Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

Pandemia del coronavirus (COVID-19): Qué hacer si su hijo está enfermo

Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

Se han detectado menos casos de coronavirus (COVID-19) en niños que en adultos. Generalmente, el virus causa una infección más leve en los niños, aunque algunos se han enfermado de gravedad.

Muchos padres se preguntan qué deben hacer si sus hijos se enferman. Aquí encontrará lo que necesita saber.

¿Cuáles son los signos y los síntomas del coronavirus (COVID-19)? 

Los signos más frecuentes del COVID-19 son la fiebre, la tos y la dificultad para respirar. Algunas personas pueden presentar:

  • síntomas típicos de un resfriado, como dolor de garganta, congestión o goteo nasal
  • escalofríos
  • dolor muscular
  • dolor de cabeza
  • pérdida del sentido del gusto y del olfato
  • náuseas o vómitos
  • diarrea
  • cansancio

Algunos niños están presentando síntomas causados por la inflamación en todo el cuerpo, a veces varias semanas después de haberse infectado con el virus. Esto se denomina síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C). Los médicos están tratando de descubrir cómo se relacionan estos síntomas con la infección por coronavirus.

Entre los síntomas de MIS-C se incluyen los siguientes:

  • fiebre 
  • dolor abdominal
  • vómitos o diarrea
  • dolor de cuello
  • una erupción en la piel
  • ojos rojos
  • sentirse muy cansado
  • labios rojos, secos y agrietados
  • manos o pies hinchados

La mayoría de los niños con MIS-C mejoran después de recibir atención especial en el hospital, a veces en la UCI (unidad de cuidados intensivos).

¿Qué debo hacer si mi hijo presenta síntomas?

Llame al médico si su hijo tiene fiebre, tos, dificultad para respirar, dolor de garganta, dolor abdominal, vómitos, diarrea, erupción en la piel, mareos o si simplemente no se siente bien.

Si su hijo ha estado cerca de alguien con coronavirus o en un lugar donde hay muchos casos de coronavirus, informe al médico. Hable con el médico sobre si su hijo necesita una prueba de coronavirus.

El médico puede decidir si su hijo:

  • puede tratarse en su casa
  • debe asistir en persona para una consulta médica
  • puede hacer una consulta médica por telesalud

En una visita de telesalud, el profesional del cuidado de la salud puede ver a su hijo mediante el uso de un video para que usted pueda quedarse en casa. De ser posible, haga una visita de telesalud con un profesional de la salud especializado en los niños.

Si el médico considera que su hijo necesita cuidados médicos inmediatos, le indicará a dónde se deben dirigir. Cuando sea posible, infórmese sobre cómo acceder a la telemedicina en el área donde usted vive, antes de que alguien de su familia se ponga enfermo.

Esté pendiente de los signos que indican que su hijo necesita recibir más ayuda médica. Diríjanse al servicio de urgencias médicas de un hospital si su hijo:

  • parece estar muy enfermo
  • tiene problemas para respirar. Los músculos que tiene entre las costillas se contraen hacia dentro o se le hinchan los orificios de la nariz en cada respiración.
  • está confundido o muy adormilado
  • tiene dolor de pecho
  • tiene la piel fría, sudorosa, pálida o manchada
  • está mareado
  • tiene mucho dolor abdominal

Llame al 911 si a su hijo le cuesta mucho respirar, se queda sin respiración cuando trata de hablar o de andar, se ha puesto azul o se ha desmayado.

¿Cómo puedo proteger a mi familia si mi hijo presenta síntomas?

  • Mantenga a su familia en casa hasta que pueda hablar con su médico. Si el médico cree que los síntomas de su hijo podrían ser de COVID-19, todos los integrantes de la familia deben quedarse en casa hasta que se realicen las pruebas o desaparezcan los síntomas. Consulte el sitio web de los CDC para obtener más información.
  • Mantenga a otras personas de la casa y a las mascotas lo más alejadas posible de su hijo.
  • Intente que solo sea una persona quien cuide de su hijo para que no se expongan al virus los demás miembros de la familia.
  • Si su hijo tiene más de 2 años de edad y puede llevar mascarilla o una cubierta de tela para la cara, siempre que no le resulte difícil respirar mientras la lleva puesta, haga que se la ponga cuando esté con su cuidador en la misma habitación. No deje a su hijo a solas mientras lleve puesta una mascarilla o una cubierta de tela para la cara. La persona a cargo del cuidado del niño también debe usar una mascarilla cuando esté en la misma habitación. Para ver cómo ponerse y cómo sacarse mascarillas y cubiertas de tela para la cara, así como la forma de lavar y de fabricar sus propias cubiertas de tela para la cara, consulte las indicaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).
  • De ser posible, haga que su hijo use un baño diferente al del resto de la familia. Si no es posible, limpie el baño a menudo.
  • Todos los miembros de su familia se deben lavarse las manos a conciencia y con frecuencia. Lavarse con agua y jabón durante un mínimo de 20 segundos, o usar un gel antiséptico que contenga alcohol.
  • Use limpiadores ordinarios o toallitas limpiadoras de uso doméstico para limpiar aquellas cosas que se tocan mucho (pomos de las puertas, interruptores, juguetes, controles remotos, teléfonos, etc.) Límpielos todos los días.

¿Cómo hacen los médicos la prueba del coronavirus (COVID-19)?

Médicos, hospitales, laboratorios comerciales, departamentos de salud locales y los Servicios de Salud Pública de EE.UU. están trabajando conjuntamente para ayudar a hacer pruebas a todo el mundo que lo necesite.

En la prueba para detectar si alguien tiene coronavirus, los médicos colocan un hisopo en la nariz o la boca y luego la envían a un laboratorio para que la analicen Si la persona tiene flemas, los médicos también puede enviar una muestra de flemas al laboratorio. En algunas zonas se hacen pruebas de COVID-19 desde el coche, que permiten que la gente se quede en su coche mientras le hacen la prueba.

Si cree que su hijo tiene síntomas de COVID-19, llame a su médico o al departamento de salud de su localidad. Ellos le facilitarán la información más actualizada sobre las pruebas de COVID-19.

¿Cómo se están tratando las infecciones por coronavirus (COVID-19)?

No existe un medicamento específico para el COVID-19. La mayoría de las personas con COVID-19 mejoran en el hogar si beben mucho líquido, hacen reposo y descansan. Algunas personas se enferman gravemente y necesitan tratamiento en el hospital.

¿Qué más debería saber?

Las vacunas contra el COVID-19 están disponibles para personas mayores de 16 años. Los trabajadores de la salud y las personas con alto riesgo de enfermarse gravemente, si contraen el virus, han sido los primeros en vacunarse.

El resto de los adultos y los adolescentes mayores de 16 años podrán recibir la vacuna en la primavera y el verano de 2021. Se están realizando estudios para ver si las vacunas son seguras y efectivas en niños menores de 16 años.

Durante la pandemia, siga haciendo las siguientes cosas para mantener sana a su familia:

  • Lávense las manos a fondo y con frecuencia.
  • Tápense bien cuando tosan o estornuden.
  • Eviten entrar en contacto con otras personas, sobre todo, con las que estén enfermas.
  • Asegúrese de que su hijo lleva al día el calendario de vacunación recomendado para protegerse de infecciones como la gripe y el sarampión.

Источник: https://m.kidshealth.org/PrimaryChildrens/es/parents/coronavirus-child-is-sick-esp.html

Dieta recomendada para la gastroenteritis en niños

Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

La gastroenteritis suele ser una inflamación intestinal. Como tantas otras enfermedades, también puede presentarse en los niños. En estos casos, es recomendable tomar ciertos cuidados que les faciliten la recuperación. Por eso, presentamos en qué consiste la dieta recomendada para la gastroenteritis en niños.

Todo infante puede padecer dolores estomacales de vez en cuando. Algunos pueden padecer de estreñimiento, mientras que la diarrea, la fiebre o los vómitos también son factibles de presentarse.

Sin embargo, si estas dolencias se repiten con cierta frecuencia, puede que la afección sea más considerable de lo que pensamos. Todas —excepto el estreñimiento— pueden ser síntomas de gastroenteritis, por lo que debemos estar alertas y consultar con el médico cuanto antes.

Causas de la gastroenteritis en niños

Si bien puede aparecer en cualquier estación del año, la gastroenteritis en niños es más común durante la primavera y el verano. La mayor parte de estas afecciones son causadas por virus.

Sin embargo, también pueden encontrar su desencadenante en otros factores como los siguientes:

  • Infección bacteriana: puede deberse a un biberón mal lavado o el contacto con otros niños. Las más frecuentes son la salmonella y la campylobacter.
  • Alergia a una comida: algunos alimentos pueden caer mal y causar problemas en el sistema digestivo.
  • Enfermedades inflamatorias.

Aunque no se dan a menudo en niños pequeños, la gastroenteritis también puede ser ocasionada por la colitis ulcerosa, el hipertiroidismo y enfermedad de Crohn, entre otros trastornos.

¿Se puede prevenir?

La verdad es que no hay demasiadas precauciones que tomar. Al tratarse de virus y bacterias, lo mejor que podemos hacer es reforzar las medidas de higiene en estas épocas. En cuanto al rotavirus, uno de sus causantes, se aplican vacunas para inmunizar al niño de este a los dos, cuatro y seis meses.

Además, en cuanto a los alimentos, será mejor evitar los crudos y las comidas poco pasadas. Del mismo modo, si le vas a dar frutas, que estén peladas.

A continuación, nos detendremos en algunos puntos que se deben considerar en lo que respecta a la dieta recomendada para la gastroenteritis en niños.

1. La hidratación es fundamental

Dados los síntomas ya mencionados, esta enfermedad puede propiciar cuadros de deshidratación. De hecho, es un factor de mortalidad infantil muy preocupante en países en desarrollo, según un estudio publicado en el año 2019. 

La deshidratación se puede detectar si se aprecia que el niño orina poco, sus labios están secos y sus ojos hundidos.Por lo tanto, es menester hidratarlo constantemente. Si todavía está en edad de lactancia, hay que ofrecerle el pecho cada hora u hora y media.

En cambio, si se trata ya de un niño, al principio hay que ofrecerle suero de redhidratación oral en cantidades pequeñas, para que no vuelva a vomitar. Conforme pasen las horas, se puede volver al consumo de agua.

“No hay demasiadas precauciones que tomar para la gastroenteritis. Lo mejor que podemos hacer es reforzar las medidas de higiene en estas épocas”

2. Reemplazar lo sólido por lo blando

El sistema digestivo se encuentra en una situación anómala, en la que no podrá procesar los alimentos como siempre. Por lo tanto, en la dieta recomendada para la gastroenteritis en niños abundan las comidas blandas.

Por supuesto, hay ciertos alimentos que deben eliminarse totalmente de la dieta por al menos cinco días. Estos son:

  • Grasas.
  • Frituras.
  • Lácteos.
  • Golosinas.
  • Productos ácidos.

El agua de arroz es una primera opción fantástica para iniciar la recuperación. Entre sus beneficios, encontramos su fácil digestibilidad, su contenido de almidón que permite la recuperación del estómago y los intestinos irritados y los azúcares naturales, que recomponen las energías perdidas.

Asimismo, los yogures sin lactosa también pueden ser buenos. Estos sirven para la recuperación de la flora intestinal, además de aportar nutrientes que colaboran en la eliminación de infecciones.

No son aconsejables hasta que los vómitos y la diarrea hayan desaparecido.

Sin embargo, a partir de este momento pueden ayudar a reponer la flora intestinal dañada, según un estudio publicado en la revista “Advances in Nutrition”.

3. Volver paulatinamente a la alimentación normal

Con la medicación y los cuidados adecuados, tu hijo recuperará el apetito tarde o temprano. Sin embargo, la vuelta a la alimentación cotidiana no puede darse de golpe, aunque tampoco se debe esperar demasiado para iniciarla.

Por el contrario, debes incorporar primero comidas nutritivas y fáciles de digerir. Aquí son muy buenas las tostadas, los carbohidratos de digestión lenta como las pastas —sin salsa— y el arroz.

Claro, las frutas no pueden faltar. Incluso puedes hacer purés para iniciar con comidas semisólidas su vuelta a la vida normal. Intenta evitar las más dulces y los zumos; también deja de lado aquellas con efecto laxante, como las ciruelas y los kiwis.

Finalmente, puedes reincorporar las carnes en porciones pequeñas —preferiblemente las de pollo y pescado— acompañadas de verduras y huevos. Si responde bien, en pocos días el pequeño ya podrá retomar su ritmo de vida habitual.

Utiliza la dieta para el manejo de la gastroenteritis

Como ves, la dieta recomendada para la gastroenteritis en niños cumple un papel importante en la recuperación. Procura tomar los cuidados necesarios y estar atenta a que los síntomas mermen poco a poco. Si esto no pasa, consulta con el médico.

Recuerda que uno de los factores más importantes en este proceso es la hidratación. Por lo tanto has de estar atenta a cualquier síntoma que indique que la cantidad de agua en el organismo de tu hijo no es la correcta.

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Источник: https://eresmama.com/dieta-recomendada-para-la-gastroenteritis-en-ninos/

Gastroenteritis en bebés y niños: todo lo que debes saber

Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

La diarrea aguda ha recibido muchos nombres a lo largo de la historia, aunque actualmente nos quedamos con el de «gastroenteritis aguda» o GEA. Te contamos todo lo que debes de saber acerca de la gastroenteritis en bebés y niños.

Qué es la gastroenteritis

La gastroenteritis es una enfermedad caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal que está compuesto por el estómago y el intestino delgado. La mayoría de las veces, ésta es causada por una infección ya sea vírica o bacteriana, y en raras ocasiones, por un parásito intestinal.

Otras causas menos frecuentes pueden ser la ingesta de un alimento en mal estado, o bien, alguna infección no digestiva, como las infecciones de orina, otitis, entre otras.

Síntomas de gastroenteritis

Los síntomas principales de la gastroenteritis en niños son diarrea, vómitos, dolor abdominal y calambres. Tengamos en cuenta que los bebés hacen las deposiciones muy blanditas, por lo que no pueden considerarse diarrea si no se acompañan de otros síntomas.

La diarrea se caracteriza por unas heces de menor consistencia y/o mayor número, las cuales pueden contener moco y/o sangre. La duración suele ser menor de siete días (normalmente se resuelve en tres o cuatro días) y nunca mayor de 14. No obstante, hay distintos tipos de gastroenteritis y los síntomas pueden variar.

Causas de la gastroenteritis

Como hemos adelantado, esta inflamación y disfunción gástrica e intestinal tiene como causa más frecuente en niños un virus, pero veamos todas las posibles causas:

  • Virus (fundamentalmente Rotavirus, y con menor frecuencia, Adenovirus, Calicivirus, Astrovirus).
  • Bacterias (Salmonella, Campylobacter, Shigella, Aeromonas, Yersinia), en determinadas épocas del año y en niños mayores, cobran especial relevancia en países en vías de desarrollo.
  • Parásitos (Giardia lamblia).

Otras causas menos frecuentes de diarrea en niños son:

  • Infecciones en los primeros meses de vida (otitis media aguda, infecciones del tracto urinario).
  • Causas dietéticas y nutricionales (intolerancia a las proteínas de leche de vaca o gluten, introducción de nuevos alimentos inadecuadamente, dietas hiperconcentradas, hiper o hipocalóricas).
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa).
  • Enfermedades sistémicas (fibrosis quística, hipertiroidismo).
  • Inmunodeficiencias.
  • Tumores (neuroblastoma).
  • Tóxicos (laxantes).

Tipos de gastroenteritis infantil y síntomas de cada una

Es difícil para la mayoría de padres distinguir el tipo de gastroenteritis que tiene el niño, por lo que si no observamos síntomas graves, pasaríamos al siguiente punto: el de rehidratar y alimentar al pequeño. Acudiremos al pediatra o al hospital si los síntomas empeoran o no mejoran con el transcurso de los días, o si hablamos de un bebé menor de seis meses.

  • Diarreas secretoras (producidas por toxiinfecciones alimentarias o por determinadas bacterias): el daño se localiza en intestino delgado, las deposiciones son líquidas, acuosas, con pérdida importante de agua y electrolitos. Puede persistir la diarrea a pesar del ayuno.
  • Diarreas invasivas o inflamatorias (por bacterias como salmonela): la diarrea suele ser con moco y sangre, con fiebre y alteración del estado general.
  • Diarreas penetrantes o sistémicas: clínicamente tienen fiebre, mal estado general, leucopenia (disminución del número de leucocitos en la sangre) y heces con moco o sangre. El ejemplo más característico es la fiebre tifoidea.
  • Diarreas por alteración de función o mecanismo osmótico (rotavirus y adenovirus): se producen por alteración de los mecanismos de absorción y transporte en los enteritos, las células epiteliales del intestino encargadas de dichas funciones. Las deposiciones son líquidas y en ocasiones ácidas, por la presencia de azúcares no absorbidos.
  • Diarreas por disminución del área de absorción (por parásito Giardia lamblia, muy poco frecuente): puede provocar diarrea crónica con malabsorción y en ocasiones presentarse como una diarrea aguda con heces espumosas, fétidas y grasientas, junto a anorexia y molestias abdominales.

Alimentación recomendada en caso de gastroenteritis

Como hemos señalado, en nuestro entorno las gastroenteritis suelen ser causadas por virus o bacterias y no revisten gravedad si se tratan, rehidratando y alimentando al niño. La mejor alimentación si hay gastroenteritis es aquella que regenere la mucosa intestinal y que reponga todos los nutrientes necesarios que se han perdido con la evacuación masiva de líquidos.

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) establece que ha de darse al niño una alimentación precoz, reiniciando una dieta adecuada para la edad, sin restricciones, tan pronto como se corrija la deshidratación, que es lo primordial.

Es decir, que en primer lugar para la gastroenteritis infantil es importante una buena rehidratación oral, ya que el mayor peligro de esta enfermedad radica en deshidratarse por la pérdida de líquidos del organismo. Las soluciones de rehidratación oral son el tratamiento de elección para reponer las pérdidas de agua y electrolitos causadas por la diarrea en niños con deshidratación leve o moderada.

Si se trata de bebés amamantados, la lactancia materna no debe suspenderse y hay que ofrecerles más tomas. En caso de alimentación con fórmula, no se aconseja su dilución ni la utilización de fórmulas especiales (sin lactosa, hidrolizados).

Deben ofrecerse alimentos apetecibles para los niños, como hidratos de carbono de absorción lenta (pastas) y no obligarlos a tomar aquello que no les guste o apetezca.

Hay que evitar al principio carnes magras, pescados, lácteos y frutas, alimentos muy grasos (fritos), muy dulces (zumos), con bajo nivel nutritivo (caramelos, pasteles, etc) o aquellas comidas con poder laxante (ciruelas, kiwis).

En definitiva, si observas síntomas de gastroenteritis en los niños, recuerda que el tratamiento se basa en tres pilares: un correcto estado de hidratación, una alimentación precoz y evitar antibióticos y fármacos contra la diarrea o los vómitos.

Recuerda que en caso de que los síntomas empeoren o no mejoren con el transcurso de los días, o en caso de bebés menores de seis meses, es importante acudir al médico o al hospital.

Fotos | iStock
En Bebés y más | Los mejores remedios caseros para niños malitos que funcionan, y los que no (según una pediatra), Gastroenteritis, otitis y otras «itis»: enfermedades más frecuentes en bebés y niños en verano

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/gastroenteritis-bebes-ninos-todo-que-debes-saber

La gastroenteritis en niños, ¿cómo les afecta?

Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

La gastroenteritis puede afectar tanto a adultos como a niños. Cuando somos adultos somos nosotros quienes debemos cuidar de nosotros mismos, pero si afecta a nuestros hijos la responsabilidad es nuestra. Te contamos lo que necesitas saber cuando un niño contrae gastroenteritis.

¿Qué es la gastroenteritis?

Muchas veces se confunde la gastroenteritis con una diarrea o una gripe, por eso conviene saber que la gastroenteritis se produce cuando se inflama el revestimiento del tracto digestivo.

Normalmente los causantes son los virus, en concreto el rotavirus, más habitual en los meses de invierno, y el adenovirus y echovirus, cuya aparición es más frecuente en verano. El calicivirus o el astrovirus también pueden ser el motivo de una gastroenteritis.

La gastroenteritis conlleva diversos síntomas como dolor de estómago, náuseas, vómitos, fiebre y escalofríos.

Si no estamos seguros de si el niño tiene gastroenteritis o si por el contrario se ha intoxicado con algo que ha comido deberemos de prestar atención al tiempo que duran los síntomas.

Una intoxicación alimentaria aparece casi inmediatamente después de haber ingerido la comida en mal estado y suele durar alrededor de un día o simplemente hasta que el alimento haya sido expulsado del cuerpo. En cambio es muy común que la gastroenteritis dure entre 3 y 7 días.

La gastroenteritis puede afectar tanto a adultos como a niños

De la misma manera, si nos preocupa que pueda ser apendicitis la podremos diferenciar fijándonos principalmente en dos cosas: si el dolor del estómago se concentra en la parte inferior-derecha del abdomen y si el malestar del niño es tan grande que ni siquiera puede moverse. La fiebre muy alta y la ausencia total de apetito también pueden ser indicadores.

¿Cómo tratar la gastroenteritis en niños?

No hay un remedio que cure la gastroenteritis, al tratarse de una enfermedad viral hay que dejar que siga su curso, lo que sucederá como hemos dicho en unos días. No administres al niño antidiarreicos porque no es una medicina adecuada para ellos. Consulta con el pediatra si puedes darle algún ibuprofeno o similar para aliviar la fiebre y el malestar.

Durante la gastroenteritis se pierde mucho fluido a través de las continuas deposiciones y vómitos, por lo que es de gran importancia mantener al niño bien hidratado en todo momento.

Un recurso habitual que recetan los pediatras en estos casos es Pedialyte, una fórmula con el contenido exacto de azúcar y electrolitos que ayuda al cuerpo a reestablecerse.

Actualmente se presenta en forma de polvos, bebidas e incluso polos para que sean más atractivos a ojos de los niños.

Por supuesto también tendrán que beber mucha agua. Es mejor beber poca cantidad frecuentemente que beber mucha cantidad de golpe y no hacerlo hasta largo tiempo después. Sabremos que el niño se está deshidratando cuando no produce suficiente saliva y tiene la boca seca. También si empieza a llorar pero no salen lágrimas.

Será normal que el niño no tenga ganas de comer nada pero cuando haya pasado la parte más fuerte de la gastroenteritis tendrá que volver a comer alimentos sólidos poco a poco. En cuanto pida comida le podremos ofrecer pan tostado, jamón cocido, arroz blanco, plátanos, sopas, patatas o pechuga asada.

¿Cómo prevenir la gastroenteritis?

La gastroenteritis es una enfermedad muy contagiosa, por eso deberemos de tener cuidado de que el niño no contagie a nadie más de la familia.

Se puede transmitir por saliva e incluso por contacto indirecto (si el niño toca algo y después lo toca alguien más) por ello será importante que toda la familia se lave las manos regularmente, especialmente después de ir al baño y antes de las comidas.

Si tu hijo o hija tiene menos de un año de edad es mejor que consultes al pediatra

También podremos limpiar aquellas cosas que utiliza con regularidad como los juguetes, sobre todo si los comparte con otros niños. Precisamente los juguetes compartidos en el colegio o en el parque son la razón principal de que se extienda la gastroenteritis. Si al niño se le ha pasado la fiebre, no tiene diarrea y se muestra con energía significa que ya puede volver al colegio.

¿Cuándo hay que consultar al pediatra?

Si tu hijo o hija tiene menos de un año de edad es mejor que consultes al pediatra tan pronto como sea posible, ya que la deshidratación puede afectar de manera más severa a los niños más pequeños. Si en las deposiciones o vómitos del niño hay sangre también hay que consultarlo con el médico, ya que no es un síntoma habitual de la gastroenteritis.

En el caso de que hayan pasado 3 días y los síntomas no vayan mejorando es conveniente también hablarlo con el pediatra por si pudiera tratarse de algo más grave, así como en el caso de que el niño parezca deshidratado pese a la ingesta adecuada de líquidos.

Источник: https://www.bekiasalud.com/articulos/como-afecta-gastroenteritis-en-ninos/

¿Cómo actuar ante una gastroenteritis infantil?

Todo lo que debes saber para cuidar a tu hijo con gastroenteritis

La gastroenteritis consiste en la inflamación de la pared o revestimiento que cubre el estómago y de los intestinos. Esta hinchazón se traduce en la aparición de diarrea, normalmente de inicio brusco, y que puede ir acompañada de vómitos, fiebre o dolor abdominal.

La duración de esta dolencia es variable, ya que suele curarse por sí sola en unos pocos días, aunque puede prolongarse hasta dos semanas.

¿A quién afecta?

Se trata del trastorno digestivo más frecuente en niños y, según la Asociación Española de Pediatría (AEP), causa de muchos ingresos hospitalarios y de pérdida de días de colegio.

No suele ser una patología grave, al menos en nuestro entorno, pero sí muy habitual en niños menores de 5 años.

¿Qué la causa?

La causa de la gastroenteritis suele ser una infección, ya sea bacteriana, vírica o, en menos ocasiones, por un parásito intestinal.

Otras causas, como las infecciones fuera del aparato digestivo (otitis o infecciones del tracto urinario en los primeros meses de vida) u otras de origen no infeccioso (intolerancias alimentarias, tóxicos u otras enfermedades), también pueden provocar diarrea, pero son mucho menos frecuentes.

Como se describe en el contenido general de gastroenteritis, los rotavirus son los principales causantes de la gastroenteritis en niños menores de dos años y la primera causa de hospitalización en menores de cinco años.

¿Qué síntomas provoca?

La diarrea es el síntoma más característico de la gastroenteritis infantil, que se manifiesta en forma de deposiciones blandas, llegando a ser incluso acuosas o líquidas, y en un número mayor de lo habitual. A veces, puede aparecer mucosidad e incluso sangre en las heces.

Además, la diarrea puede combinarse con otra sintomatología como:

  • Vómitos.
  • Inapetencia.
  • Dolor abdominal en forma de retortijones.
  • Fiebre.

¿Cuál es la mayor complicación de la gastroenteritis en niños?

El mayor peligro para los niños afectados (sobre todo los más pequeños) por la gastroenteritis es que la diarrea líquida y los vómitos frecuentes desemboquen en un cuadro de deshidratación. Este puede producirse cuando el intestino no es capaz de tolerar o retener los líquidos y las sales durante días.

Ciertos signos de fácil identificación pueden alertarnos de que un niño está deshidratado: boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, menor cantidad de orina… Puedes verlos todos aquí.

¿Cómo prevenir el contagio?

La gastroenteritis vírica se contagia con gran facilidad y de persona a persona. Generalmente, se propaga de la mano a la boca, pero también puede propagarse al estornudar y al escupir.

En este sentido, los niños son especialmente proclives a contagiarse entre ellos, debido a su manera relacionarse y de jugar, en la que hay mucho contacto físico.

Por todo ello, la mejor medida de prevención es extremar la higiene y sobre todo, lavarse bien las manos tras ir al baño, antes y después de comer y después de cambiar un pañal.

¿Cómo se diagnostica?

Para diagnosticar a un niño de gastroenteritis al médico le bastará con constatar que padece los típicos síntomasanteriormente expuestos y no hace falta realizar pruebas diagnósticas complementarias.

¿Cómo se trata la gastroenteritis en niños?

Con el fin de evitar la deshidratación, el niño ha de beber líquido cada vez que se produce un vómito o una deposición, de forma que así reponga el líquido que ha perdido.

Pero es importante no forzar al pequeño a beber, sino darle el líquido solo si tiene sed y en pequeñas cantidades, siguiendo las indicaciones del pediatra.

En este sentido, son recomendables las soluciones o sueros de rehidratación oral y deben evitarse las bebidas isotónicas para deportistas, así como los zumos y refrescos, ya que tienen gran cantidad de azúcar, que no es recomendable en estos casos de gastroenteritis.

Respecto a la alimentación, no es necesario el ayuno ni tampoco es imprescindible una dieta astringente. Lo recomendable es darle al niño alimentos suaves de su dieta habitual, evitando los que contienen exceso de grasas o azúcares.

En lactantes, se debe continuar con la lactancia materna o el tipo de leche habitual, sin cambiar la fórmula ni rebajar su concentración.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/gastroenteritis-infantil/

Embarazo y niños
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