Esta persona es quien puede ayudar a distinguir ambas experiencias y se pondrá a trabajar toda esta angustia y miedo. Así conseguirán al menos estar tranquilas e ir conectando poco a poco con la ilusión de esperar un bebé y de este modo evitar confusiones entre un hijo y otro».

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Источник: https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-supone-llegada-casa-bebe-arcoiris-201808130054_noticia.html

Embarazo y niños
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