Sonambulismo infantil

Sonambulismo: qué es, síntomas, causas, prevención y tratamiento

Sonambulismo infantil

El sonambulismo es un trastorno que se produce cuando la persona afectada camina o realiza otra actividad estando dormida. El ciclo normal del sueño se compone de etapas que se desarrollan desde la somnolencia leve hasta el sueño profundo.

Los distintos ciclos del sueño se dividen entre no MOR (desincronizado) y MOR. El sonambulismo se da con mayor frecuencia durante el primer ciclo, el no MOR y en las primeras horas de sueño.

Caminar dormido es más común en niños que en adultos, puesto que a medida que se envejece el sueño disminuye. Por otra parte, el sonambulismo tiende a ser hereditario.

Pronóstico de la enfermedad

El sonambulismo no es una enfermedad grave mientras el propio afectado no corra peligro o pueda suponer una amenaza para las personas de su entorno. Es una patología que acostumbra a disminuir con los años y no es indicio de un trastorno grave, aunque puede ser síntoma de otras enfermedades.

Será preciso consultar al especialista si el paciente presenta otros síntomas, sufre un sonambulismo frecuente o persistente y realiza actividades peligrosas como conducir mientras está dormido.

Síntomas del sonambulismo

Un paciente con sonambulismo puede actuar como si estuviera despierto cuando en realidad no lo está. Se puede levantar y caminar o realizar actividades complejas como mover muebles, ir al baño y vestirse. Algunas personas incluso pueden llegar a conducir un vehículo estando dormidas.

La duración del episodio de sonambulismo puede ser breve o puede durar hasta más de 30 minutos. Si no se perturba a un paciente con sonambulismo este puede volver a dormir con total normalidad, aunque puede que lo haga en un sitio diferente o inusual.

Los síntomas más comunes del sonambulismo son:

  • Confusión y desorientación al despertar
  • Comportamiento agresivo al ser despertado por otra persona
  • Expresión facial ausente
  • Abrir los ojos durante el sueño
  • No recordar lo sucedido al despertar
  • Realizar actividades durante el sueño
  • Hablar dormido y decir cosas sin sentido
  • Caminar durante el sueño

Es preciso tomar medidas de seguridad para evitar que el afectado pueda causarse lesiones

Pruebas médicas para el sonambulismo

Por lo general, para detectar el sonambulismo no es necesario realizar ningún tipo de prueba, aunque si ocurre con frecuencia es posible que el especialista decida recurrir a algún tipo de método diagnóstico para descartar otros trastornos como convulsiones, por ejemplo.

Si el paciente tiene antecedentes de problemas emocionales es posible que sea preciso que se someta a una evaluación de salud mental para buscar y tratar algunas causas como la ansiedad o el estrés.

¿Cuáles son las causas del sonambulismo?

La fatiga, falta de sueño y ansiedad son algunas de las causas asociadas al sonambulismo.  En adultos los factores de riesgo más comunes son el alcohol, sedantes u otros medicamentos, afecciones como convulsiones y trastornos mentales.

En personas mayores el sonambulismo puede ser síntoma de un problema médico que provoca la disminución de las funciones metales, es decir, un trastorno neurocognitivo.

¿Se puede prevenir?

El sonambulismo se puede prevenir evitando el consumo de alcohol y antidepresivos, no privarse del sueño y tratar de prevenir el insomnio, además de evitar o minimizar el estrés, ansiedad y conflictos que puedan desencadenar esta patología.

Tratamientos para el sonambulismo

En la mayoría de los casos no es preciso realizar un tratamiento para combatir el sonambulismo, aunque en otros será necesaria la administración de tranquilizantes que ayuden a disminuir los episodios de sonambulismo.

Es importante saber que no es peligroso despertar a una persona que sufre sonambulismo, aunque sí es probable que esta se lesione constantemente, puesto que puede tropezar o perder el equilibrio con frecuencia.

Para evitar estas lesiones se puede recurrir a medidas de seguridad como mover objetos, cables electrónicos o muebles para reducir los riesgos de caídas, además de bloquear los accesos a las escaleras.

Medicamentos para el sonambulismo

Por lo general el sonambulismo no precisa de ningún tipo de fármaco para ser tratado, aunque puede ser que en algunas ocasiones el especialista decida recurrir a la administración de tranquilizantes para disminuir estos episodios.

En todo caso será el especialista quien decida, bajo un diagnóstico ajustado, si la causa del sonambulismo puede ser por otra enfermedad como la depresión o la ansiedad y, en este caso, sea preciso tratarlas con algún tipo de medicamento para revertir también los síntomas del sonambulismo.

¿Qué especialista lo trata?

El especialista que trata los trastornos del sueño como el sonambulismo es el experto en Neurología, Neurofisiología, Psicología o Psiquiatría, dependiendo de si las causas de dicho sonambulismo son otras patologías como la ansiedad, depresión o estrés, entre otras.

Источник: https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/sonambulismo

¿Por qué no debemos despertar a un sonámbulo? Causas del sonambulismo

Sonambulismo infantil

El sonambulismo se considera un tipo de parasomnia.

Las parasomnias son un grupo de alteraciones del sueño muy variadas y, en general, benignas, que se manifiestan como una conducta o experiencia no deseada que tiene lugar durante el sueño.

Se clasifican según la fase del sueño que aparecen y la forma en que se manifiestan. El sonambulismo constituye, junto con los terrores nocturnos y el despertar confusional, el grupo de parasomnias del despertar.

El sonambulismo suele tener lugar durante el primer tercio de la noche, coincidiendo con el episodio más largo de la fase del sueño no REM -sueño profundo-, en la hora o dos horas posteriores tras habernos quedado dormidos. En los adultos, puede ocurrir también durante el sueño superficial y en la segunda parte de la noche.

¿A quién afecta en mayor medida?

Según la National Sleep Foundation, entre el 1% y el 15% de la población sufre sonambulismo, y resulta muy frecuente en los niños, ya que la prevalencia desde los 4 a los 8 años suele ser del 10% al 20%, según datos de la Sociedad Española de Sueño (SES), y en la adolescencia tiende a remitir, de manera que pocas personas continúan siendo sonámbulas cuando llegan a adultos.

¿Cuáles son los síntomas del sonambulismo?

Cuando comienza el episodio de sonambulismo, la persona que lo sufre despierta bruscamente, pero de manera parcial.

En este estado, lleva a cabo conductas motoras de menor o mayor complejidad, como sentarse erguido/a en la cama, mirar alrededor, gesticular, frotarse los ojos o caminar por la habitación o la casa.

A veces, va al baño, mueve muebles, busca cosas sin sentido o se viste y sale a la calle, donde puede llegar a caminar distancias largas. Algunas personas incluso conducen un vehículo cuando están dormidas, o tienen comportamientos extraños, como orinar en un armario.

Generalmente, el paciente con sonambulismo mantiene los ojos abiertos y su nivel de alerta es suficientemente alto como para evitar objetos -aunque no siempre es así-. Pero, a la vez, su funcionamiento cognitivo, su consciencia y su capacidad de juicio están muy alterados. Si al mismo tiempo padece terrores del sueño, el sonámbulo puede llegar a gritar.

La duración del episodio de sonambulismo puede oscilar desde unos segundos hasta treinta minutos o una hora. La mayoría dura menos de diez minutos. En los adultos, la duración suele ser mayor que en los niños. Si no se le perturba, el sonámbulo suele regresar a su cama a dormir o seguir haciéndolo en cualquier otro sitio.

Normalmente, despertar a la persona que está sufriendo un episodio de sonambulismo es difícil. Después, no suele recordar qué ha ocurrido y puede estar confusa, agitada o desorientada. En ocasiones, también puede mostrarse agresiva contra quien lo ha despertado o intentar huir.

¿Qué causa el sonambulismo?

No se sabe con exactitud qué desencadena el sonambulismo, aunque, según la National Sleep Foundation, es más común en niños que sufren de apnea-hipopnea de sueño (pausas anormales en la respiración durante el sueño) y entre los que mojan la cama. También influyen los antecedentes familiares. De hecho, el 80% de los niños con sonambulismo tiene algún familiar con este problema, según datos de la Asociación Española del Sueño (ASENARCO).

El sonambulismo suele desaparecer por sí solo a partir de los 11 años.

Igualmente, parece que están relacionados con la aparición del sonambulismo factores como la fatiga, la ansiedad, haber dormido poco, mantener un horario de sueño irregular y el dormir con la vejiga llena. En el caso de los niños, pueden desencadenarlo también las enfermedades febriles.

En el adulto, influyen también el estrés, la acción de algunos medicamentos como los sedantes y el consumo de alcohol.

También pueden estar relacionados otros trastornos como el síndrome de piernas inquietas y el movimiento periódico de extremidades durante el sueño (son fenómenos que tienen alta relación entre sí y con frecuencia aparecen juntos) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Requiere tratamiento el sonambulismo?

Como hemos comentado anteriormente, el sonambulismo suele desaparecer por sí solo después de los 11 años de edad.

Por tanto, no suele precisar de tratamiento, aunque puede ser necesario consultar al pediatra o a un especialista del sueño si el niño sonámbulo está somnoliento durante el día o si este trastorno interfiere en su vida familiar, social o, en adultos, en la esfera laboral.

También puede ser necesario buscar ayuda médica si la persona se ha llegado a lesionar o existe un riesgo elevado de que lo haga o si aparece siempre asociado a momentos de mucha tensión o a problemas psicológicos.

Por tanto, los objetivos del tratamiento son promover la seguridad del sonámbulo e identificar y eliminar las posibles causas o desencadenantes. Para ello, el médico analizará qué factores -el cansancio, el estrés, el uso de medicamentos, enfermedades preexistentes…- pueden estar provocando el sonambulismo.

A veces, solamente con mejorar la higiene del sueño se puede solucionar el problema y también existe evidencia de que el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño puede eliminar el sonambulismo.

Si se identifican otros problemas que pueden precipitar la aparición de sonambulismo, como el síndrome de piernas inquietas o un reflujo gastroesofágico, hay que tratarlos de manera eficaz.

Igualmente, fármacos como algunos ansiolíticos son, a veces, capaces de reducirlo, aunque no se debe plantear como primera medida terapéutica.

También puede ser útil recurrir a terapia psicológica si el estrés o problemas psicológicos están relacionados con los episodios de sonambulismo. En este caso, un especialista en salud mental puede aportar sugerencias para mejorar el sueño y enseñar a la persona sonámbula técnicas para reducir el estrés o para practicar la relajación.

No se debe despertar a la persona sonámbula.

Otra opción de tratamiento son los despertares programados, pero siempre ha de proponerlos y supervisarlos un experto. Consisten en despertar al paciente entre quince y treinta minutos antes de que se produzca el episodio.

Entonces, se le mantiene despierto durante unos minutos y luego ya se le permite dormirse de nuevo.

Con el fin de determinar cuál es el momento exacto, se observa previamente al sonámbulo durante un periodo de una a tres semanas y se lleva a cabo un registro o diario de su sueño.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/sonambulismo/

Embarazo y niños
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