Retraso psicomotor en el bebé

Cómo se detectan retrasos en el desarrollo psicomotor de los niños (V): 6 a 9 meses

Retraso psicomotor en el bebé

Tras ver hace unos días qué se valora a la hora de detectar anomalías en el desarrollo psicomotor en los niños de hasta seis meses hoy ampliaremos la información explicando cómo se hace con niños y niñas de hasta 9 meses.

Para valorar a un niño de 9 meses (aunque puede hacerse en cualquier edad) trazaremos una línea vertical bajo esa edad y examinaremos al niño o niña en base a las acciones que han quedado a la izquierda (incluidas las que comentamos hace unos días, en las entradas de 0 a 3 meses y de 3 a 6 meses) y las que quedan atravesadas por la línea, sumando las estrellas tal y como explicamos en la entrada de la Tabla de Llevant.

• Juega al escondite * (6.7; 7.8; 12.2)Material necesario (M): FolioExploración (E): La examinadora hace un pequeño agujero en un folio. Cuando el niño le está mirando, ésta esconde la cara detrás de la hoja.

Después debe sacar la cabeza por un costado de la hoja dos veces, decir “hola” y mirar a través del agujero a ver si espera que la examinadora aparezca.Respuesta positiva (RP): Mirar en dirección hacia donde había aparecido previamente la cabeza de la examinadora. • Busca objeto desaparecido ** (7.3; 8.4; 10.

5)M: Coche de juguete u otro objeto de su interés y sábana pequeña o trapo.E: Con el niño sentado delante de la mesa, reclamar su atención hacia un coche u otro juguete situado sobre la mesa, a unos 13-15 cm. de él. Cuando esté a punto de cogerlo, cubrir el juguete con la sábana pequeña o trapo.

RP: Si destapa rápidamente mirando el objeto escondido y cogerlo. No es válido si sólo toca la sábana pequeña o trapo, aunque al tocarla descubra el juguete.

• Colabora cuando le visten ** (8.2; 13; 16)E: Preguntar a la madre si ayuda cuando le visten.RP: Si ayuda cuando le visten: llevando el brazo hacia la manga, estirando el jersey para pasar la cabeza, etc.

Exploración del área del lenguaje

• Dice inespecíficamente “ma– ma / pa– pa” ** (7.6; 8.8; 9.6)E: Observar si durante el examen lo dice en un momento dado o preguntar a la madre si lo dice. No es necesario que la asocie a personas. RP: Que lo diga.

• Comprende una prohibición ** (8,3; 10.4; 14.8)E: Observar o preguntar a la madre si se detiene ante una orden emitida en un tono de voz habitual, por ejemplo: “No, no”, “No te lleves eso a la boca” etc.RP: Lo hace o la madre responde afirmativamente.

• Reconoce su nombre ** (8.8; 10.5; 12)E: Decir al niño 5 o 6 palabras diferentes y, entre ellas, su nombre pronunciado en el mismo tono que los demás.RP: Si distingue su nombre entre las otras palabras.

Exploración del área de la manipulación

• Pinza inferior ** (7; 8; 10)M: Objeto pequeño.E: Situar al niño sentado sobre el regazo de su madre o en una silla, de manera que pueda colocar fácilmente sus manos sobre la mesa.

Dejar caer un objeto pequeño directamente delante del niño, dentro de su campo de acción. La examinadora puede señalarlo o tocarlo para atraer su atención.

RP: Si coge el objeto entre las falanges de los dedos índice y pulgar sin oposición de éstos (similar a si lo cogiéramos con los dedos índice y corazón).

• Pinza superior *** (8.5; 11.5; 13.5)M: Objeto pequeño.E: Situar al niño sentado sobre el regazo de su madre o en una silla, de manera que pueda colocar fácilmente sus manos sobre la mesa.

Dejar caer un objeto pequeño directamente delante del niño, dentro de su campo de acción. La examinadora puede señalarlo o tocarlo para atraer su atención.

RP: Si coge el objeto oponiendo las yemas de los dedos índice y pulgar.

Exploración del área postural

• Volteo de decúbito prono a supino * (6.3; 7; 8.8)E: Colocar al niño boca abajo sobre una superficie plana y dura.RP: Si pasa por sí mismo a decúbito supino.

• Reacciones paracaidistas laterales *** (6.3; 7.2; 9)E: Mantener al niño sentado sobre una superficie dura, sosteniéndole por el tronco. La examinadora se situará detrás del niño inclinándole de manera rápida hacia un costado y después hacia el otro.RP: Si estira el brazo correspondiente y se apoya sobre su mano.ATENCIÓN: una marcada asimetría es signo de alerta

• Sedestación estable *** (7.3; 8; 9.5)E: Mantener al niño sentado sobre una superficie dura sin sostenerle ni incitarle a coger un objeto.RP: Si se mantiene sentado sin perder el equilibrio. No debe utilizar sus manos como apoyo.

• Se mantiene de pie con apoyo ** (8.2; 9; 11)E: Observar si el niño se mantiene de pie apoyado o cogido a un soporte: mueble silla…RP: Si lo hace durante más de cinco segundos.

• Se sienta solo ** (9; 10.5; 13.1)E: Observar o preguntar a la madre si se sienta por si solo a partir de echado (indiferentementesupino o prono).RP: Que lo haga o respuesta afirmativa de la madre.

Con todo lo explicado hoy es ya posible detectar posibles retrasos en el desarrollo psicomotor de los niños de hasta 9 meses. En próximos días publicaremos la siguiente entrada con los ítems para evaluar a niños de hasta 15 meses.

En Bebés y más | Cómo se detectan los retrasos en el desarrollo psicomotor de los niños (I), Cómo se detectan los retrasos en el desarrollo psicomotor de los niños (II): la Tabla Haizea-Llevant, Cómo se detectan retrasos en el desarrollo psicomotor de los niños (III) y (IV), Desarrollo psicomotor

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Retraso psicomotor en bebés: causas, síntomas y tratamiento

Retraso psicomotor en el bebé

Sentarse, gatear, caminar o reírse… cada hito evolutivo presenta un rango de edad en el que se considera normal que se presente en el niño. El retraso psicomotor en bebés significa que los hitos del desarrollo que requieren durante determinada edad no aparecen o lo están haciendo de forma anómala.

Este término hace referencia específicamente al retraso en el desarrollo de las destrezas cognitivas, como el lenguaje, por ejemplo. Y también en el desarrollo de las destrezas motoras, como el caminar. Pero gracias al cribado neonatal expandido, se ha diagnosticado rápidamente la existencia de esta anomalía, lo que ha permitido realizar los tratamientos adecuados a tiempo.

Diagnóstico del retraso psicomotor en bebés

Existen dos tablas de desarrollo para detectar el retraso psicomotor en bebés. Por una parte, el test de Denver o la escala Haizea-LLevant, que permiten evaluar la existencia de alguna anomalía en el desarrollo del bebé.

Por otra parte, los tests de inteligencia o pruebas neuropsicométricas, que pueden ser utilizadas a partir de los 5 años de edad.

Estas pruebas siempre deben ser realizadas por especialistas y valoradas en el contexto de los grandes cambios que presentan los niños en su desarrollo.

En la mayoría de los casos en los que se determina la existencia de retraso psicomotor existe una causa cerebral que lo justifica y que puede originar una deficiencia cognitiva que se mantiene con el tiempo. Detectar tempranamente la anomalía puede mejorar la calidad de vida del niño.

“La estimulación en los primeros años de vida del bebé es fundamental para detectar retraso psicomotor”

Causas del retraso psicomotor en bebés

Aún no se conocen con exactitud las posibles causas del retraso psicomotor en bebés, pero según algunos expertos puede surgir debido a un problema genético o un problema adquirido.

  • Debido a un problema genético: existen muchos errores congénitos de metabolismo que pueden devenir en una afectación motora o cognitiva. También puede deberse a una alteración genética.
  • Debido a un problema adquirido: Es posible que se deba a una infección interna, traumatismos o problemas vasculares. Además, puede que se hayan generado antes, durante o después del parto.

Señales del retraso psicomotor

Las primeras señales de la existencia de un retraso psicomotor se dan cuando el niño no desarrolla destrezas dentro del periodo de tiempo debido o lo hace con muchas dificultades. Este retraso no debe confundirse con la tardanza del desarrollo de las habilidades para comunicarse o solucionar problemas. Algunas características propias son:

  • En caso de que el bebé se muestre irritable a los 6 meses de edad, utilice solo una mano para jugar, muestre poco interés en el entorno o se sobresalte fácilmente ante cualquier ruido.
  • Si el niño no se moviliza solo hacia ningún lugar, babea constantemente gran parte del día y se lleve a la boca todo tipo de objetos.
  • En caso de que a los 2 años de edad sea muy hiperactivo y no consiga concentrarse en las actividades o le sea muy difícil involucrarse en los juegos porque no los entiende.
  • El retraso también puede visualizarse en la postura que adoptan al sentarse y que se adquiere después de los 6 meses. También, en lugar de gatear prefiere arrastrarse sentado sobre el asiento para movilizarse de un lado a otro. Aunque es importante destacar que no todos los niños que realizan esta acción tienen este trastorno.

“Una de las características de los niños con retraso psicomotor es la dificultad para controlar la cabeza”

Tratamiento

En el momento en que se diagnostica el retraso psicomotor en el bebé, los padres deben favorecer que el pequeño se mueva. Por ejemplo, puede ser colocado en el suelo y brindarle libertad para moverse, evitando el uso excesivo de asientos o sillas especiales para bebés.

En cualquiera de estos casos, es esencial consultar con su pediatra, quien se encargará de determinar la terapia adecuada y los ejercicios que deberá realizar el niño. Como recomendamos anteriormente, es muy importante evaluar las aptitudes del niño para realizar un diagnóstico a tiempo ante un posible retraso psicomotor.

Como padres, debemos estar muy atentos a las señales que pueda presentar el bebé y en caso de cualquier anomalía no angustiarnos. Trabajar de forma temprana el inconveniente y consultar con su médico de cabecera las inquietudes que podamos presentar permitirá que el bebé se desarrolle correctamente.

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Источник: https://eresmama.com/retraso-psicomotor-en-bebes-causas/

Cómo identificar si tu hijo tiene retraso psicomotor — Mejor con Salud

Retraso psicomotor en el bebé

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. Sin embargo, si demora mucho en alcanzar ciertas habilidades o destrezas, un especialista puede diagnosticar un retraso psicomotor. La estimulación precoz es vital para ayudar al niño.

Nos llena de emoción el día en que nuestro bebé sonríe, se sienta, gatea o se para. En los primeros 5 años de vida, los niños alcanzan distintos indicadores de desarrollo. De no lograrlos en el tiempo previsto, los padres acuden angustiados al pediatra para identificar si su hijo tiene algún retraso psicomotor.

Es importante no alarmarse de más. El hecho de que un niño presente problemas en la forma en que juega, aprende, habla y actúa puede ser una tardanza natural en el ritmo de desarrollo. Cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento.

Solo un neuropediatra puede interpretar estas señales como indicadores de un retraso psicomotor. Después de hacer los estudios correspondientes podrá dar el diagnóstico y establecer la terapia que necesita el niño para desarrollar sus habilidades y destrezas fundamentales.

¿Qué causa un retraso psicomotor?

Es importante acudir con un pediatra o neuropediatra para diagnosticar y tratar de forma oportuna cualquier enfermedad.

Gracias al cribado prenatal o prueba del talón, cada vez es menos frecuente que haya bebés con retraso psicomotor causado por enfermedades congénitas.

Esta sencilla prueba de sangre permite detectar y tratar estas enfermedades, antes de que se vea afectado el desarrollo cerebral, físico y locomotor del niño.

La prueba del talón se hace a los pocos días de nacido. Así, mediante una punción en el talón se extraen unas gotas de sangre que permiten detectar los problemas metabólicos que pueda tener el bebé e iniciar tratamiento a la mayor brevedad para evitar daños en el desarrollo del bebé.

Aún así, hay casos en los que se presenta un retraso psicomotor. Las causas pueden ser alteraciones genéticas o problemas adquiridos en el útero o durante el parto que afecten el desarrollo cognitivo y motriz.

No hay exactitud científica en qué causa el retraso. Solo el cuidadoso estudio y seguimiento del caso podrá determinar si el retraso psicomotor es causado o es la primera fase de un problema mayor:

  • Enfermedades crónicas extraneurológicas, como enfermedad celíaca, desnutrición, hospitalizaciones frecuentes y prolongadas, cardiopatías congénitas, etc.
  • El efecto de un déficit sensorial aislado, como la sordera neurosensorial.
  • Una futura deficiencia mental ligera o severa.
  • Parálisis cerebral infantil con sus diversas formas clínicas.
  • Trastorno del desarrollo de la coordinación que suele asociarse al Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
  • Trastorno de la gama autista.

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¿Cómo identificar el retraso psicomotor?

Un niño que en sus primeros 3 años de vida presenta una secuencia lenta o alterada en el logro de los hitos de desarrollo puede tener un diagnóstico de retraso psicomotor.

Este retraso puede ser global, que afecta no solo las destrezas motrices sino también las habilidades para comunicarse, jugar o en la interacción social. En otras ocasiones, se hace evidente solo en un área específica.

También hay niños que muestran los primeros hitos del desarrollo psicomotor con relativa normalidad. Después del segundo año es cuando se hace evidente un retraso en el lenguaje y una relativa pobreza en la forma en que juega.

El especialista es quien puede comparar la evolución del niño con instrumentos como las tablas de desarrollo o tests que le permitan valorar si existe alguna anormalidad. No obstante, no hay ninguna prueba médica (como una analítica o una técnica de imagen) que le permita confirmar el diagnóstico.

¿Qué podemos hacer los padres?

En primer lugar, hay que mantener la calma pues el niño necesita de nuestro apoyo para superarse. El especialista será quién determine qué se debe hacer en cada caso. Sin embargo, podemos estar atentos a las siguientes señales, tal como indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades:

Posibles señales de retraso psicomotor a los 2 meses

  • El bebé se sobresalta de forma exagerada ante cualquier sonido inesperado.
  • No sigue con la vista a las cosas que se mueven.
  • Irritabilidad permanente.
  • Cuando está boca abajo y empuja la cabeza hacia arriba, no puede sostener la cabeza en alto.
  • No se lleva las manos a la boca.

A los 3 meses

  • Asimetría de actividad en las manos.
  • No existe lateralidad en el uso de las manos.

A los 4 meses

  • No sigue con la vista a las cosas que se mueven.
  • No sonríe a las personas.
  • Le cuesta sostener la cabeza con firmeza.
  • No se lleva las cosas a la boca.
  • No gorjea ni hace sonidos con la boca.
  • Tiene dificultad para mover uno o los dos ojos en todas las direcciones.
  • No empuja con los pies cuando le apoyan sobre una superficie dura.
  • Hipertonía de aductores: el ángulo de aductores de las extremidades inferiores no supera los 90º.

A los 6 meses

  • El bebé no trata de agarrar cosas que están a su alcance.
  • No demuestra afecto por quienes le cuidan.
  • No reacciona ante los sonidos de alrededor.
  • Tiene dificultad para llevarse cosas a la boca.
  • No se ríe ni hace sonidos cuando siente placer.
  • No rueda en ninguna dirección para darse vuelta.
  • Se ve rígido y con los músculos tensos o, por el contrario, se ve sin fuerzay flácido.
  • No emite sonidos de vocales (a, e, o).
  • Persistencia del reflejo de Moro (que se pierde a los 3 o 4 meses), persistencia de la mirada a la mano.

A los 8 meses

  • Patrón de conducta repetitiva durante más de la mitad del tiempo que pasa despierto (agitar las manos, golpearse la cara…).

A los 9 meses

  • El bebé no se sienta con ayuda.
  • No se sostiene en las piernas con apoyo.
  • No balbucea (mamá, tata, papá).
  • Jugar por turnos, como “primero me toca a mí, ahora te toca a ti” es algo que no puede hacer.
  • No responde cuando le llaman por su nombre.
  • No parece reconocer a las personas cercanas.
  • Señala, pero no dirige la mirada hacia donde lo hace.
  • No pasa juguetes de una mano a la otra.

A los 12 meses

  • El bebé no gatea.
  • No puede permanecer de pie con ayuda.
  • No busca las cosas que ve cuando son escondidas.
  • Hay gestos como saludar con la mano o mover la cabeza que no aprende.
  • No señala cosas.
  • No dice palabras sencillas como “mamá” o “papá”.
  • Persistencia de babeo.
  • También persistencia de llevarse todo a la boca.

A los 18 meses

  • Le cuesta caminar.
  • No señala cosas para mostrárselas a otras personas.
  • No sabe para qué sirven cosas que se usan en su cuidado o en el hogar.
  • Entre sus comportamientos no figura la imitación o copiar lo que hacen las demás personas.
  • No aprende nuevas palabras o no sabe por lo menos 6 palabras.
  • No se da cuenta o no parece importarle si la persona que lo cuida se va a o regresa.

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A los 2 años

  • No usa frases de dos palabras. Por ejemplo: dame agua.
  • Estereotipias verbales o manuales (repetir los mismos sonidos o palabras).
  • No copia acciones ni palabras.
  • Es incapaz de usar objetos de uso común, como un cepillo de dientes, el teléfono, el tenedor o una cuchara.
  • No puede seguir instrucciones sencillas.
  • Además, camina con poca estabilidad.

A los 3 años

  • Se cae mucho o tiene problemas para subir y bajar escaleras.
  • No mira a las personas a los ojos.
  • Le resulta difícil jugar con juguetes sencillos, como tableros de piezas para encajar, rompecabezas sencillos o girar una manija.
  • No usa oraciones para hablar.
  • No entiende instrucciones sencillas.
  • La imaginación no aparece en sus juegos ni tampoco imita.
  • No quiere jugar con otros niños ni con juguetes.
  • Babea o no se le entiende cuando habla.

A los 4 años

En esta edad los problemas para jugar o interactuar con los demás pueden revelar un retraso psicomotor.

  • No puede saltar en el mismo sitio.
  • Tiene dificultades para hacer garabatos.
  • No muestra interés por los juegos interactivos o de imaginación.
  • Ignora a otros niños o no responde a las personas que no son de la familia.
  • Se niega a vestirse, dormir y usar el baño.
  • No puede relatar su cuento favorito.
  • No sigue instrucciones de 3 partes.
  • Habla con poca claridad.
  • No entiende lo que se quiere decir con “igual” y “diferente”.
  • Además, no sabe usar las palabras “yo” y “tú”.

Señales de un retraso psicomotor a los 5 años

  • No puede decir su nombre y apellido.
  • No expresa una gran variedad de emociones.
  • Tiene comportamientos extremos. Por ejemplo: demasiado miedo, agresión, timidez o tristeza.
  • Se distrae con facilidad, tiene problemas para concentrarse en una actividad durante más de 5 minutos.
  • No responde a las personas o lo hace solo de forma superficial.
  • No puede distinguir la fantasía de la realidad.
  • Es demasiado retraído y pasivo.
  • No juega a una variedad de juegos y actividades.
  • No habla de sus actividades o experiencias diarias.
  • Le resulta imposible cepillarse los dientes, lavarse y secarse las manos o desvestirse sin ayuda.
  • Por último, no dibuja.

Ante señales de un retraso psicomotor, es importante mantener la calma

A partir del primer año de vida, si el niño pierde habilidades o destrezas que ya había adquirido, debe considerarse como una señal de alerta que amerita la inmediata atención del pediatra o del neuropediatra.

Cuando un especialista señala que hay retraso psicomotor, es un diagnóstico provisional, ya que hay que esperar la evolución del niño. Si el retraso es persistente en los primeros años de vida puede ser el preludio de un futuro diagnóstico de retraso mental.

A los padres nos corresponde mantener la calma y apoyar la estimulación temprana de nuestro hijo. Así, hay que evitar culpabilizarse. Cualquiera que sea el motivo del retraso psicomotor de nuestro hijo, debemos aprender a convivir con él y procurar el mayor desarrollo de sus destrezas y potencialidades.

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Thady Carabaño

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela (1992).

Trabajó como gerente de programación en Colombeia TV (2011-2013) y adjunta al gerente de la Oficina de Relaciones Institucionales en TVES (2013-2016). Durante más de 9 años fue proveedora externa de servicios editoriales en CANTV.

A partir del año 2016 centró su carrera en la redacción de contenidos. Actualmente, trabaja para opperweb.com e inmobilia.com.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/como-identificar-si-tu-hijo-tiene-retraso-psicomotor/

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