Tu alimentación durante la lactancia

Contents
  1. Qué comer si das el pecho
  2. 5 alimentos imprescindibles que debes comer si das el pecho
  3. Alimentos que hay que evitar o reducir durante la lactancia
  4. Alimentos que podrían aumentar la producción de leche
  5. 1. Harina de avena
  6. 2. Ajo
  7. 3. Zanahorias y remolachas
  8. 4. Hinojo
  9. 5. Frutos secos
  10. 6. Jengibre
  11. 7. Comino
  12. 8. Canela
  13. Alimentación durante la lactancia
  14. Es importante llevar una dieta equilibrada y beber mucho líquido
  15. Profutura mama de Milupa: un mejor aporte de nutrientes para mamás lactantes
  16. Desafíos de la lactancia
  17. Flatulencias y alergias: ¿pueden algunos alimentos ser perjudiciales para mi bebé?
  18. Estimulantes: no te excedas
  19. ¿Puedo dar el pecho si tengo los senos pequeños?
  20. ¿Puedo volver a quedarme embarazada durante la lactancia?
  21. ¿Dar el pecho durante mucho tiempo hace que se caigan los senos?
  22. ¿Es verdad que la lactancia te vuelve despistada?
  23. ¿Puedo hacer deporte durante la lactancia?
  24. ¿Puedo ir a la sauna o a la piscina durante la lactancia?
  25. ¿Es sensato perder peso activamente durante la lactancia?
  26. ¿Puedo dar el pecho si he perdido mucha sangre durante el parto?
  27. ¿Puedo darle el pecho a mi bebé cuando está enfermo?
  28. ¿Puedo dar el pecho si estoy enferma?
  29. ¿Los bebés lactantes sanos necesitan líquido adicional?
  30. Lactancia materna: Qué alimentos debo comer ahora
  31. Por qué necesitas comer más y mejor
  32. Ingiere más calorías si amamantas a tu bebé
  33. ¿Qué debo comer cada día?
  34. Tu alimentación durante la lactancia
  35. Consumir 500 calorías más durante la lactancia
  36. Menú para dos
  37. No olvidar los líquidos durante la lactancia
  38. ¿A qué sabe la leche materna?
  39. Consejos para madres vegetarianas que dan el pecho
  40. Qué se debe evitar durante la lactancia
  41. ¿Cómo influye la alimentación de la madre durante la lactancia en el bebé?
  42. Hierro
  43. Calcio
  44. Vitamina B12

Qué comer si das el pecho

Tu alimentación durante la lactancia

  • Mi bebé y yo
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  • Lactancia
  • Qué comer si das el pecho

Mi bebé y yo

La alimentación durante el embarazo y la lactancia materna es fundamental, puesto que el bebé recibe el alimento a través la mamá. Además, la lactancia materna debería mantenerse hasta los seis meses, como mínimo, según recomienda la propia OMS, Organización Mundial de la Salud.

Aunque el inicio de la lactancia no siempre es fácil, con la aparición de posibles grietas, dolor de pezón o incluso obstrucciones mamarias, es fundamental que te asesores con tu matrona o el pediatra de tu bebé durante las exploraciones de control, con el fin de evitar que la lactancia se convierta en un sufrimiento para ti, llegando incluso a hacer que te replantees su continuidad.

También es importante que tengas en cuenta que es necesario llevar una dieta sana y equilibrada cuando das el pecho a tu bebé.

5 alimentos imprescindibles que debes comer si das el pecho

  • Se recomienda comer al menos cinco frutas y verduras al día.
  • Los alimentos con almidón, como el pan integral, las proteínas de las carnes magras, las legumbres y los productos lácteos (leche, queso y yogur), también deberían incluirse en la dieta durante la lactancia materna.
  • Muchas mujeres tienen problemas de estreñimiento en el embarazo y también después del parto. Aumentar la ingesta de productos con alto contenido de fibra puede ayudar a mejorar este problema.
  • Es importante beber mucho líquido; intenta llevar una botella de agua contigo. También son buenos los jugos de frutas naturales y la leche desnatada.
  • En ocasiones, es recomendable tomar un suplemento de vitamina D, puesto que la lactancia materna reduce los niveles de la misma. Este suplemento se puede adquirir en las farmacias y no es necesario tener una receta médica.

Alimentos que hay que evitar o reducir durante la lactancia

Sin embargo, si estás dando el pecho, hay algunos alimentos que deberías evitar o reducir su consumo.

  • Se debe evitar por completo el consumo de bebidas alcohólicas. 
  • El consumo de pescado azul de gran tamaño, como el atún o pez espada no está recomendado. Estos peces pueden contener niveles elevados de mercurio que pueden afectar al desarrollo del bebé.
  • Las bebidas con cafeína tampoco son recomendables durante la lactancia materna o, al menos, se debe reducir su consumo, puesto que pueden mantener despierto a su bebé. Debemos tener en cuenta no sólo el café, el té y los refrescos de cola también tienen alto contenido de cafeína.

Alimentos que podrían aumentar la producción de leche

A muchas madres les preocupa la idea de no producir suficiente leche. Estos ocho alimentos pueden ayudar a aumentar la producción de leche materna y los alimentos que dan un sabor especial a la leche:

1. Harina de avena

  • La avena ha resultado ser un alimento perfecto para el mantenimiento de la producción de la leche materna. Se puede consumir con la leche o el yogur, y, además, resulta ser un desayuno ideal para empezar el día.
  • Además, es una fuente importante de hierro, lo cual es muy importante, ya que uno de los principales motivos de una baja producción de leche materna es la deficiencia de hierro.
  • La avena también ayuda a reducir el colesterol y a regular la presión arterial.

2. Ajo

  • El ajo contiene galactagogo y esto podrían ayudar a estimular la lactancia. No es necesario comerse el ajo directamente, pero sí se puede añadir a las comidas. El ajo se ha utilizado por las madres lactantes para ayudar a impulsar la leche en muchas culturas tradicionalmente, pero esta propiedad no está documentada científicamente.
  • En cualquier caso, puede alterar el sabor y el olor de la leche, lo que conviene que tengas en cuenta.

3. Zanahorias y remolachas

  • Tanto las zanahorias como las remolachas contienen beta-caroteno, son una fuente saludable de carbohidratos y ayudan a aumentar los niveles de potasio. El beta-caroteno es, además, beneficioso para el crecimiento del recién nacido.
  • Estos alimentos favorecen la producción de leche y pueden ayudar a la mamá a perder algo de peso después del embarazo, si las come entre horas (en lugar de bollos, dulces, etc.)

4. Hinojo

  • Las semillas de hinojo también ayudan a aumentar la producción de leche. Esta planta actúa como un galactogogo, que es una sustancia que ayuda al cuerpo de la mujer a producir más leche.
  • Además, estas semillas ayudan a la digestión y a prevenir los cólicos del lactante.

5. Frutos secos

  • Los frutos secos aumentan la producción de leche materna.
  • Asimismo, los frutos secos tienen un alto contenido de antioxidantes.

6. Jengibre

  • El jengibre es otro alimento que ayuda a impulsar la leche materna. Se puede añadir a muchas recetas o preparar una infusión con la raíz (recomendable también para las náuseas en el embarazo).

7. Comino

  • Las semillas de comino también estimulan la producción de leche materna.
  • Además, mejoran la digestión y alivian el estreñimiento, el ardor de estómago y la distensión abdominal.
  • También son una fuente importante de hierro.

8. Canela

  • La canela, además de aumentar la producción de leche, le da un mejor sabor a esta. Se le puede añadir a un vaso de leche con un poco de miel.

Tanto en el embarazo como durante la lactancia materna, la mujer deber cuidar su alimentación llevando una dieta equilibrada y saludable.

Hay que tener en cuenta que el bebé se alimenta a través de la madre y, por tanto, los alimentos que ingiramos le afectarán directamente.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/bebes/alimentacion/lactancia/alimentacion-lactancia

Alimentación durante la lactancia

Tu alimentación durante la lactancia

Tu cuerpo ya ha tomado precauciones durante el embarazo para la lactancia y ha creado reservas de energía adicionales. No obstante, ahora necesitarás calorías adicionales, incluso más que durante el embarazo. La cantidad exacta depende de las necesidades del bebé y, después, de si solo le das el pecho o si ya has empezado a darle alimentos sólidos.

Durante los primeros cuatro a seis meses, necesitarás 500 calorías adicionales al día si solo le das el pecho. Si ya le estás dando papillas y, además, sigues dándole el pecho, necesitarás menos calorías extra a partir del sexto mes.

Está totalmente prohibido ayunar o reducir la ingesta de alimentos drásticamente.

Con una pérdida de peso repentina se liberan sustancias tóxicas de la grasa corporal, que llegan a la circulación sanguínea y, con ello, también a la leche materna, lo que puede resultar peligroso para el bebé.

En caso de que quieras ir reduciendo el aporte calórico poco a poco, empieza como muy pronto seis semanas después del parto, ya que, si lo haces antes, dificultarás la producción de leche.

Es importante llevar una dieta equilibrada y beber mucho líquido

Come mucha fruta y verdura frescas, productos a base de cereales, patatas, productos lácteos y, de vez en cuando, carne magra. Con una dieta equilibrada y variada irás sobre seguro.

Es especialmente importante que tu alimentación cuente con hierro, yodo, ácido fólico, calcio, vitamina D y ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (PCL).

Durante la lactancia es muy importante beber mucho líquido. El cuerpo requiere entre dos y tres litros al día, una necesidad que puedes satisfacer de forma óptima con agua mineral, zumos de frutas diluidos en agua e infusiones de frutas y hierbas sin endulzar.

Desde el punto de vista médico, la alimentación vegetariana durante la lactancia no tiene efectos negativos. Mientras comas suficientes huevos, leche y, a ser posible, pescado, tú y tu bebé obtendréis todo lo que necesitáis. Es muy importante que tomes un aporte de hierro suficiente, ya que el embarazo ya utilizó gran parte de tus reservas.

Esto es algo que deberías hablar con tu médico en caso necesario. Por el contrario, no se recomienda llevar una dieta vegana durante la lactancia.

Al renunciar completamente a los productos de origen animal, existe el riesgo de sufrir un déficit de ácidos grasos omega de cadena larga, proteínas, calcio, hierro, cinc, vitamina B2, vitamina B12 y vitamina D, lo que puede entrañar peligros para la salud de la madre y del bebé.

El hecho de que durante la lactancia se necesitan alimentos y bebidas que fomenten la producción de leche es un mito que no se ha demostrado científicamente. En todo caso, no debes tomar cerveza a causa de su contenido de alcohol.

Según los expertos, las infusiones que ayudan a producir leche materna (por ejemplo, de anís, hinojo, melisa y comino) sobre todo hacen efecto en el espíritu, ya que ayudan a concentrarse mejor en la lactancia, relajan y fomentan el flujo de leche.

Profutura mama de Milupa: un mejor aporte de nutrientes para mamás lactantes

Mientras le das el pecho, le estás dando a tu bebé todo lo que necesita. Por eso, tu necesidad de ciertos nutrientes aumenta hasta el 60 %. Con base en nuestra investigación de ENP* sobre alimentación en la primera infancia, Milupa ha desarrollado tres productos Profutura mama para la lactancia.

Con una sola ración al día y totalmente a tu gusto, cada producto Profutura mama te aporta valiosos nutrientes que necesitas más urgentemente durante la lactancia y cuya ingesta no siempre es fácil de conseguir en la cantidad necesaria.

Notas importantes: No tomes más de una ración diaria de cualquiera de los productos de nuestra gama Profutura mama. No consumas estos productos en combinación con suplementos alimenticios sin consultarlo a tu médico. Estos productos no reemplazan una dieta equilibrada y variada ni un estilo de vida saludable.

Desafíos de la lactancia

Una lactancia lo más larga posible ofrece al bebé las mejores condiciones para el inicio de su vida, pero muchas madres destetan a sus hijos antes de lo planeado. Un motivo frecuente de ello es la obstrucción mamaria. En lugar de dejar de darle el pecho, intenta estimular el flujo de leche amamantando a tu bebé con mucha calma y paciencia.

Si, a pesar de todo el esfuerzo, no lo consigues o no sale suficiente leche materna, habla con la comadrona o con el pediatra.

Flatulencias y alergias: ¿pueden algunos alimentos ser perjudiciales para mi bebé?

Muchas madres creen que tienen que renunciar a algunos alimentos desde el principio de la lactancia porque podrían sentarle mal a su bebé.

A menudo se desaconseja ingerir legumbres, col y cebolla, ya que producen gases.

Algunos tipos de fruta, especialmente los cítricos, tienen fama de provocar reacciones alérgicas o irritaciones en el culito del bebé debido a su alto contenido en ácidos.

Nada de esto está demostrado científicamente. Si tú misma tienes alergias, deberías pedir consejo a un alergólogo sobre tu alimentación durante la lactancia. En caso contrario, puedes comer todo lo que te apetezca.

Normalmente, el bebé reacciona con malestar o flatulencias a los alimentos que a ti misma te sientan mal, por lo que deberías tacharlos de la lista de la compra automáticamente. Los platos a los que el bebé no está acostumbrado o que son muy aromáticos, como los que contienen mucho ajo, pueden producir irritaciones:

Es posible que, al darle el pecho la próxima vez, el bebé aparte la cabecita. Es casi imposible evitar los posibles alérgenos al cien por cien en la alimentación, y tampoco es recomendable hacerlo. Al entrar en contacto con estas sustancias a través de la leche materna, el bebé entrena su sistema inmunológico, que lo protege así hasta cierto punto de alergias posteriores.

Estimulantes: no te excedas

Ten cuidado con los productos estimulantes durante la lactancia y no te excedas en su consumo.

La cafeína y la teína van directamente a la leche materna y, en comparación con los adultos, se descomponen más lentamente en el cuerpo del bebé.

Debido a un estancamiento de cafeína, el bebé puede ponerse nervioso e intranquilo y tener problemas para dormir. No obstante, dos o tres tazas de café o té negro al día suelen ser inofensivas.

No tomes nada de alcohol, ya que el hígado del bebé no puede eliminarlo. De media hora a una hora después de la ingesta, la concentración de alcohol en la leche materna alcanza su nivel máximo. Si un día te quieres tomar una copa de vino, cava o cerveza, tómate solo una y hazlo por la noche, después de darle el pecho al bebé por última vez.

El tabaco perjudica tanto la producción como la calidad de la leche materna y está prohibido hasta el destete. Si necesitas tomar medicamentos durante la lactancia, habla con el médico antes de tomarlos.

¿Puedo dar el pecho si tengo los senos pequeños?

Claro, con los pechos pequeños se puede amamantar igual que con los grandes. Los senos pequeños simplemente tienen menos tejido adiposo, pero las responsables de la lactancia son las glándulas mamarias. Estas aumentan de tamaño ya durante el embarazo para prepararse para la lactancia y después vuelven a reducirse.

¿Puedo volver a quedarme embarazada durante la lactancia?

La lactancia es anticonceptiva hasta cierto punto, ya que una parte de las mujeres no ovulan mientras están dando el pecho. No obstante, esto no es seguro al cien por cien. Lo mejor es que hables con la comadrona o con el médico sobre un método anticonceptivo compatible con la lactancia.

¿Dar el pecho durante mucho tiempo hace que se caigan los senos?

No, es mucho más importante lo que pasa durante el embarazo, ya que el mayor estiramiento de los pechos tiene lugar durante el embarazo, no la lactancia.

Hoy en día se sabe que los factores que influyen en si disminuye la elasticidad del tejido son sobre todo el número de embarazos, la edad de la mujer y el índice de masa corporal.

No obstante, es recomendable llevar un sujetador para lactancia firme para sostener bien los pechos durante esta fase.

¿Es verdad que la lactancia te vuelve despistada?

Sí, y seguramente la culpa la tiene la hormona de la lactancia prolactina, que estimula la secreción de la leche y que, junto con la oxitocina, hace que la madre sienta la necesidad de concentrarse sobre todo en su bebé. Además, la prolactina fomenta el olvido. Pero no te preocupes, después de la lactancia recuperarás tu memoria habitual.

¿Puedo hacer deporte durante la lactancia?

Si ya lo has hecho antes del embarazo, no hay ningún problema. Es recomendable empezar con gimnasia para la involución uterina. Para proteger el suelo pélvico, no empieces a hacer deportes que impliquen sacudidas hasta medio año después, como correr, saltar a la comba o deportes de pelota. Después de una cesárea, este periodo suele ser más largo.

De esta manera, el cuerpo tiene tiempo para tensar tranquilamente los músculos dilatados y el tejido del vientre y de la región pélvica. De todas formas, es mejor que el deporte que practiques ahora no sea muy intenso, ya que el deporte de competición hace que se forme más ácido láctico, que cambia el sabor de la leche materna, haciendo que algunos bebés la rechacen.

Por eso, es mejor que esperes hasta después de destetarlo.

¿Puedo ir a la sauna o a la piscina durante la lactancia?

Por motivos de higiene, deberías evitar ir a la sauna y a la piscina durante un tiempo después del parto. Cuando te bañes en casa, procura que los senos y, sobre todo, los pezones queden fuera del agua de la bañera para que no entren en contacto con los loquios.

Después podrás meterte entera en la bañera sin problemas. Cuando haya terminado el puerperio, también podrás ir a la piscina; incluso podrías hacer un curso de natación para bebés con tu hijo.

Después del baño, dúchate con un jabón suave y elimina el agua clórica y los restos de jabón aclarándote con abundante agua.

En cuanto a la sauna, es mejor que no vayas durante toda la lactancia, ya que las temperaturas elevadas y la sudoración intensa pueden alterar el delicado sistema de la formación de la leche e influir negativamente en la cantidad de leche.

¿Es sensato perder peso activamente durante la lactancia?

No, durante la lactancia no hagas ninguna dieta para adelgazar. No ingerir suficiente energía durante mucho tiempo y perder demasiado peso puede tener consecuencias negativas en la formación de leche.

Además, con una dieta limitada corres el riesgo de no absorber suficientes nutrientes importantes que necesitas en mayor dosis durante la lactancia que de costumbre. Para estar fuerte para tu bebé, tus depósitos de nutrientes deben estar bien llenos.

De todos modos, las madres lactantes suelen adelgazar lentamente de forma natural porque, para producir leche, necesitas unas 500 o 600 calorías más al día. Lo importante es que comas cuando tengas hambre y que te alimentes de forma saludable. Y permítete el lujo de disfrutar.

¿Puedo dar el pecho si he perdido mucha sangre durante el parto?

Sí, ya que la pérdida de hierro durante la lactancia es más baja que durante una sola menstruación. No obstante, ten en cuenta que a las mujeres con grandes pérdidas de sangre suele subirles la leche más tarde.

Si sospechas que puedes tener anemia, acude al médico. Puedes añadir hierro a tu dieta fácilmente con suplementos adecuados.

La necesidad de hierro adicional del bebé no surge hasta el cuarto o el sexto mes, es decir, cuando empieza la alimentación complementaria.

¿Puedo darle el pecho a mi bebé cuando está enfermo?

Precisamente entonces es cuando debes seguir dándole el pecho, ya que es cuando el bebé necesita más que nunca las sustancias protectoras de la leche materna. Sin embargo, es posible que tenga menos hambre cuando está enfermo.

Cuando el bebé vomita o tiene diarrea, lo que sucede muy raras veces en los lactantes, la leche materna le proporciona el líquido que tanto necesita.

No obstante, es mejor que pidas cita con el pediatra lo antes posible para informarlo de ello.

¿Puedo dar el pecho si estoy enferma?

Por regla general, sí, ya que la leche materna contiene sustancias que protegen de la enfermedad y que evitan que el bebé se contagie. No obstante, si tienes que tomar medicamentos es necesario que pidas consejo al médico.

En principio, las madres lactantes no deberían tomar medicamentos durante la lactancia, pero existen muchos medicamentos adecuados que permiten seguir dando el pecho en casos en los que es indispensable tomarlos.

Si no es el caso, puedes sacarte leche antes de empezar el tratamiento y congelarla.

¿Los bebés lactantes sanos necesitan líquido adicional?

No. Incluso con climas calurosos, la lactancia frecuente cubre todas las necesidades de líquido del bebé. Si el bebé está enfermo, puedes hablar con el pediatra para determinar si es sensato añadir agua o infusiones a la dieta.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/lactancia/alimentacion-durante-la-lactancia.html

Lactancia materna: Qué alimentos debo comer ahora

Tu alimentación durante la lactancia

Si das lactancia materna a tu bebé tendrás que adaptar tu alimentación, ya que tu organismo tiene una importante tarea durante los próximos meses: elaborar el alimento de tu hijo. Y tus necesidades nutricionales aumentan a causa de la producción de leche materna.

Por qué necesitas comer más y mejor

Lactancia a demanda siempre, es decir cuando tu hijo te lo pida. Y al principio, su diminuto estómago se vaciará enseguida. Durante sus primeras semanas de vida, tu bebé recién nacido exigirá que le des de comer cada tres horas, más o menos, tanto de día como de noche.

Esto, sumado a la tarea extra que supone cuidar al nuevo miembro de la familia y al esfuerzo metabólico de producción de leche, va a provocar en ti un gran cansancio, alteración del sueño y hambre, mucha hambre.

Por eso, es fácil que en las primeras semanas necesites comer algo a las tres de la madrugada, después de haberle dado el pecho a tu hijito, o que te entren ganas de picar entrehoras cualquier cosa… eso sin tener en cuenta si te proporciona muchas o pocas calorías o si es rico en vitaminas o sólo contiene grasas.

Además, piensa que estás mucho tiempo en casa con nevera y despensa a tu disposición.

Como ves, la lactancia materna va a ser un momento muy especial en el que deberás comer lo suficiente para que tu organismo no sufra carencias de vitaminas y minerales que luego te puedan pasar factura. Pero sin proporcionarle calorías de más, que poco a poco se conviertan en grasa acumulada en esas zonas que tú bien conoces como cartucheras o michelines en la tripa.

Ingiere más calorías si amamantas a tu bebé

Las necesidades energéticas y nutricionales durante la lactancia aumentan aún más que durante la gestación. Para que te hagas una idea, producir un litro de leche consume alrededor de 700 kcal.

Generalmente, gran parte de estos requerimientos adicionales se satisfacen con las reservas de grasa, de dos a cuatro kilos, que la madre acumula a lo largo del embarazo.

Este es el motivo por el que ahora en el embarazo las caderas están algo más ensanchadas.

Pero no es suficiente y por eso en la lactancia se deben aumentar unas 500 kcal diarias. “Los requerimientos energéticos durante la lactancia materna son de unas 2.700 kcal  al día, cuando los necesarios en una mujer no lactante son de unas 2.

200 kcal/día”, señala Myriam Viudes, matrona del hospital La Milagrosa, de Madrid. Pero, cuidado: no solo debes tomar más calorías, también otros nutrientes.

“La producción de la leche materna se precisan importantes cantidades vitaminas, minerales que son ‘robados’ a la madre”, el doctor Rafael Montero Reguera, pediatra del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

Esto no quiere decir que mientras que des el pecho te puedas permitir todos los caprichos culinarios que te apetezcan, como dulces, chocolate, bollos, patatas fritas…

En general, con incrementar las raciones de lácteos, es suficiente. Además, ten presente que a partir del sexto mes de lactancia tu pequeño dejará de tomar sólo tu leche y empezará a comer otros alimentos. Al disminuir la ingesta láctea y, por lo tanto su producción, y tus necesidades energéticas empiezan a disminuir.

¿Qué debo comer cada día?

En la lactancia, una dieta equilibrada debe contener todos los grupos de alimentos para conseguir los nutrientes necesarios. Estas son las raciones diarias de grupos de alimentos recomendadas en la lactancia, a repartir entre 4 o 5 comidas:   

  • Cereales, tubérculos y legumbres. 4-5 raciones, para contar los los glúcidos suficientes.
  • Verduras, frutas y hortalizas. 5 raciones que te proporcionarán vitaminas liposolubles (A, D, E) e hidrosolubles (C, B6, B12, tiamina, riboflavina, niacina, folatos), y minerales, en especial de calcio, fósforo, magnesio, hierro, zinc, yodo, selenio y cobre.
  • Carnes, pescados y huevos. 2,5 raciones, que junto con los lácteos y las legumbres facilitan las proteínas suficientes, ya que en la lactancia la mujer precisa 2 g diarios por kg de peso.
  • Leche y sus derivados. 5 raciones.
  • Grasas. 4 raciones.
  • Agua. 2 litros.

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Источник: https://www.natalben.com/lactancia-materna-que-alimentos-comer

Tu alimentación durante la lactancia

Tu alimentación durante la lactancia

Es incuestionable que la alimentación con leche materna durante los primeros seis meses de vida es la mejor solución para el bebé y así lo recomiendan médicos y autoridades.

Además de contener la proporción precisa de nutrientes y agua que necesita el bebé, la leche materna aporta múltiples beneficios al niño.

Los anticuerpos de la leche le protegerán contra infecciones comunes y alergias durante los primeros meses de vida

Indice

Mientras le des el pecho al niño vas a necesitar alrededor de 2.500 calorías para poder amamantarle y garantizar sus requerimientos de leche. De ahí la importancia de que mantengas una correcta alimentación y bebas lo suficiente para mantener su salud y la tuya.
 

Consumir 500 calorías más durante la lactancia

La alimentación durante la lactancia no debe ser muy diferente a la dieta que seguías durante el embarazo. Las normas no difieren mucho, aunque la buena noticia es que podrás relajarte un poco en cuanto a prohibiciones se refiere. Podrás comer toda clase de alimentos, sin restricciones, incluso desde el primer mes después del parto.

Si bien, mientras dure la lactancia tu cuerpo demandará más vitaminas, más minerales y más proteínas que antes de dar a luz. Necesitarás comer mayor cantidad de alimentos para cubrir el gasto extraordinario de energía que supone la producción de leche, además de para garantizar todos los nutrientes contenidos en la secreción láctea.

Alrededor de 500 calorías diarias más es el valor medio estimado por los especialistas para la formación de leche. Aunque más importante que las calorías diarias necesarias debe ser la calidad de los alimentos que se consumen y los nutrientes aportados, pues de ellos dependerá, en gran parte, la calidad de la leche.

Así, en la cabeza de la lista de alimentos indispensables se encuentran los lácteos (leche, yogur, queso), importantes para cubrir las necesidades nutricionales de calcio, aproximadamente un adicional de 400 mg al día; así como de 10 a 15 g de proteínas más diarias, para ello la carne, el pescado, las leguminosas secas, las frutas y las verduras, deberán ser prioritarios en la dieta. También es esencial consumir alimentos con hierro y vitamina D, que se obtiene sobre todo de la exposición al sol.

A pesar de que la cantidad de secreción de la leche materna se mantendrá a expensas de las reservas de la madre, conviene mantener una alimentación rica en nutrientes fundamentales. No debes olvidar que cuanto más refinado es un alimento más pobre en vitaminas y nutrientes será. Por el contrario, cuanto más natural, más integral y completo sea, más nutrientes aportará.

Una madre que da de mamar debe, por lo tanto, escoger con más atención los alimentos que consume. Dejar fuera los bollos, las galletas, los refrescos y el arroz blanco, entre otros, y aumentar la ingesta de frutas, verduras, cereales, etc.

Estos últimos son especialmente ricos en vitamina B y a estas alturas del partido -en que eres más propensa a sufrir cansancio o agotamiento- son especialmente útiles.

Entre las frutas elige los albaricoques y los higos. En cuanto a las verduras, la zanahoria y la lechuga son especialmente idóneas. En cereales céntrate en la avena, la cebada, el trigo, las pipas de girasol… Como legumbres toma lentejas y para condimentar opta por el eneldo y la albahaca.

 

No olvidar los líquidos durante la lactancia

Tan importante durante la lactancia es lo que se come como lo que se bebe. La secreción láctea es de unos 750 cm3, por lo cual debes incrementar la ingesta de agua. Necesitarás tomar líquidos para mantenerte hidratada de modo que puedas proporcionar la cantidad suficiente de leche.

Lo mínimo recomendable son 2 litros por día, pero esta dosis de referencia depende de la temperatura ambiente (si es verano o invierno) y por supuesto, de la sed.

Ésta es, sin duda, el mejor indicador de la cantidad de líquidos que requieres, por eso es importante que bebas cada vez que sientas sed.

El agua es siempre la mejor opción, sin embargo según varios estudios hay algunas infusiones y tés que producen efectos milagrosos en las mujeres que amamantan. Diferentes culturas emplean mezclas de hierbas en forma de infusión para aumentar la producción de leche.

Estas hierbas no sólo no perjudican al bebé sino que en algunos casos, por su valor nutritivo, complementan su alimentación. El hinojo ha demostrado su propiedad de incrementar la leche materna. Prueba con una composición de comino, hinojo y anís verde a partes iguales.

¡Verás el resultado!

En lo que respecta a la cerveza negra -antiguamente recomendada para las madres que daban el pecho- lo mejor que puedes hacer es olvidarla. El único beneficio que puede aportarte es la levadura, rica en vitamina B, pero puedes encontrarla como suplemento vitamínico o en polvo para añadirlo a los alimentos, sin necesidad de tener que ingerir 9 grados de alcohol.

Tampoco debes pasarte con la cafeína ya que puede alterar al bebé al pasar a la leche materna. 

¿A qué sabe la leche materna?

Más allá de todas las ventajas sobradamente conocidas en términos de salud y de desarrollo del bebé, la leche materna tiene un sabor altamente versátil. Al contrario que la leche de fórmula, cuyo sabor no varía, la leche materna puede tener diferentes sabores dependiendo de la hora del día. No parece haber duda de que aquello que come la madre tiene influencia en términos gustativos.

Tal vez la leche no sepa exactamente a miel o a estofado de carne con guarnición de verduras, pero si la madre toma por ejemplo curry picante, ese sabor fuerte pasará a la leche.

Si la madre toma un gran plato de judías, garbanzos o coles, el bebé probablemente tendrá  más cólicos después de esa toma.

Y si la madre tomara un vaso de limonada o de zumo de naranja, es posible que la leche se vuelva un poco más ácida.

> Un consejo: Excluye de la dieta aquellos alimentos que den mal sabor a la leche como el ajo, la cebolla, los rábanos, los espárragos, la col, la coliflor, las coles de Bruselas, los embutidos fuertes y las especias en general.

 

Consejos para madres vegetarianas que dan el pecho

No olvides que dado que las cantidades de proteínas requeridas deben duplicarse en el periodo de lactancia, será fundamental encontrar alternativas para compensar la falta de proteínas animales de las dietas vegetarianas; las proteínas vegetales son incompletas ya que carecen de los ocho aminoácidos esenciales. Es decir, no hay verduras ni cereales que contengan una proporción suficiente y por eso debes complementarlos, combinando las proteínas vegetales a fin de obtener todos los aminoácidos esenciales, por ejemplo arroz con levadura, trigo con soja, huevos con patatas, etc.
 

Qué se debe evitar durante la lactancia

Sabiendo que la leche materna será la única fuente de alimento del bebé en sus primeros 4 o 6 meses de vida, es normal que surjan dudas sobre la incompatibilidad o no de algunos medicamentos, alimentos o enfermedades. Sin embargo la mayoría no tiene ningún efecto.

Las causas que contraindican la lactancia materna (algunas enfermedades o medicamentos) son muy raras, casi excepcionales. Actualmente prácticamente todas las enfermedades maternas tienen algún tratamiento que puede seguirse sin necesidad de suspender la lactancia.

En algunas ocasiones se han dado casos de reacción a la leche materna por parte del recién nacido, generalmente debido a algún alimento que haya comido anteriormente la madre. Si te ocurre consúltalo con tu médico para tratar de encontrar a qué alimento es alérgico tu hijo, pero en ningún caso emplees esta excusa para pasar a la leche de fórmula.

Un bebé alérgico necesita más que nunca los agentes inmunitarios de su madre. Evita, eso sí, los cacahuetes, que podrían provocarle una alergia, especialmente si hay antecedentes en tu familia.

En lo que respecta al tabaco, lo ideal es abandonar el hábito por el bien de la salud tanto de la madre como del niño. Si eres fumadora, aprovecha este momento para dejarlo. Si resulta imposible, es preferible fumar justo después de la toma y no hacerlo nunca en presencia del niño, ya que lo más perjudicial es el humo que respira.

No olvides que el tabaco, amén del deterioro a tu salud, favorece la aparición de enfermedades respiratorias en el bebé y aumenta el riesgo de muerte súbita.

Aunque lo mejor es no fumar –recuerda que la nicotina inhibe además la producción de leche- es preferible dar el pecho, ya que la leche protege al lactante de las infecciones y contrarresta los efectos nocivos del tabaco.

Y lo mismo puede decirse del alcohol aunque sí está permitido beber ocasional y moderadamente. Si lo haces, el mejor momento es inmediatamente después de dar el pecho. Esto deja a tu cuerpo varias horas para metabolizar el alcohol y retirarlo del torrente sanguíneo antes de la siguiente toma.

Pero ten en cuenta que una dosis mayor de 0’5 g/kg puede producir sedación y disminución de leche, lo que equivale a 200cc de vino, 500cc de cerveza o 60cc de licor.

Evita las bebidas de alta graduación, como la ginebra, el ron o el whisky y procura no probar el alcohol al menos durante los 3 primeros meses de lactancia.

Cólicos

Definición:

Dolor abdominal que, normalmente, comienza aproximadamente a las 2-4 semanas de vida y que desaparecen hacia los tres meses de edad.

Síntomas:

Llantos intensos y continuos, hinchazón del abdomen.

Tratamiento:

Tranquilizar al bebé y darle un masaje en el abdomen.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/alimentacion-embarazo/tu-alimentacion-durante-la-lactancia-753

¿Cómo influye la alimentación de la madre durante la lactancia en el bebé?

Tu alimentación durante la lactancia

A las dudas sobre la crianza de sus hijos, algunas madres recientes añaden las de su propia alimentación: '¿qué debo comer mientras amamanto al bebé?, ¿y evitar?, ¿dará mal sabor a la leche?, ¿me pondré como una vaca por darle el pecho?…'.

Por suerte, la mayoría de las madres llevan una dieta excelente si siguen sus instintos. Tanto si la mujer da el pecho como si no, puede comer lo que quiera y en la cantidad que desee. Aquí encontrarás las respuestas a esas preguntas que pueden inquietarte.

La dieta o alimentación sana para una madre lactante es igual que para todo el mundo: una base de cereales (pan, arroz, pasta…) y legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, alubias…), complementada con frutas o verduras y carne y pescado de vez en cuando.

Conviene no abusar de azúcar y dulces, aperitivos salados, refrescos azucarados, grasas…

Tu apetito marcará las cantidades. Casi nunca se equivoca y los errores no pasan desapercibidos: si se adelgazas varios kilos, es que necesitas comer más, y si engordas, es que necesitas comer menos.

Si das el pecho, solo hay que comer algo más. Durante la lactancia, lo mismo que durante el embarazo, el metabolismo de la mujer cambia, y aprovecha mucho mejor la energía de los alimentos.

No existen. No es malo comer patatas fritas, ni mayonesa, ni pasteles, siempre que no sean los únicos componentes de la dieta. Lo que come la madre influye muy poco en la composición de la leche. Aunque no te alimentes bien, tu leche sigue siendo excelente. Te conviene seguir una dieta equilibrada por tu salud, no por la de tu hijo.

Algunos alimentos cambian el sabor de la leche (ajos, cebollas, espárragos, alcachofas, especias….), pero no hacen que el niño coma más o menos.

Si después de comer cierto alimento el bebé se pone nervioso al pecho y no quiere mamar, ya sabes que no le gusta y, si quieres, puedes evitarlo.

De todas formas, como el sabor de la comida ya pasa a través de la placenta, no suele haber ningún problema con alimentos que suele consumir la madre, ya que su hijo está acostumbrado.

Ningún alimento que tome la madre causa gases en su hijo. Esta es una creencia falsa. Ciertos alimentos producen gases en el intestino durante la digestión. Pero ese gas no puede pasar a la leche, porque para hacerlo tendría que pasar por la sangre.

Alergias. Si el niño es alérgico a algún alimento, el pediatra te recomendará que dejes de comerlo durante la lactancia.

  • Una parte de lo que se engorda durante el embarazo son reservas para la producción de leche. La mayoría de las madres mantienen el peso durante los primeros tres meses, y solo luego empiezan a perder de forma natural.
  • Si la mujer no da el pecho, tal vez tenga que vigilar un poco su dieta y hacer más ejercicio.
  • Si de verdad hace falta perder peso, una dieta de unas 1.750 calorías al día permite adelgazar paulatinamente (5 kilos en 10 semanas), sin que se altere la producción de leche.

No. Si un bebé engorda más que otro, no es porque su madre tenga más leche, sino porque el niño es más tragón. Así que no hagas caso a las creencias populares: no estás obligada a comer leche y avellanas.

Toda la que quieras. Si das el pecho, tendrás más sed de lo habitual, sobre todo durante la toma, pues la hormona oxitocina produce sed. Es automático, no necesitas calcular, ni forzarte a beber agua si no te apetece.

Si es tu primer hijo, puedes sentirte agobiada ante tus nuevas obligaciones (y si es el tercero, tendrás más experiencia, pero también muchas más obligaciones). Muchas madres se encuentran sin tiempo para cocinar ni casi para comer, y temen estar mal alimentadas porque pican «cualquier porquería» de la nevera, a veces de pie y con el niño en brazos.

Que no cunda el pánico. Diga lo que diga la sabiduría popular, la comida alimenta igual fría que caliente, no es necesario comer cada día a la misma hora, y picotear es más sano que hacer tres comidas al día.

Comer lo mismo, pero más repartido, es mejor para la tensión, el azúcar y el colesterol, y puedes picotear muchas cosas que no son porquerías (fruta, un bocadillo, una zanahoria, un trozo de queso, unas almendras…

).

Un truco: si te acostumbras a preparar el doble de cada receta, te sobrará para la cena, o para congelar. El microondas es muy útil para descongelar y calentar restos.

Para dar el pecho no es preciso tomar suplementos de vitaminas o minerales. Nuestra dieta habitual ya los contiene y para que la leche materna fuera deficitaria en alguna vitamina, la mujer tendría que haber enfermado primero.

Hierro

Si ha perdido mucha sangre durante el parto, es posible que tenga anemia y necesite hierro. Si no es así, basta con el hierro que contienen los alimentos. Cuando se da el pecho, la menstruación se retrasa varios meses, así que la madre no pierde hierro, sino que lo ahorra.

Calcio

Tampoco necesita suplementos de calcio. Durante los primeros seis meses de lactancia, todas las madres pierden calcio de sus huesos a consecuencia de los cambios hormonales . A partir de los seis meses, el metabolismo cambia, y los huesos acumulan calcio, aunque la madre no tome ningún suplemento.

Vitamina B12

Una dieta variada contiene mucha vitamina B12, pero ningún alimento de origen vegetal la lleva. Los vegetarianos estrictos deben tomar suplementos toda su vida. Esto es especialmente importante en el embarazo y la lactancia.

10 afirmaciones sobre la alimentación en el embarazo, ¿verdad o mito?

  • ¿Por qué no se pueden comer alimentos sin pasteurizar?
  • ¿Por qué no se puede comer embutido?
  • El proceso de ahumado cocina el salmón eliminando el peligro de anisakis
  • ¿Por qué ceviche tampoco? Se supone que el ácido “cocina” el pescado crudo, ¿no es así?
  • El melón no está indicado para mujeres embarazadas ya que al crecer bajo tierra puede contagiarte de E. coli y Listeria, ¿es verdad?
  • Mayonesa casera, ¿de verdad solo puede comerse la de bote? ¿Aunque se limpien los huevos?
  • ¿Las comidas picantes pueden hacer que se adelante el parto?
  • ¿El perejil es abortivo? ¿Hay que evitarlo?
  • ¿Se puede comer ensalada fuera de casa? ¿Y gazpacho? ¿Hay riesgo real?
  • Comiendo en un restaurante, ¿hay que evitar los postres con bases lácteas como el tiramisú?
  • Consideraciones generales para la alimentación en el embarazo

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Источник: https://www.serpadres.es/bebe/lactancia-alimentacion/articulo/alimentacion-madre-lactancia-materna

Embarazo y niños
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