Vientre de alquiler

ÚTERO DE ALQUILER

Vientre de alquiler

La subrogación de útero ha llegado a representar en el campo de la medicina otra opción reproductiva importante en el que una mujer lleva un embarazo de otra persona.

Existen dos tipos de subrogación: la tradicional y la gestacional.

En la subrogación tradicional la madre de alquiler ha sido inseminada con el semen del futuro padre, y por lo tanto el niño fruto del embarazo tendrá la composición genética de ambos.

En la subrogación gestacional, sin embargo, se ha creado un embrión proveniente de los óvulos de la futura madre o de una donante, por lo tanto la madre de alquiler no es la madre biológica del niño.

La mayoría de las indicaciones para este tipo de tratamiento son producidas por una disfunción uterina.

Estas disfunciones pueden ser causadas por factores congénitos o cirugía, o como consecuencia de adherencias uterinas (síndrome de Asherman).

Existen sin embargo condiciones médicas que prohíben el embarazo (diabetes severa, enfermedad renal, etc.). En estos casos la necesidad del vientre de alquiler dependerá de la naturaleza del problema médico y de su gravedad.

Actualmente existe una mayor demanda proveniente de parejas gays masculinas, así como de varones solteros que desean un hijo.

Igualmente este tratamiento es demandado por mujeres que prefieren no llevar adelante un embarazo. Esta categoría de madres de alquiler es la más controvertida, ya que aquí es donde se presentan los problemas éticos.

La decisión de realizar este tipo de subrogación a menudo se deja a la discreción de la clínica.

En todos los casos, las posibilidades de éxito de este tratamiento están estrechamente vinculadas al éxito de la FIV, teniendo en cuenta la edad de la pareja femenina (o donante de óvulos), su función ovárica, la calidad de los espermatozoides y el número de embriones transferidos.

El mismo criterio se debe utilizar para aconsejar a las parejas interesadas en el alquiler de vientres con respecto a sus posibilidades de éxito.

En los casos de subrogación tradicional las posibilidades de éxito están vinculadas a la calidad de los espermatozoides, así como a la historia de la madre de alquiler (edad, estado de la ovulación, la función ovárica, etc.)

En los EE.UU., así como en otros países donde se practica la subrogación, la subrogación gestacional es actualmente la forma más común de las madres de alquiler.

A pesar de que el vientre de alquiler tradicional es simple y barato, las preocupaciones jurídicas, así como psicológicas, hacen que este tipo de tratamiento sea rechazado en la mayoría de los centros donde está permitido.

La principal preocupación con la subrogación tradicional se produce cuando la madre sustituta se muestra reacia a entregar el niño después del nacimiento. El sonado caso de “Baby M” en la década de 1970 todavía resuena en muchas parejas. En este caso, la mujer subrogada, Mary-Beth Whitehead se negó a entregar el niño que concibió.

Lo más importante a tener en cuenta en este tipo de procesos es la preocupación por el impacto emocional.

SUBROGACIÓN: EL PROCESO

Basándonos en el proceso de subrogación gestacional, la Fecundación in Vitro se utiliza para crear embriones que se transfieren al útero de la madre de alquiler. Los óvulos pueden proceder de la futura madre o de una donante de óvulos.

En estos casos, los ciclos de la madre de alquiler y la madre por objeto o donante de óvulos se sincronizan. Los embriones resultantes se transfieren al útero de la madre de alquiler.

Tras la transferencia de los embriones se continúa con suplementación hormonal durante dos semanas hasta la prueba de embarazo.

La selección de las mujeres que alquilan su vientre se realiza generalmente a través de agencias que se especializan en la contratación de la mujer.

Las mujeres subrogadas son generalmente menores de 42 años, no fumadoras y con la exigencia de que hayan tenido al menos un embarazo a término.

Una vez seleccionada, se realiza una visita al hogar por un trabajador social, para asegurar que sus condiciones de vida son aceptables y que ella está cuidando aceptablemente a sus propios hijos.

EVALUACIÓN

Las madres de alquiler deben someterse a exámenes exhaustivos para asegurar que son médicamente y psicológicamente saludables.

El examen médico incluye una revisión exhaustiva de las historias clínicas y en particular los registros de embarazo. Cualquier complicación del embarazo se estudia y se evalúa. El examen médico incluye pruebas de enfermedades infecciosas y la evaluación del útero se realiza mediante una histeroscopia.

En todo este proceso es importante la evaluación psicológica incluyendo una entrevista con un psicólogo, así como una evaluación de la personalidad por escrito (MMPI: Minnesota Multiphasic Personality Inventory; PAI: Personality Assessment Inventory).

En este punto es importante la naturaleza de la relación entre los futuros padres y la madre de alquiler, con lo que un estudio exhaustivo de las personalidades es necesario en todos los involucrados. Encontrar la combinación perfecta impedirá en un futuro problemas entre los padres y la madre de alquiler.

Es por esto mismo que se realizará una reunión entre los futuros padres, la madre de alquiler y el psicólogo.

Aspectos éticos: Las mujeres de alquiler que principalmente se someten a este tipo de tratamiento son generalmente de una clase socioeconómica más baja que la de los futuros padres.

Este hecho, así como el alto coste del alquiler de vientres ha hecho que este procedimiento esté reservado para posiciones socioeconómicas altas. Este problema es particularmente evidente cuando los futuros padres provienen de otros países.

En países como la India, las madres de alquiler reciben una cantidad relativamente pequeña de dinero, con lo cual se entremezclan otros factores como puede ser la explotación.

ASUNTOS LEGALES

El vientre de alquiler es ilegal en la mayoría de países europeos (España, Francia, Italia, Suiza) y restringido en otros (Reino Unido). Concretamente en EE.UU. la subrogación gestacional es legal en algunos estados e ilegal en otros. Algunos estados no prohíben la subrogación, pero no abordan la situación jurídica de la futura madre, así como la situación legal del niño recién nacido.

En EE.UU.

, el gobierno federal a través de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) controla el proceso de subrogación en los padres, controlando cualquier tipo de enfermedad infecciosa, protegiendo de esta forma a la madre de alquiler. Además, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) recomienda una evaluación psicológica de los futuros padres y de la madre de alquiler.

Un contrato legal es requerido entre la madre subrogada y los futuros padres, abarcando todos los aspectos del proceso, incluyendo el número de embriones a transferir y las disposiciones para la reducción selectiva en caso de embarazo múltiple o un aborto en el caso de anomalías.

CONSIDERACIONES ESPECIALES

Se ha extendido desde hace unos años la subrogación internacional, provocando que el turismo médico sea una realidad: En el ámbito de la subrogación se ha hecho posible que las parejas viajen al extranjero para el alquiler de vientres.

Muchas parejas europeas prefieren viajar a los EE.UU. y someterse a este tipo de tratamientos, debido a las altas tasas de éxito de la FIV y al hecho de que el proceso de subrogación está legalmente muy regulado. En los EE.UU.

en la mayoría de los casos las parejas extranjeras pueden registrar sus nombres en el acta de nacimiento del niño y, por lo tanto, “legitima” a los padres con lo cual no es necesario adoptar al niño después del nacimiento.

Esto facilita el proceso de viajar con el recién nacido al país de origen, pudiendo inscribirlo en el país natal de los padres sin ningún tipo de problema.

Este tipo de tratamientos está floreciendo en la India, donde el nivel de la atención médica es alto, la subrogación es legal y el coste es bajo.

El principal problema proveniente de este país es el vacío legal existente a la hora de registrar al futuro bebé.

La demanda más creciente de estos tratamientos se está produciendo en el mundo homosexual y en hombres solteros donde la alternativa de familias cada vez es más común y aceptable.

El coste del proceso en los EE.UU. es alto, variable en función de la naturaleza exacta del procedimiento, viéndose incrementado cuando se requiere la donación de óvulos. El alto coste, es pues, limitante para muchas parejas que quieren ser usuarias del alquiler de vientres y lograr su sueño de tener hijos.

Источник: https://revista.asebir.com/utero-de-alquiler/

La realidad de los vientres de alquiler

Vientre de alquiler

Vivimos tiempos en los que el imparable capitalismo global convierte todo en mercancía y posibilita su comercialización. Todo es susceptible de ser comprado y vendido.

Tanto es así, que para tener un hijo solo necesitas dinero, y si no, existen mecanismos para conseguir financiación.

Frank y Eulogio han optado por realizar una campaña de crowdfunding para alcanzar lo que creen “es un derecho”; ser padres.

El método elegido por la pareja es la de los vientres de alquiler, una práctica que supone que una mujer geste un bebé y ceda la paternidad y maternidad del niño a terceros. Los vientres de alquiler son una práctica prohibida en España, pero hay familias o personas solteras que –a través de la intermediación de agencias- viajan a otros países donde sí es legal.

Frank y Eulogio se han inclinado por alquilar el útero de una mujer de Estados Unidos principalmente por dos razones. La primera y más importante, es legal, y la segunda razón, es que “permite el acceso a parejas homosexuales”.

Sin embargo, la opción de Estados Unidos es la más cara, el pack completo cuesta alrededor de 150.000 euros, una cantidad que esta pareja no puede hacer frente.

Por ello, han iniciado una campaña de crowdfunding bajo el lema ‘Queremos ser padres’, con la que pretenden recaudar unos cien mil euros.

Este es el último caso en el que una pareja recurre al micromecenazgo para financiar el alquiler de un útero, sin embargo, desde Stop Vientres de Alquiler alertan de que “son numerosos los casos” y no solo eso, existen estrategias de marketing y ‘guías’ que explican paso a paso como crear una “exitosa campaña de crowdfunding para poder comprarte un hijo”.

La plataforma Stop Vientres de Alquiler integrada por cuatro mujeres –Ana Trejo Pulido, Vanesa Rodríguez, Inma Guillen y Teresa Domínguez – nace en 2017 con la necesidad de crear conciencia de que, lo que se conoce como gestación subrogada, no es más que la “explotación reproductiva de mujeres y un mercado de bebés”.

Denuncian que es una práctica que se “está convirtiendo en algo a lo que aspiran ciertas personas, superficiales y carentes de ética”.

Una opinión que está en la línea de lo que piensa la abogada experta en Derechos Humanoso Nuria González, que afirma que los vientres de alquiler evidencian “la frivolidad de la gente” que accede a esta práctica que “viola los derechos de las mujeres y de los niños”.

Para Stop Vientres de Alquiler es “la manifestación más visible del tráfico de menores y trata de mujeres con fines de explotación reproductiva”.

Una actividad que además de la incuestionable violación de los derechos de las mujeres, supone la violación del derecho a la identidad de los niños que nacen de un vientre de alquiler.

Nuria González advierte que se trata de una actividad “que busca erradicar la identidad de la madre” a pesar de que es un derecho fundamental que recoge la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y la Niña.

En este sentido, González denuncia que en el Estado español se están violando estos derechos desde 2010, cuando se aprobó la orden por la que el Colegio de Registradores y Notarios puede inscribir en nuestro país a los bebés nacidos a través de vientres de alquiler. Se trata de la orden administrativa sin rango de ley que, según la abogada, se podría “eliminar sin más trámites” y supondría “la paralización en seco de las inscripciones de los niños nacidos a través de esta práctica”.

Por su parte, el Gobierno, que se ha posicionado en contra de los vientres de alquiler, elude terminar con esta norma administrativa que las asociaciones y plataformas feministas denuncian desde hace años porque supone “la legalización de facto de los vientres de alquiler”. No obstante, “valoran positivamente” la petición del Ministerio de Justicia a la Fiscalía General del Estado para que investigue a las agencias que operan en España.

— Ministerio Justicia (@justiciagob) August 12, 2019

En el comunicado emitido este lunes, el Gobierno en funciones recuerda que la gestación por vientres de alquiler es una práctica prohibida por la legislación española y que las agencias que ofrecen estos servicios en nuestro país se lucran mediante esta actividad ilegal que realizan en otros países. El Ejecutivo advierte de la posibilidad de que en esos terceros países se vulneren los derechos de las mujeres gestantes y que, en ocasiones, se hagan pasar por hijos a niños nacidos sin relación genética alguna con las parejas.

Poco después de este anuncio, desde Son Nuestros Hijos se publicó un escrito en el que se solicitaba al Gobierno en funciones a que en lugar de “intentar crear una falsa alarma” siguiera el camino de aquellos países que se han decidido a regular esta práctica. Añadía el comunicado que lamentan que se utilice al Ministerio de Justicia para “crear pompas de humo que no tiene más recorrido que seguir señalando a la gestación subrogada como fuente de un supuesto conflicto que, en la sociedad española, no existe”.

La abogada Nuria González considera que esta iniciativa del Gobierno “llega tarde, puesto que desde que se aprobara la normativa en 2010 se han inscrito casi 2.000 niños nacidos mediante vientres de alquiler”.

Asimismo, reprocha que el Ejecutivo distinga entre países en los que se respetan los derechos humanos de los que no y sostiene que “la práctica de los vientres de alquiler siempre, en cualquier país, viola los derechos de las mujeres y de los niños”.

Manifiesta que el comunicado “no tiene ninguna credibilidad” y exige la derogación de la orden del Colegio de Registradores y Notarios. Al tiempo recuerda que L'Escola, asociación que representa, ya interpuso en marzo del pasado año una demanda contra varias agencias en la Audiencia Nacional para que se investigara las actividades que desarrollan estas empresas en nuestro país.

Nuria González destaca que estas agencias no se pueden dar de alta como agencias de vientres de alquiler porque es ilegal.

En España se inscriben como agencias de viajes, inmobiliarias o como empresas que ofrecen alquileres turísticos, “actividades económicas que no concuerdan con el servicio que ofrecen”.

A su juicio se trata de “unfraude de ley, se dan de alta como otro tipo de actividad que nada tiene que ver con la que ofrecen abiertamente”, lo que le lleva a cuestionarse por qué Fiscalía no hace nada al respecto.

¿Vientres de alquiler o gestación subrogada?

Esta práctica, en la que una mujer gesta un hijo cuya maternidad y paternidad cede a otras personas, despierta discrepancias incluso en la terminología que se debe emplear para denominarla.

Desde la asociación Son Nuestros Hijos defienden que la designación apropiada es la de gestación subrogada o gestación por sustitución, y manifiestan que “es el término legal, clínico, jurídico y lingüístico acuñado, utilizado y aceptado”. Esta asociación a favor de los vientres de alquiler se ampara en el hecho de que esta calificación está reconocida como la más adecuada por la Sociedad Española de Fertilidad, la Organización Mundial de la Salud, el Tribunal Supremo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Convenio de la Haya y el Ordenamiento Jurídico español.

Sin embargo, esta designación no convence a las organizaciones, plataformas y asociaciones feministas que sostienen que la gestación subrogada “no existe”.

Desde Stop Vientres de Alquiler afirman que “lo que existe es explotación de mujeres con fines reproductivos y tráfico de bebés.

La expresión alquiler de vientres o vientres de alquiler denota la cosificación e instrumentalización de los cuerpos de las mujeres sometidos a una práctica violenta para satisfacer el deseo egoíco de paternidad genética de terceros”.

La plataforma justifica que “el embarazo compromete todo el cuerpo de la mujer, no solo su vientre. El bebé que va desarrollándose se alimenta de la sangre de su madre, se nutre del calcio de sus huesos. Desde las primeras semanas de gestación se produce un diálogo, entre madre y bebé, un intercambio que tiene lugar a nivel celular y también a nivel del apego afectivo”.

En este sentido, Nuria González aclara que no se puede hablar de subrogación, simplemente porque “no se puede subrogar una función vital, y el embarazo lo es”. La abogada prefiere hablar de alquiler de personas antes, incluso que, de vientres de alquiler, un término que para ella se queda pequeño.

“Una mujer no solo embaraza su vientre, embaraza todo su cuerpo y las consecuencias se sufren en todo el cuerpo”, por este motivo insiste en que se trata de “un alquiler de personas para que hagan la función de incubadoras humanas”.

Un juicio en el que también insisten en Stop Vientres de Alquiler: “No son vientres, son mujeres, madres explotadas y bebés comprados en el contexto de un negocio criminal internacional que genera más de 6.000 millones de euros anuales”.

El dinero en un segundo plano

El debate en torno a esta práctica está abierto. Mientras unos defienden su derecho a formar una familia, otros rechazan esta práctica porque consideran que vulnera los derechos de las mujeres y de los niños.

Los defensores de los vientres de alquiler ponen el foco en un supuesto altruismo para alejarla del negocio que supone esta práctica para agencias, clínicas, abogados, psicólogos… La plataforma Stop Vientres de Alquiler sostiene que “todos los agentes que conforman el ecosistema criminal implicado en esta aberración que implica la explotación de mujeres con fines de reproductivos, se lucran y mucho”.

Además, las diferentes regulaciones basadas en ese supuesto altruismo contemplan compensaciones económicas para la gestante.

La plataforma habla de la necesidad de explicar que independientemente de la modalidad, ya sea comercial o altruista, siempre existe de por medio “un contrato entre particulares sujeto a derecho mercantil, es un negocio, cuyo objeto final es la entrega de un ser humano recién nacido.

A las mujeres no se las contrata solo para gestar y parir, sino para que entreguen el producto: el bebé, un ser humano que el objeto real del contrato”.

Por su parte, Nuria González mantiene que “el altruismo no existe, porque ninguna mujer que no necesite el dinero se presta” pero, aunque fuera gratuito, tampoco lo ve admisible: “Los bebés no son cosas que se pueden someter a un contrato mercantil, son personas; las mujeres son madres, no propietarias”, concluye González.

Un riesgo para la mujer gestante

Las mujeres que se someten a esta práctica –ya sea altruista o con fines comerciales- “son vulnerables desde un punto de vista emocional, social y económico”, tal y como apunta Stop Vientres de Alquiler.

De forma generalizada, estas mujeres “viven en un contexto de gran desigualdad social y económica que afecta especialmente a las mujeres de clase obrera, racializadas, jóvenes y con bajo nivel educativo”.

Estas mujeres, además de correr los riegos que entraña cualquier embarazo, con un contrato de por medio se ven “obligadas a ceder su autonomía y soberanía reproductiva”.

Una cesión que se traduce en que son, por un lado, las clínicas, y por otro los clientes, quienes toman las decisiones sobre todos los aspectos de la vida y salud de la mujer gestante durante los meses que dura el embarazo y los meses previos a la concepción.

La plataforma Stop Vientre de Alquiler enumera una serie de riegos asociados a las concepción, gestación y parto impuestas en los contratos a los que se someten las mujeres que gestan un bebé para otras personas:

  • Gestar una criatura que genéticamente no es propia supone un mayor riego para sufrir complicaciones graves como la preeclampsia. La hiperestimulación hormonal necesaria para mantener el embarazo puede derivar en síndrome de hiperestimulación ovárica, que produce dolor y que, a veces, exige la hospitalización, puede provocar un fallo renal, posible infertilidad futura e, incluso, la muerte. 
  • Se transfieren múltiples embriones para aumentar las tasas de éxito, lo que provoca un mayor riesgo de embarazos múltiples, hipertensión arterial, preeclampsia, diabetes gestacional y hemorragia postparto. 
  • La realización sistemática de pruebas invasivas de diagnóstico prenatal (amniocentesis, biopsia corial) para descartar la posibilidad de anomalías genéticas en el feto, aumenta las pérdidas fetales y acarrea complicaciones como fuertes dolores, infecciones o sangrados. 
  • El riesgo que supone inducir un parto y por cesaria -se  hace en un altísimo porcentaje de casos- para facilitar la organización de las clínicas y que los padres de intención estén presentes en el parto.
  • Este tipo de gestaciones también se ve incrementado el riesgo de depresión postparto, estrés postraumático y psicosis puerperal. 

Источник: https://cadenaser.com/ser/2019/08/17/sociedad/1566025605_427496.html

¿Qué es la gestación subrogada? – Definición, tipos e indicaciones

Vientre de alquiler

La gestación subrogada o por sustitución, popular y erróneamente conocida como maternidad subrogada o vientre de alquiler, es un método de reproducción asistida caracterizado porque la mujer que gesta al bebé no será finalmente la madre del mismo.

Esta técnica es especialmente compleja desde el punto de vista ético y emocional, ya que rompe con la idea tradicional acerca de cómo se forma una familia.

En España es una práctica prohibida por la Ley 14/2006 y, por esta razón, las personas que necesitan recurrir a la gestación subrogada se ven forzadas a viajar a un país extranjero.

La definición de gestación subrogada implica que una mujer, conocida como gestante, accede a gestar al hijo de otra persona o pareja. Los futuros padres del bebé se llaman habitualmente padres de intención.

Siempre que sea posible, los óvulos y espermatozoides serán aportados por los padres de intención, de manera que el futuro hijo será biológicamente suyo. Si no es posible que la madre aporte el material genético, se recomienda recurrir a una donante.

La situación ideal es que la gestante solamente aporte el útero para mantener el embarazo y dar a luz al futuro bebé.

Después del parto, el bebé es entregado a los padres de intención. Previamente, debe haberse firmado un contrato entre ambas partes por el cual la gestante renuncia al derecho de la maternidad.

En función de cómo se consiga el embarazo de la gestante, distinguimos entre dos tipos de gestación por sustitución:

  • Gestación subrogada tradicional o parcial: la gestante es, además, la mujer que aporta la carga genética. Generalmente se refiere a la gestación subrogada realizada a través de una inseminación artificial con semen del futuro padre aunque también podría tratarse de una FIV con óvulos de la gestante.
  • Gestación subrogada gestacional o completa: la gestante no cede sus óvulos para la creación del embrión que va a gestar, sino que la dotación genética proviene de la futura madre o en algunos casos de una donante de óvulos.

La gestación subrogada tradicional no suele aplicarse hoy en día, pues en ese caso, la implicación de la gestante sería mayor. Normalmente, se intenta que sea la futura madre la que aporte los óvulos y, si esto no es posible, se recurre a la donación de óvulos.

La mayoría de destinos donde se aplica la gestación subrogada únicamente permite la forma gestacional o completa.

¿Cuándo se necesita?

La mayor parte de personas que recurren a la gestación subrogada son parejas heterosexuales que se encuentran en alguna de las siguientes situaciones:

También las mujeres solteras y las parejas lesbianas con este tipo de alteraciones pueden recurrir a la subrogación para ser madres.

Por su parte, los hombres solteros y las parejas homosexuales masculinas son también un colectivo común en gestación subrogada, pues es el método que les permite tener un hijo biológico, ya que pueden aportar los espermatozoides. Este caso es lo que se conoce como gestación subrogada por esterilidad estructural o constitucional, es decir, no es posible gestar por la propia anatomía masculina.

La gestación subrogada

Tienes toda la información relacionada con este tema en el siguiente artículo: Esterilidad e incapacidad para gestar.

La ley española sobre técnicas de reproducción humana asistida (ley 14/2006) indica en su artículo 10 que el contrato de gestación subrogada es nulo de pleno derecho y que la mujer que da a luz es considerada la madre legal del bebé.

Por tanto, las personas y parejas que necesitan de este método para poder tener un hijo han de viajar a países cuya legislación permite la aplicación de este método reproductivo para extranjeros.

Los destinos más comunes son Estados Unidos, Canadá, Ucrania, Rusia y Georgia. Cada uno de estos países tiene sus propias condiciones legales respecto al proceso de gestación subrogada.

Hay legislaciones que únicamente permiten ciertos modelos familiares, hay quienes exigen que los padres aporten los gametos, etc. Es importante que los padres de intención se aseguren de cumplir los requisitos legales establecidos en cada destino antes de iniciar el proceso para evitar así futuros problemas.

Viajar a países extranjeros para gestación subrogada

Preguntas de los usuarios

Por Dr. Mark P. Trolice (ginecólogo).

En general, las dos principales causas por las que se recurre a la gestación subrogada son: ausencia de útero o malformación uterina, y contraindicación médica.

Casos de ausencia de útero o malformación uterina:

  • Síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser. Se trata de una anomalía en la que la mujer nace sin útero y/o vagina o, en caso de existir, su desarrollo es incompleto.
  • Histerectomía (cirugía para extirpar el útero).
  • Presencia de numerosos miomas en el útero que no pueden eliminarse mediante cirugía.
  • Síndrome de Asherman (adherencias uterinas) incurable.
  • En el caso de los hombres solos y las parejas homosexuales masculinas.
  • Abortos de repetición o haber pasado por numerosos fallos de implantación embrionaria sin causa aparente.
  • Imposibilidad de aumentar el grosor del endometrio.

Casos de contraindicación médica (relativa y absoluta):

  • Presencia de una enfermedad que empeora con el embarazo y pone en riesgo la vida de la madre y el feto.
  • Hipertensión pulmonar
  • Síndrome de Turner
  • Cáncer de útero

¿Cuánto cuesta un vientre de alquiler?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

La gestación subrogada supone la técnica más cara de reproducción asistida debido a la gran implicación de la gestante y todos los trámites necesario. El precio depende del país donde se lleva a cabo el proceso y puede variar entre los 35.000€ y 150.000€.

En el siguiente post encontrarás más información sobre este tema: Precios en gestación subrogada.

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí, esta es una de las situaciones de infertilidad estructural por la cual es necesario recurrir a una gestante, al igual que las parejas gays. Sin embargo, muchos de los países donde esta técnica es legal no aceptan a estos modelos de familia. Por tanto, los padres solteros y parejas homosexuales solamente pueden viajar a EE.UU. y Canadá para poder tener un hijo.

Puedes leer más información relacionada con este tema en el siguiente artículo: ¿Cómo puede un hombre soltero ser padre?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

En los países que lo permiten, sí. Este sería el caso en que la gestante se queda embarazada con el óvulo de su hermana y, por tanto, da a luz a su sobrino. Hay algunos países donde solamente es legal si se demuestra que existe una causa médica que impide el embarazo como, por ejemplo, el cáncer.

¿Está permitido el vientre de alquiler en España?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

No, la gestación por sustitución no está permitida en España. Tal y como se indica en en Artículo 10 de la Ley 14/2006:

Será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero.

De acuerdo con la ley española, la madre es la mujer que da a luz, ya que está pasada en el principio de derecho mater semper certa est, que significa la madre siempre es conocida. Por todo ello, llevar a cabo un proceso de estas características en España es ilegal y será necesario hacerlo en un país donde sí esté permitido para ciudadanos extranjeros.

Lectura recomendada

Para llevar a cabo un proceso de gestación subrogada es necesario utilizar técnicas de fecundación in vitro. Puedes saber en qué consiste este método en el siguiente artículo: ¿Qué es la fecundación in vitro?

Hay casos en los que es necesario recurrir a la donación de óvulos para un proceso de gestación subrogada. Si quieres saber todos los aspectos relacionados con esto, pincha en el siguiente enlace: ¿Qué es la ovodonación?

Por último, puedes conseguir toda la información relacionada con gestación subrogada, países de destino, leyes, etc. en la página de Babygest.

American Society for Reproductive Medicine. Consideration of the gestational carrier: a committee opinion. Fertil Steril 2013;99:1838–41.

Armour KL. An overview of surrogacy around the world: trends, questions and ethical issues. Nurs Women’s Health 2012;16:231–6.

Babygest.es, 2018 ¿Qué es la gestación subrogada? Amalia Bayonas, Andrea Rodrigo y Mark P. Trolice, https://www.babygest.es/gestacion-subrogada/

Babygest.es, 2019, Precios en gestación subrogada: desglose según países y opciones. Natalia Álvarez, https://www.babygest.es/precio/

Brinsden PR (2003) Gestational surrogacy. Human Reproduction Update 5, 483–491.

Burrell C, Edozien LC. Surrogacy in modern obstetric practice. Semin Fetal Neonatal Med 2014;19:272–8.

Cook R, Day Sclater S (eds) (2003) Surrogate Motherhood. Hart Publishing, Oxford.

Corson SL, Kelly M, Braverman AM, English ME. Gestational carrier pregnancy. Fertil Steril 1998;69:670–4.

Dar S, Lazer T, Swanson S, Silverman J, Wasser C, Moskovtsev SI, et al. Assisted reproduction involving gestational surrogacy: an analysis of the medical, psychosocial and legal issues: experience from a large surrogacy program. Hum Reprod 2015;30:345–52.

James S, Chilvers R, Havemann D, Phelps JY. Avoiding legal pitfalls in surrogacy arrangements. Reprod Biomed Online 2010;21:862–7.

Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida. Jefatura del Estado «BOE» núm. 126, de 27 de mayo de 2006 Referencia: BOE-A-2006-9292.

Marrs RP, Ringler GE, Stein AL, Vargyas JM, Stone BA. The use of surrogate gestational carriers for assisted reproductive technologies. Am J Obstet Gynecol 1993;168:1858–61. discussion 61–3.

Meniru GI, Craft IL. Experience with gestational surrogacy as a treatment for sterility resulting from hysterectomy. Hum Reprod 1997;12:51–4.

Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine, Practice Committee of the Society for Assisted Reproductive Technology. Recommendations for practices utilizing gestational carriers: a committee opinion. Fertil Steril 2015;103:e1–8.

Utian WH, Sheean L, Goldfarb JM, Kiwi R. Successful pregnancy after in vitro fertilization and embryo transfer from an infertile woman to a surrogate. N Engl J Med 1985;313:1351–2.

Preguntas de los usuarios: '¿Cuándo es necesario recurrir a la gestación subrogada?', '¿Cuánto cuesta un vientre de alquiler?', '¿La gestación subrogada es posible para un padre soltero?', '¿Es posible la maternidad subrogada entre hermanas?' y '¿Está permitido el vientre de alquiler en España?'.

Источник: https://www.reproduccionasistida.org/gestacion-subrogada/

Embarazo y niños
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