Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

Contents
  1. Las consecuencias del alcohol durante el embarazo
  2. La ruta del alcohol en nuestro organismo
  3. Efectos y consecuencias del consumo de alcohol en la madre
  4. Efectos del alcohol en el futuro bebé
  5. Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias
  6. Nada de alcohol en el embarazo
  7. Consecuencias para el bebé de beber alcohol en la gestación
  8. Principales riesgos de ingerir alcohol en el embarazo
  9. Tratamiento de los TEAF
  10. ¿Deben las embarazadas dejar de beber alcohol?
  11. Sí, según Mary Mather y Kate Wiles
  12. No, según Patrick O’Brien
  13. Preguntas frecuentes
  14. ¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?
  15. ¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume?
  16. ¿Qué órganos del bebé se afectan más si se consume alcohol durante el embarazo?
  17. ¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro?
  18. ¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo?
  19. ¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé?
  20. ¿Qué tipo de bebida alcohólica es más perjudicial durante el embarazo?
  21. ¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia?
  22. ¿Por qué no se debe consumir alcohol si una mujer desea quedarse embarazada?
  23. ¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada?
  24. ¿Cómo influye el entorno de la mujer embarazada en sus hábitos saludables y qué papel juega?
  25. ¿Cómo afecta el consumo de alcohol a la salud de las mujeres?
  26. ¿Cuál es la opinión de los Órganos Internacionales con responsabilidad en los temas de salud sobre el alcohol? ¿Por qué actuar en estos momentos? ¿Cuál es el contexto internacional?

Las consecuencias del alcohol durante el embarazo

Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

Dr. D. Rogelio Bayés, Profesor Titular de Pediatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Granada.

Riesgos del consumo del alcohol durante el embarazo. El consumo de alcohol, aunque de uso extendido, conlleva enormes consecuencias para la salud tanto de la madre como la riesgos para el futuro bebé, en el que produce secuelas de las que ya no se recuperará y que incluso pueden llevarle a la muerte.

Un niño afectado por el alcohol en la vida intrauterina tiene más posibilidades de morir y de sufrir malformaciones graves si llega a nacer

Funciones que altera

El consumo frecuente de alcohol causa graves problemas Independientemente del sexo o edad. Las consecuencias del cosumo del alcohol se ven reflejadas en la persona tanto a corto como largo plazo.

La persona que sufre alcoholismo o dependencia del alcohol tiene dificultades repetidas en al menos 3 de las 7 áreas de funcionamiento.

Éstas son las relacionadas con la tolerancia, abstinencia, ingestión de cantidades progresivamente mayores de alcohol en períodos más largos de lo previsible, incapacidad para controlarse, pérdidas de tiempo prolongadas en el consumo de alcohol, abandono de actividades importantes para beber y consumo continuado de alcohol a pesar de sus consecuencias físicas y psicológicas.

La ruta del alcohol en nuestro organismo

Al consumir alcohol, el etanol se absorbe desde la boca, esófago, estómago y sobre todo en la parte proximal del intestino delgado. El 2-10 % se elimina directamente por los pulmones, la orina y el sudor, pero la mayor parte se metaboliza a acetaldehído en el hígado.

Efectos y consecuencias del consumo de alcohol en la madre

  1. Sobre el sistema nervioso. El etanol es un depresor del sistema nervioso central.

    Además de los efectos agudos sobre el comportamiento, puede producir amnesia temporal, neuropatía periférica, trastornos amnésicos persistentes e incapacidad para aprender cosas nuevas, fundamentalmente por un déficit de vitamina B1 (tiamina).

    La dificultad en mantener posturas y marcha normal se debe a una degeneración cerebelosa, relacionada con déficits nutricionales. Un porcentaje elevado de alcohólicos sufre una demencia crónica. Es frecuente un síndrome psiquiátrico caracterizado por tristeza, ansiedad, alucinaciones y delirios paranoides.

    Los efectos negativos del alcohol en la fase de embarazo se evalúan desde las primeras semanas, primer mes y los primeros trimestres.

  2.  Sobre el sistema digestivo. El alcohol puede producir esofagitis por reflujo gastroesofágico y gastritis con riesgo de hemorragia gastrointestinal.

    La hipertensión portal, inducida por la cirrosis, favorece el desarrollo de varices esofágicas. Los alcohólicos suelen padecer alteraciones del páncreas en forma de pancreatitis. El hígado sufre una acumulación grasa, hepatitis y cirrosis.

  3. Sobre el sistema cardiovascular.

    El etanol disminuye la contractilidad del corazón y causa vasodilatación periférica. El consumo crónico causa miocardiopatía y arritmias e insuficiencia de una de las válvulas del corazón (la válvula mitral). Existe una asociación entre accidentes cerebrovasculares y alcoholismo.

  4. Sobre la sangre y el sistema inmune.

    El riesgo de cáncer es 10 veces mayor en los alcohólicos. La anemia, leucopenia y plaquetopenia así como alteraciones de funciones inmunológicas son frecuentes en los alcohólicos.

  5. Sobre el sistema reproductor.

    En el hombre, la concentración moderada de alcoholemia aumenta el impulso sexual, pero al mismo tiempo disminuye la capacidad de erección. El hombre alcohólico crónico presenta atrofia testicular irreversible con disminución o desaparición de los espermatozoides (hipo-anespermia), que se traduce en infertilidad.

    En la mujer, el alcoholismo produce amenorrea, reducción del tamaño de los ovarios y ausencia del cuerpo amarillo con infertilidad asociada y abortos espontáneos.

  6. Sobre el estado nutritivo. El estado nutritivo, global o específico, puede verse seriamente afectado en los alcohólicos.

    Puede existir déficit de cualquier vitamina absorbida por el intestino delgado mediante transporte activo o almacenada en el hígado. También son frecuentes las alteraciones de las concentraciones sanguíneas de potasio, magnesio, calcio, cinc y fosfato. Las concentraciones bajas de cinc contribuyen a la disfunción gonadal, a la falta de apetito (anorexia), al retraso de la cicatrización de las heridas y a las inmunodeficiencias en estas personas. Una dosis abundante de etanol en una persona sana y en ayunas puede producir disminución de azúcar en la sangre (hipoglucemia) transitoria entre 6 y 36 horas después de la ingesta del alcohol.

Efectos del alcohol en el futuro bebé

A la hora de analizar los efectos del alcohol sobre el futuro bebé, hay que analizarlos en cada una de las fases del embarazo.

Tanto el etanol como su metabolito, el acetaldehído, cruzan la placenta y disminuyen la síntesis de ácido desoxirribonucleico, alteran la síntesis de proteínas, y disminuyen el crecimiento, la diferenciación y la migración de las células e inhiben el desarrollo morfogénico, base de las malformaciones embrio-fetales.

En gestantes bebedoras moderadas o importantes, el riesgo de abortos espontáneos está incrementado en 2-4 veces. También está aumentado el riesgo de recién nacidos prematuros y el desprendimiento de placenta con riesgo de que el bebé nazca muerto.

El feto sufrirá malnutrición y un déficit de oxígeno crónico que inevitablemente conducirá a un recién nacido pequeño para la edad de gestación sin posibilidades de recuperación postnatal.

Existen unos criterios específicos por los que el médico reconoce un niño que ha resultado afectado por el alcohol en la vida intrauterina.

Son: retraso de crecimiento prenatal y/o postnatal; afectación del sistema nervioso central que incluye alteraciones neurológicas y retraso mental moderado; y, malformaciones en la cabeza y cara (dismorfia facial) características, como son cabeza pequeña (microcefalia), ojos pequeños (microoftalmia), separación entre boca y nariz menor de lo normal (filtro corto), labio superior fino, y barbilla pequeña (micrognatia).

Saber más

¿De qué dependen los efectos? Los efectos de la bebida dependen en parte de la cantidad de alcohol y del peso corporal.

Además de la cantidad de alcohol, existen otros ingredientes de las bebidas alcohólicas (aldehídos, ésteres, histamina, fenoles, taninos, hierro, plomo, cobalto) que pueden contribuir a dañar el organismo. También depende de los mecanismos metabólicos de eliminación del alcohol.

Источник: https://www.lechepuleva.es/embarazo/alcohol-durante-embarazo

Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

El alcohol es una de las drogas más consumidas en nuestro país y una de las más perjudiciales para nuestra salud. En el embarazo, un momento bastante delicado tanto para la madre como para el bebé, mucho más.

Índice

Nada de alcohol en el embarazo

Todas las madres deben ser conscientes de que todo lo que ingieran durante el embarazo llegará hasta su bebé, por lo que la ingesta de alcohol y más de manera continuada durante el proceso de gestación puede ser causa de múltiples problemas en el feto.

¿Por qué? Como madres adultas somos capaces de manejar el alcohol en nuestra sangre porque tenemos los mecanismos para ello. Sin embargo, el cuerpo de nuestro bebé, su sangre, no tiene la misma capacidad por lo que los perjuicios de estas bebidas alcohólicas se multiplican en su caso.

El feto no puede metabolizar el alcohol porque no posee las enzimas necesarias para ello y no puede, por tanto, reducir los efectos tóxicos.

Es cierto que el alcohol puede tener unas consecuencias de por vida en el bebé, y también puede ser causa de parto prematuro, aborto o muerte del feto.

Por tanto, es completamente necesario que todas las madres conozcan las consecuencias de ingerir alcohol durante estos nueve meses de embarazo.

Es cierto que no hay estudios de medicina que especifiquen cuál es la cantidad mínima de alcohol que se puede ingerir en el embarazo sin que tenga consecuencias, por lo que lo único que se recomienda es no tomar nada durante este periodo.

Los expertos aseguran que durante el proceso completo del embarazo no se puede beber nada de alcohol, ya que este actúa como una droga, alterando el funcionamiento correcto del cuerpo, afectando a la presión arterial, al sistema renal y al estado de ánimo. El alcohol es muy peligroso para nuestro bebé, pues este atraviesa la placenta produciendo en él los mismos efectos (o incluso superiores) que produce en nosotros. Está claro que probar un poco de vino que han servido en alguna cena durante las Navidades o brindar con un poco de champán no va a repercutir en nuestro bebé de manera grave. Estas son ocasiones que se producen de manera eventual y que ni siquiera van a afectarnos a nosotras, pero lo que sí que sabemos es que no hay una cantidad recomendada de alcohol a ingerir puesto que no es aconsejable en absoluto.

Consecuencias para el bebé de beber alcohol en la gestación

Las consecuencias de ingerir alcohol durante el embarazo varían por supuesto según el mes de gestación y la cantidad de alcohol ingerida.

De hecho, durante el primer mes de embarazo la ingesta de este puede provocar deformidades al bebé, mientras que en los meses posteriores aumenta el riesgo neurológico, que puede originar retraso mental o discapacidad intelectual, una afección diagnosticada antes de los dieciocho años que incluye tanto un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio como una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria.

Algunas de las consecuencias que puede acarrear la toma de alcohol en la salud de nuestro bebé son los problemas de corazón, los cerebrales y otros en determinados órganos vitales.

También existe la posibilidad de que aparezcan problemas de visión y de audición, problemas de aprendizaje, poco peso al nacer, deficiencias intelectuales u otros problemas de lenguaje o comportamiento.

Principales riesgos de ingerir alcohol en el embarazo

El consumo de alcohol durante el embarazo puede ocasionar los mismos riesgos del consumo de alcohol en general, pero en el feto los riesgos son adicionales. Como decíamos, ingerir alcohol es mucho más dañino durante el primer trimestre, pero debemos ser conscientes de que tomarlo en cualquier momento de la gestación también lo es.

Las mujeres embarazadas y las que están intentado ser mamás deben, por tanto, evitar cualquier cantidad de alcohol.

La única manera de prevenir el síndrome de alcoholismo fetal es no tomar alcohol durante el embarazo.

Este síndrome hace referencia al conjunto de problemas físicos, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre toma alcohol durante el embarazo.

Los síntomas que se pueden incluir dentro de este síntoma son una apariencia anormal, baja altura, bajo peso, cabeza pequeña, mala coordinación, bajo coeficiente intelectual, problemas de conducta y sordera o deficiencia visual.

Evitar, por tanto, la ingestión de alcohol es la mejor manera de evitar desórdenes del espectro alcohólico fetal, que es también como se conoce este síndrome.

A pesar de que esta condición es permanente, un tratamiento adecuado puede mejorar el pronóstico.

Tratamiento de los TEAF

Existen varios tipos de tratamiento para las personas con Trastornos del Espectro de Alcohólico Fetal (TEAF), que se pueden dividir en cinco categorías diferentes:

– Atención médica

– Medicamentos

– Terapia para la conducta y aprendizaje

– Capacitación de los padres

– Métodos alternativos

Además, existen ciertos factores de protección que pueden ayudar a reducir los efectos del trastorno de espectro alcohólico fetal y ayudar a quienes los tienen a alcanzar su potencial. ¿Cuáles son?

– Diagnóstico antes de los seis años.

– Ambiente amoroso, enriquecedor y estable durante los años escolares.

– Ausencia de violencia a su alrededor.

– Participación en educación especial y servicios sociales.

Probablemente el síndrome alcohólico fetal es el tipo de trastorno más serio, por lo que para prevenir cualquier tipo de consecuencia o riesgo lo único que debemos hacer es no ingerir alcohol estando embarazadas o cuando tengamos probabilidad de quedarnos si mantenemos relaciones sexuales sin protección.

Tener síntomas del embarazo pero sin retraso de la regla puede resultar confuso. En estos casos siempre se recomienda realizar un test de embarazo para salir de dudas y, si se confirma que es negativo, acudir al ginecólogo para que valore por qué se están produciendo los síntomas.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/tomar-alcohol-durante-el-embarazo-riesgos-y-consecuencias-8702

¿Deben las embarazadas dejar de beber alcohol?

Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

Que si nada de alcohol. Que si solo una copa. Que si es un mito. Con tantas idas y venidas, a las mujeres no nos queda claro si la cervecita de la tarde está prohibida o no durante el embarazo. A las revistas científicas, tampoco.

De hecho, British Medical Journal, una de las más longevas publicaciones médicas del mundo, lanzaba esta semana en su web un suculento debate al respecto. Mientras que la pediatra jubilada Mary Mather y la investigadora del Centro de Investigación Integral Biomédica de Guy y St.

Thomas' NHS Foundation Trust y el Kings College de Londres, Kate Wiles, concluyen que se debería apostar de forma clara por la abstención, el catedrático en Obstetricia y Ginecología en el hospital de enseñanza University College, en Londres, Patrick O’Brien piensa que no deberíamos asumir que las mujeres embarazadas no pueden entender las evidencias. Estos son los planteamientos de ambos bandos de especialistas. ¿Deben las mujeres embarazadas dejar de beber alcohol?

Sí, según Mary Mather y Kate Wiles

Pediatra e investigadora admiten que ningún órgano de su país, Reino Unido, recomienda una abstención clara de alcohol durante el embarazo.

«El Departamento de Salud recomienda que las mujeres embarazadas eviten el alcohol, pero socava el consejo dando un nivel aparentemente seguro de alcohol en el embarazo: si una mujer elige beber no debe tomar más de cuatro unidades a la semana.

El Instituto Nacional para la Salud y Atención de Excelencia (NICE) hace hincapié en evitar el consumo de alcohol en los tres primeros meses de embarazo, porque está asociado a abortos espontáneos».

Posteriormente, hacen este recorrido por el panorama internacional: «La postura actual en EE UU es que 'no se conoce una cantidad segura de alcohol durante el embarazo, un momento seguro para beber ni un tipo seguro de alcohol'. A las mujeres embarazadas de Canadá, Dinamarca, Francia, Noruega, Israel, México, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda, España, Países Bajos y Escocia se les aconseja que se abstengan del alcohol».

Y estos son algunos de los párrafos en los que sustentan su oposición al consumo:

«Cerca de 4.000 artículos publicados confirman la teratogenicidad del alcohol. No hay evidencias de que el alcohol sea beneficioso para el embrión y el desarrollo fetal.

La teratogenicidad ha sido concluyentemente mostrada en estudios clínicos, conductuales y epidemiológicos, los efectos teratogénicos, que no han sido refutados, incluyen el síndrome alcohólico fetal, el retraso mental, anomalías del desarrollo y el comportamiento y un bajo peso al nacer».

«Los estudios clínicos no pueden detectar pequeños efectos en el desarrollo cerebral.

Es imposible asegurarle a una mujer que bebe moderadamente durante el embarazo que el alcohol no causa un pequeño descenso del cociente intelectual de su hijo.

Un metaanálisis de 2014 mostró que el consumo de tan solo dos vasos de vino en todo el embarazo puede afectar negativamente al comportamiento del niño y sus resultados en la escuela».

«Una revisión sistemática de datos, que informaban de la posición de NICE, llevó a la conclusión de que las pruebas sobre el consumo moderado de alcohol en el embarazo no eran lo suficientemente fuertes como para excluir los riesgos. La ausencia de evidencias no equivale a la certeza de la ausencia de daños».

«Todas las prescripciones en el embarazo son un balance entre los riesgos y los beneficios. El balance relativo al alcohol se inclina claramente del lado de los riesgos.

El alcohol no es esencial para la salud o el bienestar de una mujer embarazada y se sabe que es teratogénico para el bebé.

No es una droga que vaya a ser alguna vez prescrita en el embarazo, y no es una droga que deba ser nunca recomendada».

«El nivel de alcohol y el momento en el que se produce un daño al feto se desconoce y tiende a variar de un embarazo a otro.

La nutrición, el genotipo, el fenotipo, la etnia, el metabolismo y el consumo de tabaco también afectan.

La influencia de cada una de estas variables nunca se puede conocer del todo para cada embarazada; el único consejo ético que se puede dar es la abstinencia del alcohol en el embarazo».

No, según Patrick O’Brien

El ginecólogo resume de esta forma las pruebas sobre el asunto: «Un consumo intenso en el embarazo puede causar síndrome alcohólico fetal; hay algunas evidencias de que el alcohol en el primer trimestre puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo; y hay trastornos menos severos que el síndrome alcohólico fetal que entran dentro del paraguas de términos de los trastornos del espectro alcohólico fetal. Una considerable incertidumbre se mantiene en los bordes borrosos de la robusta evidencia. Por ejemplo, ¿cómo de frecuentes son los trastornos del espectro alcohólico fetal y qué proporción de estos casos se puede atribuir al alcohol?». Pero, ¿qué pasa con el bajo consumo?

Así argumenta su postura sobre la no renuncia:

«El Departamento de Salud aconseja: 'Si usted está embarazada, o planea estarlo, debe evitar el alcohol totalmente.

Pero, si decide beber, no debe superar más de una o dos unidades de alcohol una o dos veces a la semana para minimizar el riesgo para el bebé [1 o 2 copas de vino, una o dos veces en semana]'.

Sin embargo, la Asociación Médica Británica aconseja, y lo ha reiterado en su reciente conferencia anual, que 'a las mujeres embarazadas, o que están consideran estarlo, se les debe recomendar no consumir ningún tipo de alcohol”. 

«Estas diferencias plantean una pregunta fundamental en torno a la naturaleza de nuestra relación con los pacientes.

Los argumentos comunes que se dan para apoyar la abstención son que los consejos opuestos son confusos para las mujeres, ellas no entienden qué es una unidad de alcohol y es imposible saber si el consumo moderado de alcohol después de 12 semanas de gestación es perjudicial.

Todo esto, según se argumenta, debería llevar a aconsejar que el alcohol sea completamente evitado en el embarazo. No estoy de acuerdo con esta línea argumental».

«Las mujeres son inteligentes y autónomas. En el día a día, por ejemplo, los obstetras y matronas explican les explican las complejidades de la detección del síndrome de Down. No evitamos la discusión solo porque es compleja. No decimos: 'Esto es difícil de entender para ti, pero hazte una amniocentesis'.

Respetamos la autonomía de nuestros pacientes y reconocemos que es nuestra responsabilidad encontrar una manera de darles la información de una manera que ellos puedan entenderla, y después apoyarles para que tomen una decisión.

Seguramente somos capaces de explicar lo que significa una unidad de alcohol a las embarazadas o a las mujeres que están pensando en estarlo».

«Aunque el asesoramiento individualizado no es una tarea fácil, es claramente más difícil cuando se trata de educar a una población entera. Sin embargo, solo porque la tarea sea compleja y exigente no significa que debamos legislar para el mínimo denominador común».

«Todos lidiamos con la incertidumbre en nuestras vidas a diario, y las mujeres embarazadas no son menos capaces de hacerlo.

Una cosa está clara; si tratamos de apelar al mínimo común denominador, la mayoría de las mujeres van a buscar la evidencia online y a juzgar por sí mismas.

Y si perciben que hemos estado haciendo juicios de valor en su nombre, o manifestando una certeza que no existe, vamos a perder inevitablemente su confianza».

Aquí puede leer el artículo completo de British Medical Journal.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2015/10/08/buenavida/1444314905_486347.html

Preguntas frecuentes

Tomar alcohol durante el embarazo: riesgos y consecuencias

Las pautas de consumo de alcohol que pueden entrañar bajo riesgo a nivel individual pueden estar asociadas a la aparición de efectos sanitarios y sociales negativos.

Es por ello que es importante reducir los daños sufridos por las personas del entorno del bebedor y por las poblaciones expuestas de mayor riesgo, como niños, adolescentes, mujeres en edad fértil, mujeres gestantes y lactantes, y otros grupos de riesgo.

El consumo de alcohol, durante el embarazo puede producir deficiencias físicas, mentales y motoras en el bebe que pueden afectarle durante toda su vida.

Estas consecuencias pueden manifestarse en el momento del nacimiento o más tarde durante el desarrollo.

De todas las sustancias de abuso, el alcohol es de las más peligrosas para el desarrollo fetal

El consumo de alcohol mientras se está embarazada aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Al nacer estos niños pueden pesar y medir menos, aunque a veces este retraso en el crecimiento se manifiesta más tarde. En nuestro medio, el consumo de alcohol durante el embarazo es la primera causa no genética de retraso mental que, sin embargo, es enteramente prevenible.

Además de esto, los bebes pueden nacer con rasgos faciales alterados (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, ojos pequeños y rasgados con pliegues característicos, etc.

), problemas y malformaciones en otras partes del cuerpo como el corazón (defectos de cierre en los tabiques que comunican las distintas partes del corazón), los riñones, el tubo digestivo, las extremidades, etc.

Además, puede añadirse retraso psicomotor, desde moderado a profundo.

Más tarde, durante la infancia, también pueden aparecer alteraciones del desarrollo y comportamiento (hiperactividad, problemas de memoria, lenguaje,  coordinación, adaptación social, etc.).

¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?

Es el término médico por el que se conoce el conjunto de alteraciones que pueden afectar, de modo característico, a los bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo.

En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves, pero existen muchos casos, la mayoría, en los que aparecen sólo algunas de esas manifestaciones de forma aislada y ni siquiera pueden identificarse en el momento del nacimiento o en los primeros meses de vida sino que se diagnostican en etapas posteriores del desarrollo del niño/a, durante la infancia o la adolescencia. Por eso se habla del “síndrome alcohólico fetal”, en el primer caso, y de “trastornos relacionados con el síndrome alcohólico fetal” en los otros casos.

¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume?

El alcohol consumido por la mujer embarazada pasa directamente al bebé, atravesando la barrera placentaria. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol,  al cabo de una hora ella y su bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre.

¿Qué órganos del bebé se afectan más si se consume alcohol durante el embarazo?

No hay ninguna parte del cuerpo del bebé que no pueda ser afectada negativamente por el consumo de alcohol de la madre; no obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es uno de los órganos más vulnerables al consumo de alcohol durante esta etapa.

Esta especial vulnerabilidad del cerebro y la gran cantidad de funciones que controla y en las que interviene, hace que las manifestaciones del daño relacionado con el consumo de alcohol durante el embarazo sean tan variadas en intensidad y en el tiempo, pudiendo aparecer en el nacimiento o durante la infancia o adolescencia.

Además de esto, dependiendo del momento del embarazo, pueden verse afectados diversos órganos, en función de cuál de ellos se esta desarrollando en ese momento.

¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro?

No.  Beber alcohol en cualquier momento del embarazo puede dañar al feto, aunque, en general, se considera que el primer trimestre de la gestación es un periodo especialmente vulnerable a todos los agentes tóxicos o dañinos para el bebé debido a que durante este periodo se lleva a cabo la mayor parte del desarrollo de los órganos del bebé.

¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo?

Ninguna. No existe un límite de consumo que sea seguro, por lo que el único consumo seguro de alcohol  durante el embarazo es el consumo cero. No ingerir bebidas alcohólicas durante el embarazo es la única garantía para no incrementar el riesgo que cada madre y su bebé tienen para desarrollar los efectos derivados del alcohol.

¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé?

Sí, cuanto más alcohol se consume mayor es el daño que puede ocasionar. Las  manifestaciones más graves de los niños afectados por la exposición prenatal al alcohol, se producen en hijos de mujeres que consumen grandes cantidades de alcohol de manera habitual.

Sin embargo, el consumo ocasional de grandes cantidades, como el que se produce en los casos de borracheras o los consumos en atracón, aumentan también la probabilidad de que el desarrollo del bebé se vea seriamente afectado.

En la actualidad, el conocimiento científico no puede garantizar que el consumo de dosis pequeñas de alcohol durante la gestación no conlleve riesgos para el bebé.

¿Qué tipo de bebida alcohólica es más perjudicial durante el embarazo?

El daño asociado al consumo de alcohol no depende del tipo de bebida alcohólica que se consuma sino de la cantidad de alcohol  que se ingiera y la frecuencia con que se realice esta ingesta.

¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia?

No, el alcohol consumido por la madre pasa a la leche materna y es como si fuese el bebé el que lo consumiese.

Por otra parte, algunas creencias sobre los posibles beneficios del consumo de ciertas bebidas alcohólicas para la lactancia son rigurosamente falsas.

El alcohol no aumenta la cantidad de leche materna ni mejora su calidad y representa un claro perjuicio para el bebé.

Al contrario, algunos estudios indican que el consumo de alcohol durante la lactancia podría reducir la cantidad de leche que la madre produce.

¿Por qué no se debe consumir alcohol si una mujer desea quedarse embarazada?

Si se está planificando un embarazo, la primera razón por la cual no debe consumirse alcohol es porque, según informan numerosos estudios, el consumo de alcohol puede producir disminución de la fertilidad y alteraciones del ciclo menstrual.

Además, suele ocurrir que, cuando la mujer confirma que está embarazada ya han transcurrido algunas semanas de embarazo, que son cruciales puesto que coinciden con las etapas iniciales del desarrollo embrionario del bebé en las que éste es especialmente vulnerable a cualquier agente perjudicial.

¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada?

Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez que la mujer ha confirmado su embarazo.

Sin embargo, es recomendable que las embarazadas soliciten consejo a su ginecólogo y/o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé.

Conocer los riesgos a los que están expuestos, tanto la madre como el bebé, ayudará a poder realizar las pruebas diagnósticas necesarias y a planificar las decisiones terapéuticas más adecuadas.

En España, además, se dispone de un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE: 91 822 24 36) en el que se pueden realizar consultas sobre diversos factores de riesgo para el desarrollo prenatal, entre los que se encuentra el consumo de alcohol.

¿Cómo influye el entorno de la mujer embarazada en sus hábitos saludables y qué papel juega?

Un embarazo no supone un trastorno ni una alteración en la vida de una mujer y no es incompatible, salvo en el caso de un embarazo de riesgo así considerado por un facultativo, con la mayoría de actividades familiares, sociales y laborales que realiza cualquier mujer que no esté embarazada. Sin embargo, es difícil modificar ciertos hábitos adquiridos anteriormente a la gestación que pueden resultar no saludables durante el embarazo por las consecuencias que conllevan para el desarrollo del bebé (consumo de tabaco o alcohol, dieta poco equilibrada, vida sedentaria, etc).

Muchas mujeres embarazadas realizan un esfuerzo en este sentido y soportan una carga de responsabilidad adicional con respecto al desarrollo óptimo del hijo/a que esperan.

Esta responsabilidad debe ser compartida por todos aquellos que forman parte del entorno de la mujer embarazada.

En esta tarea resulta fundamental el apoyo y la solidaridad de su pareja, de los miembros de la familia, de los amigos/as y de sus compañeros/as de trabajo, que deben apoyar el mantenimiento de los hábitos saludables de la mujer durante todo el embarazo y la lactancia y favorecer, frente a opciones no beneficiosas y/o de riesgo, la elección de alternativas saludables.

¿Cómo afecta el consumo de alcohol a la salud de las mujeres?

Existe evidencia científica contrastada de que el consumo de alcohol resulta perjudicial para la salud de las mujeres con consumos menores que los que producen daños en los hombres.

Aún incluso sin contar con las diferencias en el peso corporal entre hombres y mujeres, pues a menor peso corporal e igual cantidad de alcohol el daño es mayor, el alcohol alcanza en las mujeres mayores concentraciones en sangre que en hombres, aunque ambos ingieran la misma cantidad de alcohol. Ello se debe a una mayor proporción de grasa/agua en la mujer que hace más difícil la dilución del alcohol en el cuerpo y, también, a que las mujeres tienen niveles más bajos de la enzima alcohol deshidrogenasa que participa de modo fundamental en el metabolismo del alcohol.

Por otra parte, las mujeres son más proclives a sufrir daño en el hígado como consecuencia del consumo de alcohol. Así, enfermedades como las hepatitis o las cirrosis alcohólicas ocurren en las mujeres tras un periodo de consumo mucho menos prolongado que lo que tardan en ocurrir en los hombres.

El alcohol está ampliamente reconocido como un agente cancerigeno por la comunidad científica, es decir, es un factor, entre otros muchos, que aumenta las probabilidades de padecer diversos tipos de cáncer.

El consumo de alcohol también produce efectos sobre la función reproductiva de la mujer, pudiendo retrasar la pubertad, alterando el ciclo menstrual y disminuyendo la fertilidad.

¿Cuál es la opinión de los Órganos Internacionales con responsabilidad en los temas de salud sobre el alcohol? ¿Por qué actuar en estos momentos? ¿Cuál es el contexto internacional?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el alcohol como un claro determinante de la salud de la población, por lo que debe ser enfocado desde una perspectiva de promoción de la salud al objeto de generar una conciencia sanitaria que incluya la información, el conocimiento y las habilidades necesarias para gozar de una vida saludable.

En el mes de mayo de 2010, durante la 63ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD, la OMS aprobó la Resolución WHA63.

13 sobre una estrategia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol, por la que se insta a los Estados Miembros a que movilicen una voluntad política en aras a promover políticas de salud pública dirigidas a reducir el uso nocivo de alcohol, y en especial a que refuercen las iniciativas nacionales destinadas a proteger a las poblaciones en riesgo, en especial los adolescentes y jóvenes y las personas afectadas por el consumo nocivo de alcohol a terceros, como es el caso de las embarazadas.

En este sentido, la estrategia mundial de la OMS sobre alcohol entiende como “uso nocivo del alcohol” un concepto amplio que abarca el consumo de alcohol que provoca efectos sanitarios y sociales perjudiciales para el bebedor, para quienes lo rodean (terceros) y para la sociedad en general, así como las pautas de consumo de alcohol asociadas a un mayor riesgo de resultados sanitarios perjudiciales.

Es importante que los ciudadanos conozcan que el conocimiento científico nos informa que el riesgo cero no existe y que progresa en función del nivel de consumo, sin todavía llegarse a consensuar un dintel de validez y aceptación universal.

Se debe destacar un hecho fundamental: el riesgo es de particular relevancia en niños, adolescentes y mujeres embarazadas, en  personas que toman medicación, pues esta interacciona con el alcohol, en las que desarrollan actividades que requieran concentración, habilidad o coordinación (por ejemplo, la conducción) o que padecen comorbilidades que puedan verse afectadas por el consumo de alcohol (diabetes, hepatitis C, etc).

Es decir, el grado de riesgo por el uso nocivo del alcohol varía en función de la edad, el sexo y otras características biológicas del consumidor, así como de la situación y el contexto en que se bebe.

Algunos grupos y personas vulnerables presentan una mayor sensibilidad a las propiedades tóxicas, psicoactivas y adictivas del etanol.

De ahí, la importancia de atender a estos grupos y poblaciones más vulnerables, y de prestarles la atención necesaria, tal y como promueve la estrategia de la OMS, promoviendo políticas de alcohol.

Entendiéndose como política de alcohol aquella que se ocupa de la relación entre alcohol, salud y bienestar social, y que por tanto tiene como meta servir a los intereses de la salud pública y del bienestar social a través de su impacto sobre la salud y los determinantes sociales, entre los que cuentan los patrones de consumo, el ambiente social, la disponibilidad de alcohol etc.

Источник: https://www.mscbs.gob.es/campannas/campanas10/embarazadasCeroAlcohol/preguntas_frecuentes.html

Embarazo y niños
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