Tatuajes, piercings y embarazo

Tatuajes, piercings y embarazo

Tatuajes, piercings y embarazo

Si tu deseo es el de hacerte un piercing o un tatuaje durante el embarazo, la posibilidad de cumplirlo o no dependerá del criterio que cada centro tenga.

Índice

Ciertas acciones pueden ser perjudiciales para el desarrollo del feto cuando estás embarazada, por eso, es mejor que esperes a después del parto para llevarlas a cabo, por ejemplo, hacerte un tatuaje o un piercing.

Riesgos de los tatuajes en el embarazo

En el caso de los tatuajes son varios los factores que debes tener en cuenta antes de emprender tal acción:

– El feto corre menos riesgos de sufrir algún trauma si esperas a hacértelo hasta el segundo trimestre de gestación, ya que en el primero su tamaño es muy pequeño y le resultaría casi imposible soportar el ataque de algunos agentes químicos que para su madre son apenas perceptibles y dañinas.

Las tintas pueden contener químicos o sustancias que puedan afectar al desarrollo del feto, especialmente en las primeras semanas de embarazo, que es cuando se formación de los órganos principales. Esta tinta pasa a la sangre de la madre y puede llegar al feto a través del cordón umbilical. Aunque no hay estudios suficientes que afirmen que son malos, es mejor evitarlos.

– Existen hospitales y ciertos centros clínicos que no aplican la anestesia epidural si la mujer tiene un tatuaje en la parte donde se ha de inyectar. Si esa es la zona donde tenías pensado hacerte el dibujo consulta antes en el centro hospitalario que te corresponde cuál es su política de actuación ante este hecho.

– El bebé puede ser contagiado a través de la sangre de su mamá de las enfermedades a las que ella pueda ser susceptible, es el caso de la hepatitis B o el VIH. Ambas pueden contraerse a través de una aguja sucia o mal esterilizada, por tanto busca centros y expertos en tatuajes donde los procesos de higienización sean visibles al público y fiables en cualquier caso.

– La mayor preocupación es… ¿cómo quedará el tatuaje tras el parto?, ¿deformado?, ¿sobre un tejido con estrías?, ¿perderá color? No tienes que preocuparte de la estética del tatuaje tras el parto ya que todo es evitable si lo mantienes constantemente hidratado durante la gestación. Retornará a su estado y apariencia inicial tras el parto.

– Es importante que avises al tatuador de que estás embarazada. En caso de que se produzca algún incidente es mejor que puedas saber dónde localizarle y cómo contactar con él.

– En cuanto a los tatuajes de henna, no hay problema en usarlos ni afectará al feto, pero debes evitar la henna de color negro, ya que esta contiene parafenilendiamina (PPD), una sustancia tóxica que puede causar quemaduras, ampollas y reacciones en la piel difíciles de diagnosticar y tratar, así que evítalo en el embarazo.

Durante la lactancia materna, aunque no hay pruebas científicas acerca de los efectos de hacerse un tatuaje para el bebé, se cree que la cantidad de tinta que pasa a la sangre es mínima, es decir, que es difícil que llegue a la leche, pero, aún así, se aconseja esperar a que termina esta por si acaso ya que no es algo urgente.

 

Riesgos de los piercing en el embarazo

En el caso de los piercingslas recomendaciones son casi idénticas. La perforación debe hacerse utilizando instrumentos limpios y seguros, estériles, para evitar el contagio de hepatitis B o VIH.

Además, no se aconseja hacerse un piercing en la gestación ya que el embarazo reduce las defensas inmunitarias de la mujer, lo que hace que sea más vulnerable a infecciones y patologías infecciosas graves.

Asimismo, durante el embarazo la piel es más sensible, por lo que aumenta el riesgo de reacciones alérgicas y de rechazo a los componentes del metal del piercing, incluso aunque este sea quirúrgico.

¿Y los piercings en el ombligo? Se recomienda a las embarazadas quitárselo porque en muchas ocasiones el ombligo sale hacia fuera. La incisión o agujero donde estaba colocado el pendiente puede abrirse e incluso rajarse resultando muy doloroso.

Si a medida que la tripa va creciendo salen estrías en la zona, se recomienda retirar el aro, ya que la cicatriz puede producir un queloide o estrías más marcadas en los orificios del piercing. Algunas mujeres optan por sustituir el pendiente por un hilo o lana gruesa para evitar que el agujero se cierre.

De esta forma, y tras el parto, puedes volver a lucir piercing en tu vientre plano.

Por último, si tienes un piercing en el pezón no es necesario que te lo quites en el embarazo, aunque puede hacerte daño al estar las mamas más sensibles.

Eso sí, si vas a dar el pecho tendrás que quitártelo, ya que puede acusar asfixia al bebé si se desprende y se lo traga.

Es mejor que te lo quites del todo, ya que quitarlo entre toma y toma puede transportar bacterias al interior de los conductos galactóforos, lo que aumentaría el riesgo de mastitis para la madre y de infecciones bacterianas al bebé.

Hepatitis B

Definición:

Consiste en una inflamación del hígado. La mitad de los casos de la Hepatitis son causados por el virus tipo B (HBV) o virus del suero.

Síntomas:

•Fatiga, malestar general, dolor articular y fiebre baja •Náuseas, vómitos, pérdida del apetito y dolor abdominal •Ictericia y orina oscura debido al aumento de la bilirrubina

Tratamiento:

Este enfermedad tiene una incidencia muy baja en nuestro país ya que a los bebés se les vacuna contra ella. Si la enfermedad se ha desarrollado, el tratamiento consiste en la reducción de la inflamación, síntomas e infección mediante inyecciones y diversos antibióticos.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/belleza-embarazo/tatuajes-piercings-y-embarazo-3947

Pros y contras de los tatuajes y piercings en el embarazo

Tatuajes, piercings y embarazo

Existen muchas maneras de disfrutar de nuestro cuerpo a través de la propia decoración del mismo.

Los tatuajes y los piercings han sido un símbolo, a lo largo de los siglos y las distintas culturas, de identidad y reafirmación de nuestro propio ser.

La imagen de un ser querido, una fecha importante o la esencia de nuestra filosofía de vida, son algunos de esos sellos que aparecen, de forma permanente, en nuestra piel y que elegimos para que nos acompañen el resto de nuestra vida.

A esta manera de entender nuestro cuerpo, se une también el uso de los piercings, esos adornos de metal que taladran algunas partes de nuestra anatomía y que resultan especialmente llamativos, o más o menos prácticos, dependiendo del lugar en el que decidamos colocarlos. Pero ambas tendencias, que siempre deben ser decididas de forma personal y voluntaria, ¿qué tienen qué ver con el embarazo? ¿Son perjudiciales? ¿Nos aporta algún beneficio?

Los tatuajes y el embarazo

Es posible que antes de quedarnos embarazadas ya tengamos algún tatuaje en nuestro cuerpo. Depende en el sitio en el que se encuentre no tiene porqué variar.

No debemos olvidar que aquellos que están en el vientre o en el pecho, incluso en las caderas, pueden cambiar, no sólo de tamaño sino también de aspecto.

Nuestra piel se dilata a lo largo de los nueve meses y, por lo tanto, ese dibujo «perfecto» que nos habíamos tatuado puede quedar desdibujado, incluso irreconocible.

Si estás embarazada y has pensado en ponerte un piercing o hacerte un tatuaje, mejor déjalo para después del parto

Las estrías también hacen su papel. Suele ser habitual que los tejidos de la epidermis se rompan debido al excesivo estiramiento, así que el tatuaje quedará distorsionado y será la propia estría la que lo absorba. Con cremas reparadoras y otros cuidados puede que retome su visión primera, pero no siempre está garantizado.

El embarazo es también un momento de exaltación emocional que va muy unida al arte, y quizás por ello te apetezca hacerte un tatuaje para no olvidar nunca ese momento.

Sin embargo, y aunque no hay una prueba científica demostrable, mejor no te lo hagas entonces, no sólo porque tu piel no está en las mejores condiciones, sino porque el uso de las agujas, que pueden transmitir alguna que otra infección, y el estrés que produce ese dolor, no son buenos para el momento en el que te encuentras. ¿Qué tal si esperas a cuando ya estés totalmente recuperada?

Otra desventaja, aunque tampoco ha sido probada al cien por cien, es la de tener el tatuaje en la espalda, precisamente en la zona estratégica en la que se inyecta la anestesia epidural. Según la opinión de algunos es incompatible ya que el líquido que se inyecta podría contaminarse con la tinta del tatuaje creando problemas graves en la médula.

Los piercings y el embarazo

Los piercings que llevamos antes del embarazo no tienen que suponer ningún problema durante la gestación.

Como pasa con los tatuajes, siempre dependerá de donde se encuentren y las molestias que nos ocasionen una vez nuestro cuerpo empiece a cambiar.

Este es el caso de aquellos piercings que se tienen en el ombligo o en los pechos, precisamente estas son las zonas en las que más cambios se producen, así que lo más probable es que, conforme vaya avanzando el embarazo nos causen algunas molestias.

Si nos apetece ponernos un piercing una vez estamos embarazadas, lo mejor es dejarlo para después.

Durante el embarazo estamos más vulnerables ante las infecciones, nuestras defensas están más bajas, y colocar un piercing, por muy seguro que se realice, acarrea una serie de riesgos que son innecesarios. Además pueden provocarse reacciones alérgicas al metal del adorno.

Cuando el piercing se encuentra en el pezón es importante quitarlo si vamos a darle de mamar al bebé. Aunque no existe un peligro potencial, sí tenemos más riesgos de atragantamiento, infecciones o dificultades del niño para alimentarse correctamente.

Vía | Infobae
Fotos | Tatuajes y Expobeauty

Embarazo Seguridad #piercing #tatuaje

Источник: https://www.unomasenlafamilia.com/pros-contras-tatuajes-piercings-embarazo.html

Embarazo: los

Tatuajes, piercings y embarazo

Los tatuajes están de moda. Antes solo eran unos pocos los que se atrevían a hacerse uno, al vincularse esta práctica con gente de mal vivir y con hábitos de vida poco saludables (trasnochar, alcohol, drogas…). Pero ahora estos dibujos sobre la piel permanentes se han extendido y cualquier persona decora su cuerpo con ellos sin que signifique ser un vividor.

También han ayudado a esa expansión los nuevos métodos con láser para borrarlos. Nos hemos acostumbrado a ver a toda clase de personas, sobre todo las más jóvenes, con el cuerpo tatuado: pequeños motivos florales, letras árabes o chinas, nombres…, en la espalda, el brazo, encima del tobillo…

¿Pero puedes tatuarte la piel si estás embarazada? Lo más razonable es que una mujer no se tatúe durante el embarazo para no correr ningún riesgo. Los médicos así lo aconsejan.  

En el caso del «piercing», la recomendación es exactamente la misma. Es un riesgo innecesario durante el embarazo, por esa posibilidad de infección y contagio de enfermedades.  

Sin embargo, tampoco es una práctica prohibida totalmente como una operación de estética, por poner un ejemplo.

Si al final la mujer gestante no puede esperar a que termine el embarazo para tatuarse, «la época de menos riesgo es la del segundo trimestre de embarazo», afirma Raúl de Lucas, dermatólogo del Hospital La Paz.

«Aunque -añade- lo mejor es no realizarse por el riesgo de contagio de enfermedades como hepatitis C o VIH , así como por el riesgo de infección local o diseminada, ya que estarían limitados algunos antibióticos».

Pero si aún así la mujer se empeña, que «evite las zonas de los pezones y los genitales porque podrían interferir en el parto y la lactancia», advierte de Lucas.

Otra razón más para no tatuarte la piel cuando ya estés embarazada: corres el riesgo de parto prematuro porque, según explica Ramón de Lucas, cualquier procedimiento doloroso puede desencadenar el adelanto del nacimiento, sobre todo cuando se manipulan los pezones y las areolas o los genitales. Consulta siempre a tu médico si estás pensando en hacerte un tatuaje o «piercing».

Riesgos de los tatuajes y los «piercing» mientras dura la gestación

Ambas prácticas para decorar el cuerpo o la cara están desaconsejadas durante el embarazo porque suponen un riesgo extra. Uno más que se añade a la lista de contingencias de las mujeres embarazadas. Por eso, ¿merece la pena arriesgarte? Que no te extrañe si algún tatuador no tatúa a mujeres embarazadas.

Algunos no quieren correr riesgos innecesarios y se niegan a hacer ese trabajo. Las tintas empleadas para realizar tatuajes son inocuas para la salud, sus pigmentos son hipoalergénicos y en principio no causan ningún daño ni la mujer ni en el feto.

Aunque es verdad que los tintes de colores, no el negro, pueden producir alergias.

Sin embargo, los médicos desaconsejan hacerse un tatuaje durante el embarazo por la  posibilidad de transmisión de enfermedades como la silenciosa hepatitis C o el VIH existen también en personas no embarazadas, así como la aparición de una infección sobre la zona tatuada, sobre todo bacteriana, o que esa infección se extienda a órganos como el corazón. El problema añadido durante el embarazo es que ante una infección, la mujer queda desprotegida porque no pueden tomar los medicamentos apropiados  y resulta muy difícil luchar contra ella.

Para evitar esas posibles complicaciones derivadas de tatuar la piel o perforarla para introducir un «piercing», la zona donde se realice debe estar en las mejores condiciones de asepsia y esterilización, las mismas de un quirófano.

La mujer gestante debe exigir esa desinfección profunda del sitio donde se vaya a practicar. Por ejemplo, además de comprobar que el tatuador está capacitado para ello, es decir, está registrado para ejercer esa profesión, fíjate que lleve guantes.

Y, por supuesto, informa al tatuador de que estás en estado. Otra advertencia antes de decidirte a marcar tu piel con un «tattoo»: si te lo haces embarazada, probablemente te duela más que sin estarlo.

Los cambios hormonales provocan que la mujer esté más sensible en todos los aspectos, entre ellos al dolor.

¿Puedo tatuarme con «henna» o micropigmentación durante el embarazo?

La «henna» presenta la ventaja de que desaparece con el tiempo (tres o cuatro semanas), y no crea heridas, ni produce dolor para la mujer embarazada. Y la tinta de henna no es tóxica para las mujeres gestantes.

El problema es que a veces la henna se mezcla con un tinte para obtener una coloración negra y ese tinte «puede provocar alergia o incluso dar una reacción cruzada con los tintes del pelo y algunos textiles. Por lo tanto, hay que tener cuidado también con este tipo de tatuajes», advierte el dermatólogo del Hospital La Paz.

Otra vez llegamos a la misma conclusión: ¡mejor deja los tatuajes para cuando tengas a tu bebé en los brazos!

La micropigmentación es una técnica utilizada en los centros de estética para colorear las cejas, pestañas, labios, para que queden maquillados de forma temporal (entre una año y dos)  o para corregir pequeñas imperfecciones como cicatrices o atenuar arrugas. No está permitida durante el embarazo. Los micropigmentos empleados pueden producir una reacción alérgica.

¿Es cierto que las mujeres embarazadas y con un tatuaje no pueden ponerse la anestesia epidural?

Eres joven y has decido hacerte un precioso tatuaje en la parte baja de la espalda, en todo lo ancho de esa zona. No has pensado que ese dibujo sobre esa parte del cuerpo podría tener consecuencias en el futuro, cuanto decidas quedarte embarazada.

Si el tatuaje está localizado sobre la columna vertebral, en la zona donde se pincha la anestesia epidural, hay riesgo de que los pigmentos pasen al canal raquídeo y por lo tanto no se puede.

Si el tatuaje está situado en otra área, no hay problema y sí puedes ponerte la epidural.

Cuando el tatuaje se encuentra en el abdomen, también se produce otro efecto que muy probablemente no hayas pensado: al estirarse la piel de la tripa, el tatuaje quedará deformado y solo recuperará su aspecto original si tu piel vuelve a ese estado, lo que no siempre sucede.  Así que cuidado con las zonas en las que te tatúas porque luego puedes arrepentirte. Para evitar esa deformación y la aparición de estrías, mantén la piel muy hidratada con la aplicación dos veces al día (mañana y noche) de una crema hidratante o especial para las estrías. Si finalmente no puedes evitar su aparición, siempre puedes retocarte el tatuaje cuando hayas dado a luz y la piel vuelva a su estado original. Embarazada, por supuesto, tampoco puedes borrarte un tatuaje con láser. Esta técnica no está permitida durante la gestación.

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Источник: https://www.natalben.com/cuidados-embarazo/piercing-y-tatuajes-son-desaconsejables

Tatuajes durante el embarazo: todo lo que debes saber

Tatuajes, piercings y embarazo

Cada día más y más mujeres alrededor del mundo se vuelven fanáticas del arte corporal, en especial de los tatuajes. A pesar de que los prejuicios respecto a la tinta van desapareciendo, siempre surgen dudas relacionadas a su influencia sobre la salud.

Si bien, un tatuaje hecho por un profesional con el material adecuado no debería suponer ningún riesgo, existen situaciones (como el embarazo) que nos hacen cuestionar si verdaderamente es un procedimiento seguro. En este artículo contestaremos todas las preguntas que frecuentemente hacen las futuras mamás a nuestros tatuadores.

Descubre con nosotros todo sobre los tatuajes durante el embarazo.

Hablemos sobre el embarazo

Durante la gestación, el cuerpo de la mujer cambia drásticamente.

Las variaciones bruscas de peso, las náuseas, los mareos, el rechazo a ciertos alimentos, las ganas frecuentes de orinar y la excesiva sensibilidad son sólo algunas de las calamidades que las embarazadas deben afrontar.

Aunque se les recomienda llevar una vida lo más normal posible, es cierto que tienen que adoptar hábitos saludables, mantenerse relajadas y evitar ciertas actividades que pueden perjudicar la salud del bebé en camino.

Entre las actividades prohibidas para las futuras mamás se encuentran fumar, ingerir bebidas alcohólicas, consumir cualquier tipo de droga, vestir prendas de ropa extremadamente ajustadas, insolarse, tener una mala alimentación, ejercitarse excesivamente y de manera incorrecta y no acudir con un profesional de la salud que las asesore y controle su embarazo. Además, está más que contraindicado someterse a situaciones estresantes y dolorosas, pues el feto siente todo lo que siente la madre. Diversos estudios han demostrado que durante el embarazo, las madres transmiten vía placentaria sus emociones y sensaciones al feto. Esto significa que cualquier incomodidad o aflicción que sienta la madre será percibida por el bebé, por lo que se le recomienda no someterse a ningún tipo de procedimiento que pueda causar estrés o dolor por un periodo prolongado de tiempo (por ejemplo, hacerse un tatuaje) para evitar alterar su desarrollo.

Los primeros meses de embarazo son los más delicados del desarrollo prenatal, pues son las semanas en donde más abortos espontáneos ocurren.

Es importante que la madre mantenga una excelente salud, alimentación e hidratación, tenga suficientes horas de sueño y siga las recomendaciones de su obstetra al pie de la letra para reducir hasta un 40% las posibles malformaciones congénitas.

Se debe evitar a toda costa la automedicación y la ingesta de bebidas alcohólicas, tabaco, drogas o sustancias que puedan afectar la integridad del embrión.

Durante el segundo y tercer trimestre de embarazo el feto terminará de formarse por completo, concluyendo la maduración de los órganos y tejidos originados durante los primeros tres meses de gestación. Se les recomienda a las futuras madres limitar su movilidad y velar por su comodidad y tranquilidad para evitar a toda costa un nacimiento prematuro.

¿Cuáles son los riesgos de tatuarse durante el embarazo?

Como se dijo anteriormente, las mujeres embarazadas deben evitar situaciones estresantes y/o dolorosas que puedan interferir con el desarrollo del gestante.

Debido a que durante el embarazo disminuye considerablemente el nivel de tolerancia al dolor y que perforar la piel con una aguja de 50 a 3000 veces por minuto puede suponer un dolor significativo, tatuarse estando embarazada no parece ser una buena idea.

Aunque no existen estudios concluyentes que demuestren que tatuarse durante el embarazo perjudique de alguna manera al feto, la mayoría de los ginecólogos y obstetras recomiendan no hacerlo.

Además, muchos tatuadores se niegan a tatuar a mujeres encinta porque temen causarles una descompensación, un aborto involuntario o un parto prematuro.

Ten en cuenta que toda modificación corporal conlleva riesgos y que durante el embarazo el sistema inmunológico está debilitado y el organismo es más vulnerable. Algunos de los riesgos que conlleva la realización de un tatuaje durante el embarazo son:

  • Afecciones cutáneas: aunque no suelen representar ningún riesgo para el feto, son bastante incómodas y dolorosas. Las más comunes son ardor, prurito, irritación, inflamación y sarpullido.
  • Reacciones alérgicas: hay personas que son alérgicas a los componentes de la tinta y no lo saben hasta que es muy tarde. Es peligroso que una mujer sufra un shock anafiláctico estando embarazada, pues podría poner en riesgo su vida y la de su bebé.
  • Problemas de cicatrización y deformación del tatuaje: como las mujeres embarazadas suelen subir de peso, la piel (en especial la del vientre, el pecho, los brazos y las piernas) se estira considerablemente. Para un tatuaje que intenta cicatrizar, el constante estiramiento de la piel y la aparición de estrías puede ser contraproducente y ocasionar la deformación del diseño original.
  • Infecciones y contracción de enfermedades: si los materiales que se utilizan para tatuar no están correctamente esterilizados, existe la posibilidad de contraer enfermedades como la hepatitis B, la hepatitis C, el tétano y el VIH, y si el tatuaje no recibe los cuidados adecuados, puede infectarse gravemente. Si una mujer en estado contrae alguna infección o enfermedad muy probablemente deberá tomar medicamentos y antibióticos contraindicados para su embarazo. Lo ideal es minimizar riesgos, por lo que evitar someterse a procesos que puedan originar infecciones o transmitir enfermedades será lo mejor tanto para el feto como para la madre.

En resumidas cuentas, si puedes tatuarte estando embarazada, pero no es lo más recomendable.

¿Qué tanto afecta el estiramiento de la piel a los tatuajes?

Lo primero que debes saber es que cualquier tatuaje hecho y cicatrizado antes de la concepción no afectará en lo absoluto tu salud o la de tu bebé. El único inconveniente con estos tatuajes es que pueden variar un poco en aspecto durante y después del embarazo.

Gracias a su elasticidad, la piel se amolda al cuerpo cuando se gana o se pierde peso.

En el caso de las variaciones bruscas de masa corporal, la piel se ensancha o se prensa de manera exagerada, lo que ocasiona que se agriete, se estríe y se torne flácida.

Cuando se tiene un tatuaje y se gana o pierde mucho peso, el diseño podría distorsionarse, fragmentarse o decolorarse.

No te preocupes, esto no suele ocurrir en los embarazos promedio. Durante los nueve meses de embarazo se ganan entre 9 y 20 kilos, y para que un cambio de peso sea considerado “brusco” se necesita una variación mínima de peso de 30 Kg cada seis meses.

Si durante tu embarazo tu peso aumenta gradualmente menos de 30 Kg, tus tatuajes se irán acoplando poco a poco al estiramiento de la piel y no variarán mucho en forma o color.

Es posible que los tatuajes hechos en zonas donde se acumula grasa (como el abdomen, los brazos, los muslos y los senos) presenten ligeras variaciones perceptibles, pero nada lo suficientemente grave como para decir que el tatuaje “se ha deformado”.

Los tatuajes que más tienden a cambiar son los hiperrealistas, los de rostros y los lettering, y los que prácticamente no sufren ningún cambio son los tribales, los minimalistas y los blackwork.

Tu mayor problema respecto al aumento o a la disminución de peso será la aparición de estrías. Si tienes un tatuaje y te salen estrías encima, el dibujo se fragmentará. Mientras más gruesas y profundas sean tus estrías, más afectado se verá tu tatuaje.

En estos casos, la mejor opción es esperar a que las estrías se tornen blancas y que trascurran al menos seis meses del alumbramiento para acudir con un tatuador y agendar una cita para retocar el tatuaje deteriorado.

Las estrías rojas no se pueden tatuar porque aún no han alcanzado su máximo tamaño y profundidad, así que es indispensable que esperes al menos un año.

¿Una cesárea puede modificar la apariencia de mi tatuaje?

Si tienes un tatuaje en el vientre (específicamente en el hipogastrio) y estás embarazada, te recomendamos que tengas a tu bebé mediante parto natural y no mediante cesárea. Para cuando la herida de la cesárea sane, el tatuaje se habrá desfigurado un poco y habrá quedado una cicatriz grande que sólo podrá ser tatuada nuevamente después de uno o dos años.

Hay tatuadores que no recomiendan tatuar tejido cicatricial porque afirman que esta piel es muy delicada y otros dicen que luego de pasados los dos años es totalmente seguro tatuar sobre una cicatriz (siempre y cuando no sea un queloide). Si quieres tatuar tu cicatriz para disimularla o quieres retocar un tatuaje que se deformó gracias a esta, lo mejor será siempre consultar con un médico de confianza.

 He decidido tatuarme estando embarazada… ¿Qué cosas debo tener en cuenta?

Si luego de consultar con tu obstetra e informarte al respecto decides tatuarte estando embarazada, debes asegurarte de hacerlo con un tatuador profesional y en un establecimiento que cumpla las respectivas medidas higiénicas.

Debes cerciorarte de que el establecimiento posea licencia sanitaria, el material con el que trabaje el artista sea nuevo o esté correctamente esterilizado y que las tintas que vayan a emplearse sean de buena calidad y no contengan sustancias tóxicas (como plomo, níquel, mercurio o arsénico). Te recomendamos tatuarte de negro.

Los tatuajes de tinta negra son mejor asimilados por el organismo, generan menos reacciones alérgicas y cicatrizan más rápidamente que los de cualquier otro color.

No te tatúes durante el primer trimestre de embarazo, espera llegar al menos al segundo o tercer trimestre.

La mayoría de los médicos y tatuadores les recomiendan a las mujeres embarazadas esperar seis meses después de dar a luz para tatuarse.

Hay algunos que dicen que con esperar hasta después del puerperio (entre 6 y 8 semanas después del alumbramiento) es suficiente. No es recomendable que te tatúes estando embarazada, pero si ya te has decidido, asegúrate de tomar todas tus precauciones.

No es recomendable que te tatúes en la espalda baja. En algunos centros médicos no colocan la anestesia epidural sobre los tatuajes por miedo a arrastrar tinta a la médula espinal, por lo que si tienes un tatuaje en la zona lumbar podrías no poder optar por la inyección cuando llegue el momento de tener a tu bebé.

¿Qué cuidados debo darle a mis tatuajes durante el embarazo?

Si tienes tatuajes previos o decidiste tatuarte durante tu embarazo, debes saber que tus principales prioridades serán evitar infecciones y mantener tu piel sana.

Si tu tatuaje es nuevo debes lavarlo varias veces al día con agua y jabón neutro y aplicar pomadas antisépticas y antinflamatorias que te recetará tu tatuador para favorecer la rápida y correcta cicatrización de la herida.

A los tatuajes cicatrizados deberá mantenérseles humectados para evitar que se agrieten o se estríen. Es necesario que les apliques cremas humectantes dos veces al día y protector solar cuando vayas a exponerte al Sol para evitar resequedad, manchas y decoloraciones.

La alimentación, la hidratación y la rutina de ejercicio físico también son muy importantes para la salud de la piel.

Debes mantener una buena dieta, hidratarte continuamente y ejercitarte de acuerdo a las indicaciones de tu médico para mantener un peso adecuado, dar brillo y elasticidad a tu piel y evitar las molestas estrías.

Luego de que tu embarazo culmine y tus estrías se tornen blancas (si es que te salieron estrías), puedes ir a retocar los tatuajes que consideras que se hayan estropeado. El procedimiento no durará mucho, no será tan doloroso y dejará tu diseño como nuevo.

Gema García nacida en Madrid en 1989. Estudió el Grado de Bellas Artes en la Universidad de Valencia, tatuadora profesional en Imaginarium Tattoo en Francia y redactora en diversos medios. Colaboradora en Tatuing desde el año 2018 aportando su conocimiento y experiencia en el Sector.

Источник: https://tatuing.com/tatuajes-durante-embarazo/

Embarazo y niños
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