Síntomas y tratamiento de la vaginitis

Contents
  1. Vaginosis bacteriana: Hoja informativa de los CDC
  2. ¿Qué tan común es la vaginosis bacteriana?
  3. ¿Cómo se propaga la vaginosis bacteriana?
  4. ¿Cómo puedo evitar contraer vaginosis bacteriana?
  5. Estoy embarazada.  ¿Cómo afecta a mi bebé la vagiosis bacteriana?
  6. ¿Cómo puedo saber si tengo vaginosis bacteriana?
  7. ¿Cómo sabrá mi médico si tengo vaginosis bacteriana?
  8. ¿La vaginosis bacteriana se puede curar?
  9. ¿Qué pasa si no recibo tratamiento?
  10. Fuentes:
  11. ¿Cómo Me Hago Un Examen & Tratamiento por Vaginitis o Infecciones por Hongos?
  12. ¿Cuál es el tratamiento para la vaginitis?
  13. ¿Cómo puedo aliviar los síntomas irritantes de la vaginitis?
  14. ¿Dónde pueden hacerme pruebas y darme tratamiento para la vaginitis?
  15. ¿Cómo puedes prevenir la vaginitis? Síntomas y tratamiento
  16. ¿Qué es la vaginitis?
  17. ¿A quién afecta?
  18. ¿Qué causa vaginitis?
  19. ¿Existen factores de riesgo?
  20. ¿Cuáles son los síntomas de la vaginitis?
  21. ¿Qué tipos de vaginitis existen y qué síntomas provocan?
  22. ¿Cuáles son sus complicaciones?
  23. ¿Tiene tratamiento la vaginitis?
  24. Vaginosis bacteriana
  25. ¿Cuáles son los signos y los síntomas de la vaginosis bacteriana?
  26. ¿Cuáles son las causas de la vaginosis bacteriana?
  27. ¿Cómo se diagnostica la vaginosis bacteriana?
  28. ¿Cómo se trata la vaginosis bacteriana?
  29. ¿Es posible prevenir la vaginosis bacteriana?
  30. ¿Qué problemas pueden surgir?
  31. Infección vaginal – Síntomas y tratamiento en Vigo
  32. Cómo se transmite la infección vaginal
  33. Síntomas de infección vaginal y vaginitis
  34. Infección vaginal: Factores de riesgo
  35. Cómo prevenir infecciones vaginales
  36. Vaginitis: Causas
  37. Causas de vaginitis no infecciosas
  38. Tratamiento de la infección vaginal y de la vulvovaginitis

Vaginosis bacteriana: Hoja informativa de los CDC

Síntomas y tratamiento de la vaginitis

La vaginosis bacteriana (VB) es una infección causada por una cantidad excesiva de ciertas bacterias que cambian el equilibrio normal de las bacterias en la vagina.

¿Qué tan común es la vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana es la infección vaginal más frecuente en las mujeres de 15 a 44 años.

¿Cómo se propaga la vaginosis bacteriana?

Los investigadores desconocen la causa de la vaginosis bacteriana (VB) o la forma en que algunas mujeres la contraen, pero lo que sí sabemos es que la infección ocurre comúnmente en mujeres sexualmente activas. La vaginosis bacteriana está asociada a un desequilibrio de las bacterias “buenas” y “dañinas”, que normalmente se encuentran en la vagina de la mujer.

Tener una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales, como también hacerse duchas vaginales, puede alterar el equilibrio de las bacterias en la vagina y hacer que las mujeres corran un mayor riesgo de contraer vaginosis bacteriana

Tampoco sabemos cómo las relaciones sexuales contribuyen a la vaginosis bacteriana. No hay trabajos de investigación que demuestren si una mujer contraerá esta infección o no, en el caso de que su pareja sexual sea tratada. Tener vaginosis bacteriana puede aumentar la probabilidad de contraer otras enfermedades de transmisión sexual (ETS).

No es frecuente que la vaginosis bacteriana afecte a las mujeres que nunca hayan tenido relaciones sexuales.

Las personas no pueden contraer vaginosis bacteriana por el contacto con los asientos del inodoro, la ropa de cama o las piscinas.

¿Cómo puedo evitar contraer vaginosis bacteriana?

Médicos y científicos no saben completamente cómo se propaga la vaginosis bacteriana, y no se conocen mejores maneras de prevenirla.

Las siguientes medidas de prevención básicas pueden ayudar a reducir su riesgo de presentar vaginosis bacteriana:

  • No tener relaciones sexuales.
  • Limitar el número de parejas sexuales.
  • No hacerse duchas vaginales.

Estoy embarazada.  ¿Cómo afecta a mi bebé la vagiosis bacteriana?

Las mujeres embarazadas pueden contraer vaginosis bacteriana. Si esto sucede, tienen una mayor probabilidad de que sus bebés nazcan prematuros (antes de tiempo) o con bajo peso, en comparación con las mujeres que no hayan contraído vaginosis bacteriana durante el embarazo. Un peso bajo al nacer significa dar a luz a un bebé que pese menos de 5.5 libras cuando nace.

El tratamiento es de particular importancia para las mujeres embarazadas.

¿Cómo puedo saber si tengo vaginosis bacteriana?

Muchas mujeres con vaginosis bacteriana no presentan síntomas. Si usted tiene síntomas, es posible que note una secreción vaginal blanca o gris y poco espesa, olor, dolor, picazón o ardor en la vagina.

  Algunas mujeres tienen un fuerte olor a pescado, especialmente después de haber tenido relaciones sexuales.

Es posible que también sienta ardor al orinar o picazón en la parte externa de la vagina o ambos síntomas.

¿Cómo sabrá mi médico si tengo vaginosis bacteriana?

El proveedor de atención médica examinará la vagina a fin de detectar signos de secreciones vaginales y tomará una muestra de ellas para realizar pruebas de laboratorio y determinar si presenta vaginosis bacteriana.

¿La vaginosis bacteriana se puede curar?

La vaginosis bacteriana a veces desaparece sin tratamiento. Pero si usted presenta síntomas de esta afección, debe hacerse examinar y recibir tratamiento.

Es importante que tome todos los medicamentos que se le receten, aun si sus síntomas desaparecen. Un proveedor de atención médica puede tratar la vaginosis bacteriana con antibióticos, pero esta puede reaparecer incluso después del tratamiento.

El tratamiento también puede reducir el riesgo de contraer algunas enfermedades de transmisión sexual.

Las parejas sexuales masculinas de mujeres a las que se les ha diagnosticado vaginosis bacteriana generalmente no necesitan tratamiento. Sin embargo, la vaginosis bacteriana puede transmitirse entre las parejas sexuales femeninas.

¿Qué pasa si no recibo tratamiento?

La vaginosis bacteriana puede causar algunos problemas de salud graves como los siguientes:

  • Mayor probabilidad de contraer el VIH si tiene relaciones sexuales con una persona infectada por este virus.
  • Si usted tiene el VIH, más probabilidad de transmitir el VIH a su pareja sexual.
  • Si tiene vaginosis bacteriana cuando está embarazada, tendrá mayor probabilidad de dar a luz a su bebé mucho antes de tiempo.
  • Mayor probabilidad de contraer una ETS como clamidia y gonorrea.  Estas bacterias a veces pueden provocar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), lo cual puede hacer que le sea más difícil o imposible tener hijos.

División de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (DSTDP)
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Centro de información de los CDC
1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
Comuníquese con CDC–INFO

Fuentes:

Centers for Disease Control and Prevention. Sexually Transmitted Diseases Treatment Guidelines, 2015. MMWR, 64(RR-3) (2015).

Hillier S and Holmes K. Bacterial vaginosis. In: K. Holmes, P. Sparling, P. Mardh et al (eds). Sexually Transmitted Diseases, 3rd Edition. New York: McGraw-Hill, 1999, 563-586.

Versión en español aprobada por CDC Multilingual Services – Order # 273211

Источник: https://www.cdc.gov/std/spanish/vb/stdfact-bacterial-vaginosis-s.htm

¿Cómo Me Hago Un Examen & Tratamiento por Vaginitis o Infecciones por Hongos?

Síntomas y tratamiento de la vaginitis

Un enfermero o un doctor pueden decirte si tienes vaginitis y ayudarte a averiguar qué la causó. El tratamiento de la vaginitis depende de cuál sea su causa.

Si tienes síntomas de vaginitis, es una buena idea ir a ver tu médico o enfermero, o consultar con el Centro de salud de Planned Parenthood local. La vaginitis no suele ser un problema de salud importante, pero, si no se trata, puede convertirse en algo grave.

Hay muchas causas diferentes para la vaginitis, y enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la gonorrea y la clamidia pueden tener síntomas bastante parecidos a ella. Consultar con un médico es la mejor forma de averiguar qué sucede realmente y así iniciar el tratamiento apropiado.

Para detectar cuál es la causa de la vaginitis, es posible que el médico haga una prueba que consiste en observar una muestra de flujo vaginal bajo un microscopio o que realice otras pruebas, como un análisis de orina.

Si el doctor ya te diagnosticó una infección vaginal por levaduras anteriormente y tienes los mismos síntomas, puedes intentar tomar medicamentos de venta sin receta para ese tipo de infecciones. Si no tienes certeza, consulta a un médico o ve a uno de los Centros de salud de Planned Parenthood. Si tomaste medicamentos de venta sin receta y los síntomas no desaparecen, ve al médico.

¿Cuál es el tratamiento para la vaginitis?

La vaginitis suele ser fácil de curar. El tipo de tratamiento más adecuado para ti depende de los siguientes factores:

  • Cuál es la causa de la vaginitis en tu caso.
  • Cuán intensos son los síntomas.
  • Si hay un embarazo en curso.

Si la vaginitis es causada por una infección por hongos, vaginosis bacteriana o tricomoniasis, el médico puede recetarte cremas, supositorios, óvulos vaginales o comprimidos.

 Algunas cremas medicinales o supositorios para la infección por levaduras (como Monistat) pueden comprarse en la farmacia sin receta médica. La tricomoniasis es el único tipo de vaginitis que se transmite por vía sexual.

 Por eso, si tienes tricomoniasis es muy importante que tu pareja sexual también reciba tratamiento.

Si la vaginitis es causada por una alergia o una irritación, los síntomas suelen desaparecer una vez que se deja de usar la sustancia o el objeto que causaba el problema. A veces, puede ser necesario usar una crema para contribuir a la curación. En algunos casos graves y poco frecuentes de reacciones alérgicas, es posible que necesites atención médica de urgencia.

Si la vaginitis es causada por niveles bajos de estrógeno, el médico puede recetarte cremas, comprimidos o anillos vaginales que liberan estrógeno en el organismo.

Sin importar qué tipo de vaginitis tengas, asegúrate de lo siguiente:

  • No uses los medicamentos de otra persona. Incluso si sus síntomas sean similares, es posible que la infección sea diferente y que requieran tratamientos distintos.
  • No uses medicamentos que tengas hace mucho tiempo. Tal vez ya no sean eficaces o, incluso, puedan empeorar la infección.
  • Sigue cuidadosamente todas las instrucciones del médico o todas las indicaciones que vienen con el tratamiento.
  • Completa TODO el tratamiento. La infección puede reaparecer si no completas el tratamiento, incluso si los síntomas han desaparecido o si tienes tu periodo menstrual.
  • Ve a la cita de seguimiento con el médico para asegurarte de que el tratamiento haya hecho efecto.

Durante el tratamiento de la vaginitis, debes seguir las siguientes instrucciones:

  • No te introduzcas nada en la vagina, excepto medicamentos o tampones. No tengas sexo oral ni vaginal hasta que te sientas mejor.
  • No hay problema si usas tampones o una copa menstrual cuando tienes el periodo, a menos que uses medicamentos que haya que introducir en la vagina. En ese caso, usa toallas sanitarias.
  • Si estás usando gel o cremas dentro de la vagina, puedes usar toallas sanitarias o protectores diarios sin aroma para evitar que la medicina gotee en tu ropa.

¿Cómo puedo aliviar los síntomas irritantes de la vaginitis?

Aunque la vaginitis puede causar mucha picazón e irritación, trata de no rascarte
porque eso puede causar más irritación o cortes en la piel, lo que puede propagar los gérmenes y empeorar la infección. Hay cremas vaginales de venta sin receta que puedes aplicar en la vulva para contribuir a calmar la irritación. Tu médico también puede darte algunas recomendaciones para aliviar la picazón y el ardor. 

Evita tener relaciones sexuales hasta que la infección o la irritación desaparezca (sobre todo si tienes tricomoniasis, porque esta es una enfermedad de transmisión sexual que tú y tu pareja pueden transmitirse alternadamente). La fricción del sexo y los líquidos corporales de tu pareja pueden causar más irritación o dificultar la curación. Algunos medicamentos que se usan en la vagina tienen aceite, lo que puede causar que los condones se rompan.

¿Dónde pueden hacerme pruebas y darme tratamiento para la vaginitis?

Pueden hacerte pruebas y darte tratamiento para la vaginitis en el Centro de salud de Planned Parenthood local, en clínicas comunitarias o de salud reproductiva, o por medio de tu obstetra, ginecólogo o médico de cabecera.

Источник: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/salud-y-bienestar/vaginitis-infeccion-por-hongos-y-vaginosis-bacteriana/como-me-hago-un-examen-recibo-tratamiento-para-vaginitis

¿Cómo puedes prevenir la vaginitis? Síntomas y tratamiento

Síntomas y tratamiento de la vaginitis

De la mano de Juan Mario Troyano Luque, catedrático de Obstetricia y Ginecología y presidente de la Comisión Científica de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), analizamos qué es la vaginitis, sus causas y síntomas más frecuentes, así como sus posibles complicaciones y tratamiento.

¿Qué es la vaginitis?

La vaginitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los tejidos de la vagina a causa de una infección determinada. Por lo general, suele existir también una afección de los genitales externos (vulvovaginitis), y una inflamación del cuello del útero (cérvix) o cervicovaginitis.

¿A quién afecta?

Fundamentalmente, la vaginitis afecta a mujeres en edad reproductiva, bien por alteraciones en el sistema natural vaginal o por infecciones transmitidas. Sin embargo, también pueden sufrir vaginitis:

  • Niñas: dada su escasa actividad hormonal y, en ocasiones, una deficiente higiene.
  • Mujeres en la menopausia: al producirse una atrofia genital.
  • Mujeres gestantes: a causa de una mayor concentración de glucógeno en las células vaginales por la actividad hormonal de la gestación, lo que provoca frecuentes infecciones por hongos, de escasa repercusión, pero muy molestas.

¿Qué causa vaginitis?

En una mujer joven con actividad hormonal normal, la vagina mantiene una flora o ecosistema favorecido por la acción de los estrógenos, que son las hormonas encargadas de mantener el desarrollo, grosor y elasticidad del epitelio vaginal (la capa de tejido que cubre las paredes internas de la cavidad vaginal). Cuando esta actividad hormonal cesa o disminuye, el ecosistema vaginal puede deteriorarse y favorecer la aparición de vaginitis, al disminuir la acidez del flujo genital y, por tanto, las defensas naturales de la zona.

Esta enfermedad no solo se da cuando ese sistema natural vaginal se altera, sino también cuando se sufre cualquier tipo de agresión, bien por infecciones transmitidas o por desequilibrio de los gérmenes existentes habitualmente en esa flora vaginal.

De hecho, más del 80% de las mujeres que presentan síntomas de vaginitis tienen infecciones provocadas por:

  • Bacterias.
  • Hongos (candidiasis).
  • Parásitos (trichomonas).

Por otro lado, y si bien en menor proporción, la vaginitis puede ser causada también por un virus, como el Herpes Simple (VHS) o el Papiloma Humano (HPV), provocando lesiones genitales.

¿Existen factores de riesgo?

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer vaginitis son:

  • Haber sufrido otras infecciones genitales anteriores (Gardnerella, Chlamydias, Gonococia, etc…).
  • Sufrir enfermedades de transmisión sexual (ETS): además de producir una vaginitis, pueden ocasionar enfermedades más graves como la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EPI).
  • La práctica de coitos de riesgo (sin medidas de precaución) o tener un alto número de parejas sexuales distintas.
  • El uso de dispositivos intrauterinos (DIU).
  • La toma de anticonceptivos hormonales: aunque no son la causa, sí favorecen la infección, al mantener constantes las dosis hormonales e influenciar  la composición de la flora vaginal.
  • El uso de antibióticos o corticoides.
  • Sufrir enfermedades asociadas como la diabetes: puesto que pueden provocar la descompensación metabólica.
  • Utilización de ropa inadecuada o de tejidos que impiden la transpiración genital.
  • El abuso cotidiano de compresas o salvaslips.
  • Los baños en piscinas mal higienizadas o con exceso de cloro: ya que disminuyen la acidez vaginal habitual.

¿Cuáles son los síntomas de la vaginitis?

Todas las vaginitis presentan habitualmente síntomas asociados y comunes como:

  • Aumento importante del flujo genital.
  • Flujo de un color distinto y más espeso durante todo el ciclo menstrual.
  • Flujo maloliente e irritante y, a veces, con discreto sangrado.
  • Picor vulvo-vaginal de predominio nocturno y con aumento tras el coito.
  • Ardor genital intenso.
  • Molestias urinarias (al contacto de la orina con los genitales).
  • Dolor en el coito (dispareunia).

¿Qué tipos de vaginitis existen y qué síntomas provocan?

En función del germen causante, existen diferentes tipos de vaginitis que causan síntomas  y molestias específicas:

  • Vaginitis bacteriana: responsable del 30% de las vaginitis. Su síntoma más habitual es el aumento del flujo genital con color grisáceo y un olor desagradable, similar al del pescado.
  • Vaginitis por hongos: causante del 20% de los casos de vaginitis. Sus síntomas son:

-Prurito (picor) genital intenso, sobre todo vulvar.

-Enrojecimiento marcado de la vulva y la vagina.

-Flujo blanquecino y pastoso que recuerda al yogur.

-Recaídas frecuentes, sobre todo durante el embarazo.

  • Vaginitis por parásitos (Trichomonas): se trata de una infección de transmisión sexual, frecuente en más de un 50% de pacientes de riesgo o personas que mantienen relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas. Se caracteriza por la aparición de un parásito dotado de una cola (flagelo) que le permite moverse dentro del flujo genital y que crece en ambientes pobres en oxígeno. Aunque esta infección es asintomática en un 40% de mujeres afectadas, sus signos más habituales son:

-Aumento exagerado de flujo genital (leucorrea).

-Flujo de color verdoso “pistacho” con pompas/espuma por fermentación del flujo genital.

-Enrojecimiento vaginal marcado y del cuello uterino.

-Picor vulvar y vaginal.

-Mal olor genital.

-Molestias urinarias.

-Dolor durante el coito (dispareunia).

-Dolores abdominales bajos.

  • Vaginitis por virus: las más frecuentes son causadas por el virus del Papiloma Humano (HPV) y por el virus del Herpes Simple (Tipo 2) (HSV-2). La transmisión de ambos virus está provocada por contacto sexual, y se manifiesta en mayor grado en la primera infección, aunque, como la mayoría de los virus de acción local, puede reactivarse en la mujer a lo largo de su vida, dando lugar a síntomas muy molestos. Algunos de ellos son:

-“Ardor” intenso genital: como pinchazos de alfileres.

-Dolor vulvar y enrojecimiento genital.

-Vesículas genitales que se rompen, con salida del líquido interior.

-Ulceraciones cutáneas.

-Ganglios inguinales.

-Verrugas genitales (en forma de coral): frecuentes en el caso del Virus del Papiloma Humano.

¿Cuáles son sus complicaciones?

Si se trata adecuadamente, la vaginitis no entraña ningún conflicto terapéutico, aunque algunas de las complicaciones que puede provocar, excepcionalmente y dependiendo del germen, son:

  • Infecciones urinarias de vías bajas (uretritis).
  • Úlceras genitales.
  • Verrugas genitales.
  • Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EPI) o infertilidad.
  • Inflamación intestinal crónica (rectitis).
  • Artritis o hepatitis.
  • Cáncer de cuello uterino, vulva y/o vagina.
  • Cáncer oral/laringe/anal, según hábitos sexuales con parejas de riesgo.
  • Infecciones fetales graves, si se está embarazada.

¿Tiene tratamiento la vaginitis?

La vaginitis tiene tratamiento, aunque este variará en función del germen causante.

  • El ginecólogo valorará las características de los signos clínicos de  la paciente (flujo, olor, enrojecimiento vulvar…) así como la existencia de posibles alergias, resistencias o embarazo. En algunos casos, para completar el diagnóstico, será necesario realizar un cultivo de vagina, cuello uterino, uretra y ano.
  • Una vez establecida la causa, suelen emplearse fármacos (antibióticos), cremas o geles antimicrobianos, con el fin de minimizar también la sintomatología molesta expresada  por  la paciente (picor, dolor, aumento exagerado del flujo genital, mal olor etc.).
  • Durante el tratamiento se recomienda no mantener relaciones sexuales y evitar las duchas vaginales y los tampones.
  • 1.Mantén una vida sexual sana.Tanto si tienes pareja estable como si no, toma las medidas de precaución necesarias a la hora de mantener relaciones sexuales.
  • 2.Minimiza el riesgo de infecciones.Ten en cuenta que las lesiones genitales y los sangrados por heridas durante el coito pueden facilitar la aparición de infecciones y de enfermedades de transmisión sexual (ETS).
  • 3.Sigue una adecuada higiene íntima.Lava la zona una o dos veces al día como máximo, y con jabones suaves, ya que el exceso de higiene puede cambiar tu pH vaginal y favorecer la aparición de infecciones.
  • 4.Recuerda que la vagina debe estar libre de gérmenes.Tras orinar o defecar, límpiate de adelante hacia atrás para no llevar las bacterias de la zona anal a la vaginal.
  • 5.Usa ropa interior holgada y de tejidos que permitan la transpiración.Apuesta por utilizar prendas amplias de algodón y evita los pantalones ajustados, ya que dificultan la ventilación de la zona genital y favorecen la proliferación de bacterias.
  • 6.No abuses de los tampones y salvaslips.Recuerda que los tampones y salvaslips deben ser usados por poco tiempo y solo durante la menstruación, ya que dificultan la transpiración y la salida del flujo genital.
  • 7.Extrema las precauciones en verano.La excesiva cloración de las piscinas, así como los balnearios, spas y jacuzzis disminuyen la acidez habitual de la vagina, favoreciendo la aparición de infecciones.
  • 8.Abandona el tabaco y alcohol.Su consumo no solo es perjudicial para tu salud en general, sino que también favorece la eliminación de los microorganismos beneficiosos del cuerpo, incrementando el riesgo de infecciones.
  • 9.Haz partícipe a tu pareja del riesgo de infección.Apuesta por tomar medidas de prevención que eviten la aparición de vaginitis y, en caso de infección, no dudes en comunicárselo a tu pareja, ya que también deberá ir al médico y tratarse, si fuera preciso.
  • 10.Acude periódicamente al ginecólogo para las revisiones médicas.Sobre todo, si detectas cambios en tu función genital o sufres molestias. El profesional médico determinará si existe infección y pautará el tratamiento adecuado.

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Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/vaginitis/

Vaginosis bacteriana

Síntomas y tratamiento de la vaginitis

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La vaginosis bacteriana es una infección leve de la vagina. La vaginosis bacteriana aparece cuando hay más bacterias «malas» que «buenas» en la vagina. Se trata de la infección vaginal más común en las mujeres jóvenes.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la vaginosis bacteriana?

Muchas muchachas no tienen ningún síntoma de vaginosis bacteriana. Pero quienes los tienen tal vez noten lo siguiente:

  • flujo vaginal blanco o gris
  • olor desagradable (similar al del pescado) que se nota más durante el período (menstruación) o después de tener relaciones sexuales

La vaginosis bacteriana no suele causar picazón ni ardor. Si una muchacha tiene esos síntomas, el médico buscará otras afecciones.

¿Cuáles son las causas de la vaginosis bacteriana?

En la vagina hay muchas bacterias buenas y saludables. Estas bacterias ayudan a proteger a la vagina de las bacterias nocivas que pueden provocar síntomas como flujo con olor desagradable.

Las muchachas con vaginosis bacteriana tienen menos bacterias buenas de lo habitual y esto permite el crecimiento de más bacterias nocivas (malas).

Cuando el equilibrio normal de bacterias de la vagina cambia, una muchacha puede comenzar a tener síntomas de vaginosis bacteriana.

Aunque los médicos no saben con exactitud qué es lo que causa la vaginosis bacteriana, algunas cosas pueden hacer que sea más probable su aparición. Por ejemplo:

  • las duchas vaginales
  • fumar
  • tener nuevas parejas sexuales o muchas parejas sexuales diferentes (hombres o mujeres). La vaginosis bacteriana no se considera una enfermedad de transmisión sexual. Pero las probabilidades de contraerla parecen aumentar con la cantidad de parejas sexuales que tiene una mujer.

En contadas ocasiones, incluso las muchachas que nunca han tenido relaciones sexuales pueden padecer vaginosis bacteriana. No es posible contraer vaginosis bacteriana a través de los asientos de inodoro, las sábanas, las toallas o las piscinas.

¿Cómo se diagnostica la vaginosis bacteriana?

El médico o la enfermera hará lo siguiente:

  • hará preguntas sobre tu salud en el pasado y sobre tus síntomas actuales
  • te revisará. Si tienes un flujo molesto, el médico tal vez te realice un examen pélvico para observar el interior de la vagina.
  • recolectará una muestra de flujo vaginal con un hisopo de algodón para analizarlo en el consultorio o en un laboratorio

¿Cómo se trata la vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana se trata habitualmente con antibióticos. Los antibióticos pueden ser de dos tipos:

  • píldoras que se tragan
  • cremas o geles que se colocan en el interior de la vagina con un aplicador, del mismo modo que un tampón

Como la vaginosis bacteriana puede volver a aparecer, las muchachas deben tomar antibióticos durante un tiempo. Aun cuando te sientas mejor cuando hayas tomado la mitad de los antibióticos, asegúrate de tomar todos los que te indicaron. Esta es la mejor manera de matar las bacterias nocivas.

Es probable que tu médico te mencione algunas cosas que debes evitar mientras estás tomando el antibiótico. Por ejemplo:

  • Algunas cremas pueden debilitar los condones y los diafragmas (incluso después del tratamiento).
  • En algunos casos, algunos medicamentos pueden provocar reacciones adversas con las bebidas alcohólicas.

Pregunta si debes evitar algo mientras estás tomando el medicamento.

Si una muchacha mantiene relaciones sexuales con hombres, no es necesario que ellos se hagan una prueba. Pero si una muchacha mantiene relaciones sexuales con otra muchacha, su pareja también debe hacerse una prueba y, si tiene síntomas, debe recibir tratamiento.

¿Es posible prevenir la vaginosis bacteriana?

No siempre es posible prevenir la vaginosis bacteriana. Pero puedes reducir las probabilidades de contraerla si haces lo siguiente:

Además, debes usar un condón cada vez que tengas relaciones sexuales (vaginales, orales o anales). Esto también te ayuda a protegerte de las enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué problemas pueden surgir?

En la mayoría de los casos, si se trata adecuadamente, la vaginosis bacteriana desaparece sin ningún problema. Si la vaginosis bacteriana no se trata, se incrementan las probabilidades de que una muchacha tenga problemas de salud, como los siguientes:

  • enfermedades de transmisión sexual, herpes, clamidiasis, gonorrea o VIH
  • problemas durante el embarazo, como dar a luz de manera anticipada o tener un bebé demasiado pequeño
  • enfermedad inflamatoria pélvica, que puede hacer que resulte difícil o imposible quedar embarazada

Las infecciones como la vaginosis bacteriana son uno de los motivos por los que las muchachas que tienen relaciones sexuales deben realizarse controles ginecológicos y análisis de enfermedades de transmisión sexual, aun cuando no tengan síntomas. La mayoría de las muchachas con vaginosis bacteriana no notan ningún síntoma; por lo tanto, es posible que no sepan que tienen la infección y tal vez no reciban tratamiento.

La vaginosis bacteriana puede ser leve, pero es necesario tratarla para prevenir otros problemas. Los médicos y los enfermeros pueden diagnosticar y tratar la vaginosis bacteriana para asegurarse de que te mantengas sana.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: octubre de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/teens/bv-esp.html

Infección vaginal – Síntomas y tratamiento en Vigo

Síntomas y tratamiento de la vaginitis

Es importante distinguir entre dos conceptos, la infección vaginal y la vaginitis.

La infección vaginal es la invasión y afectación de la vagina por un agente infeccioso que ocasiona unos efectos sobre sus tejidos. Existen diversos agentes infecciosos que pueden afectar a la vagina como son: bacterias, virus, hongos, parásitos, etc.

El efecto más frecuente de la infección vaginal es la vaginitis, una inflamación vaginal, que también se puede originar por otras causas.

Cómo se transmite la infección vaginal

La mayoría de las infecciones vaginales se transmiten por contagio durante las relaciones sexuales, aunque también existen infecciones vaginales que surgen sin ser por este tipo de contagio.

Síntomas de infección vaginal y vaginitis

Con frecuencia, la vaginitis infecciosa se acompaña de inflamación de la vulva, produciendo una vulvovaginitis. Otras veces, se acompaña de inflamación del cuello del útero, denominada cervicitis uterina.

En las vaginitis infecciosas y en las vaginitis no infecciosas la inflamación de la vagina puede ocasionar síntomas y signos similares como son:

  • Flujo abundante y de aspecto, color y olor anormales.
  • Enrojecimiento, hinchazón y sensación de calor en la zona por la inflamación en el área vulvovaginal.
  • Escozor y picor vulvovaginal y, en ocasiones, también en la uretra.
  • Dolor vulvovaginal, que puede ser espontáneo, o provocado por el roce.
  • Disuria, que consiste en sensación de quemazón o dolor al orinar.
  • Dispareumia o dolor en las relaciones sexuales.

Infección vaginal: Factores de riesgo

Las probabilidades de sufrir una infección vaginal o una vulvovaginitis aumentan ante diversos factores de riesgo:

  • La presencia de enfermedades generales y del metabolismo como la diabetes, que producen alteración del pH o acidez en la vagina y en las defensas vaginales.
  • El embarazo o el período de lactancia.
  • Defensas o inmunidad baja, a causa de una enfermedad que altera la inmunidad como el VIH, enfermedades de la sangre, leucemia, linfomas, etc.
  • Tratamientos con medicamentos que disminuyen las defensas o la protección contra las infecciones vaginales como son: los antibióticos, corticoides y quimioterápicos.
  • Métodos anticonceptivos hormonales, tales como el anillo vaginal anticonceptivo, o los anticonceptivos orales, que impiden la ovulación y pueden alterar la ecología vaginal.
  • Haber padecido previamente vulvovaginitis u otras infecciones en los órganos genitales como candidiasis o vaginosis bacteriana.
  • Portar un dispositivo intrauterino (DIU).
  • No respetar unas correctas medidas higiénicas y sanitarias en el área genital, como el uso de jabones, uso de ropa interior inadecuada, no cambiar los tampones y compresas con la frecuencia necesaria o excederse en el uso diario de salvaslips.
  • Cambiar de pareja sexual con mucha frecuencia o practicar relaciones sexuales de riesgo sin las necesarias medidas de prevención de la infección vaginal.
  • Bañarse en instalaciones como bañeras o piscinas contaminadas, con exceso de cloro, sin la limpieza e higienización adecuada.

Cómo prevenir infecciones vaginales

Las siguientes medidas te ayudarán a prevenir infecciones vaginales:

  • Utilizar productos adecuados para la higiene del área genital.
  • Utilizar ropa interior de algodón y no demasiado apretada, que evite el exceso de humedad y calor que predisponen a infecciones vaginales, sobre todo por hongos.
  • No hacer uso abusivo de antibióticos y corticoides, ya que producen una disminución de las defensas naturales de la vagina causándote infecciones vaginales.
  • Durante la menopausia, es importante acudir al ginecólogo/a para adoptar medidas o tratamientos para prevenir la vaginitis por atrofia vaginal.
  • Utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales y mantener una adecuada higiene antes, durante y después de las relaciones.
  • En ocasiones, conviene utilizar probióticos vaginales para restaurar la flora vaginal. Estos se presentan en cremas, óvulos o cápsulas y ayudan a la defender la vagina de posibles infecciones.

La vaginitis es un cuadro clínico que cursa con una  inflamación de la vagina y que puede ser debida a diversos agentes causantes como los traumatismos, la radiación, productos químicos, agentes infecciosos, etc. Es por ello que debe distinguirse de la infección vaginal cuya causa es exclusivamente un agente infeccioso.

Las características de la vaginitis están relacionadas con el agente causante y también de su evolución: la vaginitis aguda tiene una evolución corta y la vaginitis crónica tiene una evolución larga, constante o duradera.

Vaginitis: Causas

Existen numerosas causas que originan una vaginitis o inflamación vaginal. La gran mayoría son de causa infecciosa, pero también existe un grupo de vaginitis no infecciosas.

La mayoría de las vaginitis infecciosas son causadas por alguno de los siguientes agentes:

  • Candidiasis vaginal:  Causada por hongos del tipo levadura que, en condiciones normales, están presentes en la vagina, pero en pequeña cantidad. Si este hongo prolifera demasiado en la vagina, se origina una candidiasis vaginal.
  • Tricomoniasis vaginal: Causada por la Trichomonas vaginalis, un parásito unicelular del genero de los protozoos, que se transmite por la relación sexual.
  • Vaginitis bacteriana o vaginosis bacteriana: Se produce por una disminución de las bacterias que defienden a la vagina y un aumento excesivo de las bacterias que la infectan. Así sucede con la gardnerella vaginalis.
  • Vaginitis mixtas: Son producidas por más de un agente infeccioso a la vez.

También se pueden producir vaginitis infecciosas por otros agentes menos frecuentes:

  • Vaginitis víricas: Virus como el del herpes simple.
  • Vaginitis parasitarias: Son causadas por parásitos intestinales, que pasan desde el ano a la vagina, ocasionando vaginitis. El contagio puede ser causado o no mediante las relaciones sexuales.

Causas de vaginitis no infecciosas

Las vaginitis no infecciosas no son producidas por agentes infecciosos  o biológicos (microorganismos patógenos), sino por agentes físicos, agentes químicos, falta de hormonas, entre otros. Entre dichos agentes causantes, se encuentran los siguientes:

  • Falta o disminución de los estrógenos (hormonas femeninas), que sucede en condiciones naturales como la menopausia y la lactancia. También puede suceder por extirpación de los ovarios en una operación con cirugía o por aplicación de radiación sobre los ovarios.
  • Radiación aplicada en la pelvis que produce atrofia de los ovarios y ocasiona una disminución de los estrógenos provocando secundariamente vaginitis atrófica.
  • Factores alérgicos: en mujeres que padecen alergias a materiales o sustancias químicas como sucede con la alergia al látex de los preservativos.
  • Agentes traumáticos son, entre otros, los traumatismos en los genitales provocados por accidentes, casos de violación y cirugía realizada en esta área genital.
  • Agentes químicos: Existe un grupo muy numeroso de productos químicos que pueden ocasionar una vaginitis no infecciosa. Dichos productos químicos pueden estar presentes en preservativos, espermicidas, jabones, productos higiénicos, detergentes, lavados vaginales, etc.

Si tienes síntomas de  infección vaginal, debes acudir al ginecólogo/a para obtener un diagnóstico y averiguar qué tipo de infección vaginal padeces.

El diagnóstico de infección vaginal se realiza mediante una historia clínica detallada, en la que constarán tus antecedentes de infecciones vaginales y enfermedades de transmisión sexual previas.

A continuación, tu ginecólogo realizará una exploración ginecológica meticulosa de vulva, vagina y cuello del útero. En ella se observa la presencia de flujo de características anormales y signos de inflamación de lavagina como hinchazón o enrojecimiento.

Finalmente, puede ser necesario completar la revisión ginecológica realizar un análisis del flujo vaginal y de las secreciones del cuello del útero.

Dicha prueba o análisis se realiza por observación directa del agente infeccioso al microscopio, o mediante un cultivo del flujo que puede identificar el microorganismo causante consistente en: bacterias, hongos, Trichomonas vaginales, etc.

Tratamiento de la infección vaginal y de la vulvovaginitis

La elección del tratamiento de la infección vaginal está en función del origen, si es infeccioso o no. Tu ginecólogo/a determinará la causa y te indicará el tratamiento específico y adecuado, así como consejos para la prevención de la vaginitis.

Debe evitarse o eliminar la causa que origina la inflamación vaginal.

  • Si padeces una vaginitis alérgica, tienes que evitar el contacto con los materiales, tejidos y productos químicos desencadenantes de tu alergia.
  • Si sufres una vaginitis atrófica o una vulvitis atrófica, tu ginecólogo te indicará tratamiento local con óvulos vaginales, gel, cremas o ungüentos que pueden contener estrógenos de acción local o productos hidratantes, lubricantes y antialérgicos.
  • Si tienes una vulvovaginitis atrófica severa o una vulvovaginitis alérgica, en ocasiones, puede ser necesario un tratamiento por vía oral, con comprimidos o cápsulas que contienen estrógenos o algún fármaco antialérgico.

El tratamiento de la infección vaginal tiene que ser específico para cada tipode infección vaginal o agente infeccioso causante.

  • Vaginitis por bacterias o vaginosis bacteriana: El tratamiento de elección es mediante antibióticos, que se pueden administrar localmente en la vulva o vagina mediante cremas, óvulos vaginales, gel, etc. Mientras realizas el tratamiento local no debes tener relaciones sexuales o, si las tienes, debes usar el preservativo. En la mayoría de infecciones vaginales bacterianas, además del tratamiento local, es necesario administrar un antibiótico oral. Su finalidad es obtener mayor efectividad en la curación de la infección y evitar nuevas infecciones o recaídas. Se puede realizar tratamiento a la vez: localmente por vía vaginal y por vía oral. En algunas ocasiones, después de curar la infección vaginal, puede estar indicado un tratamiento probiótico vaginal para restaurar las defensas vaginales y evitar las infecciones vaginales de repetición. El probiótico vaginal se suele aplicar en cremas, canuletas, óvulos o cápsulas.
  • Vaginitis por hongos o vaginitis micóticas: Se tratan con fármacos antimicóticos, que actúan destruyendo los hongos. Pueden aplicarse localmente en la vagina y la vulva. Con frecuencia se instaura un tratamiento simultáneo por vía oral a la pareja para evitar recaídas o recurrencias.
  • Trichomoniasis vaginal: se trata con fármacos trichomicidas, que destruyen la Trichomona vaginal causante de esta infección vaginal.

Debes acudir a la clínica ginecológica para consultar sobre una posible infección vaginal, sobre todo, ante las siguientes situaciones:

  • Si tienes síntomas de vaginitis.
  • Si sospechas que padeces o te han contagiado de una infección vaginal.
  • Has realizado un tratamiento por ti misma y, sin embargo, persisten o empeoraron los síntomas y signos de infección vaginal.
  • Ya sufriste varias infecciones vaginales y sospechas que vuelves a padecer otra.
  • Practicas relaciones sexuales de riesgo, cambias frecuentemente de pareja, tu pareja tiene relaciones sexuales con otras parejas y notas que comienzas con síntomas.
  • Recibiste tratamiento con antibióticos y a la vez o más tarde comenzaste a tener síntomas como irritación, picor o escozor vulvovaginal que te sugieren que comienzas una infección vaginal.
  • Comenzaste la menopausia y notas sequedad vulvar, dolor al tener las relaciones sexuales o dispareumia, tienes escozor vulvovaginal. Esto puede sugerir una vulvovaginitis atrófica, que debe ser tratada.
  • Durante el embarazo, si notas síntomas de infección vaginal, aunque sean leves.

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Источник: https://ginecologovigo.com/ginecologia/infeccion-vaginal/

Embarazo y niños
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